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Nueva York, 1/7/2010, (Ecoestrategia-Agencias).-
Los directivos empresariales de las grandes corporaciones
comprometidas con la responsabilidad social se dieron
cita en la ciudad de Nueva York durante los pasados días
24 y 25 de junio en el marco de la Cumbre de Líderes
(Leaders Summit) del Pacto Global (Global Compact) de
la Organización de Naciones Unidas (ONU), creado
hace diez años con el fin de que las grandes compañías
participen en la reducción de la pobreza y la preservación
del planeta.
Unos 1.200 altos ejecutivos representando a 8.000 empresas
suscribieron al final de la reunión la llamada
“Declaración de Nueva York”, una serie
de principios mediante los cuales el sector empresarial
se compromete con los Objetivos de Desarrollo del Milenio
(ODM), establecidos por la Asamblea General de Naciones
Unidas en 2000.
Estas metas incluyen reducir a la mitad la proporción
de personas que padecen pobreza y hambre (en relación
a 1990), garantizar la educación primaria universal,
promover la igualdad de género y reducir la mortalidad
infantil y la materna. También combatir el síndrome
de inmunodeficiencia adquirida (sida), la malaria y otras
enfermedades, asegurar la sustentabilidad ambiental y
fomentar una asociación mundial para el desarrollo,
todo esto con 2015 como fecha límite.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consideró
necesario “destacar el papel decisivo que las empresas
responsables tienen en la construcción de mercados
más sostenibles e inclusivos”. Asimismo,
hizo hincapié en que la reunión debía
“ser una plataforma de colaboración en la
que se proyectará el tipo de liderazgo empresarial
que necesitamos para luchar contra la pobreza y proteger
el planeta”.
En los últimos dos años, la ONU eliminó
de su lista a 1.300 compañías por no comunicar
los avances en la implementación de 10 principios
éticos que se espera cumplan cuando adhieren a
su Pacto Global. Los 10 principios de la ONU abarcan asuntos
relativos a derechos humanos, regulaciones laborales,
estándares ambientales y medidas anticorrupción.
Construir una nueva era de sostenibilidad corporativa
En
la “Declaración de Nueva York” los
ejecutivos reconocieron que nos encontramos en un “momento
crítico en la historia de la economía mundial”,
pero también reconocieron que “la necesidad
de responsabilidad y liderazgo nunca ha sido mayor”.
Los asistentes al Leaders Summit, consideraron igualmente
que “los mercados mundiales pueden contribuir de
manera significativa a un futuro donde todas las personas
vivan en sociedades prósperas”.
En el documento final, los representantes corporativos
aceptaron el hecho de que “los mercados requieren
una regulación efectiva” en temas como el
cambio climático. Para ello instaron a los Gobiernos
a establecer metas e incentivos para reducir las emisiones
de gases de efecto invernadero y apoyar una vía
de energía limpia a nivel mundial, especialmente
en los países en desarrollo.
En este sentido, las empresas que hacen parte del Pacto
Global se comprometieron a inculcar los principios de
la responsabilidad social corporativa en los líderes
empresariales del mañana, trabajando en el diseño
e investigación de planes de estudio acordes con
los llamados “Principios para la Gestión
de la Educación Responsable”.
Asimismo, y coincidiendo con la petición del secretario
General de la ONU, los ejecutivos se trazaron la meta
de llegar a las 20.000 empresas participantes en el Pacto
Global para el año 2020, las cuales deberán
acoger los principios corporativos responsables basados
en la defensa de los derechos humanos, el trabajo digno,
la protección del medio ambiente y los recursos
naturales, y la lucha contra la corrupción.
Otro aspecto destacado en este encuentro fue el aumento
de la inversión responsable y el papel que las
empresas pueden tener como contribuyentes a los procesos
de paz, con su presencia en las actuales zonas de conflicto.
Falta mucho por hacer
Georg
Kell, director ejecutivo de la Oficina del Pacto Global,
informó que aunque la responsabilidad corporativa
continúa ocupando un lugar prioritario en la agenda
empresarial, muchas firmas todavía no han implementado
políticas clave sobre derechos humanos y contra
la corrupción.
Un estudio mundial realizado por la Oficina reveló
muchos avances, pero también exhibió serias
brechas en los esfuerzos por promover la responsabilidad
social corporativa. En la investigación tomaron
parte 1.044 empresas de 97 países, que representan
a casi 20 por ciento de todos los participantes del Pacto
Global del año pasado.
Aunque la mayoría de las empresas informaron haber
implementado políticas laborales y ambientales
clave, apenas 31 por ciento hicieron lo mismo en relación
a los derechos humanos y 32 por ciento a propósito
de la corrupción, señaló Kell.
Kell comentó que, en línea con la Organización
Mundial de la Salud, el Pacto Mundial desalienta a las
empresas tabacaleras de integrarse al mismo. Sin embargo,
el Pacto no tiene una base legal que le permita mantenerlos
al margen.
El Pacto no acepta contribuciones de las compañías
tabacaleras ni de otras similares cuyas políticas
o prácticas difieran de sus objetivos, agregó
el Director ejecutivo de la Oficina del Pacto Global.
Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia (Unicef) llamó a los líderes corporativos
a elaborar políticas socialmente responsables para
eliminar el trabajo infantil en sus fábricas.
Al mismo tiempo, en un comunicado conjunto, el Fondo
de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) y la Oficina
del Pacto Mundial, exigieron a los ejecutivos eliminar
la discriminación de género en los lugares
de trabajo.
Más información en: http://www.leaderssummit2010.org/
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