EL Protocolo de Kioto
 

La Convención de 1992 fue un buen punto de partida pero, a medida que los años pasaron y que siguieron acumulándose elementos científicos, en 1997, los gobiernos respondieron a la creciente presión del público en favor de la adopción del Protocolo de Kioto -Un protocolo es un acuerdo internacional autónomo pero vinculado a un tratado existente-. Ello significa que el protocolo sobre el clima comparte las preocupaciones y los principios establecidos en la Convención sobre el Cambio Climático. Luego, basándose en ellos, añade nuevos compromisos, que son más enérgicos y mucho más complejos y detallados que los estipulados en la Convención.

Como el Protocolo de Kioto virtualmente ha de afectar a todos los principales sectores de la economía, se considera que es el acuerdo de más largo alcance jamás adoptado sobre medio ambiente y desarrollo sostenible. Establece objetivos jurídicamente vinculantes y calendarios para disminuir las emisiones de los países desarrollados.

La Convención alentó a estos países a estabilizar las emisiones; a través del Protocolo han de asumir el compromiso de reducir sus emisiones colectivas por lo menos en un 5%. Los niveles de emisiones de cada país se calcularán como un promedio de los años 2008-2012; estos cinco años son conocidos como el primer período de compromiso. Los gobiernos deberán "demostrar para el año 2005 un avance concreto" hacia la consecución de esa meta.

El Protocolo de Kioto obliga a limitar las emisiones conjuntas de seis gases de efecto invernadero en un 5,2% para el conjunto de países industrializados durante el periodo 2008-2012. A pesar de la negativa estadounidense de firmar el convenio, país que supone el 36,1 % de las emisiones totales de los países desarrollados, tendrá que cumplir tarde o temprano con la normativa internacional que supone Kioto.

El Protocolo ha sido ratificado por 124 países (incluyendo Japón y los estados miembros de la Unión Europea) que suman el 44,2% de las emisiones realizadas por los países industrializados. Para su entrada en vigor era necesario un mínimo de 55 países y que entre ellos sumasen el 55% de esas emisiones. Con la entrada de Rusia, que aportó un 17,4% de emisiones, la cifra se superó con creces.

90 días después de la firma del presidente ruso Vladimir Putin y la ratificación final por parte del Parlamento de Rusia, el Protocolo de Kioto entró en vigor. El 16 de Febrero de 2005 será entonces una fecha histórica para el planeta, será recordada como el día en que empezó a funcionar legalmente el primer tratado ecológico mundial.

Más información sobre el Protocolo,
la ratificación por países y el texto completo en:
http://unfccc.int/es/index.html