| (Red
de Desarrollo Sostenible).- Las grandes cantidades
de residuos químicos tóxicos procedentes de
plaguicidas no utilizados o caducados representan una amenaza
continua y cada vez más grave para las personas y
el medio ambiente en Europa del Este, Asia, Oriente Medio
y América Latina, advirtió la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO).
Se estima que en Ucrania hay alrededor de 19.500 toneladas
de substancias químicas envejecidas, en Macedonia
10.000 toneladas, en Polonia 15.000 toneladas y en Moldavia
6.600 toneladas. Actualmente en Asia las existencias alcanzan
las 6.000 toneladas, sin incluir a China, donde se supone
que el problema de los residuos de plaguicidas esté
muy difundido. En Oriente Medio y América Latina
el volumen se remonta a 10.000 toneladas y las naciones
solicitan crecientemente la ayuda de la FAO.
"Los países afectados piden cada vez con más
frecuencia y mayor urgencia ayuda para eliminar sus existencias
de plaguicidas caducados e impedir la acumulación
ulterior de residuos químicos tóxicos",
declaró Mark Davis, jefe del programa de la FAO sobre
la Prevención y Eliminación de Plaguicidas
Caducados.
"Desgraciadamente, sin fondos adicionales de los países
donantes, la FAO no será capaz de responder a sus
naciones miembros que necesitan asistencia porque los recursos
destinados al programa de prevención y eliminación
de plaguicidas caducados se acabarán a fines de año",
puntualizó Davis.
Residuos peligrosos
Los plaguicidas caducados son los restos que han quedado
de las campañas de control de plagas. Se han acumulado
porque una serie de productos prohibidos por razones sanitarias
o ambientales nunca fueron retirados o eliminados. Los plaguicidas
permanecen así en el lugar donde están almacenados
y a menudo se deterioran contaminando el ambiente y poniendo
en peligro la salud de las personas. Frecuentemente las
más afectadas son las comunidades rurales pobres
que incluso pueden no darse cuenta de la naturaleza tóxica
de las substancias químicas a las que diariamente
están expuestas.
En los lugares donde son almacenadas estas existencias
se encuentran algunos de los plaguicidas más peligrosos
como los Contaminantes Orgánicos Persistentes, aldrín,
clordano, DDT, dieldrín, endrín, heptacloro
y fosfatos orgánicos.
La condición en la que se encuentran estos plaguicidas
caducados va desde la de los productos bien conservados
que todavía pueden utilizarse en el campo hasta la
de los que se han derramado de los bidones metálicos
corroídos y de otros tipos de recipientes, infiltrándose
en el suelo. El envenenamiento de plaguicidas es muy común
en proximidad de los sitios donde están almacenados
sin control.
La cifra de plaguicidas caducados en 53 países africanos
se calcula en unas 50.000 toneladas, dice la FAO. Ese organismo
participa en el Programa de Reservas de África (ASP),
una iniciativa que se propone eliminar todos los residuos
de plaguicidas caducados de los países africanos
e implantar medidas para impedir que se repitan situaciones
parecidas a la actual.
Sin embargo, varios países africanos que no han
podido beneficiarse de la primera fase de actividades de
este programa han pedido la ayuda inmediata de la FAO.
"Países como Argelia, Camerún, Somalia,
Eritrea y Senegal están enormemente preocupados por
los efectos graves y continuos de sus reservas de plaguicidas
caducados en el medio ambiente y en la salud de las personas",
señaló Davis.
Con la ayuda financiera de Japón, la FAO ha identificado
recientemente alrededor de 600 toneladas de plaguicidas
caducados en Mozambique, a pesar de haberse realizado una
operación de limpieza previa. Japón ha entregado
850.000 dólares para este proyecto y ha prometido
un millón de dólares más para limpieza
y prevención.
Los Países Bajos han contribuido con unos 8,9 millones
de dólares al programa de prevención y eliminación
de plaguicidas caducados y han prometido dos millones de
dólares más para subvencionar el Programa
de Reservas de África.
La limpieza de una tonelada de residuos de plaguicida caducado
cuesta alrededor de 3.500 dólares. La mayor parte
de los países en desarrollo no cuenta con estructuras
para la eliminación segura de los residuos peligrosos.
Desde 1994, la FAO es el organismo líder en materia
de gestión de plaguicidas caducados para los países
en desarrollo. Las actividades de la FAO comprenden la puesta
en marcha y coordinación de inventarios nacionales,
la coordinación y supervisión de proyectos
de eliminación, la publicación de normas sobre
prevención y gestión, y sensibilización
pública. La FAO promueve y respalda los programas
de gestión integrada de las plagas y el control estricto
de los plaguicidas.
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