| Este libro, coeditado
con la participación de la ONG Intermón
Oxfam, es fruto de la reflexión de expertos
del prestigioso Instituto Wuppertal y ofrece al
lector un análisis de las situaciones en
las que se producen conflictos a causa de los recursos,
al tiempo que plantea medidas para su distribución
equitativa y esboza los elementos sustanciales de
una política medioambiental y económica
que se comprometa por igual con la naturaleza y
con la humanidad, un nuevo modelo económico
en un imprescindible marco de justicia universal.
El Instituto Wuppertal se fundó en 1991,
en Renania del Norte–Westfalia, y es miembro
de la Federación Internacional de Institutos
de Estudios Avanzados (IFIAS). Entre sus actividades
destacan el estudio y desarrollo de directrices
de política medioambiental, así
como de estrategias e instrumentos para promover
la sostenibilidad en el ámbito regional,
nacional e internacional. Su principal foco de
atención es la ecología y la relación
de ésta con la economía y la sociedad.
El libro indaga sobre los orígenes del
actual modelo de crecimiento depredador, impulsado
por los países occidentales en 1492, con
la Conquista de América. Este modelo de
desarrollo está en la base de gran parte
de los conflictos, ya que muchos de ellos se generan
para asegurar el control de los recursos naturales,
y es responsable de que, en el año 2001,
hubiera en el mundo más de 1.000 millones
de pobres, según estimaciones del Banco
Mundial.
Al día de hoy, la sobreexplotación
de los recursos está provocando la subida
de la temperatura del planeta, la pérdida
del 50% de los humedales que había en el
año 1900, y de más del 4% de la
superficie forestal del planeta en la década
de los 90, la erosión del 15% del suelo,
la sobreexplotación de los acuíferos,
y el agotamiento de una cuarta parte de los recursos
pesqueros También es responsable de que
nos encontremos en el sexto mayor periodo de extinción
de la historia del planeta.
Ante estos datos, que los expertos creen que
conducirán a un daño paulatino e
irreparable sobre la Tierra, cabe “transformar
los modelos de producción y consumo instaurados
por las sociedades opulentas para que empleen
menos recursos y sean respetuosos con el medio
ambiente”. Y, en los países pobres
“tratar de tomar desde el principio una
dirección adecuada” que comporte
la “omisión de formas de producción
intensiva de los recursos, lo que podría
dar a más ciudadanos del Norte y el Sur
la oportunidad de obtener trabajo y alimentos
y, no obstante, cultivar el capital de la naturaleza”,
según se expone la prólogo del libro.
Wolfgang Sachs es director de investigaciones
del Instituto Wuppertal para el Clima, el Medio
Ambiente y la Energía, y Tilman Santarius
es investigador de este mismo instituto, donde
centra su trabajo en los instrumentos económicos
de las políticas sobre el clima, el buen
gobierno y el comercio, y el medio ambiente. Ambos
ya coordinaron anteriormente el estudio Show Trade
Sound Framing: a multilateral framework for sustanaible
markets in agricultura, en el que se planteaba
la necesidad de apoyar a los pequeños productores
para combatir la pobreza y evitar que millones
de personas pierdan la posibilidad de asegurarse
la subsistencia.
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