Buenos
Aires, 6/11/2009, (Agencias).- La organización
ecologista Greenpeace realizó a principios de esta
semana una protesta en la sede de los ministerios argentinos
de Economía y de Planificación Federal contra
la construcción de una central térmica que
funcionaría con carbón, sosteniendo que “producirá
un alto impacto en el clima”.
“Cristina: carbón o glaciares”, fue
el lema del cartel gigante que colgaron activistas de la
organización ambientalista en el frente del edificio
que aloja a ambos ministerios. Greenpeace acusó al
gobierno de Cristina Fernández de invertir en opciones
energéticas que agravan el calentamiento global y
la destrucción de los glaciares. Después de
desplegar el cartel, los cuatro escaladores de Greenpeace
fueron detenidos por la policía y trasladados a la
comisaría segunda, en donde permanecieron varias
horas.
“El ministro (de Planificación Federal) Julio
De Vido impulsa un proyecto energético en base a
carbón que es una verdadera insensatez, ya que es
un combustible que podría ser fácilmente reemplazado
por fuentes de energía limpia”, afirmó
Juan Carlos Villalonga, director de Campaña de Greenpeace
Argentina.
“Esta decisión profundiza nuestra dependencia
de las peores opciones energéticas, las más
contaminantes y las más caras”, precisó
Villalonga.
El gobierno planea instalar la planta en la localidad de
Río Turbio, en la provincia de Santa Cruz, y tiene
como objetivo utilizar carbón del yacimiento de esa
localidad. “La usina proyectada es costosa, contaminante
e ineficiente”, aseguró Villalonga, cuya postura
es compartida por otras organizaciones no gubernamentales
ambientalistas de Argentina.
“Ese dinero colocado en un plan de apoyo a inversiones
en energía eólica, le daría un enorme
impulso a esa fuente energética limpia en la Patagonia”,
añadió el portavoz de Greenpeace.
De acuerdo a las estimaciones que maneja la empresa constructora
española Isolux Corsán, citadas por Greenpeace,
la planta emitirá anualmente 1.800.000 toneladas
de dióxido de carbono (CO2), el principal gas que
provoca el calentamiento global.
“La puesta en marcha de la Central de Río
Turbio neutralizará todo el beneficio ambiental del
programa de recambio de bombillas que se está realizando
a escala nacional”, remarcó la organización.
El plan de recambio de bombillas incandescentes por bombillas
eficientes, impulsado por el gobierno de Fernández,
reduciría 1.100.000 toneladas las emisiones de CO2
anuales.
El mensaje “Carbón o Glaciares” se refiere
a que el cambio climático está ocasionando
la masiva desaparición de glaciares y otras masas
de hielos permanentes en todo el planeta. Esto pone en riesgo
las más importantes reservas de agua dulce del mundo
y genera el crecimiento del nivel del mar, que ocasiona,
a su vez, otros impactos ambientales y sociales.
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