Bogotá,
14/4/2005 (IPS).- Sectores ecologistas saludaron la
declaratoria de parque nacional natural (reserva ecológica)
de la sudoccidental selva de Florencia, considerada el "último
reducto de biodiversidad" en su zona.
En el área hay seis mil 300 hectáreas de
bosque natural primario (que no ha sido talado ni reforestado),
bosque secundario (con sólo una reforestación),
pastos y cultivos.
Manuela Hernández, bióloga de la estatal
Universidad del Atlántico, dijo a Tierramérica
que urge conservar el lugar, que presta importantes servicios
ambientales en materia de estabilidad geológica,
regulación hídrica y calidad de las aguas.
Según las autoridades, quienes anunciaron la declaratoria
el 10 de marzo, 110 especies de anfibios y reptiles ubican
a Florencia como "un área de extrema diversidad
herpetológica, sólo comparable con los parques
de Santa Cecilia (Ecuador) o Iquitos, Pambopata y el Alto
Purus (en Perú), clasificados como los más
ricos en estos animales".
El sistema de parques naturales colombiano cuenta con 42
áreas protegidas, que suman el nueve por ciento del
territorio nacional.
ENCUENTRAN DIOXINAS Y PCB EN HUEVOS CERCA
DE COMPLEJO PETROQUÍMICO EN MÉXICO
Ciudad
De México, 14/4/2005 (Ecoestrategia).- Elevados
niveles de dioxinas, policlorobifenilos (PCB o askareles)
y hexaclorobenceno, contaminantes muy tóxicos y persistentes,
fueron encontrados en un análisis de huevos de gallina
de traspatio criadas cerca del complejo Petroquímico
de Pajaritos, en Coatzacoalcos, Veracruz, lo que evidencia
la necesidad crucial de que México cumpla su compromiso
de reducir y posteriormente eliminar las fuentes generadoras
de los dañinos compuestos orgánicos persistentes
(COP).
El análisis, conducido por la Red Internacional
para la Eliminación de COP (IPEN), Organización
y Desarrollo Social, la Red de Acción en Plaguicidas
y sus Alternativas en México (RAPAM) y Arnika Association,
es parte de un estudio en 18 países y se publica
en vísperas de la primera Conferencia de las Partes
del Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos
Persistentes que se llevará a cabo en del 2 al 6
de mayo en Uruguay, en la que México participará.
El estudio de los huevos en Coatzacoalcos encontró
niveles de dioxinas 19 veces mayores que lo normal y seis
veces más altos que los límites que establece
la Unión Europea para huevos. Los huevos además
presentaron presencia de hexaclorobenceno una vez y media
más alto que el límite existente en la Unión
Europea y tres veces mayor que el nuevo límite propuesto
para esta sustancia química como residuo de plaguicida
en la misma región.
De manera similar, las concentraciones de PCB encontradas
son 1.5 mayores que los límites de la Unión
Europea en huevo. Las dioxinas, PCB y el hexaclorobenceno
son contaminantes orgánicos persistentes que provocan
daños a la salud humana como cáncer, perturbaciones
hormonales, afectar la inteligencia de los niños,
pueden traspasar la placenta y se excretan en la leche materna.
Los COP liberados en el ambiente no se descomponen con
facilidad, razón por la cual persisten en el ambiente
por muchos años, se precipitan del aire en el suelo
y pueden volver a volatilizarse, viajando grandes distancias
a través del aire y los cursos de agua. Se acumulan
en huevos, productos lácteos, carne y pescado hasta
llegar al ser humano.
Debido a la cercanía y la dirección de los
vientos dominantes en la zona, la fuente más probable
de emisión de estos contaminantes encontrados en
los huevos es el complejo petroquímico de Pajaritos,
operado por Petróleos Mexicanos en Coatzacoalcos,
Veracruz, donde se produce principalmente cloruro de vinilo,
usado para la producción del plástico PVC,
y donde se han incinerado los residuos peligrosos clorados
para recuperar ácido clorhídrico.
"Organizaciones ambientalistas locales y Greenpeace
demandaron desde 1996 la cancelación del funcionamiento
de incineradores en el Complejo Petroquímico de Pajaritos,
por los contaminantes que generarían, y los datos
del estudio de IPEN confirman nuestras advertencias",
afirmó Marissa Jacott, coordinadora de la campaña
de tóxicos de Greenpeace en México.
El IPEN recomienda que las autoridades ambientales cumplan
su compromiso dado que México es parte del Convenio
de Estocolmo y que realicen acciones para reducir de manera
creciente y cuando sea posible eliminen las fuentes de COP
formados no intencionalmente como las dioxinas, PCB y HCB.
De igual modo, se recomienda que sea accesible al público
la información sobre el total de COP liberados al
ambiente por el complejo petroquímico de Pajaritos,
otras industrias del cloro y fuentes dispersas.
REBELIÓN INDÍGENA CONTRA
EXPLOTACIÓN DE CARBÓN EN VENEZUELA
Caracas,
14/4/2005 (IPS).- Con el torso desnudo y mostrando arcos,
flechas y atuendos tradicionales, centenares de indígenas
barí, yucpa y wayúu del extremo occidental
de Venezuela se movilizaron en reclamo del cese de la explotación
del carbón junto a sus tierras en la Sierra de Perijá.
"Traen contaminación, enfermedades, acaban
con la cultura de la siembra, van a acabar con el agua y
terminarán acabando con la vida", dijo a IPS
Cesáreo Panapaera, cacique de 32 comunidades yucpa
en Tokuko, un paraje de la Sierra distante a 600 kilómetros
de Caracas.
Centenares de ecologistas y activistas de grupos de izquierda
acompañaron la primera caminata de los indígenas
de occidente por el centro de Caracas en su intento por
llegar hasta la sede del gobierno, acción que fue
impedida a 150 metros de sus puertas por guardias antimotines.
"Queremos decirle al compañero presidente Hugo
Chávez que no puede seguir entregando concesiones
en la Sierra y en la Guajira (península colombo-venezolana)
sin consultar con nosotros como manda la Constitución.
Habla muy bonito de nosotros, pero no han demarcado nuestras
tierras", reclamó la dirigente wayúu
Ángela González.
La Sierra de Perijá, que marca parte de la frontera
entre Colombia y Venezuela y ha sufrido una vasta deforestación
del lado colombiano, así como su estribación
hacia la árida península de la Guajira contiene
ricos yacimientos de carbón.
Colombia explota en la zona las minas de Cerrejón
y La Loma, base de su producción de unas 40 millones
de toneladas anuales del mineral. En Venezuela se activaron
desde 1987 las minas de Guasare, en el extremo noroeste
del país, y se llegó el año pasado
a producir ocho millones de toneladas, estimándose
que en toda la región Sierra-Guajira hay reservas
de al menos 400 millones de toneladas, es decir, para una
producción como la actual durante 50 años.
La producción está a cargo de Carbones del
Guasare, de la Guajira, del Socuy y Caño Seco, mediante
consorcios entre Carbozulia, del Estado venezolano, y las
firmas trasnacionales Anglo American, de capitales sudafricanos
y británicos, la alemana Ruhrkohle, la holandesa
Interamerican Coal y las divisiones carboníferas
de los gigantes energéticos Chevron-Texaco de Estados
Unidos, y Shell de Gran Bretaña y Holanda.
El año pasado, Carbozulia y la Companhia Vale do
Rio Doce, de Brasil, constituyeron un nuevo consorcio, Carbosuramérica,
para nuevas explotaciones en la zona a fin de producir hasta
10 millones de toneladas anuales en una década, según
explicó el presidente de la empresa brasileña,
Roger Agnelli.
Todo el carbón es llevado en camiones hasta el puerto
de la capital regional, Maracaibo, pero está en proyecto
la instalación de un ferrocarril y la construcción,
en la orilla occidental del golfo de Venezuela, de un puerto
de aguas profundas que facilite las exportaciones carboníferas
de este país y Colombia.
En el camino para sacar el carbón "se contaminan
aguas, se obstruyen caños, se enrarece el aire que
respiran hombres, animales y plantas, se altera el paisaje
que es hábitat de pueblos originarios y se fuerza
a campesinos e indígenas a dejar sus tierras de labranza",
dijo a IPS Jorge Hinestroza, del Frente de Defensa del Agua
y la Vida.
Por su parte, Jesús Palmar, un indígena wayúu,
relató a IPS que hace 17 años Carbones del
Guasare compró el lote que ocupaba su comunidad,
de 36 hectáreas en la zona Matera Nueva, por algo
menos de 2.500 dólares, y les ofrecieron como compensación
adicional darles empleos, construirles una vía y
ayudarles con otros servicios.
"Nos equivocamos. Nada de eso fue verdad. Hemos vivido
abandonados a dos kilómetros del portón de
la compañía. En enero hubo un derrame de gasóleo,
como de 120.000 litros, en el caño Paso del Diablo,
y murieron peces, iguanas y ardillas. Antes sembrábamos,
cosechábamos y vivíamos, y ahora estamos más
cerca de la muerte", expuso Palmar.
AMBIENTALISTAS ITALIANOS PONEN EN EL BANQUILLO
A LA PETROLERA ENI.-AGIP POR VIOLAR DERECHOS HUMANOS DE
INDÍGENAS ECUATORIANOS
Quito,
14/4/2005 (Prensa Verde).- El senador italiano Francesco
Martone, del partido político de Los Verdes, formuló
severas acusaciones a la empresa italiana ENI AGIP -que
desarrolla actividades hidrocarburíferas en Ecuador-,
y dijo que "ha suscrito un contrato de compra a los
indígenas huaorani de la Amazonía ecuatoriana,
a fin de que éstos no se opongan a las operaciones
de la compañía, tal como ocurrió en
Nigeria".
Según el parlamentario Verde, "dicho acuerdo
viola los derechos humanos de los indígenas".
Martone se pregunta: ¿Porqué el Gobierno italiano
no vigila que se cumpla la enmienda del Senado que obliga
a respetar los criterios ambientales y humanos en Ecuador?".
Los portavoces de las organizaciones ambientalistas italianas
aseguran que el contrato firmado con los huaorani, el 28
de marzo del 2001, le cubre las espaldas a la petrolera
y elude de paso cualquier responsabilidad en caso de daños
ambientales o de impactos sociales en las áreas de
operaciones.
Los denunciantes dicen que a cambio de petróleo,
la multinacional ha regalado platos, mantequilla, banderas
tricolor, y pelotas, por lo cual se está aprovechando
de los recursos de un país y de un pueblo. "Esto
parece la época de la Conquista, cuando se compraba
a los indios de esa forma", reflexiona Giuseppe De
Marzo, presidente de la Asociación A Sud, que trabaja
con los movimientos sociales del sur del mundo y está
en 30 ciudades italianas.
Según trascendió, la ENI AGIP está
radicada en Ecuador desde 1987. Es compañía
socia del Consorcio OCP, que construyó en medio de
una gran polémica nacional el Oleoducto de Crudos
Pesados, de 500 kilómetros de longitud, y en el que
cuenta con un 7,5% de participación.
La multinacional, que es de capital mixto -el Estado tiene
el 30% de las acciones-, siempre ha insistido en que en
el bloque 10, donde realiza sus actividades de exploración
y producción, no hay ningún tipo de contaminación.
No obstante la A-Sud, cuyos delegados estuvieron hace algunas
semana en Ecuador con los shuar y con la comunidad El Triunfo
(bloque 10), dice lo contrario. "Tomamos muestras de
la tierra y el 13 de abril daremos una conferencia en Roma
con los resultados", dijo Giuseppe De Marzo.
El líder de los Verdes, Francesco Martone, dijo por
su parte que "pediremos cuentas sobre ese contrato
al ministro italiano de la Actividad Productiva, Antonio
Marzano. La eurodiputada de Democráticos Izquierda
(DS), Martha Vicenzi, comentó a su vez que presentará
el caso al Parlamento Europeo.
NIÑOS Y NIÑAS RECUPERAN
UNA BAHÍA AL NORTE DE CUBA
Santa Clara,
14/4/2005 (IPS).- La bahía de Caibarién,
norte de Cuba, semejaba hasta hace poco tiempo un gran vertedero
repleto de desperdicios flotantes. Ahora, un hermoso paseo
bordea la costa y las aguas lucen limpias gracias a los
propios vecinos quienes antaño fueron responsables
de esa contaminación.
"El mar daba al patio de las casas y se consideraba
normal lanzar toda clase de basura al agua, en vez de usar
los camiones de servicios comunales", dijo a Tierramérica
Aleida Duque, especialista en educación ambiental
de la Estación de Monitoreo Costero en Caibarién,
una ciudad costera de la provincia de Villa Clara.
El malecón, como llaman en Cuba a las avenidas costaneras,
se terminó de construir hace tres años, pero
no alcanzó para dejar atrás la insalubre tradición
de deshacerse de los desperdicios en las aguas cercanas.
Entonces un grupo de niños y niñas tomó
el caso en sus manos, tocó miles de puertas y convenció
a los vecinos de que el saneamiento de la bahía era
un asunto de todos.
El proyecto "Caimale (Caibarién-malecón)
por una adecuada conducta ambiental" surgió
con unos 12 niños convocados por María Inés
Domínguez, directora del gubernamental Centro de
Documentación e Información Pedagógica
(CDIP) de esta ciudad, de unos 40 mil habitantes.
"Comenzamos con la "operación tum-tum"
casa por casa. Al principio hubo resistencia. Nos decían
que siempre se ha botado la basura en el mar y nunca vieron
que por ello murieran los peces. Poco a poco, las familias
se fueron convenciendo", afirmó Domínguez.
Junto a la comunidad, los niños decidieron, entre
otras acciones que incluyen bailes, canciones y talleres
de pintura y literatura, realizar jornadas de limpieza y
una fiesta del mar cada 21 de mayo. "El mar es nuestra
fuente de vida, tenemos que protegerlo", comentó
Jennifer Martínez, de 14 años. En la primera
recogida de desperdicios se llenó hasta el tope un
camión. Un año después la carga recolectada
ocupó sólo la mitad del vehículo.
Pero la basura doméstica no es la única fuente
de contaminación de la bahía Buena Vista,
impactada por el insuficiente servicio de alcantarillado
de Caibarién y los dañinos desechos de un
ingenio azucarero de la vecina ciudad de Remedios, por mencionar
los peores. Los residuos del ingenio, donde también
se fabrica alcohol, llegan hasta el mar por el río
Guaní, que cuando tiene poco caudal no alcanza a
autodepurarse.
"El oxígeno disuelto se agota, causando la
muerte de los peces", explicó Joan Hernández,
jefe de la Estación de Monitoreo Costero, entidad
adscrita al gubernamental Centro de Estudios y Servicios
Ambientales (Cesam), de Villa Clara.
El problema se resolvió en parte con una planta
de biogás que consume 70 por ciento de los desechos,
pero el impacto del 30 por ciento restante aún es
alto. Ahora, la época de zafra coincide con la sequía
que mantiene en bajo nivel las aguas del afluente. Esto
hace que los residuos se acumulen y, a la primera precipitación
abundante, lleguen de golpe hasta el mar.
En tanto, la renovación tecnológica de la
mayor de dos curtiembres de la ciudad permitió eliminar
los productos químicos en el tratamiento de pieles
y redujo considerablemente la afluencia de residuos altamente
nocivos para el hábitat marino.
Este vasto plan se aplica desde 1995 con apoyo del Programa
de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en toda esa
zona de la porción del norte y el centro de Cuba,
que va desde Matanzas hasta Camagüey, de 100 a 533
kilómetros de La Habana.
La educación de la comunidad en el uso responsable
y comprometido del territorio y sus recursos para la conservación
de la naturaleza figura entre los objetivos del programa,
en el cual están involucradas numerosas instituciones
del país.
Caibarién vive fundamentalmente de la pesca, producciones
agropecuarias y una industria más bien pequeña,
a la cual en los últimos años se sumó
el turismo, a partir del fomento de los cayos situados al
noreste de la urbe.