Convenio Marco sobre la Diversidad Biológica
 

En 1987, el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), reconoció la necesidad de incrementar y canalizar los esfuerzos internacionales para proteger la diversidad biológica del planeta. Desde ese momento, diversas instituciones globales como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) hicieron sus aportes hasta llegar a un primer borrador del convenio.

El proceso formal de negociaciones se inició en febrero de 1991, cuando el Grupo de Trabajo cambió su denominación a Comité Intergubernamental de Negociación de un Convenio sobre la Diversidad Biológica. La fecha impuesta para la firma del Convenio, la cual debería suceder durante la Convención de las Naciones Unidas del Medio Ambiente y Desarrollo (CNUMAD), más conocida como la "Cumbre de la Tierra", sirvió como incentivo para el acuerdo final sobre el contenido del Convenio, el cual se suscribió el 5 de junio de 1992, entrando en vigor 18 meses después.

Los objetivos del Convenio son: la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación, justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos, mediante, entre otras cosas, un acceso adecuado a esos recursos y una transferencia apropiada de las tecnologías pertinentes, teniendo en cuenta todos los derechos sobre esos recursos y a esas tecnologías, así como mediante una financiación apropiada.

El Convenio ha creado un foro mundial, en el que los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, los círculos académicos, el sector privado y otros grupos o individuos interesados intercambian ideas y comparan estrategias.

La autoridad suprema del Convenio es la Conferencia de las Partes (CdP), compuesta de todos los gobiernos (y organizaciones de integración económica regional) que han ratificado el tratado. Este órgano rector examina los adelantos en el marco del Convenio, identifica las nuevas prioridades y establece planes de trabajo para los miembros.

Las actividades de los países en desarrollo relacionadas con el Convenio pueden recibir apoyo del mecanismo financiero del Convenio: el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), que a finales de 1999 había contribuido con casi mil millones de dólares para proyectos de diversidad biológica en más de 120 países. La Séptima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Biodiversidad se celebró en Kuala Lumpur, Malasia en febrero de 2004.

Más información sobre el Convenio
y el texto completo en la siguiente dirección electrónica:
http://www.biodiv.org/