EL FRACKING ¡VAYA TIMO!
 
 
Autor: Manuel Peinado.

Editorial: Laetoli.

Isbn:
978-84-92422-72-2.

Páginas: 366.
 
Nos encontramos ante un texto escrito por el biólogo granadino Manuel Peinado, director de la Cátedra de Medio Ambiente de la Universidad de Alcalá, en el cual se hace un análisis muy crítico del llamado fracking (o fracturación hidráulica), una nueva tecnología de perforación horizontal que permite alcanzar yacimientos de petróleo y gas hasta ahora inaccesibles, aumentando (y abaratando) la producción de combustibles fósiles en el mundo.

Peinado argumenta en su escrito que “oponerse al fracking es la postura más razonable” por motivos ambientales y económicos, ya que “por más que se enmascaren los procedimientos con evaluaciones de impacto y las correspondientes medidas ambientales correctoras o compensatorias, es un atentado ecológico”.

El autor defiende la línea de usar de manera más inteligente las reservas de crudo que quedan en el planeta, dejando de estimular el consumo desmesurado para reconducir la economía hacia la senda de una sociedad pos-carbono, sujeta a la disponibilidad energética que pueden suministrar las energías renovables.

Entre los impactos negativos, señalados por los opositores de esta técnica originaria de los Estados Unidos de América, se encuentran la disminución de la disponibilidad de agua y la contaminación de este recurso, ya que la explotación de un solo pozo mediante el fracking requiere una inyección de entre 9 y 29 millones de litros de agua, al tiempo que se utilizan 750 tipos de productos químicos diferentes que pueden filtrarse a través del subsuelo y contaminar los acuíferos.

Por otra parte se advierte de la posibilidad de provocar sismos antropogénicos, es decir, terremotos ocasionados por la desestabilización de las fallas geológicas debido al agua residual que queda en ellas. Ya se han registrado varios de ellos en Estados Unidos, de entre 3 y 5,7 grados, con epicentro en los pozos petrolíferos que han sido fracturados hidráulicamente.

También la salud humana puede verse amenazada por el fracking, tal como lo asegura la ONG Alianza Mexicana contra el Fracking, indicando que el 25% de las sustancias utilizadas en las distintas mezclas de perforación pueden causar cáncer y mutaciones, el 37% afectan al sistema endocrino, el 40% provocan alergias y el 50% dañan el sistema nervioso.

Y desde el punto de vista económico tampoco el fracking está resultando un “gran negocio”, ya que la caída de los precios mundiales del petróleo ha llevado a la mitad de las empresas estadounidenses dedicadas a este tipo de extracción de hidrocarburos al borde de la bancarrota, al no poder mantener su solvencia, y frenando el boom de esta actividad que se inició en el año 2009.

Por todo anterior, el autor no puede dejar de hacer una comparación entre el frackingy y la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos creada por las hipotecas subprime. “El recurso, llámese suelo o combustible, crea a su alrededor todo un universo de activos financieros que pasan de mano en mano generando beneficios hasta que alguien hace explotar la burbuja”, concluye Manuel Peinado.

Libro disponible en:
http://www.casadellibro.com/libro-el-fracking-vaya-timo/9788492422722/2314129