Convenio de Rótterdam
 

El Convenio de Rótterdam fue aprobado en septiembre de 1998 y suscrito por 60 países y por la Unión Europea. En diciembre de 2002, la Comunidad Europea aprueba el procedimiento de consentimiento fundamentado previo aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional. Así mismo, el Parlamento Europeo reglamenta en enero de 2003 las exportaciones e importaciones de productos químicos peligrosos.

El objetivo del Convenio de Rotterdam, es mejorar la normativa internacional del comercio de determinados productos químicos y plaguicidas peligrosos con vistas a proteger la salud de las personas y el medio ambiente, así como favorecer la utilización ecológicamente racional de estos productos.

El Convenio busca promover la responsabilidad compartida y los esfuerzos conjuntos de las Partes en la esfera del comercio internacional de ciertos productos químicos peligrosos a fin de proteger la salud humana y el medio ambiente frente a posibles daños, facilitando el intercambio de información acerca de sus características, estableciendo un proceso nacional de adopción de decisiones sobre su importación y exportación y difundiendo esas decisiones a las Partes.

Los delegados, que representan a más de 100 países, acordaron la inclusión de dos plaguicidas -el binapacril y el toxafeno- en la lista del Convenio de sustancias químicas prohibidas o de uso estrictamente restringido. La inclusión de estas dos sustancias eleva a 29 el número de plaguicidas y productos peligrosos de la lista.

Más información del Convenio de Rótterdam
en la siguiente dirección:
www.medioambiente.gov.ar