| Bogotá,
(Prensa Verde).- La agencia de noticias Reuters
y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA) aseguraron hace algunos días que ocho países
amazónicos, liderados por Brasil, anunciaron una
mayor cooperación, incluso en el ámbito de
la defensa, para reafirmar su soberanía y preservar
la mayor selva tropical del mundo, amenazada por todo tipo
de delitos y depredación.
Reunidos en la ciudad brasileña de Manaos, la mayor
de la Amazonia, los cancilleres de Bolivia, Brasil, Colombia,
Ecuador Guyana, Perú, Venezuela y Surinam aprobaron
un plan que busca preservar los recursos naturales y la
biodiversidad, en la cada vez más cercada mayor reserva
de agua dulce del planeta.
El llamado Plan Estratégico de la Organización
del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA)
buscará crear y desarrollar actividades sustentables
para la población de 23 millones de habitantes de
la región, en su mayoría pobres, en un intento
por evitar que el avance de una catástrofe ambiental
ponga en riesgo la soberanía de los países
sobre sus selvas.
La Amazonia, hogar del 30 por ciento de las especies de
la flora y fauna del planeta y con una extensión
de más de siete millones de kilómetros cuadrados,
pierde un dos por ciento anual de su superficie.
El mayor desmonte se produce por el avance de cultivos
como la soja, la tala ilegal y la ganadería, mientras
aumenta la contaminación de los ríos, la violencia,
la explotación de especies de alto valor comercial
y el tráfico de drogas.
El plan estratégico dará prioridad a la
protección de las nacientes de los ríos amazónicos,
ubicadas en la Cordillera de los Andes, desde donde bajan
las vertientes de la mayor cuenca hidrológica del
mundo, dijo el canciller de Brasil, Celso Amorim. "Si
no enfrentamos como debemos esos problemas puede producirse
una amenaza territorial" en la región, aseguró
el Ministro durante la reunión de un día.
"Somos guardianes de un tesoro de la humanidad, pero
somos guardianes soberanos", agregó.
Para ejercer ese derecho, los países acordaron
reuniones periódicas de sus ministros y encargados
de Defensa y Seguridad Interna, así como de los responsables
de áreas como medio ambiente y desarrollo social.
"La región amazónica afronta eventualmente
situaciones como el terrorismo, el narcotráfico y
otro tipo de acciones delictivas que pueden afectar la seguridad
que demandan el intercambio de visiones, la cooperación",
dijo por su lado el canciller de Perú, Manuel Rodríguez
Cuadros.
En la reunión de Manaos, Amorim reiteró
la oferta brasileña a sus vecinos de la región
para compartir datos obtenidos por sus sistemas de vigilancia
y protección del Amazonas (SIVAM y SIPAM), dos complejos
de producción y transmisión de informaciones
para controlar acciones depredadoras de madereros, buscadores
de oro y narcotraficantes, entre otros.
Propiedad intelectual
Amorim anunció también que una de las tareas
que enfrentará la OTCA es la de obtener recursos
para financiar proyectos para el desarrollo sostenible en
las comunidades de la región y dijo que los países
acordaron una postura más agresiva en la protección
intelectual sobre los conocimientos tradicionales de esas
poblaciones, la mayoría indígenas.
"Es importante transformar la propiedad intelectual
en fuente de riqueza para la región donde se originan
las materias primas", dijo el canciller brasileño,
quien junto a sus colegas realizó un recorrido en
barco por el río Negro, afluente del Amazonas sobre
el cual se encuentra Manaus.
La próxima reunión de cancilleres amazónicos
se realizará en el 2005 en la ciudad peruana de Iquitos.
Para esa cita, los ministros quieren aprobar la presencia
de países observadores, como Francia, que según
el propio Amorim podría tener interés en participar
de la preservación de la Amazonia a través
de la Guyana Francesa.
Amorim dijo que los países ricos en general "tienen
una gran responsabilidad" en la preservación
de la región, ya que "muchos destruyeron sus
propios bosques y están interesados en preservar
la selva amazónica, y eso tiene un costo.
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