Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)
 

Este acuerdo internacional concertado entre los diferentes Estados, y que empezó a gestarse en la década de los 60. Tiene por finalidad velar por que el comercio internacional de especimenes de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia.

La CITES se redactó como resultado de una resolución aprobada en una reunión de los miembros de la IUCN (Unión Mundial para la Naturaleza), celebrada en 1963. El texto de la convención fue finalmente acordado en una reunión de representantes de 80 países celebrada en Washington DC., Estados Unidos de América, el 3 de marzo de 1973, y entró en vigor el 1 de julio de 1975.

La CITES se concibió en el marco de espíritu de cooperación que traspasa fronteras. Hoy en día, ofrece diversos grados de protección a más de 30.000 especies de animales y plantas, bien se comercialicen como especimenes vivos, como abrigos de piel o hierbas disecadas.

De los numerosos convenios internacionales sobre medio ambiente, el Convenio CITES es el que más éxito ha tenido hasta la fecha, habiendo sido firmado por más 140 países.
El convenio CITES no persigue la prohibición total del comercio de especies salvajes sino el que este comercio se realice de forma sostenible con criterios científicos de forma que sea una fuente duradera de riqueza, estimada por todas las poblaciones locales y por los gobiernos respectivos. El comercio únicamente se prohíbe en casos límite de especies al borde de la extinción.

El convenio contempla tres grados de protección para las especies de flora y fauna silvestres, el primero: Especies de comercio controlado siempre que procedan de un país determinado; Especies de comercio controlado con independencia del país de procedencia, sea firmante o no del convenio y Especies de comercio prohibido salvo determinadas excepciones, también con independencia del país de procedencia.

Se estima que anualmente el comercio internacional de vida silvestre se eleva a millones de dólares y afecta a cientos de millones de animales y plantas. El comercio es muy diverso, desde los animales y plantas vivas hasta una vasta gama de productos de vida silvestre derivados de los mismos, como los productos alimentarios, los artículos de cuero de animales exóticos, los instrumentos musicales fabricados con madera, la madera, los artículos de recuerdo para los turistas y las medicinas.

Más información sobe la Convención
y el texto completo en: http://www.cites.org/esp/index.shtml