COLOMBIA
AVANZA EN EL MERCADO INTERNACIONAL DE CARBONO
Bogotá,
Colombia, (Prensa Verde).- Con el fin de reducir la emisión
de cerca de 360 mil toneladas anuales de dióxido
de carbono (CO2) en el sistema eléctrico colombiano,
el Banco Mundial y la Generadora Unión firmaron a
finales de mayo un acuerdo de compraventa de disminución
de gases efecto invernadero por valor de 18,2 millones de
euros.
La Empresa Generadora Unión S.A. hizo posible la
formulación del proyecto y la constitución
de la Empresa Hidroger S.A., propietaria actual del proyecto
que se construirá en el municipio de Chaparral (Tolima),
con el apoyo del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
Territorial, el Ministerio de Minas y Energía, la
Unidad de Planeación Mineroenergética (Upm),
Isagen, Conservación Internacional y el Fondo Prototipo
de Carbono del Banco Mundial.
Con la firma del acuerdo Colombia da un paso hacia el mercado
internacional del carbono, al lograr con un proyecto de
energía hidroeléctrica a filo de agua reducir
este tipo de emisiones que afectan el clima planetario.
El proyecto, denominado de servicios ambientales del Río
Amoyá, consiste en el montaje de una hidroeléctrica
sin embalse, de 80 megavatios, que será construida
sobre el río en el municipio de Chaparral (Tolima).
El modelo incluye el desarrollo de actividades de generación
de empleo, educación, salud, investigación
y conservación del medio ambiente y beneficiará
al ecosistema del Páramo de las Hermosas.
Todas las actividades fueron definidas y concertadas por
la comunidad del Cañón de las Hermosas y serán
cofinanciadas con los recursos provenientes de la venta
de la reducción de emisiones.
El modelo parte del reconocimiento del servicio ambiental
que presta el Páramo de las Hermosas y el Río
Amoyá, lo cual hace posible que se disponga del recurso
hídrico necesario para generar la energía
eléctrica. Por ello el proyecto se propone realizar
las actividades necesarias que permitan garantizar la continuidad
del servicio ambiental.
La gran ventaja de la Hidroeléctrica del Río
Amoyá es que no demanda la construcción de
un embalse, por lo que sus impactos ambientales se reducen
significativamente. El proyecto producirá energía
eléctrica con un recurso renovable, sin generar emisiones
de gases de efecto invernadero.
Esta iniciativa de generación de energía
a partir de una hidroeléctrica brinda una solución
energética renovable, que reducirá las emisiones
de gases de efecto invernadero producidas por los sistemas
termoeléctricos, a nivel nacional y con impacto global,
cuya energía será conducida a diferentes lugares
de Colombia a través del sistema interconectado nacional.
Hay que resaltar que el proyecto de servicios ambientales
del Río Amoyá recibió el premio Energy
Globe Award 2003, convocatoria de alcance mundial en la
cual se recibieron mil proyectos de 95 países. El
premio es entregado a iniciativas que hacen un uso eficiente
y sostenible de los recursos naturales, en las categorías
de agua, aire, tierra y fuego (energía).
El Energy Globe Award es patrocinado por los ministerios
austriacos de Seguridad Social y de Agricultura, Silvicultura,
Medio Ambiente y Agua, por el gobierno regional de Oberösterreich,
la Unión Europea y diversas empresas privadas.
“IRENA”, SERÍA LA AGENCIA INTERNACIONAL
DE ENERGIAS LIMPIAS
Bonn, (Resumen
de agencias).- Parlamentarios de varios países pidieron,
durante la Conferencia Internacional sobre Energía
Renovable, que se celebró en Bonn, Alemania del 1
al 4 de junio, la creación de “IRENA”
una agencia para impulsar el desarrollo de las fuentes de
energía limpia. Asimismo, las organizaciones ambientalistas
hicieron un llamado para que se adopten compromisos firmes
que lleven a incrementar la proporción de la energía
renovable correspondiente a la biomasa dentro de los niveles
nacionales e internacionales.
IRENA sería el nombre de la agencia internacional
para impulsar el desarrollo de las energías limpias
en el planeta. Los cerca de 350 diputados y senadores de
50 países congregados en la que fue sede del Bundestag
(Parlamento alemán), suscribieron una resolución
para la formación de ese estamento, destinado a velar
por esas fuentes energéticas.
Tras largos debates se favoreció la fórmula
de la Agencia Internacional para las Renovables, IRENA,
que sería de carácter no vinculante y voluntario,
pero representaría la voluntad mayoritaria en la
comunidad internacional de impulsar las energías
limpias.
El diputado socialdemócrata alemán, Hermann
Scheer, uno de los más comprometidos con el tema
señaló: "no debe dejarse que sea el mercado
energético el que decida sobre la implantación
de las renovables, porque en ello están implicados
tanto la lucha contra el calentamiento de la Tierra como
el acceso a las fuentes de energía a los más
de 2.000 millones de personas que no disponen de ellas".
GRANDES EMPRESAS IMPULSAN EL COMERCIO JUSTO
Madrid, (ANIA).-
Según un informe de la Fundación Bip Bip,
el Comercio Justo se ha convertido en los últimos
años en una alternativa creciente para mejorar
el acceso al mercado internacional de los productores
más desfavorecidos, sobre todo de países
en vías de desarrollo.
En España, este tipo de productos tuvo una facturación
de 8,5 millones de euros. Este movimiento, que busca reducir
los márgenes de beneficio de los intermediarios
en favor del productor, facturó el año pasado
más de 8,5 millones de euros, un 6% más
que en 2002, según ha señalado la Coordinadora
estatal de Comercio Justo.
Cada vez es mayor el número de empresas que deciden
colaborar en el impulso de este tipo de comercio solidario,-principalmente
cadenas de alimentación y supermercados-. De este
modo, organizaciones como Intermón Oxfam, realizan
campañas para desarrollar el Comercio Justo entre
empresas y ONG; así, proponen a éstas elegir
entre una amplia gama de productos elaborados de forma
justa que puedan utilizar en sus próximas campañas
de comunicación y promoción.
Un ejemplo de esto es la promoción que Alcampo
e Intermón Oxfam están llevando a cabo para
dar a conocer el café Equita, dentro del marco
de la relación iniciada en 2002 para impulsar la
venta de productos de Comercio Justo que promueve la organización
no gubernamental en los hipermercados de esta cadena de
distribución. Los puntos de venta están
situados en los cinco centros que posee Alcampo en Barcelona.
También la cadena de supermercados Carrefour venderá
Equita en sus establecimientos. La cadena comercial e
Intermón Oxfam han llegado a un acuerdo de colaboración
que permitirá incrementar sensiblemente las ventas
de este café en toda España, lo que supone
un importante avance en el objetivo de Intermón
Oxfam de acercar los productos de comercio justo a las
redes de distribución y venta convencionales.
Con la incorporación de Carrefour, ya son nueve
las cadenas de alimentación que tienen están
colaborando en el desarrollo de productos de Comercio
Justo; cinco son de ámbito estatal –Alcampo,
Caprabo, Carrefour, Champion y Eroski–, y cuatro
de ámbito regional –Bonpreu, Coaliment, Condis
y Gadis–.
Los productos más demandados siguen siendo los
de artesanía, que representan el 59% de las ventas
en tiendas, seguidos de los de alimentación, donde
la mercancía estrella es el café, con un
38% de la facturación. Por otro lado, las ventas
se reparten equilibradamente entre las comunidades, pero
destacan Madrid y Cataluña, seguidas del País
Vasco.
Fuera de España encontramos el caso de grandes
multinacionales como Procter&Gamble (P&G ), la
mayor compañía de café de Estados
Unidos y una de las cuatro que controlan el mercado mundial,
que suministrará café de Comercio Justo
a 15.000 supermercados del país hasta finales del
2004.
Las organizaciones que promueven el Comercio Justo pagan
por cada artículo un precio acorde al esfuerzo
de los trabajadores, a la vez que les asesoran sobre la
producción, les facilitan créditos y les
pagan parte del pedido por adelantado. Estos artículos
garantizan unos ingresos más justos y estables
a los productores, al mismo tiempo que contribuyen a incrementar
los precios que pagan por ellos los exportadores tradicionales.
GREENPEACE EXIGE AL BANCO MUNDIAL QUE DEJE DE FINANCIAR
PROYECTOS DE COMBUSTIBLES FÓSILES
(Ania).- Greenpeace
ha puesto en marcha una campaña de envío
de cartas por Internet dirigidas al presidente del Banco
Mundial, James Wolfensohn, pidiendo que den prioridad
a la financiación de proyectos de energías
renovables y que dejen de financiar proyectos de combustibles
fósiles, principales causantes del cambio climático.
Un informe interno del Banco Mundial expone la necesidad
de un cambio en la financiación de los proyectos,
de manera que se priorice a las energías renovables
y que haya una eliminación progresiva de sus inversiones
en combustibles fósiles, hasta su completa desaparición
en 2008. El informe, titulado Informe de la Industria
de Extracción (EIR), ha sido realizado por un grupo
de trabajo interno del propio organismo financiero internacional,
encabezado por el ex-ministro de medio ambiente indonesio,
Dr. Emil Salim.
El informe EIR confirma muchas de las preocupaciones
que las comunidades locales y organizaciones civiles han
hecho llegar al Banco Mundial durante dos décadas.
Greenpeace pide en su carta al Sr. Wolfensohn que el Banco
Mundial: Aumente las inversiones en proyectos de energías
renovables un 20% cada año y desarrolle un plan
para la eliminación progresiva de las inversiones
en combustibles fósiles para el 2008; fortalezca
los sistemas de gobierno antes de invertir en proyectos
de combustibles fósiles; no invierta en proyectos
de combustibles fósiles en situaciones que estén
caracterizadas por conflictos, opresión o corrupción
sistemática, o en áreas de importante biodiversidad,
incluyendo áreas protegidas.
Asimismo, que asegure que el resto de los inversores
respeten los derechos humanos e inicien acciones cuando
no se respeten los derechos humanos de las comunidades
afectadas por un proyecto; promueva la transparencia en
la dirección de los proyectos acabando con la corrupción,
y facilite un mayor reparto de beneficios entre la comunidad
local; obtenga el consentimiento de la población
indígena y las comunidades locales, proporcionando
toda la información del proyecto a éstas,
antes de invertir en él; y que demuestre la manera
en que se reducirá la pobreza en los proyectos
de combustibles fósiles antes de su aprobación
e inversión.
Es evidente la necesidad de un cambio en el modelo energético
y pasar de combustibles fósiles a energías
renovables. El Banco Mundial debe actuar de manera acorde
a las necesidades reales de las personas, potenciando
las energías renovables, y no apoyar a grandes
empresas petroleras que disponen de amplios capitales
e importantes influencias políticas- ha declarado
Emilio Rull, responsable de la campaña de energía
de Greenpeace España.
Existen 2.000 millones de personas sin acceso a servicios
básicos energéticos, con pleno derecho a
un desarrollo sostenible. Las energías renovables
podrían proporcionar ese servicio sin intensificar
conflictos sociales, reducirían la deuda externa
de los países creando economía local y minimizarían
el cambio climático, problemas que se acentuarán
si se siguen potenciando los combustibles fósiles
como el petróleo, el carbón o el gas
MANCHAS DE PETRÓLEO EN MEDIO DE NUEVA YORK
Por Katherine Stapp, colaboradora de Tierramérica
Filtraciones de crudo
contaminaron por décadas un arroyo que cruza dos
emblemáticos barrios neoyorquinos. Activistas preparan
una demanda contra ExxonMobil y otras empresas
Nueva York,
(Tierramérica).- Hay días buenos y malos
en el arroyo Newtown, un curso de agua de 2,4 kilómetros
que fluye entre los distritos de Brooklyn y Queens en
Nueva York, con la poco envidiada distinción de
ser el más contaminado del país.
En los días buenos, el agua es casi traslúcida
cerca de la desembocadura, y pueden verse anémonas
y pequeños hipocampos. En los días malos,
y dependiendo del clima y las mareas, el arroyo parece
una pesadilla psicodélica con una penetrante mezcla
de olores desagradables.
Sung Lim, de la organización sin fines de lucro
East River Apprenticeshop, conoce todos los secretos del
Newtown y conduce a estudiantes de secundaria en visitas
guiadas para "enseñarles sobre contaminación
y conservación, pero también para mostrarles
la belleza" del arroyo.
El Newtown, "es nuestro patio trasero", dijo
Lim a Tierramérica.
También "golpea nuestros sentidos. Cuando
llueve, puede verse la combinación del flujo de
aguas servidas y petróleo", pero "hace
pocos días, cuando salimos después de una
tormenta, ambas cosas no querían mezclarse, y se
creaba una variedad de formas fractales. Era todo un espectáculo",
describió.
Más de 64 millones de litros de petróleo
se han derramado en el Newtown desde los años 40
y 50, en su mayor parte procedentes de defectuosos tanques
de almacenamiento propiedad, entre otras empresas, de
Standard Oil Company de Nueva York, hoy ExxonMobil, la
mayor firma petrolera del mundo.
El derrame en Newtown equivale a más de 1,5 veces
el famoso vertido en 1989 del buque Exxon Valdez, en las
costas del noroccidental estado estadounidense de Alaska.
ExxonMobil, dueña del barco, debió pagar
una multa de 150 millones de dólares por aquel
derrame, pero no se le han aplicado sanciones por la contaminación
del Newtown, y tanto el gobierno de la ciudad como el
del estado han hecho poco por obligarla a realizar trabajos
de limpieza.
El derrame fue descubierto en 1978 desde un helicóptero
de la fuerza de guardacostas, y pasaron doce años
hasta que el estado de Nueva York lograra un acuerdo con
la compañía. El trato, sin embargo, no incluyó
plazos para la limpieza, lo que equivalió a autorizar
la realización de esa tarea al ritmo que la firma
deseara, según los críticos.
ExxonMobil admite su responsabilidad en el desastre, pero
insiste en que han sido adecuados sus trabajos de limpieza,
que hasta ahora han retirado algo más de 11,3 millones
de litros de petróleo, o sea menos de la quinta
parte del derrame.
"ExxonMobil ha realizado trabajos de remediación
en Greenpoint (barrio en Brooklyn a la orilla del arroyo)
y esas tareas continúan”, dijo en enero un
vocero de la empresa. “Tomamos muy en serio nuestras
responsabilidades ambientales”, aseguró.
Ahora una coalición encabezada por el grupo ambientalista
local Riverkeeper está a punto de presentar ante
la justicia una demanda de intervención inmediata
y pago de compensaciones a los afectados, es decir, a
un centenar de hogares.
RUSIA ANUNCIA QUE RATIFICARÁ EL PROTOCOLO DE KIOTO
por José
Santamarta (director de World Watch)
El presidente
ruso, Vladimir Putin, afirmó que acelerará
los esfuerzos para ratificar el Protoclo de Kioto, en
el marco de la cumbre entre la Unión Europea y
Rusia.
"Vamos a acelerar los esfuerzos hacia la ratificación
del protocolo de Kioto", declaró el presidente
ruso citado por la agencia Interfax. "El hecho de
que la UE avance junto a nosotros en las discusiones sobre
la OMC tendrá un efecto positivo en lo que respecta
a la actitud de Moscú sobre la ratificación
del protocolo de Kioto", agregó.
Para que el Protocolo de Kioto entre en vigor falta tan
sólo la ratificación de Rusia. ¿Por
qué Rusia ha tardado tanto? Probablemente porque
quería vender mucho más caro su ratificación
del Protocolo de Kioto.
En el año 2001 George W. Bush decidió no
ratificar Kioto, y dado que es necesario que lo ratifiquen
un mínimo de 55 países, y que entre ellos
sumen el 55% de las emisiones de los países ricos
(hasta ahora los países industrializados que han
ratificado el Protocolo suman el 44,2%, y Rusia sumaría
otro 17,4%), la negativa estadounidense en la práctica
significaba que era necesario que el Protocolo de Kioto
fuese ratificado por la casi totalidad de los países
industrializados (los del Anexo I) para que entrase en
vigor. El Protocolo ya lo han ratificado 121 países,
y en cuanto lo ratifique Rusia entrará en vigor.
El Protocolo de Kioto permite que los países industrializados
puedan vender y comprar derechos de emisión, tomando
como referencia el año base 1990. En 1990 aún
existía la URSS, con unos consumos energéticos
enormes, y unas emisiones igualmente elevadas. La implosión
posterior cambió radicalmente la situación,
y Rusia, Ucrania y el resto de los países de la
antigua URSS, podrán vender “derechos de
emisión” a otros países industrializados
que superen los límites marcados por el Protocolo
de Kioto.
De hecho Rusia esperaba vender esos “derechos de
emisión” (el llamado “aire caliente”)
a Estados Unidos, pero la negativa de la Administración
de Bush a ratificar el Protocolo de Kioto le ha dejado
sin comprador, y el precio al que venderá su “aire
caliente”, sin EE UU, será muy inferior,
por la simple razón de que habrá menos demanda
de toneladas de CO2.
Rusia mira a la Unión Europea, y en el tira y
afloja reclama más compensaciones económicas,
tanto en el precio del dióxido de carbono, como
en las negociaciones para la entrada de Rusia en la Organización
Mundial de Comercio.
Formalmente compete a la Duma, el parlamento ruso, la
potestad de ratificar el Protocolo de Kioto, y en la práctica
Putin tendrá la última palabra, pues será
él quién decida cuándo y por qué
proponer la ratificación.
Rusia tiene mucho que ganar con la ratificación
(la venta del “aire caliente” a la Unión
Europea y Japón), y poco que perder.
El Protocolo de Kioto sigue vivo y muy probablemente
acabará entrando en vigor, con todas sus consecuencias.
Pero incluso si el Protocolo no entrase en vigor, el cambio
climático seguirá siendo un problema cada
vez más grave.
Países como España tendrán que hacer
sus deberes, reduciendo las emisiones, o pagaremos caro
la inactividad desarrollada por el Partido Popular en
las dos últimas legislaturas.
El Protocolo de Kioto de diciembre de 1997 concluyó
con la adopción de un acuerdo de reducción
de emisiones de gases de invernadero por los 38 países
industrializados. En conjunto la reducción global
acordada es de un 5,2% para el conjunto de países
industrializados. El Protocolo no obliga en una primera
fase a los países en desarrollo, dadas sus reducidas
emisiones por
habitante.
La Unión Europea, según la Agencia Europea
del Medio Ambiente (AEMA), sin medidas adicionales a las
actuales, no logrará cumplir los compromisos adquiridos
en Kioto (-8%), pues las emisiones sólo se reducirán
en 0,5% entre 1990 y 2008-2012.
Las emisiones en unidades de CO2 equivalente, considerando
los seis gases de efecto invernadero (GEI), han aumentado
en un 40% en España entre 1990 (año base)
y 2003, cifra que triplica el 15% al que se ha comprometido
el Gobierno de España en la Unión Europea.
La evolución de las emisiones de gases de invernadero
es el mejor indicador del compromiso de un gobierno con
el medio ambiente.
La ratificación de Rusia, cuando se produzca
realmente, será la mejor noticia para el medio
ambiente en 2004. La entrada en vigor del Protocolo de
Kioto tarde o temprano obligará a que Estados Unidos
se comprometa también en la lucha por reducir las
emisiones de gases de invernadero.