Una cuarta parte del planeta se ha convertido en tierras áridas
NACIONES UNIDAS DA INICIO A LA DÉCADA DE LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN

 

Naciones Unidas, 18/8/2010, (Ecoestrategia).- La Organización de Naciones Unidas ha anunciado oficialmente el inicio de la Década de los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación (2010-2020), un proceso que pretende generar conciencia y acciones para mejorar la protección y la gestión de las tierras secas del mundo, que son el hogar de un tercio de la población mundial y que enfrentan actualmente serias amenazas económicas y ambientales.

“La continua degradación de la tierra -ya sea por el cambio climático, la agricultura no sostenible o la mala gestión de los recursos hídricos- es una amenaza para la seguridad alimentaria, lo que lleva a la hambruna entre las comunidades más afectadas y le roba al mundo su tierra productiva”, afirmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

“Al comenzar el Decenio de los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación, debemos comprometernos a redoblar nuestros esfuerzos para nutrir la tierra que necesitamos con el fin de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y garantizar el bienestar humano”, exhortó el Secretario General de Naciones Unidas.

La desertificación es el proceso de degradación de la tierra en zonas secas que afecta hoy en día a 3.6 mil millones de hectáreas, que representan el 25 por ciento de la superficie terrestre. Esta situación pone en peligro la subsistencia de más de mil millones de personas en aproximadamente 100 países.

En este contexto, los estados miembros de las Naciones Unidas, con el fin de hacer frente al creciente proceso de desertificación y degradación de la tierra, adoptaron la resolución de dedicar la próxima década al combate de la desertificación, mejorar la protección y gestión de las tierras secas en el mundo.

El lanzamiento mundial de este Decenio ha tenido lugar esta semana en la ciudad brasileña de Fortaleza, en el Estado de Ceará, Una región semiárida de este país sudamericano, durante la Segunda Conferencia Internacional sobre Clima, Sostenibilidad y Desarrollo de las Zonas Semiáridas.

De forma paralela se realizó el lanzamiento a nivel regional para África de este Decenio en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi, Kenia. Se han programado otros lanzamientos regionales como el de Nueva York, en septiembre, para la región de América del Norte; en la República de Corea, en octubre, para la región de Asia; y en noviembre para la región de Europa.

Detener el crecimiento de los desiertos

Aunque las preocupaciones respecto a la desertificación continúan creciendo, no todo es pesimismo. Se han hecho esfuerzos para contrarrestar la degradación de la tierra y aunque se han producido resultados positivos, es necesario realizar acciones más enérgicas para detener y revertir el lento proceso de degradación de la tierra y desertificación en todo el mundo.

En este sentido, el secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), Luc Gnacadja, advirtió que la comunidad internacional se encuentra en una disyuntiva y debe decidir entre un desarrollo con un enfoque tradicional que se caracteriza por provocar graves y prolongadas sequías, inundaciones y escasez de agua o un modelo alternativo, que “consiste en canalizar la acción colectiva hacia la Sostenibilidad”.

Gnacadja añadió que el mensaje del Decenio es enfatizar que la tierra significa vida, “por lo que debemos asegurarnos de las tierras secas sigan siendo productivas y trabajables", y que la visión del Decenio es "consolidar una alianza mundial para revertir y prevenir los procesos de desertificación y degradación de tierras, y mitigar la los efectos de la sequía en las zonas afectadas, con el fin de contribuir a la reducción de la pobreza y la sostenibilidad del medio ambiente”.

La Convención de la ONU de Lucha contra la Desertificación sostiene que las tierras secas son percibidas como marginales, como baldías, como pasivos, pero en realidad son el 41% de la masa total de tierras en el planeta Tierra, son el hogar de 2.100 millones de personas de la población global.

Asimismo, el 44% de los sistemas alimentarios provienen de las tierras secas. “Necesitamos no sólo considerar los bosques, o el cambio climático como un desafío global aislado, sino a partir desde un punto de visto holístico. Ello integraría el valor de las tierras secas como un verdadero activo”, concluyó Luc Gnacadja.

Buscando alternativas

La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación fue creada en 1994, y es el único acuerdo internacional que vincula legalmente a las partes en favor del medio ambiente, el desarrollo y la promoción de suelos sanos. Los 194 países signatarios de la Convención, o Partes, se han comprometido a trabajar para aliviar la pobreza en las tierras secas, mantener y restaurar la productividad de la tierra y mitigar los efectos de la sequía.

Posteriormente, en el año 2007, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el periodo de 2010-2020, como el Decenio de las Naciones Unidas para los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación, y en diciembre de 2009 encargó a varias agencias de la ONU dirigir las actividades relacionadas con el Decenio: el PNUMA, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola y Departamento de Información Pública, entre otros.

Hoy en día el 90% de la población del mundo que vive en el desierto y en tierras secas pertenece a los países en desarrollo y se encuentra en el escalón más bajo del índice de desarrollo. El Producto Interior Bruto (PIB) de las tierras secas equivale al 50% del PIB de las tierras no secas.

“La degradación de la tierra también implica crecientes costos sociales”, añadió Ban Ki-moon. “Una mayor competencia por los recursos agotados de las tierras áridas pueden generar conflictos generalizados y tensiones más amplias”.

“La migración forzada de millones de personas genera el riesgo de desintegración social en tierras tradicionales, lo que genera inestabilidad en el área urbana sobrepoblada a la que se dirigen en busca de empleos, refugio y servicios”, comentó el Secretario General de naciones Unidas.

Este Decenio ha sido diseñado para crear conciencia pública sobre la amenaza de la desertificación, la degradación de tierras y la sequía, y adoptar acciones en favor del desarrollo sostenible y medidas para su mitigación.

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