Este libro nos revela
que unos cien millones de personas en el mundo viven
del cultivo y la manipulación del café,
la materia prima más lucrativa después
del petróleo. Sin embargo, una proporción
ínfima del precio que pagan los consumidores
del Norte va a parar a los trabajadores del Sur,
cuyas condiciones sociales y laborales en las plantaciones
están lejos de cumplir unos códigos
éticos y dignos que favorezcan su calidad
de vida.
Tal como lo viene denunciando diversas organizaciones
no gubernamentales, como la Federación Setem,
por lo menos 25 millones de familias productoras
de café viven en una situación de
pobreza crítica, debido a que el precio al
que venden su café es tan bajo que no alcanza
ni a cubrir los costes de producción de los
pequeños agricultores.
La pregunta entonces es ¿quién
se lucra con los beneficios de esta bebida consumida
durante varias veces en el día por cientos
de millones de personas de los países ricos?
La respuesta es las grandes empresas multinacionales
tostadoras de café: Kraft, Nestlé,
Sara Lee y Procter & Gamble.
Desde que la Organización Internacional
del Café (ICO, por sus siglas en inglés)
decidió acabar con el sistema mundial de
asignación de cuotas a cada país
productor el volumen de café producido
creció hasta superar ampliamente la demanda,
lo que ha ido creando unos excedentes que ahora
se calculan en más de 40 millones de sacos
(60 kilos cada saco). Esto ha provocado la caída
de los precios.
La situación es grave, teniendo en cuenta
que países africanos y centroamericanos,
como es el caso de Nicaragua, habían centrado
su producción agrícola en el monocultivo
del café para su exportación. Al
derrumbarse los precios ha sobrevenido la pobreza
e incluso el hambre para las zonas rurales de
estas naciones.
Este texto propone como solución la adopción
en este sector del Comercio Justo y Solidario,
una iniciativa alternativa a las relaciones comerciales
tradicionales que no hacen sino agrandar la enorme
brecha entre el Norte y el Sur. A través
de estas redes de comercio justo el consumidor
puede contribuir de forma activa a luchar contra
la pobreza y propiciar una nueva estructura de
producción cafetera democrática
y participativa.
Setem es una ONG de solidaridad internacional
que trabaja en la sensibilización sobre
las desigualdades Norte-Sur. Desde 1995 promueve
el comercio justo en España, junto con
otras organizaciones, comercializando la iniciativa
de café solidario "Altercafé"
que beneficia directamente a las cooperativas
de campesinos.
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