| Ciudad
de México, 28/12/2004 (Tierramérica - IPS).-
Capturar metano, uno de los gases que producen el calentamiento
de la Tierra, apunta a ser uno de los más atractivos
negocios ambientales para países desarrollados y
sus contrapartes en América Latina. Pero la tendencia
produce urticaria entre activistas sociales y ecológicos.
Brasil ya inscribió oficialmente en instancias internacionales
el primer proyecto para capturar ese gas, responsable de
20 por ciento de las emisiones que causan efecto invernadero
y el desquiciamiento del clima, y usarlo en la producción
de electricidad.
Por la implementación de proyectos de ese tipo pagarán
países industrializados que han ratificado el Protocolo
de Kyoto (1997), para cubrir así parte de la reducción
de emisiones de gases invernadero que les impone ese tratado.
Detrás de Brasil, otros países de la región
apuestan también a la idea de conseguir financiamiento
para atrapar el metano, un gas que emana de basurales, desechos
del ganado y algunos vegetales y cuyas emisiones en América
Latina y el Caribe son 9,3 por ciento del total mundial,
según el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente.
Y en otro impulso global al uso de este gas, Estados Unidos
firmó en noviembre un acuerdo que dio vida al Consorcio
para el Mercado de Metano, junto con Argentina, Australia,
Brasil, China, Colombia, Gran Bretaña, India, Italia,
México, Nigeria, Rusia y Ucrania.
Según sus socios, esa iniciativa puede disminuir
emisiones netas de gases invernadero (medidas en unidades
de dióxido de carbono) en una cantidad equivalente
al retiro en un año de 33 millones de vehículos
de las autopistas del mundo.
"Vemos mucho futuro en el mercado" de metano,
que beneficia a los países en desarrollo y a los
industrializados, dijo a Tierramérica Jorge Barrigh,
coordinador del Programa Latinoamericano de Carbono de la
Corporación Andina de Fomento (CAF).
Ese organismo regional y otros globales como el Banco Mundial
trabajan para que el mundo en desarrollo aproveche la oferta
de créditos y la ayuda tecnológica que a su
entender abre el llamado Mecanismo de Desarrollo Limpio
(MDL) previsto en el Protocolo de Kyoto, que entrará
en vigencia el 16 de febrero de 2005.
El MDL fue diseñado para ayudar a los países
industrializados a cumplir en 2012 con la meta de llevar
sus emisiones de gases invernadero a niveles 5,2 por ciento
menores que los registrados en 1990.
Compañías del Norte pueden acceder a "créditos
de carbono", que las acercan a esa meta, cuando invierten
en proyectos de reducción de emisiones en países
en desarrollo.
Brasil registró como MDL su plan NovaGerar, que
aprovechará el gas metano extraído de la basura
de Nueva Iguazú, municipio de un millón de
habitantes en la periferia de Río de Janeiro, para
alimentar una central termoeléctrica con capacidad
de generación de 12 megavatios.
Participa en ese proyecto el Fondo Holandés de Desarrollo
Limpio, vinculado con el Banco Mundial. Los créditos
vía MDL incentivan a los gobiernos municipales a
disponer mejor de la basura, ya que "la posibilidad
de un ingreso y de reducir costos estimulan la implantación
de rellenos más adecuados", dijo a Tierramérica
Antonio Carlos Delbin, director técnico de Biogás
Energía Ambiental, la empresa que ejecuta el proyecto.
Otro proyecto que Brasil inscribiría oficialmente
como MDL en 2005 apunta también a generar electricidad
usando metano, pero del relleno sanitario Bandeirantes,
en las afueras de Sao Paulo. Está marcha desde enero
y ya produce energía.
La reducción de emisiones de metano en Bandeirantes
alcanzará 19 millones de toneladas equivalentes de
carbono en 21 años, indicó a Tierramérica
Helvecio Guimaraes, director técnico de Econergy
Brasil, firma que da servicios técnico-financieros
a proyectos de tecnología limpia.
Colombia tiene su propio plan de captura de metano, ubicado
en el occidental valle del Cauca, donde la empresa azucarera
Ingenio del Cauca (Incauca) utilizará residuos de
caña para desplazar al carbón como combustible.
Con el dinero que se obtenga por ese proyecto en el marco
del MDL, se aspira a crear un laboratorio escolar empresarial,
en el que participen 120 niños y 240 padres de familia,
explicó a Tierramérica, Rubén Uchima,
Jefe de la planta de generación de energía
de Incauca.
Pero no todos están de acuerdo con las bondades
del MDL. Con este mecanismo “los países industrializados
desvían sus compromisos de reducir sus emisiones
de carbono y evitan invertir en desarrollo de tecnología
realmente limpia", alegó la investigadora Nadia
Martínez, del Instituto de Estudios Políticos,
con sede en Washington.
El MDL "parecía ser una buena idea, pero se
ha convertido en un esquema de transacciones comerciales
que beneficia a multinacionales con proyectos no necesariamente
adecuados", dijo a Martínez.
Washington retiró en 2001 su firma del Protocolo
de Kyoto, con el argumento de que era contrario al interés
económico de Estados Unidos, pero ya anunció
que destinará 53 millones de dólares en los
próximos cinco años al desarrollo del Consorcio
de Mercado de Metano. Eso habla de qué y quiénes
están realmente detrás del MDL, comentó
Martínez.
Según María Teresa Szauer, directora de medio
ambiente de la CAF, "el creciente interés en
la captura de metano", tiene relación con que
las metodologías de medición y contabilidad
de ese gas están ya definidas y desarrolladas, "lo
que facilita mucho su inclusión en el mercado".
Sobre las críticas de los ambientalistas, Szauer
sostuvo que se trata de posturas "un tanto intransigentes",
que no toman en cuenta "el valor agregado que tienen
esos proyectos para nuestros países".
La CAF afirma que el MDL debe aprovecharse, pues permite
que los países en desarrollo accedan a tecnologías
rentables y sustentables, y por eso ayuda a las nciones
de América Latina y el Caribe a identificar oportunidades
en la materia.
|