WANGARI MAATHAI: LA MADRE DE LOS ÁRBOLES
 
 
Autor: Stefan Ehlert.

Editorial:
Icaria.

Isbn:
84-7426-827-3.

Páginas:
156.
 
Biografía autorizada y muy documentada sobre la vida y obra de Wangari Maathai, la ecologista keniata que en 2004 recibió el Premio Nobel de la Paz por su trayectoria dedicada a la reforestación del continente africano mediante la iniciativa del llamado “Cinturón Verde”.

El periodista alemán Stefan Ehlert, quien reside actualmente en Nairobi, recorre los pasos de la que se conoce hoy como “la mujer negra y verde”, una ecologista que no sólo ha dedicado su vida a la protección del medio ambiente, sino también a promover la igualdad de los derechos de la mujer y el respeto de los Derechos Humanos.

Maathai nació en 1940 en la localidad de Ihithe, a 2.080 metros de altura en las sierras de Kenia, en una región donde las mujeres se han dedicado tradicionalmente a la recolección del té. Siendo muy niña tuvo que colaborar con el sostenimiento del hogar, yendo a buscar diariamente el agua para el consumo doméstico a un río que se encontraba a dos y medio kilómetros de distancia.

Su padre, un agricultor medianamente próspero perteneciente al grupo étnico de los kikuyos, se preocupó de que todos sus hijos recibiesen educación escolar hasta los dieciséis años. De esta manera, Wangari realizó sus estudios primarios en la escuela misionera de su localidad, y posteriormente se trasladó a un internado católico en Nairobi donde completó la secundaria.

El talento demostrado por la joven kikuya hizo que las monjas católicas le concedieran una beca para adelantar estudios universitarios en los Estados Unidos. De esta manera, durante la década de los 60, obtuvo su licenciatura en Biología (y posteriormente su maestría) en dos prestigiosas universidades de Kansas y Pittsburg, respectivamente. Más tarde sería la primera mujer de África central y oriental en obtener un título de Doctorado.

Con una formación sin precedentes para una mujer de su origen, Maathai regresó a Kenya donde fue también el primer alto cargo femenino de la Universidad de Nairobi, siendo nombrada Directora del Departamento de Anatomía Veterinaria de ese centro universitario.

Sin embargo las realidades de su país, referentes a la destrucción de los recursos naturales y a la condición infravalorada de la mujer, la llevarían al camino del activismo político no partidista. Es así como en 1976 encabeza una campaña nacional para plantar árboles con el fin de lograr la conservación del medio ambiente y mejorar las condiciones de vida de las clases desfavorecidas. Este sería el inicio del Movimiento Cinturón Verde (Green Belt Movement).

El resto de su vida ha sido una fascinante historia de lucha y sacrificio a contracorriente de la sociedad machista y corrupta de su país, convirtiendo el acto de plantar árboles en un símbolo de paz. El trabajo de esta ecofeminista y todos aquellos quienes la han acompañado, ha sido reconocido también con el Premio Nobel Alternativo, el Premio Mujeres del Mundo y el Premio Petra Nelly.

Hoy “Mama Miti” (Madre de los árboles) como la llaman los keniatas, es una figura inexcusable de las grandes citas ambientales globales (como el pasado Foro Social Mundial), donde vestida con el “kitengue” de color naranja (traje tradicional de Kenya) y luciendo su incansable sonrisa no deja de dirigirse a las gentes sencillas para transmitirles un mensaje de esperanza y superación.