El Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono
 

El Protocolo de Montreal, que se acordó Tras una serie de reuniones y negociaciones rigurosas en la sede de la Organización Internacional de la Aviación Civil en Montreal (de donde deriva su nombre), entró en vigor el 1 de enero de 1989, cuando 29 países y la CEE, que representan aproximadamente el 82% del consumo mundial, lo habían ratificado. A partir de entonces muchos otros países lo han ratificado.

El carácter delicado de las negociaciones se ve reflejado en el acuerdo definitivo, en el que figuran cláusulas que abarcan las circunstancias especiales de varios grupos de países, especialmente los países en desarrollo con índices de consumo bajos que no desean que el Protocolo obstaculice su desarrollo.

Pero el Protocolo es flexible de manera constructiva; se puede aumentar su rigurosidad a medida que se fortalezcan las pruebas científicas, sin que sea necesario volver a negociarlo en su totalidad. De hecho, en el Protocolo se establece la "eliminación" de las sustancias que agotan la capa de ozono como su "objetivo final."

El Protocolo fue solamente un primer paso, conforme se concibió entonces. Pero una vez acordado, los acontecimientos se sucedieron a velocidad sorprendente. Las nuevas pruebas científicas pusieron de manifiesto que sería preciso adoptar controles mucho más estrictos y mayores, y los gobiernos y la industria obraron en mayor medida y más rápidamente de lo que se había creído posible.

El Protocolo de Montreal de 1987 ha tenido varias revisiones, entre ellas la Enmienda de Londres de 1990, la enmienda de Copenhague de 1992 y la Enmienda de Montreal de 1997. La 15 Reunión de las partes se celebró en Nairobi a mediados de noviembre de 2003.

Más información y texto completo del Protocolo de Montreal
en la siguiente dirección: http://www.unep.org/ozone/spanish/index.shtml
http://www.unep.org/ozone/docs/montreal-protocol-booklet-sp.doc