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Madrid, 7/2/2010, (Ecoestrategia).-
Diversas actividades se han llevado a cabo durante esta
semana para conmemorar el Día Mundial de los Humedales,
una efeméride establecida por la Organización
de Naciones Unidas (ONU) para recordar la fecha en que
se adoptó la Convención de Ramsar sobre
los Humedales en 1971 (en la ciudad iraní del mismo
nombre).
La Convención de Ramsar es un tratado intergubernamental
en el que se consagran los compromisos contraídos
por los países miembros para mantener las características
ecológicas de sus Humedales de Importancia Internacional
y planificar el “uso racional”, o uso sostenible, de todos
los humedales situados en sus territorios.
El tema propuesto para el Día Mundial de los Humedales
de este año está relacionado con los humedales,
la biodiversidad y el cambio climático y, finalmente,
hemos escogido nuestro lema del DMH de 2010: Cuidemos
de nuestros humedales – una respuesta al cambio climático.
Según el Convenio Ramsar, “hay mucho que decir
a nivel mundial y nacional acerca de las especies y los
ecosistemas de humedales, que enfrentan continuas amenazas
debido a las prácticas humanas no sostenibles,
los probables impactos del cambio climático en
los ecosistemas de humedales y, sobre todo, el papel que
desempeñan los humedales en la mitigación
del cambio climático y la adaptación a él”.
Desde 1997, todos los años organismos oficiales,
organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos
de todos los niveles de la comunidad han aprovechado la
oportunidad para realizar actos y actividades encaminados
a aumentar la sensibilización del público
en general acerca de los valores de los humedales y los
beneficios que reportan en general y la Convención
de Ramsar en concreto.
Desde 1997 el sitio Web de la Convención (www.ramsar.org)
ha recogido y difundido informes de más de 98 países
sobre actividades realizadas en los Días Mundiales
de los Humedales, de todas las dimensiones y modalidades
imaginables, desde conferencias y seminarios, hasta paseos
por la naturaleza, pasando por concursos artísticos
infantiles, carreras de sampanes y jornadas de limpieza
por la comunidad, entrevistas por radio y televisión
y cartas a los diarios, así como el lanzamiento
de nuevas políticas sobre los humedales, la designación
de nuevos sitios Ramsar y la puesta en marcha de nuevos
programas nacionales.
El secretario general de la Convención de Ramsar,
Anada Tiéga, señaló que “lo más
importante de todo es que nos esforzamos por recalcar
no solo que los humedales deben ser una parte clave de
los avances en lo relativo a las cuestiones que plantea
el cambio climático mundial, sino también
que hay que abordar los problemas del cambio climático
de manera global, multisectorial, basada en los ecosistemas,
pues si aplicamos soluciones aisladas a cada uno de los
problemas podemos encontrarnos con las consecuencias imprevistas
de que tengan repercusiones negativas en otros sectores
y de que se agraven todavía más nuestros
problemas generales”.
Humedales en peligro
Con
motivo de Día Mundial de los Humedales, la organización
española Ecologistas en Acción informó
que en los últimos 40 años, los humedales
españoles han sufrido una rápida regresión,
habiendo desaparecido más del 60% de ellos debido
especialmente a su desecación con fines agrarios,
desarrollos urbanísticos, e infraestructuras de
transporte; a las excesivas extracciones de agua; a la
sedimentación y a la contaminación.
Aunque todas estas causas de desaparición de humedales
siguen presentes, e incluso están aumentando, Ecologistas
en Acción advierte que el cambio climático,
debido a las emisiones de dióxido de carbono y
otros gases de efecto invernadero de origen humano, se
está convirtiendo en uno de los principales responsables
de la desaparición de humedales, al tratarse de
ecosistemas muy restringidos geográficamente.
Los efectos combinados del cambio climático, por
ejemplo, en la temperatura y las precipitaciones, y los
cambios en las cuencas hidrológicas y en las costas
ribereñas debido a actividades humanas ya están
afectando a la mayoría de los humedales.
Concretamente en el Estado español, la subida
de temperaturas que se están produciendo, de medio
grado por cada diez años en el periodo 1973-2005
(Agencia Estatal de Meteorología), ha provocado,
debido al incremento de la evaporación y la evapotranspiración,
una media de reducción de las aportaciones anuales
a los cauces entre 1995 y 2005 de 15% en relación
con las obtenidas durante el periodo 1940-1995, pudiéndose
situar próximo al 20%.
Todo esto provoca que los recursos hídricos disponibles
sean insuficientes para satisfacer las actuales demandas
de agua en una buena parte de las cuencas, y una preocupante
reducción de caudal en ríos y otros humedales,
pudiendo llegar a provocar que se sequen los cauces de
las corrientes durante periodos de tiempo prolongados,
lo que puede reducir la productividad de los ecosistemas
ya que se restringe el hábitat acuático,
empeora la calidad del agua (aumenta la falta de oxígeno),
y la intensa competencia y depredación reduce la
biomasa total.
Por otra parte, los humedales costeros, inclusive marismas,
pueden resultar negativamente afectados por la elevación
del nivel del mar, especialmente en los casos en que existen
barreras físicas en su lado terrestre, por ejemplo
diques ya que aumentarán los daños provocados
por inundaciones costeras debido a tormentas y fuertes
mareas en muchas zonas.
Dada la importancia de los procesos y servicios ecosistémicos,
como fuente de agua doméstica, como protección
ante la contaminación, como garantía de
agua, y ayuda en la gestión de inundación,
entre otros; y teniendo en cuenta que los humedales y
su biodiversidad contribuyen a mitigar el cambio climático,
mediante el almacenamiento de carbono y sus efectos locales
en la climatología y las precipitaciones, Ecologistas
en Acción reclamó a las administraciones
competentes que se adopten medidas urgentes.
El caso de Doñana
Por
otra parte, y también en el marco del Año
Internacional de la Biodiversidad, el Fondo Mundial para
la Naturaleza (WWF) presentó el informe “Doñana:
Retos, Problemas y Oportunidades”, en el que se analizan
tanto los obstáculos como los éxitos ambientales
más relevantes en la comarca. La ONG denuncia que
las actividades ilegales son la principal amenaza que
se cierne sobre la zona. El informe propone una serie
de medidas para solucionar la pérdida de biodiversidad
en el espacio natural.
El documento hecho público por WWF muestra las
principales amenazas para los espacios protegidos de Doñana,
entre las que destaca de manera especial el acuciante
problema de los pozos ilegales que están desecando
el acuífero. Los más de 1.000 pozos ilegales
han provocado el descenso alarmante del acuífero
y han reducido en un 90% su aporte de agua a las marismas
del Parque Nacional.
Otros obstáculos que ponen en peligro la supervivencia
de uno de los espacios naturales más importantes
de Europa son los vertidos de petróleo en las costas,
los proyectos de infraestructuras de alto impacto ambiental
(oleoducto Huelva-Badajoz o trasvase del Chanza), la falta
de conectividad entre las diferentes zonas, la ocupación
de áreas forestales o la degradación progresiva
del estuario del río Guadalquivir, sobre el que
planea la amenaza de un nuevo dragado.
Entre las medidas para la conservación de Doñana
en 2010, WWF considera prioritario que la Junta de Andalucía
culmine la reordenación del espacio agrícola
mediante el llamado “Plan de la Fresa” o la puesta en
marcha de un plan de movilidad sostenible en la comarca.
Entre otras cuestiones clave está, además,
la recuperación de la conectividad entre las diferentes
zonas, la puesta en marcha de un nuevo programa de restauración
hidrológica –que incluya las aguas subterráneas
y los ríos-, o la ampliación de la superficie
del Espacio Natural de Doñana, incluida la zona
marina.
La organización hace hincapié también
en la necesidad de la aprobación de las normas
de Desarrollo Rural para el apoyo y mantenimiento del
viñedo tradicional de secano en Doñana y
el cumplimiento del acuerdo del Consejo de Participación
para convertir Doñana en una “zona libre de eucaliptos”
y el cierre del camino Villamanrique–El Rocío al
tráfico privado.
Más información en:
Información
Proyecto Doñana de WWF
www.alassobreagua.org
http://www.seo.org/media/docs/dm_humedales_2010.doc
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