En México y Austria
REUNIONES INTERNACIONALES PARA RECORTAR LA EMISIÓN DE GASES DE EFECTO INVERNADERO E IMPULSAR LA UTILIZACIÓN DE ENERGÍAS RENOVABLES


26/6/2009, (Ecoestrategia-Agencias).- Dos reuniones internacionales de muy alto nivel han concluido esta semana a ambos lados del Atlántico, en México y Austria, con el fin de reducir la emisión de gases de efecto invernadero por parte de las principales naciones consumidoras de combustibles fósiles e impulsar la utilización de energías renovables.

El lunes 22 se dio inicio en la ciudad de Jiutepec, a unos 100 kilómetros de la capital mexicana, la Tercera Reunión Preparatoria del Foro de las Grandes Economías sobre Energía y Clima (MEF, por sus siglas en ingles), en la que participaron los ministros de medio ambiente de 20 países del mundo.

El MEF, creado recientemente por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reúne también a Alemania, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Francia, Gran Bretaña, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica y la Unión Europea, quienes suman el 80 por ciento de los gases invernadero producidos en el planeta.

Uno de los motivos que influyó para que México fuera sede de este evento, que concluyó el día 23, es la aceptación que diversos países manifestaron en la Segunda Reunión Preparatoria en París a la propuesta mexicana del Fondo Verde para financiar el combate al Cambio Climático. Las conclusiones se llevarán a la próxima cumbre del G-8, del 8 al 10 de julio, en L´Aquila (Italia).

Por otra parte, más de 500 funcionarios gubernamentales se dieron cita en Viena para discutir durante tres días (del 22 al 25 de junio) sobre cómo estimular el mayor uso de energías renovables y el desarrollo de las “industrias verdes”.

La conferencia fue auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas pare el Desarrollo Industrial (ONUDI). El objetivo de la reunión fue el de promover políticas a nivel nacional e internacional que estimulen la inversión en energías sustentables durante la próxima década, señaló George Assaf, portavoz de ONUDI.

Medidas urgentes contra el cambio climático

Dada la proximidad de la reunión del G-8, del 8 al 10 de julio en L´Aquila, Italia, El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, instó a los gobiernos de las economías más grandes del mundo y Rusia a liderar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En una misiva, el alto funcionario de Naciones Unidas recordó que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático estima necesario que los países industrializados disminuyan de 25% a 40% estas emisiones para el 2020 con el propósito evitar los peores efectos del fenómeno de calentamiento global.

Asimismo, confió en que los gobiernos del G-8 se comprometan con un calendario y modalidades específicas para aportar los miles de millones de dólares que harán falta en los próximos años para asistir a las naciones más pobres y vulnerables a adaptarse al cambio climático.

En este sentido, Kandeh Yumkella, director general de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, en la apertura del encuentro de Viena, recordó que más de 1.600 millones de personas no tienen acceso a la electricidad y el planeta afronta un cambio climático debido al abuso de los combustibles fósiles, una doble realidad que debe abordarse mediante una “revolución energética” para abrir el mundo a las energías limpias.

Crear una agenda mundial que permita esa transformación fue el objetivo de la cumbre de la ONUDI en Viena para intentar diseñar un futuro con menos emisiones contaminantes y con más “justicia energética”.

Greenpeace demanda acciones contra el cambio climático

Mientras tanto, militantes de la organización ecologista Greenpeace, se movilizaron hacia la sede del encuentro preparatorio del Foro de las Grandes Economías sobre Energía y Clima para demandar al G8, cuyos miembros son los países responsables del cambio climático global, que asuman el liderazgo a fin de llegar a un nuevo acuerdo de reducción de emisiones, que sea justo, global y diferenciado.

Dentro de los países que componen el MEF, Estados Unidos es el más importante, no sólo por el tamaño de su economía sino por ser el país industrializado que emite más gases de efecto invernadero (GEI) con 25.70 por ciento del total mundial y por ser quien está promoviendo estos foros, con el objetivo de destrabar las negociaciones del clima rumbo al encuentro sobre el tema de Copenhague.

“Como uno de los más grandes contaminadores del mundo, Estados Unidos debe jugar un rol de liderazgo en el proceso de negociaciones internacionales sobre el cambio climático. Sólo si asume su responsabilidad y ejerce su liderazgo se podrá llegar a un acuerdo global que mantenga el aumento de la temperatura lo más abajo posible de los dos grados centígrados. Es necesario que el presidente Obama pase de las palabras a los hechos y lidere este camino”, afirmó Daniel Kessler, portavoz de Greenpeace en Estados Unidos.

Los ecologistas calculan que se requieren 140 mil millones de dólares por año para actividades de mitigación, combate a la deforestación y adaptación de los países en desarrollo, así como establecer un mecanismo financiero que provea de forma automática los recursos antes mencionados.

Por su parte, los países en desarrollo demandan a las naciones industrializadas que contraigan sus emisiones en al menos 40 por ciento para 2050, mientras éstas quieren que las metas obligatorias incluyan también a las grandes naciones en desarrollo.

Las negociaciones climáticas proseguirán en Bonn, entre el 10 y el 14 de agosto, en Bangkok entre septiembre y octubre, y desde el 2 y el 16 de noviembre en Barcelona. El proceso culminará en Copenhague, cuando se reúna la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, entre el 7 y el 18 de diciembre.

Más información en: http://www.unido.org/