RESUMEN IBEROAMERICANO

 
 
 
 
 
 
SEMANAS ANTERIORES
 
   
 

DISMINUIR LA DEFORESTACIÓN DE LA SELVA AMAZÓNICA CUESTA 10 MIL MILLONES DE DÓLARES ANUALES

 

Brasilia, 16/10/2009, (Agencias).- El gobierno de Brasil afirmó que para llegar al año 2020 con una reducción del 80% de la deforestación de la selva amazónica necesitará recursos internacionales del orden de los 10.000 millones de dólares anuales, informó el ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, luego de una reunión con el presidente Luiz Lula da Silva y otros ministros para definir la posición brasileña ante la Cumbre de la ONU de Cambio Climático que se celebrará en diciembre, en Copenhague (Dinamarca).

“Estamos presentando metas ambiciosas. El presidente Lula quiere que Brasil tenga en Copenhague una posición fuerte y de liderazgo. La falta de consenso fue por cuestiones de forma más que de fondo”, comentó Carlos Minc al término del encuentro.

Para el gobierno de Brasil, “la propuesta de reducción de gases del 25% realizada por los países ricos es insuficiente. Por eso Brasilia reclamará que estos países sean obligados a reducir en un 40% la emisión de gases”, señaló el titular brasileño de la cartera ministerial ambiental.

El presidente Lula fijó el día 20 de octubre como fecha límite para tener una propuesta consistente dentro del gobierno, teniendo en cuenta escenarios futuros de crecimiento económico del 4% anual y del 5% anual. Según Minc, el jefe de Gobierno de Brasil buscará mantener contacto antes de la reunión de Copenhague con sus pares de los países amazónicos.

“Si no existen cambios en el patrón de producción y consumo, el mundo no logrará llegar a la meta de reducción de 45 mil millones de toneladas de emisión de carbono a 18 mil millones. Esta meta impedirá que la temperatura de la tierra aumente dos grados en este siglo, lo que sería desastroso”, afirmó el Ministro de Medio Ambiente.

 

ECUADOR LANZA UNA OFENSIVA DIPLOMÁTICA PARA COMBATIR EL CAMBIO CLIMÁTICO

 

Quito, 16/10/2009, (Agencias).- El Gobierno de Ecuador realizará una ofensiva diplomática en los países desarrollados para conseguir apoyo al proyecto Yasuní ITT, orientado a combatir el calentamiento global y la protección de la biodiversidad, informó el canciller Fander Falconí.

Esta iniciativa, responde a la política de Ecuador respecto a la no extracción de unos 846 millones de barriles de petróleo crudo pesado en el subsuelo amazónico del Parque Nacional Yasuní, a cambio de una original fórmula de corresponsabilidad internacional.

Falconí señaló en reunión con la prensa que de octubre a noviembre viajará con el presidente Rafael Correa y otros funcionarios a Canadá, Inglaterra, Rusia, Francia, Suecia, Bélgica y Estados Unidos, para entregar a sus autoridades la propuesta en busca de aportes.

Para el Gobierno ecuatoriano ésta es una propuesta prioritaria de su política exterior y ambiental, que rebasa las negociaciones de Kyoto para afrontar el cambio climático ya que no se limita a proponer la reducción de emisiones de gases sino cómo evitarlas, señaló la ministra del Ambiente, Marcela Aguiñaga.

Al no extraer esas reservas petroleras el país deja de percibir grandes ingresos, pero a cambio espera recibir una compensación equivalente a la mitad del valor del crudo no explotado del campo ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), para lo cual se creará un fideicomiso.

Ese fideicomiso tendrá el aval del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y que estaría listo al terminar octubre o máximo las dos primeras semanas de noviembre. El objetivo es recaudar en 10 años unos tres mil 500 millones de dólares de la comunidad internacional, explicó Carlos Larrea, coordinador técnico del proyecto.

Ante la perspectiva de agotamiento del petróleo en estas regiones en los próximos dos decenios, el desarrollo en la Amazonía ecuatoriana de fuentes de energía eólica, hidráulica y geotérmica constituyen una apuesta para un mejor futuro, afirmó la ecologista Yolanda Kakabatse.

Además de conservar la enorme biodiversidad de la zona y proteger a dos grupos indígenas que viven en aislamiento voluntario en esa región, se evitaría con el proyecto la emisión a la atmósfera de 407 toneladas métricas de monóxido de carbono que generaría el petróleo extraído.

 

LA PRESIDENTA CHILENA INAUGURA EL MAYOR PARQUE EÓLICO DEL PAÍS

 

Santiago de Chile, 16/10/2009, (Agencias).- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet realizó en días pasados la inauguración de Monte Redondo, el mayor parque eólico del país, que implicó una inversión de 100 millones de dólares. La mandataria subrayó que “nunca antes se había invertido más en Chile para desarrollar energías renovables no convencionales que en estos últimos años”.

La jefa de Estado recordó las dificultades vividas al inicio de su administración, en el 2006, por las restricciones en el envío de gas natural desde Argentina, hecho que provocó serias dificultades para cubrir la demanda interna. Según Bachelet, frente a esta compleja situación, los chilenos pueden sentirse ahora contentos porque “no sólo fuimos capaces de superar la crisis, sino que la convertimos en una oportunidad para construir una matriz más segura, diversificada, sustentable y equitativa”.
El parque eólico Monte Redondo, propiedad de GDF Suez, uno de los mayores proveedores de energía en el mundo, aportará 38 megavatios (MW) al sistema interconectado Central de Chile y está compuesto por 19 modernos aerogeneradores Vestas V90 de 2 megavatios (MW) de potencia cada uno.

Este nuevo parque entregará energía limpia a 57.000 hogares de la zona central de Chile, reduciendo las emisiones de gases con efecto invernadero en unas 54.000 toneladas de gas carbónico (CO2) al año, equivalente a sacar 12.000 automóviles de las calles.

La construcción del proyecto, ubicado en los alrededores de la ciudad de Ovalle, a 325 kilómetros al norte de Santiago, se inició en enero del 2009 con cerca de 70 trabajadores, principalmente de la zona. La empresa GDF Suez, junto a diversos socios locales, está invirtiendo más de 1.500 millones de dólares en la diversificación de la matriz energética de Chile, para tener en el año 2012 más de 2.000 MW instalados en el país.

 

PROPONEN EN MÉXICO QUE TODOS LOS TRATADOS INTERNACIONALES INCLUYAN LA PROTECCIÓN AMBIENTAL

 

Ciudad de México, 16/10/2009, (Agencias).- El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) propuso modificar la Constitución para que en los tratados internacionales que México firme se observe el principio de la protección ambiental para el desarrollo sustentable. La iniciativa es del senador Manuel Velasco Coello, quien señaló que aunado al reconocimiento constitucional del derecho a un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar, que ya existe en la Carta Magna, deben aplicar los mecanismos jurídicos para que en los tratados se consagre el derecho a un ambiente sano.

Velasco Coello explicó que a pesar de los avances en las políticas generales y en las legislaciones de los países encaminadas a hacer frente a la degradación del ambiente, la situación real de la problemática es ahora mucho más grave y precupante que hace 30 años.

“La degradación de elementos como el suelo, el aire, el agua, los bosques y selvas, la fauna y la flora silvestre es altamente precupante, y es efecto de las prácticas productivas y comerciales depredadoras de nuestra civilización, mismas que han traslimitado el equilibrio ambiental con efectos quizá irreversibles”, afirmó el senador.

El legislador señaló que los distintos tratados signados por México no buscan coordinar los esfuerzos de una globalización inminente para beneficio real del medio ambiente y tampoco propician que los países participen más claramente a favor de los ecosistemas y sus especies.

Por ello, añadió, el PVEM propone reformar el artículo 89 de la Constitución, en virtud de que “resulta de la mayor trascendencia que México fortaleza su calidad de nación activista en temas ambientales, para lo cual necesitamos darle las herramientas necesarias a nuestra política exterior”.

 

DESAPARECE EN BOLIVIA LA PISTA DE ESQUÍ MÁS ALTA DEL MUNDO

 

La Paz, 16/10/2009, (Agencias).- La pista de esquí más alta del mundo, la montaña nevada de Chacaltaya, en Bolivia, acabó por derretirse seis años antes del tiempo estimado por expertos. En hielo en la cima de esa elevación, a unos cinco mil 300 metros sobre el nivel del mar y a dos horas de esta ciudad, empezó a desaparecer en los años 80, informó el diario Cambio.

Una década atrás, el Instituto de Hidráulica e Hidrología (IHH) de la Universidad Mayor de San Andrés advirtió que el glaciar sobreviviría hasta el 2015.

Edson Ramírez, director asistente del IHH, señaló que la desaparición del Chacaltaya se debe a la interacción de la acumulación de los gases de efecto invernadero y la elevación de las temperaturas medias. Otras montañas nevadas bolivianas, como el emblemático Illimani, a seis mil 462 metros de altitud, podrían derretirse en 30 años.

El 71 por ciento de los glaciares tropicales que se encuentran en la Cordillera de los Andes están en el Perú, el 20 por ciento en Bolivia, el 4 por ciento en Ecuador e igual por ciento en Colombia. Su desaparición pone en riesgo los suministros de agua, energía y alimentos para millones de personas.

Según Juan Carlos Sánchez, integrante del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de las Naciones Unidas, probablemente la evidencia más clara y mejor documentada del cambio climático en América Latina sea el derretimiento de los glaciares de la Cordillera de los Andes.

Sánchez se refiere a Perú, que cuenta con tres mil 44 montañas nevadas y cuya área se redujo en 22 por ciento en el período 1970-1997. Dicha disminución, subrayó el experto, fue más pronunciada en el caso de los glaciares de menor tamaño ubicados en altitudes inferiores a los cinco mil 500 metros sobre el nivel del mar.


 


PREMIAN DOCUMENTAL SOBRE LA MOSQUITIA HONDUREÑA
 

Tegucigalpa, 16/10/2009, (Tierramérica).- Un documental que recoge los sonidos y formas de vida de la selvática región hondureña de La Mosquitia, en la costa atlántica, fue premiado por la Secretaría del Ambiente y una fundación privada.

“Los sonidos de La Mosquitia”, que obtuvo el Premio Nacional del Ambiente de Honduras, es una película independiente que promueve el rescate cultural y la biodiversidad en esa región, además de las condiciones de vida de los indígenas tawahkas, misquitas, garífunas y sumos, que la habitan.

Javier Maradiaga Melara, su productor y director, dijo al semanario Tierramérica que hace tres años se propuso contar la historia de esta zona “para que no siga olvidada ni apartada, para que se conozca su cultura, su gente y, ante todo, para documentar las especies de flora y fauna en peligro de extinción”.

La Mosquitia es considerada una de las principales reservas del corredor biológico mesoamericano.