ASIA
Y PACÍFICO: UN EJEMPLO DE GESTIÓN SOSTENIBLE
DE LOS BOSQUES
Roma,
(AIS).- La gestión forestal sostenible está
ganando terreno en la región de Asia y el Pacífico,
aunque aún se necesitan mayores cambios. Esa es la
principal conclusión del último informe de
la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO), "En busca de la excelencia",
que ha destacado los importantes avances que en los últimos
años se han venido haciendo en esa parte del Globo.
“La gestión forestal sostenible mejora en
la región de Asia y el Pacífico”, afirma
la agencia de Naciones Unidas, que también denuncia
en su estudio los principales problemas y carencias que
se deben afrontar en este terreno. Según el informe,
“la mayor parte de los países de la región
han elaborado políticas concretas y herramientas
innovadoras para la ordenación forestal sostenible,
pero dado que muchos países carecen de la capacidad
para implantarlas eficazmente, los progresos, en conjunto,
son lentos”.
El estudio parece mostrar de esta forma señales
inequívocas y esperanzadoras de que algo se está
avanzando hacia una gestión sostenible de los bosques
de la región. "Es alentador constatar que el
concepto de ordenación forestal sostenible gana cada
vez más terreno en la región de Asia y el
Pacífico”, afirma el subdirector general del
Departamento de Montes de la FAO, Hosny El-Lakany.
Pero tampoco hay que dejarse llevar a engaño porque
el informe subraya igualmente los grandes problemas que
se siguen padeciendo. El más grande, destaca la FAO,
es la privatización de la gestión de los bosques,
problema ante el cual la agencia propone un “aumento
en la educación, con el fin de asegurar el cumplimiento
de los estándares de conservación”.
Pero hay otros más como “la tala ilegal, la
actividad forestal participativa, los incendios forestales
y la rehabilitación forestal”. Y todo ello
enfocado, sostiene la FAO, “a garantizar el papel
de los bosques en la mitigación de la pobreza, en
la conservación de la biodiversidad y en la disponibilidad
de agua limpia”.
Colaboración regional
En este sentido, El-Lakany destaca la necesidad de establecer
la colaboración entre países y sensibilizar
a las sociedades como herramientas de cambio para resolver
los problemas forestales. “Consideramos que la colaboración
regional es una de las fuerzas clave de los progresos conseguidos”,
señaló El-Lakany en vísperas de la
reunión bianual de la Comisión Forestal para
Asia y el Pacífico (APFC) celebrada el pasado abril
en las Islas Fiji.
En noviembre de 2001, la APFC -una de las seis comisiones
regionales de bosques de la FAO- fijó el objetivo
de poner de relieve los numerosos esfuerzos de ordenación
forestal que se venían desarrollando, y que la mayoría
de las veces quedaban eclipsados por la profusión
de datos negativos.
La APFC invitó a personas de toda la región
a presentar candidaturas de bosques de Asia y el Pacífico
que consideraran bien gestionados. Se recibieron más
de 170 candidaturas de 20 países. Eran bosques que
por su ordenación y aprovechamiento, se podían
considerar “ejemplares”, y cuyas características
luego se determinarían como definitorias de una gestión
forestal sostenible, y como objetivos de ordenación
en los países de la región para impulsar su
aplicación y “lograr la excelencia en la ordenación
forestal”.
Establecer un modelo
Desde Nueva Zelanda hasta Kirguizistán, se examinaron
sistemáticamente las 170 candidaturas presentadas.
Bosques de propiedad estatal, de particulares, comunitarios
y hasta de empresas conjuntas entre los que finalmente se
han seleccionado 30 que han sido señalados por la
FAO como “modelo para otros administradores”
por las buenas prácticas con las que han sido gestionados.
Tras las conclusiones extraídas del propio informe
de la FAO, los países de la región están
aplicando una serie de “herramientas innovadoras”
encaminadas a la ordenación forestal sostenible,
la APFC ha elaborado un código regional de prácticas
de aprovechamiento forestal y los principales países
productores de madera han redactado códigos nacionales.
Señalado pues el modelo, se plantea únicamente
su adecuada implantación.
En Asia y el Pacífico parece que se ha ido agudizando
la conciencia de la “utilidad social y ecológica
de los bosques”. Hecho que se ha venido materializando
en una mayor participación de la sociedad civil en
la conservación y ordenación de los bosques,
y en el aumento de la prioridad concedida al medio ambiente
(nueva legislación incluida), por parte de las administraciones.
En la parte negativa, el estudio destaca que en la década
de los 90, siete países (Indonesia, Malasia, Birmania,
Nepal, Pakistán, Filipinas y Sri Lanka), perdieron
más del 10% de su superficie forestal. Pero también,
apuntó El-Lakany, “en esa misma década
ha habido avances en la reducción de la deforestación”.
No en vano, la región de Asia y el Pacífico
es la primera del mundo en la creación de nuevos
bosques, y en la pasada década, en la que se crearon
en la zona más de 34 millones de hectáreas
de bosques, hasta ocho países aumentaron su superficie
boscosa.
El motivo lo encuentra El-Lakany en que “en toda
la región, las personas han empezado a pedir mayor
responsabilidad en la gestión forestal y a exigir
voz y voto en la cuestión”.
LA NUEVA NOVELA DE ISABEL ALLENDE INICIA
EL PROYECTO “LIBROS AMIGOS DE LOS BOSQUES"
Madrid,
(Ecoestrategia).- El Bosque de los Pigmeos, de
Isabel Allende, editado por Random House Mondadori, ha sido
el primer libro impreso en España en "papel
amigo de los bosques primarios"
El pasado viernes 10 de septiembre salió a la venta
el nuevo libro de Isabel Allende, El Bosque de los Pigmeos.
Este título es el primer libro en España del
proyecto de Greenpeace "Libros Amigos de los Bosques"
que pretende implicar a los escritores y a la industria
editorial en la defensa de los bosques primarios a través
de políticas de suministros de papel respetuosas
con el medio ambiente.
El papel utilizado para la impresión de El Bosque
de los Pigmeos es considerado por Greenpeace "papel
amigo de los bosques”. La colección juvenil
(Montena) ha utilizado papel 100% reciclado, y la colección
de adultos (Areté) ha utilizado papel fabricado a
partir de madera procedente de bosques y plantaciones gestionados
según los requisitos del FSC (Forest Stewardship
Council o Consejo de Administración Forestal). Ambos
tipos de papel han sido fabricados por la empresa papelera
vasca Paperalia.
"Aunque el papel es un producto natural y reciclable,
su origen es la madera procedente de los bosques. Y en muchas
zonas del planeta los bosques están siendo destruidos
para producir papel" -ha declarado Miguel Ángel
Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace-
"El sector editorial debe comprometerse con el futuro
de los bosques y la producción sostenible y consumir
preferentemente productos papeleros con altos requisitos
ambientales, como son el papel de fibras recicladas, el
papel de fibra virgen con el certificado ecológico
FSC o el papel blanqueado totalmente libre de cloro",
añade Soto.
Además de Isabel Allende, en España se han
comprometido con este proyecto autores como Rosa Regás,
actual Directora de Biblioteca Nacional, Álvaro Pombo,
académico de la lengua, Joaquín Araujo, Juan
Luis Arsuaga, Javier Moro o Fernando Sánchez Dragó.
El proyecto de Greenpeace se está desarrollando
en otros países europeos como Reino Unido, Italia,
Holanda o Alemania. En Canadá, país pionero
este proyecto, hay actualmente 35 editoriales canadienses
comprometidas, cuatro
millones y medio de libros impresos en papel amigo de los
bosques y 45 escritores comprometidos con el proyecto. Entre
los escritores comprometidos con el proyecto de Greenpeace
nos encontramos con autores como Günter Grass, J.K.Rowling,
cuya última edición de Harry Potter en inglés
ha sido impresa en papel amigo de los bosques, o Margaret
Atwood.
La industria editorial española es una gran consumidora
de papel. En el año 2002 la producción de
libros alcanzó 275,6 millones de ejemplares de los
que fueron vendidos 226,6 millones, alcanzando una facturación
en el mercado interior de 2.674 millones de euros. La gran
mayoría del papel utilizado en las novelas editadas
en España se imprime en papel procedente de madera
virgen en vez de fibra reciclada. Si tenemos en cuenta el
papel no estucado, el utilizado mayoritariamente para la
publicación de títulos de literatura, Greenpeace
estima que se han consumido 25.505 toneladas de papel no
estucado, para el que ha sido necesario cortar 357.081 árboles.
Una parte del papel utilizado para imprimir novelas en
España procede de las polémicas y mal gestionadas
plantaciones de eucalipto en zonas del noroeste, norte y
suroeste de la península. Otra parte procede de la
industria papelera de Finlandia, país que exporta
una cuarta parte del papel de impresión y escritura
que se consume en todo el mundo. Las papeleras finlandesas
son grandes proveedoras de papel de impresión al
sector editorial español. Según datos del
sector papelero español (Aspapel), en el año
2002 se importaron 157.135 toneladas de papel de impresión.
En Finlandia donde los bosques primarios están siendo
talados para, en parte, alimentar, la industria papelera.
Los bosques primarios de Finlandia representan un 5% de
los 20 millones de hectáreas de bosques del país.
Estas áreas fragmentadas de bosques de alto valor
para la conservación son el sustento de cientos de
especies importantes que incluyen algunas en peligro de
extinción, como la ardilla voladora, el arrendajo
funesto y el pico tridáctilo, cuyo número
ha disminuido drásticamente en los últimos
años.
Muchos de estos bosques son cruciales para el pueblo indígena
de los Sami, que depende de los bosques para continuar con
su forma de vida tradicional como pastores de renos.
"Destruir biodiversidad y cultura en otras zonas del
planeta para fabricar libros en España es una contradicción
de nuestra industria editorial" ha señalado
Soto. "Y el sector editorial debería ser el
primer interesado en asegurar la supervivencia de las masas
forestales del planeta".
PIDEN DETENER CONSTRUCCIÓN DE PUERTO
DEPORTIVO EN LA COSTA DEL SOL
Málaga,
(Ecoestrategia).- El partido político Los
Verdes de Andalucía ha calificado el proyecto llamado
“Marina del Arraijanal”, que reiteradamente
se intenta sacar adelante en Guadalmar, provincia de Málaga,
como un proyecto insostenible.
“La sostenibilidad es una característica exigible
a cualquier actuación que una institución
pretenda llevar a cabo. Los Verdes apostamos por el mantenimiento
de esta pequeña zona costera que aún se parece
a lo que fue, y por lo tanto, valiosa para los ciudadanos
y para generaciones futuras”, señala la agrupación
política.
Los Verdes asegura que se trata de un espacio relativamente
pequeño, de apenas 2 kilómetros de costa,
pero de indudable interés para los ciudadanos de
Málaga. Al mismo tiempo reitera que los únicos
beneficiarios de esta actuación serían las
constructoras y promotoras.
“Hay varias razones que desaconsejan este proyecto.
En primer lugar, la conservación del medio natural,
para que no tengamos que recurrir a los archivos gráficos
si queremos enseñar a nuestros hijos cómo
era la costa malagueña”, apunta Los Verdes.
En segundo lugar, la inseguridad de este terreno, en el
que está expresamente desautorizada la construcción
de instalaciones sanitarias o escolares, por ser pasillo
habitual de los aviones que llegan o salen de Málaga,
según informe de Aviación Civil. “Si
no es una zona segura para los hospitales y escuelas, tampoco
lo sería para las personas que viviesen allí”,
señala el comunicado.
El intenso tráfico que soporta la zona se vería
empeorado con el aumento de población, porque “además,
del puerto deportivo se pretende construir más de
1000 viviendas”.
La propuesta de Los Verdes es el mantenimiento de esta
zona como Parque Periurbano Litoral, que sería pionero
en Andalucía, y serviría para terminar en
el mar el Cinturón Verde que desde hace tiempo se
viene reclamando. De esta manera quedarían enlazadas
la zona a preservar de Guadalmar, el Campamento Benítez
y la zona recuperada del Guadalhorce.
La construcción de un puerto deportivo y una urbanización
en esta zona de Guadalmar, en palabras de Andrés
Sánchez, Coordinador de los Verdes de Andalucía,
“perjudica a los ciudadanos de Málaga de hoy
y a los malagueños que nacerán”. Con
la construcción de la urbanización y el puerto
de Guadalmar, “Málaga perdería el último
espacio de costa virgen que aún le queda”.
LAS FUTURAS GENERACIONES APROVECHARÁN
EL SOL SIN PELIGROS, VATICINAN EXPERTOS
Paris
(IPS).- La capa de ozono, atacada durante decenios
por productos químicos utilizados en la industria
y la agricultura, probablemente comenzará a regenerarse
en los próximos años, vaticinó Rajendra
Shende, director de la Unidad de Acción para el Ozono
y la Energía del Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente.
Observaciones de científicos de la Organización
Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés),
y de la Agencia Estadounidense para la Aeronáutica
y el Espacio indican que el agujero de la capa de ozono
en la atmósfera ha alcanzado su superficie máxima
y disminuirá en los próximos decenios",
señaló Shende a Tierramérica.
Meteorólogos de ésas y otras organizaciones
observan y cuantifican desde hace más de 30 años
la concentración en la atmósfera de sustancias
destructoras de la capa de ozono, y "hoy es posible
establecer que la velocidad de crecimiento de la concentración
de estos químicos ha comenzado a disminuir",
gracias a la aplicación del Protocolo de Montreal,
firmado en 1989, dijo Shende.
Observaciones de la WMO de principios de septiembre sugieren
que la pérdida de ozono en los dos polos de la Tierra
se reduce desde hace unos cinco años.
El agujero de capa de ozono sobre la Antártida medía
el 1 de septiembre unos 12,5 millones de kilómetros
cuadrados, la mitad del máximo de la superficie estimada
en septiembre de 2000.
Sin embargo, esa variación se debe en parte a factores
climáticos. "En años con bajas temperaturas,
una cantidad determinada de químicos destruye más
ozono que en años más cálidos",
explicó Daniel Albritton, director del laboratorio
de Aeronomía de la estadounidense Administración
Nacional Oceánica y Atmosférica.
Shende apuntó que la regeneración de la capa
de ozono puede durar por lo menos 50 o 60 años. “Si
continuamos la eliminación de emisiones, probablemente
nuestros bisnietos podrán tomar baños de sol
en las playas de Argentina, Noruega o Australia sin los
temores de nuestros hijos de hoy", indicó.
El mantenimiento de la actual tendencia a la regeneración
depende de que continúe la aplicación del
Protocolo de Montreal, y de que no ocurran fenómenos
naturales que también debilitan la capa de ozono,
como grandes erupciones volcánicas, precisó
el experto.
El ozono, que es un alotropo muy inestable del oxígeno,
constituye en la estratosfera, de 15 a 50 kilómetros
sobre la superficie del planeta, una capa que impide el
paso de la radiación solar ultravioleta, causante
de cáncer de piel, cataratas e incluso la ceguera
total, así como la destrucción de vegetales.
Unos 90 productos químicos utilizados en la agricultura
y en la industria, especialmente en refrigeración,
acondicionamiento de aire y equipos contra incendios, destruyen
la capa de ozono al llegar a la estratosfera, sobre todo
en los polos del planeta.
Entre esas sustancias están los clorofluorocarbonos
(CFC), los halones, el tetracloruro de carbono, los hidrobromofluorocarbonos,
el metilbromuro y el bromoclorometano.
Cuando alcanzan la estratosfera, ocurren reacciones químicas
catalíticas que descomponen el ozono.
Tales reacciones han sido identificadas desde hace unos
40 años sobre la Antártida, y ocurren también
sobre el Polo Norte.
En 1989, tras largas y difíciles negociaciones,
29 países y la Comunidad Económica Europea
ratificaron en Canadá, donde está la sede
de la Organización Internacional de la Aviación
Civil, el Protocolo de Montreal.
Esos signatarios eran responsables de 82 por ciento del
consumo de las sustancias que destruyen el ozono.
Hasta el momento son 184 las naciones que han ratificado
el Protocolo, que busca "la eliminación"
de las sustancias que destruyen la capa de ozono como "objetivo
final", pero con base a una metodología flexible.
Por ejemplo, el instrumento ha estimulado el cese de la
producción y uso de los CFC en aparatos refrigeradores
y acondicionadores de aire en los países industrializados,
pero esas sustancias aún se utilizan en el mundo
en desarrollo.
También ha fijado como objetivo la eliminación
definitiva en el mundo industrializado del pesticida metilbromuro
para enero de 2005, pero concede plazo hasta 2007 para que
los países en desarrollo cesen su producción
y uso.
Si un país firmante prueba que tiene dificultades
insalvables para eliminar ese pesticida antes de enero,
el Protocolo prevé que se le otorgue una prórroga
de hasta un año, con carácter "transitivo",
o sea que mientras un país esté autorizado
a emplearlo, otros podrán hacer lo mismo.
En julio, Estados Unidos pidió que las prórrogas
se concedieran por varios años, y esa propuesta será
discutida en noviembre durante la 16 Conferencia de firmantes
del Protocolo, que se realizará en Praga.
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA A NIVEL INTERNACIONAL
EVOLUCIONA A BUEN RITMO
Madrid,
(Ecoestrategia).- La Fundación Ecología
y Desarrollo ha publicado el informe “Las organizaciones
de la sociedad civil y la responsabilidad social corporativa:
Algunos casos destacables”. La publicación,
elaborada gracias al apoyo de la Fundación AVINA,
pretende dar cuenta de algunas iniciativas destacables de
promoción de la responsabilidad social corporativa
por parte de las organizaciones de la sociedad civil, a
nivel internacional.
Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) han jugado
un papel clave en la adopción por parte de las empresas
de criterios de responsabilidad social corporativa (RSC).
En la última década han puesto en marcha numerosas
iniciativas para promover la RSC, algunas basadas en la
confrontación y la exposición de las empresas
a la opinión pública, otras basadas en el
diálogo y las alianzas.
Este informe pretende ofrecer una visión acerca
de la forma en que las OSCs están buscando influir
en el mercado: sus estrategias, sus aliados, y sus herramientas.
En él se recogen más de 35 iniciativas de
organizaciones sociales orientadas a incentivar cambios
en las prácticas empresariales de forma directa o
indirecta, mediante acciones dirigidas a las empresas o
a aquellos que pueden influir en su comportamiento a través
del mercado, fundamentalmente consumidores e inversores.
También se recogen iniciativas de OSC de base empresarial,
cuyas estrategias están orientadas al desarrollo
de herramientas que faciliten la incorporación de
criterios de sostenibilidad en la gestión empresarial.
Por último se recogen estrategias basadas en la
redefinición de mercados mediante la introducción
de nuevas reglas que permitan premiar las buenas prácticas
y penalizar a las malas, por ejemplo a través de
estándares y sellos sociales y ambientales que guíen
el comportamiento de las empresas de forma colectiva en
una determinada dirección, lo que algunos autores
denominan“regulación civil”.
Lo que este informe muestra es que las relaciones entre
empresas y organizaciones sociales están en plena
evolución. Por una parte se pide a las empresas que
sean más responsables socialmente y por otro que
las organizaciones no lucrativas se comporten de forma más
empresarial. ¿Pueden las nuevas relaciones generadas
entre ONGS y empresas inducir a algunas organizaciones a
la confusión de sus roles y estrategias? ¿Cómo
puede uno criticar, ejercer escrutinio y cooperar con empresas
al mismo tiempo?
“Nadie dijo que fuera fácil, pero en los
últimos años hemos asistido a una progresiva
incorporación del discurso de las organizaciones
sociales en el discurso empresarial aunque, como se indica
en el informe, el que las palabras se apoyen en cambios
reales dependerá no solo de las organizaciones sociales,
sino también de los consumidores, de los inversores,
de los empleados, de los clientes, de los proveedores, de
las administraciones públicas, de las universidades
y de las propias empresas”, concluye el documento.