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Naciones Unidas, 9/12/2008, (Ecoestrategia).-
La Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha
lanzado conjuntamente con la Asociación de Colaboración
en materia de Bosques (ACB) un nuevo marco estratégico
para garantizar la gestión de las masas boscosas
de manera sostenible para el medio ambiente.
La iniciativa está dirigida a políticos
y al sector forestal mundial para mitigar el impacto del
cambio climático y fue presentada en el marco de
la reunión sobre el tema que se celebra por estos
días en la ciudad polaca de Poznan.
Entre las medidas de adaptación se incluyen la
conservación de la variedad genética, la
tala de impacto reducido y las políticas que garanticen
respuestas efectivas de gestión al cambio ecológico.
El nuevo marco respalda la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Los bosques abarcan casi una tercera parte de la superficie
terrestre del planeta y representan casi la mitad de sus
reservas de carbono terrestre. Según la Evaluación
de los Recursos Forestales Mundiales de la FAO, se calcula
que la cantidad total de carbono en los bosques era de
633 giga toneladas en 2005, equivalente a 160 toneladas
de carbono por hectárea.
La deforestación, la degradación de los
bosques y otros cambios que éstos experimentan,
contribuyen significativamente (un 17,4 por ciento) a
las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero
(GEI), fundamentalmente en los países tropicales
en desarrollo. La mayor parte de la deforestación
se debe a la expansión agrícola y al desarrollo
urbano y de infraestructuras
La clave está en la gestión forestal
“La
gestión sostenible de los bosques desempeña
un papel estratégico importante para conseguir
la mitigación del cambio climático a largo
plazo y proporciona un marco sólido para una adaptación
efectiva”, afirmó Jan Heino, director General
Adjunto de la FAO al frente del Departamento Forestal.
“Esto va más allá de la gestión
tradicional e incluye la conservación de la diversidad
biológica, el apoyo a los medios de subsistencia,
el suministro de una gama de bienes y servicios forestales,
y aspectos relacionados con la administración y
financiación”, agregó Henio, quien
también es presidente de la ACB, una asociación
que reúne a 14 organizaciones internacionales.
Los bosques contribuyen notablemente a la mitigación
del cambio climático a través de la absorción,
sustitución y conservación de carbono. Hasta
qué punto lo consiguen depende de su gestión
y de la efectividad de las políticas a nivel local,
nacional y mundial.
La madera es un recurso renovable y, cuando se obtiene
de bosques gestionados de forma sostenible, resulta un
material eficaz para almacenar carbono. Aunque la extracción
de madera reduce temporalmente el almacenamiento de carbono
en el bosque, una gran parte del carbono extraído
puede almacenarse en productos madereros durante muchas
décadas.
Cuando la madera se utiliza en productos de larga duración
como viviendas y muebles, la disminución de los
gases de efecto invernadero es considerable en comparación
con otros sustitutos más dependientes del carbono
y la energía como el hormigón, el acero,
el aluminio y los plásticos.
Las personas que viven de los bosques
deben ser tenidas en cuenta
Los
campesinos y las personas que viven de los bosques deben
ser tenidos en cuenta en las estrategias para disminuir
las emisiones de gases de efecto invernadero, subrayó
la FAO, sugiriendo además a los países en
desarrollo que introduzcan mecanismos de financiación
orientados a los campesinos y silvicultores de pequeña
escala, entre sus planes para mitigar las emisiones de
gases nocivos para el planeta.
El organismo explicó que la agricultura y la silvicultura
contribuyen con un 30% del total de emisiones de dióxido
de carbono. Las actividades que más contaminan
son la deforestación, la degradación de
los bosques, la ganadería, el cultivo de arroz
y el uso de fertilizantes.
Debido a lo anterior, la FAO propone promover medidas
para reducir la pobreza y aumentar el uso sostenible de
los recursos naturales.
El marco estratégico de la Asociación de
Colaboración en materia de Bosques sienta las bases
para una respuesta coordinada del sector forestal a la
agenda mundial del cambio climático. Su fuerza
radica en que ha sido creado y acordado conjuntamente
por las principales organizaciones forestales mundiales.
La propuesta puede leerse en:
http://www.fao.org/forestry/cpf/es/
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