NOTICIAS
 
Los cultivos tradicionales son claves frente al calentamiento global
LA ONU FINANCIARÁ LA ADAPTACIÓN DE LOS CAMPESINOS AL CAMBIO CLIMÁTICO
 
Apuesta innovadora por el medio rural
VINOS ECOLÓGICOS CON TAPONES DE CORCHO CERTIFICADOS
 
Es la primera enfermedad animal eliminada por la humanidad
LA PESTE BOVINA SE DECLARA OFICIALMENTE ERRADICADA DEL PLANETA
Ocasionó la muerte de centenares de millones de cabezas de ganado en Europa, Asia y África.
 
En la Comisión de Medio Ambiente
EL PARLAMENTO EUROPEO DECIDE DAR MÁS PODER A LOS ESTADOS MIEMBROS SOBRE LOS PRODUCTOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS
 
Según un nuevo informe de la ONU
LA AGROECOLOGÍA PUEDE DUPLICAR LA PRODUCCIÓN ALIMENTARIA EN 10 AÑOS
 
Beneficiaria directamente a los campesinos pobres
LA FAO ASEGURA QUE ES POSIBLE PRODUCIR AL MISMO TIEMPO ALIMENTOS Y BIOCOMBUSTIBLE
 
Ha registrado más de 800.000 hectáreas de producción biológica
LA ASOCIACIÓN COMITÉ ANDALUZ DE AGRICULTURA ECOLÓGICA CUMPLE 20 AÑOS DE EXISTENCIA
 
Para garantizar el suministro de alimentos
LA AGRICULTURA Y LA SILVICULTURA INTELIGENTES CONTRIBUIRÁN A ENFRENTAR EL CAMBIO CLIMÁTICO
 
Ocho gobiernos la rechazan
LA PATATA TRANSGÉNICA FRACASA EN EUROPA
 
Para reducir la vulnerabilidad agrícola frente a los desastres naturales
ES NECESARIA UNA AGRICULTURA “CLIMÁTICAMENTE INTELIGENTE”
 
En medio de un nuevo aumento en el precio global de los alimentos
UNIDOS CONTRA EL HAMBRE ES EL ESLOGAN DEL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN
 
Representa un menor coste para los campesinos
NACIONES UNIDAS RECOMIENDA UTILIZAR LAS AGUAS RESIDUALES URBANAS PARA USO AGRÍCOLA
 
Se cultiva en tierras donde no se producen alimentos
EL RICINO: UN BIOCOMBUSTIBLE QUE AYUDARÍA A LOS CAMPESINOS POBRES
 
400 mil niños mueren cada mes debido a la malnutrición
BUSCAR SOLUCIONES INMEDIATAS A LA DEGRADACIÓN AMBIENTAL Y EL CAMBIO CLIMÁTICO CONTRIBURÁ A ERRADICAR EL HAMBRE EN EL MUNDO
 
Con financiación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial
COLOMBIA PONE EN MARCHA UN PROYECTO DE GANADERÍA SOSTENIBLE PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO
 
No se aprobaba un cultivo genéticamente modificado desde 1998
EUROPA SE ENFRENTA AHORA A UNA “PATATA CALIENTE” TRANSGÉNICA
 
Al sustituir al corcho como materia prima
LOS BOSQUES DE ALCORNOQUE DE TODA EUROPA PODRÍAN DESAPACER DEBIDO AL USO DE TAPONES DE PLÁSTICO Y ALUMINIO
 
Campaña “Salvemos nuestras semillas”
25 MILLONES DE PERSONAS SE MOVILIZAN EN EUROPA CONTRA LOS CULTIVOS TRANSGÉNICOS
 
Aporte del pastoreo para frenar el cambio climático
LOS PASTIZALES TAMBIÉN POSEEN LA CAPACIDAD DE RETENER EL CO2
 
Se avecina un “océano de cambios” para el recurso pesquero
LA PESCA Y LA ACUICULTURA CORREN MÚLTIPLES RIESGOS A CAUSA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
 
Otra agricultura es posible y necesaria
EL DÍA INTERNACIONAL POR EL NO USO DE AGROTÓXICOS RECUERDA A LAS VÍCTIMAS DE BHOPAL
 
Con el fin de garantizar el acceso a la tierra para los más desfavorecidos
NACIONES UNIDAS DISEÑARÁ UNA REFORMA AGRARIA MUNDIAL
 
Día Mundial de la Alimentación 2009
LA COMUNIDAD INTERNACIONAL BUSCA CONSEGUIR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN MEDIO DE LA CRISIS
 
Se agravará la situación de los más pobres
LA AGRICULTURA Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DEL PLANETA SE ENCUENTRAN AMENAZADAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO
 
Podrían llegar a perderse importantes variedades de esta bebida
EL CAMBIO CLIMÁTICO PONE EN PELIGRO LA PRODUCCIÓN DEL VINO FRANCÉS
 
En busca de una ganadería sostenible
LA CRÍA DE GANADO ES VÍCTIMA Y CULPABLE DEL EFECTO INVERNADERO
 
PIDEN QUE LOS ACUERDOS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO CUENTEN CON LOS CAMPESINOS
La agricultura en los países en desarrollo juega un papel crucial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
 
No arar mantiene el carbono fijado al suelo
AGRICULTURA SOSTENIBLE CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
 
Crece la inseguridad alimentaria en el planeta
EL NÚMERO DE HAMBRIENTOS EN EL MUNDO HA AUMENTADO EN 40 MILLONES DE PERSONAS
 
Naciones Unidas pide un “nuevo orden agrícola mundial”
30 MIL MILLONES DE DÓLARES AL AÑO ERRADICARÍAN EL HAMBRE EN TODO EL PLANETA
 
Procedente de Malasia:
SE COMERCIALIZA EN EUROPA LA PRIMERA PRODUCCIÓN DE ACEITE DE PALMA SOSTENIBLE
 
Reducir emisiones de CO2 beneficiará a los campesinos pobres
LOS MERCADOS DE CARBONO PUEDEN ESTIMULAR EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA SOSTENIBLE
 
Nuevas medidas puestas en marcha por la ONU
FACILITARÁN EL ACCESO DE CAMPESINOS DEL SUR A LOS MERCADOS MUNDIALES DE AGRICULTURA ECOLÓGICA
Al mismo tiempo, piden revisar las políticas y subvenciones a los biocombustibles cuya producción aumenta el precio de los alimentos.
 
Aumenta el sobrepeso y la obesidad en el Sur de Europa
¿SE ENCUENTRA LA DIETA MEDITERRÁNEA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN?
 
Posibilidades de un cultivo modesto
LA YUCA PUEDE CONTRIBUIR A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y ENERGÉTICA MUNDIAL
 
Las frutas fotónica:
AUTÉNTICAS FUENTES DE ENERGÍA QUE PROPORCIONAN BIENESTAR AL ORGANISMO
Las frutas con mayor cantidad de biofotones (hasta ahora analizadas) son la piña, el aguacate, el tomate, la papaya, el melocotón, los albaricoques, los mangos y el banano.
 
Según un estudio de Naciones Unidas:
UN CUARTO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL ESTÁ AFECTADA POR LA DEGRADACIÓN DEL SUELO
 
Día Mundial de lucha contra la Desertificación 2008
LA DEGRADACIÓN DE LA TIERRA IMPIDE UNA AGRICULTURA SOSTENIBLE
El 66% de las tierras de África están afectadas por la desertización.
 
BIOCULTURA ABRE SUS PUERTAS EN BARCELONA DEL 8 AL 11 DE MAYO
La empresa Maderas Nobles plantará el bosque con el que Biocultura compensará las emisiones de CO2 derivadas de la feria.
 
Guerra contra el hambre
NACIONES UNIDAS PRESENTA UNA ESTRATEGIA PARA HACER FRENTE A LA CRISIS MUNDIAL DE ALIMENTOS
 
Advierten el Banco mundial y el Fondo Monetario Internacional
100 MILLONES DE PERSONAS EN LOS PAÍSES MÁS POBRES SE VERÁN AFECTADAS POR EL AUMENTO DEL PRECIO DE LOS ALIMENTOS
 
En el marco del Año Internacional de la Papa
UN CONCURSO DE FOTOGRAFÍA PROMUEVE ESTE TUBÉRCULO CONTRA EL HAMBRE Y LA POBREZA
Más de la mitad de la cosecha mundial proviene de los países del Sur.
 
1.400 especies son potencialmente consumibles
CRECE EL COMERCIO MUNDIAL DE INSECTOS COMESTIBLES
Pueden tener la misma cantidad de proteínas que la carne o el pescado.
 
ENTREGAN LOS PREMIOS “ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA Y BIODIVERSIDAD 2008”
 
SE CONSOLIDA LA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA EN ANDALUCÍA
 
Elaborados con cacao boliviano de comercio justo
TURRONES ECOLÓGICOS PARA ESTA NAVIDAD
 
ACUICULTURA: LA MEJOR ALTERNATIVA PARA HACER FRENTE AL DÉFICIT MUNDIAL DE PESCADO
Dentro de tres décadas la humanidad demandará 37 millones de toneladas adicionales de recursos pesqueros para su alimentación
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No podrán emplearse estos productos cerca de las fuentes de agua
EUROPA QUIERE REDUCIR A LA MITAD EL USO DE PESTICIDAS EN LOS PRÓXIMOS 10 AÑOS
 
16 de octubre Día Mundial de la Alimentación
UN DERECHO QUE DEBERÍAN GOZAR TODOS LOS HABITANTES DEL PLANETA
Según datos de las Naciones Unidas, actualmente 854 millones de personas padecen hambre a pesar de existir suficientes recursos.
 
Por un mercado de pescado y marisco más ecológico
COMERCIANTES Y CONSUMIDORES PIDEN A LA INDUSTRIA PESQUERA QUE PRESTE MAYOR ATENCIÓN AL MEDIO AMBIENTE
 
Urge una agricultura más sostenible
NACIONES UNIDAS ALERTA DE LA AMENAZA QUE EL CAMBIO CLIMÁTICO SUPONE PARA LA PRODUCCIÓN MUNDIAL DE ALIMENTOS
En 2020 deberán atenderse las necesidades nutricionales de más de 8.000 millones de personas.
 
Es la primera vez que se concede a un producto no europeo
LA UNIÓN EUROPEA CONCEDE AL "CAFÉ DE COLOMBIA" EL DISTINTIVO DE INDICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA
 
DURANTE 2006 LA JUNTA DE ANDALUCÍA PROMOVIÓ EL CONSUMO DE ALIMENTOS ECOLÓGICOS EN LOS COMEDORES ESCOLARES
47 centros educativos y 6.500 estudiantes se han beneficiado hasta el momento de este programa de “ecoalimentación”.
 
Ya ha comenzado a distribuirse en España
LA PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE CAFÉ ECOLÓGICO DEL RÍO INTAG CONTRIBUYE A LA PRESERVACIÓN DE LAS SIERRAS DEL NOROESTE DE LOS ANDES ECUATORIANOS
 
“CAMPAÑA PARA QUE LOS ESPAÑOLES CONSUMAN SU AGRICULTURA ECOLÓGICA
 
LA XXII EDICIÓN DE BIOCULTURA SE REALIZÓ DEL 3 AL 6 DE NOVIEMBRE EN MADRID
 
“Invertir en la agricultura para lograr la seguridad alimentaria”
EN EL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN SE ADVIERTE QUE LA AYUDA PARA EL DESARROLLO RURAL EN EL SUR HA DISMINUIDO EN 4.000 MILLONES DE DÓLARES
Mientras tanto, se estima que 854 millones de personas siguen estando subnutridas en el mundo entero
 
LA FAO PIDE UNA NUEVA REVOLUCIÓN REALMENTE “VERDE”
Es necesario alimentar a miles de millones de personas y proteger el medio ambiente para alcanzar los Objetivos del Milenio, afirmó el Director general de esta institución.
 
www.bioselecta.com
BIOSELECTA, LA PRIMERA EMPRESA ARAGONESA DE ALIMENTACIÓN EXCLUSIVAMENTE ECOLÓGICA, AHORA TAMBIÉN EN INTERNET
Este comercio, pionero en Zaragoza, abrió sus puertas el pasado 24 de noviembre del 2005 con el fin de convertirse en un referente del sector ecológico en Aragón.
 
Entregados II Premios Ecogourmets 2006
GALARDÓN QUE APUESTA POR LA AGRICULTURA ECOLÓGICA
Reseña de cada uno de los galardonados
 
XIII EDICIÓN BIOCULTURA EN BARCELONA
 
LAS AVES MIGRATORIAS ACERCAN LA GRIPE AVIAR A EUROPA
La convivencia de los seres humanos con los pollos en los países asiáticos podría ocasionar un problema de salud pública en el mundo
 
La cadena estadounidense de cafeterías lidera este mercado mundial
STARBUCKS VENDE CAFÉ ECOLÓGICO DE CHIAPAS
 
Del 21 al 30 de enero
LA SEMANA VERDE DE BERLÍN MOSTRARÁ LA ÚLTIMA TENDENCIA EN PRODUCTOS BIO
 
LA HISTORIA DE UN ECOLOGISTA QUE BRILLA EN LA OSCURIDAD
 
¿COMER CARNE ES SOSTENIBLE?
 
PISCIFACTORÍA ECOLÓGICA DE SIERRA NEVADA EN BIOCULTURA
 
LA DIVERSIDAD AGRÍCOLA ES UNA DE LAS CLAVES PARA ACABAR CON EL HAMBRE EN EL MUNDO
 
MUJERES INDÍGENAS RECUPERAN MEDICINA TRADICIONAL
 
2004: AÑO INTERNACIONAL DEL ARROZ
 
LA AGRICULTURA BIOLÓGICA CRECIÓ EN ESPAÑA UN 9%
 
EN PELIGRO EL ATÚN ROJO EN EL MEDITERRÁNEO
 
   


Los cultivos tradicionales son claves frente al calentamiento global
LA ONU FINANCIARÁ LA ADAPTACIÓN DE LOS CAMPESINOS AL CAMBIO CLIMÁTICO

 

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 22/11/2011, (Ecoestrategia).- Los cultivos alimentarios tradicionales y otras variedades vegetales de todo el mundo necesitan protección urgente frente al cambio climático y demás presiones medioambientales, según subrayó la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), en el marco de la conmemoración del décimo aniversario del Tratado Internacional para proteger y compartir los recursos fitogenéticos.

El director general de la FAO, Jacques Diouf, pidió a los países que desarrollen políticas específicas para conservar y potenciar el uso de las variedades vegetales para las generaciones venideras. Diouf alabó la inyección de cuatro millones y medio de euros disponibles a través del tratado para ayudar a los campesinos dedicados a los cultivos tradicionales a adaptarse al cambio climático.

“La conservación y uso sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura son claves para garantizar que el mundo produce alimentos suficientes para alimentar su creciente población en el futuro”, señaló Diouf.

Diouf afirmó que el patrimonio genético mundial de más de 1,5 millones de muestras de material fitogenético, gestionado de forma colectiva y multilateral por los países firmantes del Tratado Internacional sobre los Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura “constituye la base para más del 80 por ciento de los alimentos del planeta de origen vegetal y posiblemente nuestra herramienta más importante para la adaptación de la agricultura al cambio climático en los años venideros”.

El fondo de distribución de beneficios del Tratado se utiliza para apoyar a los agricultores y mejoradores genéticos en 21 países en desarrollo para adaptar los cultivos clave a las nuevas condiciones creadas por el cambio climático, las inundaciones, las sequías, las plagas y enfermedades de las plantas y otros factores.

“Los efectos del cambio climático en la agricultura no respetan las fronteras nacionales, sino que abarcan zonas agroecológicas completas”, comentó Shakeel Bhatti, actual secretario del Tratado Internacional. “Por esta razón, esta carpeta de proyectos está adquiriendo un enfoque pionero en generar una base mundial de conocimientos. Algunos de estos proyectos nos ayudarán a establecer prioridades claras y planes de acción transfronterizos para actuaciones futuras”, añadió.

El “parque de la papa” en Perú

Foto: ACNURUno de estos proyectos se centra en un santuario de la papa en Perú, en donde los miembros de la comunidad combinan los conocimientos tradicionales con los esfuerzos para conservar las variedades nativas, mejorar la producción agrícola y garantizar la seguridad alimentaria.

“Cuando era niña, se cultivaban las papas nativas en las tierras más bajas. Hoy esas zonas son mucho más cálidas que antes y ya no es posible cultivar papas. Por lo tanto nos vemos obligados a plantarlas en zonas más elevadas en las montañas”, explicó Francisca Pacco, una de las guardianas del "Parque de la papa".

En el curso de una reciente sesión de intercambio de conocimientos con un grupo de visitantes de Etiopía, Francisca y otras personas que viven en el Parque enseñaron como utilizan los conocimientos locales sobre las pautas del viento, plantas nativas y otros factores para decidir el emplazamiento y el momento para el cultivo de papas locales.

Con apoyo del Fondo para la distribución de beneficios, los campesinos del parque han incrementado igualmente las actividades generadoras de ingresos.

Reconocer el trabajo de los campesinos

Foto: ACNUR“Los campesinos son los actores clave en la conservación y uso sostenible de los cultivos alimentarios y luchan frente a todos los cambios que están sucediendo. Si trabajamos duro con una sólida base científica y la integración de los agricultores, veremos los resultados en un par de años, cuando los proyectos hayan terminado”, aseguró Zoila Fundora, una experta basada en Cuba del grupo que evaluó los nuevos proyectos aprobados.

“El fondo ayuda a los campesinos, de forma muy practica, a adaptarse al cambio climático y contribuye a la seguridad alimentaria al reconocer que una parte de la solución se encuentra en la enorme diversidad de cultivos”, indicó David Cunningham, experto australiano integrante del grupo.

Para alimentar a una población que se espera alcance 9.000 millones de personas en 2050, será necesario incrementar la producción agrícola en un 70%. En algunos países en desarrollo el aumento deberá ser del 100%.

Las inversiones a gran escala en la agricultura pueden ayudar a promover el desarrollo de las zonas rurales del mundo en desarrollo, pero no está exentas de riesgos. Los gobiernos tienen que garantizar que las inversiones benefician a las comunidades y al desarrollo rural, y prestar mucha más atención a los miles de millones de pequeños campesinos que producen la mayor parte de nuestros alimentos.

La conclusión es que el crecimiento económico que origina la agricultura, en particular a pequeña escala, es doblemente eficaz para ayudar a los pobres que el crecimiento procedente de otros sectores.

Más información en: http://www.planttreaty.org/es

 


Apuesta innovadora por el medio rural
VINOS ECOLÓGICOS CON TAPONES DE CORCHO CERTIFICADOS

 

Foto: ACNUR Madrid, 29/6/2011, (Ecoestrategia).- El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) presentó recientemente en el Mercado de San Miguel (Madrid) su proyecto “Un brindis por la tierra”. Esta iniciativa demuestra que la buena gestión de los viñedos y los alcornocales da como fruto un producto con un valor añadido en el mercado, vino ecológico tapado con corcho certificado por el Consejo Forestal Mundial (FSC).

El evento, en el que partició Jesús Casas, director General de Desarrollo Sostenible del Medio Rural del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), ha tenido como broche final una cata de los caldos que forman parte de este proyecto de referencia en el sector.

En la actualidad, ya hay 4 bodegas, 20 viticultores, 15 propietarios de alcornocales y 3 industrias de tapones de corcho formando parte de esta iniciativa de WWF, que convierte la gestión sostenible del territorio en un nuevo motor para la economía y el desarrollo rural.

El proyecto, que cuenta con la financiación del MARM, se está desarrollando en Andalucía, Cataluña, Extremadura, Comunidad Valenciana, Islas Canarias y Castilla-La Mancha. No obstante, pretende servir de referente a empresas de todo el país y contribuir a la integración de estas buenas prácticas en el mercado.

Por esa razón, la organización trabaja de forma coordinada con estos sectores para darle un valor añadido a sus productos, consiguiendo caldos elaborados con uva ecológica y tapados con corcho FSC. De un lado, la producción ecológica garantiza al consumidor que no se han usado químicos en la obtención de la uva y, de otro, el sello FSC asegura que la gestión de los alcornocales se ha realizado de manera responsable.

España ocupa el primer puesto del mundo en superficie de viñedos, con más de un millón de hectáreas, de las que apenas 55.000 son de producción ecológica. El número de bodegas y embotelladoras de vino y cava ecológico apenas supera el medio millar.

Por otra parte, la certificación de alcornocales por el sello FSC necesita también un impulso, ya que España, segundo productor mundial de corcho, cuenta actualmente con 30.469 has de alcornocales certificados FSC, de un total de medio millón de hectáreas.

Resultados sobre el terreno

Foto: ACNUREn este escenario, WWF demuestra con su proyecto que las buenas prácticas agrícolas y forestales resultan rentables en el mercado. De hecho, Un brindis por la tierra ya está dando sus frutos y generando nuevas sinergias sobre el terreno. En la actualidad, se están fraguando dos nuevos procesos de certificación FSC de alcornocales en Extremadura y Cataluña, implicando casi 13.000 has.

Paralelamente, las grandes empresas productoras de tapones, como Amorim, Cork Supply, Granorte o Vigas, están apostando por el corcho FSC. No en vano, a día de hoy un tercio del corcho que se comercializa en el mundo está sujeto a políticas de compra que dan prioridad a este sello. De igual forma, algunos grandes distribuidores de vinos, entre los que destacan Sainsbury o The Cooperative, ya quieren distinguir sus caldos por estar tapados con corcho FSC.

En el ámbito de la agricultura, se han puesto en marcha buenas prácticas en más de 20 fincas para recuperar la vegetación de las lindes, preservar el suelo de la erosión o favorecer el control de plagas con predadores naturales, como aves o murciélagos. Asimismo, más de 150 agricultores han participado ya en actividades de formación sobre viticultura ecológica.

Según Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España, “el mercado tiene un papel crucial a la hora de impulsar el éxito de este tipo de iniciativas, que pretenden garantizarle al medio rural un futuro viable. De ahí que WWF haga un llamamiento a los sectores de distribución para que pongan en marcha políticas de compra responsable dando prioridad a estos productos”.

Del Olmo señaló, además, el importante papel de los consumidores: “quienes apostando por este tipo de productos pueden contribuir de manera decisiva al desarrollo sostenible del medio rural”.

Más información sobre el Proyecto Vino Ecológico y Corcho FSC en: http://tinyurl.com/66lhec2

 


Es la primera enfermedad animal eliminada por la humanidad
LA PESTE BOVINA SE DECLARA OFICIALMENTE ERRADICADA DEL PLANETA

Ocasionó la muerte de centenares de millones de cabezas de ganado en Europa, Asia y África.

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 27/5/2011, (Ecoestrategia).- Los delegados nacionales de los Miembros de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), reunidos recientemente en París (Francia) declararon que la peste bovina, una de las enfermedades más mortíferas de los bovinos y varias otras especies animales, ha sido erradicada de la superficie del planeta.

“Hoy asistimos a un evento histórico, ya que la peste bovina es la primera enfermedad animal erradicada por la humanidad” declaró el Bernard Vallat, Director General de la OIE.

En su Sesión General anual, realizada en la capital francesa, los representantes nacionales de los Miembros de la OIE adoptaron por unanimidad la Resolución 18/2011 que, tras el control exhaustivo por la OIE con la colaboración de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ha reconocido oficialmente libres de peste bovina a los 198 países y territorios del mundo con animales sensibles.

La “Vía de la OIE contra la peste bovina” establecida inicialmente en tres etapas para el reconocimiento oficial por la Organización de los países libres de la enfermedad se inició en 1989, y a partir de 1994, se hizo en paralelo con en el Programa Mundial de Erradicación de la Peste Bovina (PMEPB) coordinado por la FAO en colaboración con la OIE y el Organismo Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas (AIEA).

En febrero de 2011, los expertos de la OIE encargados de recomendar el reconocimiento del estatus sanitario en el marco del procedimiento para la peste bovina validaron el reconocimiento de la situación libre de los últimos ocho países.

Con el considerable apoyo de parte de donantes como la Unión Europea a los países que reunían los requisitos, estos mecanismos de cooperación y coordinación internacionales han cumplido una función esencial en la promoción de la erradicación mundial de la enfermedad, en particular en los países más pobres.

En el próximo mes de junio, los 192 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) adoptarán igualmente, en la Conferencia de este organismo que se celebrará en Roma (Italia), una Resolución a través de la cual se reconocerá este destacado logro mundial y la fructuosa colaboración entre muchos gobiernos, organizaciones regionales e internacionales, la profesión veterinaria y la comunidad científica.

Causa de devastación económica

Foto: ACNUREl término peste bovina significa plaga bovina y refleja directamente la devastación que causa la enfermedad entre las poblaciones de animales domésticos y salvajes, sobre los medios de subsistencia de la gente y, en consecuencia, sobre la economía local o nacional entera.

La peste bovina, también conocida como plaga del ganado, es una enfermedad vírica contagiosa que afecta a diversos animales biungulados salvajes y domésticos, principalmente bóvidos y bufálidos. La enfermedad es causada por un virus de la familia Paramyxoviridae, género Morbillivirus.

Algunas especies de animales biungulados salvajes y domésticos, incluidos los ovinos y caprinos, pueden presentar síntomas más leves de la enfermedad una vez infectados, pero la tasa de mortalidad puede alcanzar hasta el 100 % en los rebaños de bóvidos o bufálidos altamente sensibles.

La peste bovina era conocida antes de la era romana. La enfermedad ocasionó la muerte de centenares de millones de bovinos en Europa, Asia y África.

Un brote de peste bovina en Bélgica en 1920 impulsó la cooperación internacional para el control de las enfermedades animales y fue uno de los factores conducentes al establecimiento de la OIE en 1924.
El anuncio de la erradicación coincide con el 250 aniversario de la creación de la profesión veterinaria en Lyon, Francia, y esta victoria marca un hito histórico para la profesión.

“Se trata de un importante avance, no solo de la ciencia, sino de las políticas de cooperación entre las organizaciones internacionales y con el conjunto de la comunidad internacional. Ante todo, es un éxito de los servicios veterinarios y de toda la profesión veterinaria, ya que la escasez de recursos a disposición de los servicios veterinarios en varios países infectados constituía un importante obstáculo al control progresivo de la peste bovina”, aseguró Bernard Vallat.

“Con la erradicación de la enfermedad en los animales vivos, la producción ganadera en el mundo se ha vuelto más segura así como la subsistencia de millones de ganaderos”, concluyó Ann Tutwiler, la Directora General Adjunta de la FAO para el conocimiento.

Más información en:
http://www.fao.org/ag/againfo/programmes/en/grep/home.html

 


En la Comisión de Medio Ambiente
EL PARLAMENTO EUROPEO DECIDE DAR MÁS PODER A LOS ESTADOS MIEMBROS SOBRE LOS PRODUCTOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS

Foto: ACNUR Bruselas, 18/4/2011, (Ecoestrategia).- La comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo aprobó recientemente una propuesta que considera que la decisión de prohibir o limitar el cultivo de “organismos modificados genéticamente (OMG)” por los Estados miembros se tiene que regular, limitándose sólo al plano medioambiental o agrícola, sin entrar en cuestiones sanitarias.

Los Estados miembros deberían disponer “de una base legal” para prohibir o limitar el cultivo de organismos modificados genéticamente (OMG), según apuntó la propuesta redactada por la eurodiputada liberal francesa Corinne Lepage.

La decisión de prohibir o limitar el cultivo de productos modificados genéticamente por parte de los Estados miembros sólo se limitará al plano medioambiental o agrícola (resistencia a los pesticidas, las plagas que puedan sufrir las cosechas o la amenaza a la biodiversidad). Lepage recalcó durante el debate del texto en la comisión parlamentaria que “el informe concede una gran libertad a los Estados miembros y ha conseguido aunar los deseos y preocupaciones de diferentes partidos”, aunque advirtió que “somos conscientes de que también debería llevarse a cabo una evaluación a escala comunitaria”.

Los europarlamentarios creen que esta nueva propuesta otorgará a los Veintisiete mayores garantías jurídicas frente a eventuales decisiones de la Organización Mundial del Comercio tome sobre este tipo de productos.

En cualquier caso, no se alterará el procedimiento de autorización sobre OMG establecido por la Comisión Europea, y que se apoya en un estudio de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Será un complemento más para evaluar las posibles consecuencias sanitarias y medioambientales de estos productos.

La propuesta salió adelante con 34 votos a favor, 10 en contra y 16 abstenciones. “El Parlamento ha mandado un mensaje bastante claro al Consejo y a la Comisión con esta votación: el sistema de autorización de la Unión Europea debe mantenerse”, advirtió Corinne Lepage.

La ponente reconoció al mismo tiempo que “es necesario que los Estados miembros puedan prohibir o limitar los cultivos modificados genéticamente cuando así lo justifique su impacto agrícola, medioambiental o socioeconómico”.

Los ciudadanos desconfían

Foto: ACNURActualmente los organismos modificados genéticamente autorizados en la Unión Europea son la patata, soja, remolacha azucarera, algodón, maíz, proteínas bacteriológicas, cepas de levadura y colza. Sin embargo, según el Eurobarómetro, el 61% de los europeos no confía en los alimentos genéticamente modificados y el 53 % opina que podrían ser perjudiciales.

Por ello, el informe, que será votado por el pleno de la Eurocámara en junio, abordará más asuntos. Entre ellos, las enmiendas sobre el etiquetado de alimentos, sobre todo en lo concerniente a las grasas transgénicas, y las nuevas reglas sobre calidad de los alimentos presentadas por la comisión parlamentaria de Agricultura y Desarrollo Rural.

También se debatirá sobre la obligación del etiquetado de origen en los productos agrícolas, lo que facilitaría su promoción en el mercado alimenticio, ya que el 93% de la soja y el 86% del maíz que se cultivan en Estados Unidos están genéticamente modificados.

Según la eurodiputada Corinne Lepage el nuevo reglamento permitirá a los países que quieran, y por tanto a las poblaciones que se lo exijan a sus gobiernos, no seguir plantando OMG de forma regular, mientras que hoy en día los países que se resisten (sobre todo en Austria y Hungría) son países que no están en plena conformidad con el derecho comunitario.

“La gente quiere decidir si come productos genéticamente modificados. Para que puedan no consumirlos, hace falta que haya zonas en las que no existan cultivos OMG. Esta modificación lo hará jurídicamente posible”, opinó Lepage. “Es, por tanto, un pequeño paso hacia todos nuestros conciudadanos europeos que no quieren ver cómo se plantan OMG en su país”, concluyó.

Tras el fracaso del procedimiento de codecisión sobre nuevos alimentos, el Parlamento Europeo realizará una declaración al respecto durante la plenaria de mayo. Mientras que la Eurocámara pretendía prohibir la producción de alimentos procedentes tanto de animales clonados como de sus descendientes, el Consejo sólo se oponía a la venta de productos de “la primera generación” clonada, pero no de sus descendientes.

Más información aquí.

 


Según un nuevo informe de la ONU
LA AGROECOLOGÍA PUEDE DUPLICAR LA PRODUCCIÓN ALIMENTARIA EN 10 AÑOS

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 14/3/2011, (Ecoestrategia).- Los campesinos podrían duplicar la producción alimentaria en los próximos 10 años en regiones críticas mediante el uso de métodos ecológicos, según demuestra el último informe presentado por el Relator Especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el derecho a la alimentación.

Dicho informe, basado en una exhaustiva revisión de la literatura científica más reciente, aboga por una transición fundamental hacia la agroecología como medio para incrementar la producción alimentaria y mejorar la situación de los más pobres.

“Para poder alimentar a nueve mil millones de personas en 2050 necesitamos urgentemente adoptar las técnicas agrícolas más eficientes conocidas hasta el momento. Los estudios científicos más recientes demuestran en este sentido que, allí donde reina el hambre, especialmente en las zonas más desfavorecidas, los métodos agroecológicos son mucho más eficaces a la hora de estimular la producción alimentaria que los fertilizantes químicos”, afirmó Olivier De Schutter, relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación y autor del informe.

La agroecología consiste en aplicar la ecología al diseño de los sistemas agrícolas, de modo que se pueda poner así fin a las crisis alimentarias, se afronten los retos que presentan el hambre y el cambio climático, se mejore la productividad de la tierra y se protejan las cosechas contra las pestes gracias a un análisis del entorno natural y al estudio de árboles, plantas, animales e insectos beneficiosos.

“Hasta la fecha, los proyectos agroecológicos han mostrado un rendimiento medio de las cosechas del 80% en 57 países en desarrollo, lo que significa un aumento del 116% de media en todos los proyectos desarrollados en África” explicó De Schutter. “Los proyectos más recientes llevados a cabo en 20 países africanos han demostrado que puede duplicarse el rendimiento de las cosechas en un período de 3 a 10 años.”

“La agricultura convencional acelera el cambio climático, no es resiliente a los choques climáticos y exige insumos que resultan caros. Simplemente ya no resulta la mejor opción en el contexto actual”, advirtió De Schutter.

Conocimiento en vez de pesticidas

Foto: ACNUR“Un amplio sector de la comunidad científica reconoce ahora los efectos positivos de la agroecología en la producción alimentaria, en la reducción de la pobreza y en la mitigación del cambio climático, y esto es precisamente lo que se necesita en un mundo como el nuestro donde los recursos son limitados”, indicó el autor del informe.

Incluso Malawi, un país que puso en marcha hace unos años una extensa campaña de subvenciones de fertilizantes químicos, se ha pasado también a la agroecología. Esta nueva iniciativa beneficia ahora a más de 1,3 millones de personas en la más extrema pobreza y el rendimiento de las cosechas de maíz ha aumentado ya de 1 tonelada por hectárea (t/ha) a 3 t/ha.

El informe también destaca que los proyectos en Indonesia, Vietnam y Bangladesh han registrado una reducción de hasta el 92% en el uso de insecticidas sobre el arroz, lo que supone un ahorro considerable para los campesinos más pobres.

“El conocimiento ha sustituido a los pesticidas y fertilizantes. El éxito está asegurado y se pueden encontrar innumerables historias similares en otros países de África, Asia y América Latina”, añadió De Schutter.

“Este método también está ganando terreno en países desarrollados como Estados Unidos, Alemania o Francia”, comentó el Relator, “sin embargo, la agroecología no cuenta con el suficiente apoyo público, a pesar del impresionante potencial que representa en la realización plena del derecho a la alimentación, y por consecuencia, muy pocas veces supera el mero estadio experimental”.

El Relator Especial sobre el derecho a la alimentación exhortó a los Estados a que apoyen a las organizaciones campesinas, las cuales han demostrado una gran habilidad a la hora de difundir las mejores prácticas agroecológicas entre sus miembros.

Objetivo número uno de Desarrollo del Milenio

Foto: ACNURSegún el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación debe promover la plena realización del derecho a la alimentación y la adopción de medidas a nivel nacional, regional e internacional para la realización del derecho de toda persona a una alimentación apropiada y el derecho fundamental de toda persona a no padecer hambre, a fin de que pueda desarrollar y mantener plenamente su capacidad física y mental.


Asimismo, debe incorporar una perspectiva de género y teniendo en cuenta el factor edad en el cumplimiento del mandato, teniendo en cuenta que las mujeres y los niños se ven desproporcionadamente afectados por el hambre, la inseguridad alimentaria y la pobreza;

Por otra parte, debe presentar propuestas que puedan contribuir a la realización del objetivo de desarrollo del Milenio Número 1, que consiste en reducir a la mitad y para el año 2015 el número de personas que padecen hambre, así como en la realización del derecho a la alimentación, en particular teniendo en cuenta el papel de la asistencia y la cooperación internacional en la consolidación de las medidas nacionales para aplicar políticas de seguridad alimentaria que sean sostenibles.

Desde 2008 Olivier De Schutter ocupa el cargo de Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación. Antiguo profesor en la Universidad Católica de Lovaina del Colegio de Europa (Natolin). También es miembro de la Global Law School perteneciente a la Universidad de Nueva York y profesor invitado en la Universidad de Columbia.

Entre 2002 y 2006 De Schutter presidió la Red UE de expertos independientes en materia de derechos fundamentales, un grupo de expertos de alto nivel encargados de asesorar a las instituciones de la Unión Europea sobres temas relacionados con los derechos fundamentales. También ha desempeñado varias misiones como experto para la Unión Europea y el Consejo de Europa.

El informe puede leerse en:
http://www.srfood.org/images/stories/pdf/officialrepor

 


Beneficiaria directamente a los campesinos pobres
LA FAO ASEGURA QUE ES POSIBLE PRODUCIR AL MISMO TIEMPO ALIMENTOS Y BIOCOMBUSTIBLE

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 22/2/2011, (Ecoestrategia).- Producir al mismo tiempo alimentos y energía puede ser una de las mejores fórmulas para impulsar la seguridad alimentaria y energética de los países, reduciendo de forma simultánea la pobreza, según un nuevo estudio publicado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El estudio titulado Making Integrated Food-Energy Systems Work for People and Climate - An Overview (Hacer que los sistemas integrados de alimentos y energía trabajen a favor de la gente y el clima. Una visión general), se vale de ejemplos específicos en África, Asia y Latinoamérica, así como en algunos países desarrollados, para mostrar como superar las limitaciones e integrar de forma exitosa la producción de cultivos alimentarios y de los destinados a la producción de biocombustible.

“Los sistemas agrícolas que combinan cultivos alimentarios y energéticos (IFES) presentan numerosos beneficios para las comunidades rurales pobres”, aseguró Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales.

“Por ejemplo, los campesinos pobres pueden utilizar los sobrantes de los cultivos de arroz para producir bioenergía, o en un sistema agroforestal, aprovechar para cocinar los desechos de árboles de los que obtienen frutas, cocos o café”, añadió Müller.

El experto de la FAO señaló que otros ejemplos de sistemas integrados utilizan los subproductos de la ganadería para la producción de biogás.

“Con estos sistemas integrados los agricultores pueden ahorrar dinero, ya que no tienen que comprar costosos combustibles fósiles, ni fertilizantes químicos si utilizan el estiércol líquido procedente de la producción de biogás. Pueden así utilizar el dinero ahorrado para comprar los insumos necesarios para incrementar la productividad agrícola, como semillas adaptadas a las cambiantes condiciones climáticas: un factor importante debido a que un incremento significativo de la producción de alimentos en las próximas décadas tendrá que realizarse en condiciones de cambio climático. Todo ello incrementa su capacidad de resistencia, y por tanto su capacidad de adaptarse a esos cambios”, explicó Müller.

Beneficios para el la agricultura y el clima

Foto: ACNURLos sistemas IFES benefician también a las mujeres, ya que pueden eliminar la necesidad de abandonar sus cultivos para ir a buscar leña. Las mujeres en los países en desarrollo pueden además reducir los riesgos para su salud al disminuir el uso de combustibles de madera y aparatos para cocinar tradicionales. Cada año, 1,9 millones de personas en el mundo mueren como consecuencia del humo de los fogones para cocinar.

Integrar la producción de alimentos y energía puede ser también un enfoque eficaz para mitigar el cambio climático, en especial las emisiones derivadas de los cambios del uso del suelo. Combinando esta producción, los IFES reducen la posibilidad de que la tierra pase de producir alimentos a energía, ya que requieren menos superficie para producir ambas.

De forma adicional, implementar IFES a menudo conduce a un aumento de la productividad de la tierra y del agua, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero e incrementando la seguridad alimentaria.

En la República Democrática del Congo, se está implementando actualmente un IFES agroforestal a gran escala. La plantación de Mampu, con 100.000 hectáreas y situada 140 kilómetros al este de la capital, Kinsasha, combina los cultivos alimentarios y los bosques de acacia, permitiendo a los agricultores obtener mandioca de elevado rendimiento y otros cultivos, al tiempo que convierten la madera en carbón vegetal.

La producción total de carbón vegetal de la plantación es actualmente de entre 8.000 y 12.000 toneladas anuales, mientras que los campesinos producen 10 000 toneladas de mandioca, 1.200 toneladas de maíz y seis toneladas anuales de miel. Cada agricultor, utilizando 1,5 hectáreas de tierra, genera ingresos cercanos a los 6.600 euros anuales (550 euros mensuales). En comparación, un taxista en Kinshasa gana entre 70 y 140 euros mensuales.

Mitigar el calentamiento global con la agricultura

Foto: ACNURPor otra parte, la FAO anunció que Los gobiernos de Noruega y Alemania se han comprometido a donar un total de 3 millones 662 mil euros en apoyo de un programa de la FAO para mejorar la información a nivel mundial sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura y evaluar de forma más precisa el potencial del sector agrícola para mitigar el calentamiento global.

La mejor información obtenida a través el Proyecto para la mitigación del cambio climático en la agricultura (MICCA, por sus siglas en inglés) estará disponible a través de una base mundial de datos en Internet que no sólo incluya las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la agricultura, sino que también identifique las mejores oportunidades para mitigar el calentamiento global a través de prácticas agrícolas mejoradas.

“Las diferencias de datos en las evaluaciones existentes, así como las lagunas de información, suponen un verdadero problema a la hora de aprovechar el máximo el importante potencial del sector agrícola para secuestrar el carbono de la atmósfera”, indicó Marja-Liisa Tapio-Bistrom, coordinadora del programa MICCA de la FAO.

Contar con acceso a una mejor información dará a los gobiernos, responsables de la planificación del desarrollo, agricultores y agronegocios una herramienta que pueden utilizar para acceder a la financiación internacional para los proyectos de mitigación y diseñar y ejecutar políticas, programas y prácticas destinadas a reducir las emisiones de GEI de la agricultura e incrementar la cantidad de carbono secuestrado en las explotaciones agrícolas.

Las prácticas agrícolas “inteligentes con el clima” pueden incrementar la productividad y mejorar la capacidad de resistencia frente a la meteorología y pautas climáticas cambiantes, al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para más información, visitar los websites:

http://www.fao.org/bioenergy/67564/es/ http://www.fao.org/climatechange/micca/es/

 


Ha registrado más de 800.000 hectáreas de producción biológica
LA ASOCIACIÓN COMITÉ ANDALUZ DE AGRICULTURA ECOLÓGICA CUMPLE 20 AÑOS DE EXISTENCIA

Foto: ACNUR Sevilla, 7/2/2011, (Ecoestrategia).- La Asociación Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE) cumple en 2011 su 20 aniversario, liderando el sector ecológico español y europeo. En el pasado año 2010, el Servicio de Certificación CAAE, filial de la Asociación, registró más de 38.800 nuevas hectáreas de producción ecológica y 666 nuevos operadores.

Hoy en día la Asociación CAAE cuenta con una masa social de 11.106 socios y realiza una importante labor en materia de promoción de la producción biológica con el objetivo de potenciar y promover el sector industrial y empresarial de base ecológica.

A pesar de la crisis, se han alcanzado las 829.840 hectáreas certificadas: 742.029 hectáreas en Andalucía y 87.809,91 hectáreas en Castilla-La Mancha, consolidado de esta manera a CAAE como entidad líder del sector ecológico europeo.

Durante 2010, la Asociación CAAE realizó un total de 382 actividades, asistió a múltiples ferias agroalimentarias y eventos en los ámbitos más diversos. Además, entre sus líneas de actuación se encuentran el desarrollo de programas formativos para profesionales y actividades de divulgación, entre las que destacan los Campamentos Ecológicos y la Semana Ecológica.

Igualmente, esta organización desarrolla proyectos de dinamización del sector como mesas sectoriales sobre ganadería, cítricos e insumos; potencia la profesionalización y el desarrollo de la industria agroecológica; promueve seminarios, jornadas y encuentros profesionales centrados en el desarrollo empresarial y la comercialización de las producciones ecológicas tanto para incrementar el consumo interno como para exportar a otros mercados.

Asimismo, la Asociación CAAE desarrolla actividades centradas en la conservación medioambiental y la protección de la biodiversidad a través de las producciones agroganaderas ecológicas.

Continuo crecimiento

Foto: ACNUREn cuanto al número de operadores, en 2010 la Asociación CAAE ha seguido creciendo con 666 nuevas incorporaciones, lo que hace un total de 8.645 operadores inscritos, un 8,34% más que en 2009, de los cuales 7.931 son productores y 714 elaboradores. En Castilla-La Mancha el incremento de inscripciones ha sido más significativo, con un total de 1.805 operadores, frente a los 1.720 registrados en 2009.

Destaca en la comunidad manchega el incremento de elaboradores, que casi se ha duplicado, pasando de 34 elaboradores en 2009 a 60 en 2010. Por provincias, Albacete es la provincia con más operadores certificados, con 702 inscritos y un total de 27.593,35 ha registradas. No obstante, Ciudad Real lidera las estadísticas regionales en lo referente a superficie con 35.891,83 ha registradas y ocupa el segundo puesto en número de operadores con 540.

En la Comunidad andaluza, el registro total de operadores inscritos en el Servicio de Certificación CAAE ha ascendido a 6.840. Córdoba se sitúa un año más en primer lugar en número de operadores certificados con 1.373, de los cuales 1.263 son productores y 110 son elaboradores. Granada se encuentra este año al frente de la industria ecológica con 115 elaboradores y como segunda provincia en número de operadores con un total de 1.118 (de los cuales 1.003 son productores). En superficie certificada, son Huelva y Jaén las provincias más significativas, con 181.477 ha y 163.482 ha respectivamente.

En cuanto a la producción vegetal certificada por CAAE, los cultivos más importantes en cuanto a superficie son, en el caso de la producción vegetal, los cereales, con 81.542,09 hectáreas (que incluyen la superficie dedicada a cereales, leguminosas, abono verde y cultivos industriales), seguidos por el olivar con un total de 48.748,6 hectáreas, frutos secos (con 29.208 hectáreas) y vid (con 10.868 hectáreas).

De gran importancia económica aunque menos relevantes en cuanto a superficie son las hortalizas (2.404,72 hectáreas), cítricos (2.397,25 hectáreas), frutales (499,16 hectáreas) y tubérculos (172,22 hectáreas). Hay que destacar la superficie dedicada a la ganadería ecológica (pastos praderas y forrajes) que ocupa 460.907 hectáreas en Andalucía y Castilla-La Mancha y los bosques y recolección silvestre que suponen más de 167.000 hectáreas.

Respecto a la producción ganadera certificada por CAAE, las explotaciones dedicadas al vacuno de carne son las más numerosas (1.103). Hay también 810 productores de carne de ovino, 245 de ganado caprino para la obtención de carne y 20 granjas avícolas (3 de carne y 17 para la producción de huevos). El sector apícola, por su parte, cuenta con 65 explotaciones y 21.779 colmenas.

Productos ecológicos procesados

Foto: ACNUREn cuanto al sector industrial ecológico, reflejado en las estadísticas del Servicio de Certificación CAAE, con un total de 714 industrias elaboradoras, este se ha incrementado un 13,69% con respecto a 2009.

En relación con las producciones vegetales, las actividades industriales más destacadas son las almazaras o envasadoras de aceite (113 industrias), manipulación y envasado de hortofrutícolas en fresco (82 empresas), conservas y zumos vegetales (55 industrias) y bodegas y embotelladoras de vino (38).

Las industrias relacionadas con la producción animal más significativas en cuanto a su número son las dedicadas a la elaboración de miel, que han pasado de 47 empresas en 2009 a 70 industrias inscritas en 2010. La industria apícola también ha protagonizado un incremento importante en los últimos dos años: en 2009 estas actividades registraron un 68% de crecimiento respecto al año anterior, y el aumento constatado en 2010 supone un 48,93%.

Por otra parte, en 2010 se han registrado un total de 43 empresas de carnes frescas, 21 mataderos o salas de despiece, 21 empresas de envasado y comercialización de huevos, 16 industrias de embutidos y salazones cárnicos, 11 dedicadas a la elaboración de leche, queso y derivados lácteos y 2 empresas de elaboración y conservas de pescado o crustáceos. Mención aparte merecen las 11 fábricas de pienso inscritas en Andalucía, ya que esta actividad industrial es determinante en el desarrollo de la ganadería ecológica.

Finalmente, la Acuicultura Ecológica es otro de los sectores impulsados por la Asociación CAAE que en la actualidad avala los productos de la Piscifactoría de Río Frío (Granada): trucha, esturión y el único caviar ecológico del mundo. Este año se espera aumentar la oferta de pescado ecológico con nuevas especies como la dorada y la lubina.

Otras certificaciones

Foto: ACNURComo complemento de la certificación ecológica amparada por las normas de la Unión Europea, la Asociación CAAE tramita otras certificaciones complementarias como las homologaciones para los mercados ecológicos de Japón “JAS”, de Estados Unidos “NOP” y de Suiza “Biosuisse”, así como también la certificación de calidad para frutas y hortalizas “Global Gap”.

Durante 2010, la Asociación CAAE también consolidó sus normas propias como las aplicadas a comercios minoristas y restaurantes que ofrecen a los consumidores alimentos de producción ecológica certificada. Así, la certificación de comercios ecológicos regula la venta de estos productos y es una garantía ante los consumidores. Igualmente, se han descrito los requisitos generales y específicos que deben cumplir los establecimientos del sector de la restauración que desean ofrecer platos o menús elaborados con ingredientes ecológicos.

Con el objetivo de favorecer el mejor desarrollo de este tipo de establecimientos y el fomento del mercado interno, en ambos casos (comercio y restauración), las empresas que cumplen los requisitos exigidos utilizan la marca de garantía de la Asociación CAAE.

Es necesario recordar que desde 2009, la Asociación CAAE es miembro de la Junta Directiva del Grupo IFOAM EU. El Grupo IFOAM EU es un grupo regional dentro de IFOAM (International Federation of Organic Agriculture Movement) y aboga por el desarrollo y la integridad de la alimentación y la agricultura ecológica en Europa. Es un foro para intereses comunes, intercambio de información, trabajos de desarrollo y normativas.

Finalmente en el ámbito internacional, la Asociación CAAE desarrolla un proyecto en Perú dedicado a la formación en producción ecológica y al fomento de la certificación en el país andino. Las actividades en Santa Catalina de Mossa y Frías, en la peruana Sierra de Piura, consisten en asentar las bases y crear las condiciones necesarias y adecuadas para el establecimiento y desarrollo de la agricultura y la ganadería ecológica certificada en este municipio y facilitar la entrada de algunos productos genuinos de la zona (como café, azúcar integral de caña o cacao) en la Unión Europea.

Más información en: www.caae.es

 


Para garantizar el suministro de alimentos
LA AGRICULTURA Y LA SILVICULTURA INTELIGENTES CONTRIBUIRÁN A ENFRENTAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 23/12/2010, (Ecoestrategia-Agencias).- “Es necesario impulsar las inversiones en la agricultura de los países en desarrollo, no sólo para reducir los niveles actuales de hambre en el mundo, sino para salvaguardar el suministro futuro de alimentos frente a las consecuencias del cambio climático”. Esta fue la advertencia realizada por el director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebró en Cancún, (México).

El responsable de la FAO subrayó que la seguridad alimentaria y el cambio climático pueden -y deben- ser afrontados conjuntamente, transformando la agricultura y adoptando prácticas que sean “climáticamente inteligentes” para erradicar el hambre en el mundo.

“No alcanzaremos la seguridad alimentaria sin inversiones sólidas en la adaptación al cambio climático y la reducción de los desastres naturales en el sector rural”, sostuvo Diouf.

El director general de la principal agencia de la ONU para la Agricultura y la Alimentación explicó que por agricultura climáticamente inteligente, se entiende “una agricultura sostenible que incrementa la productividad y la capacidad de resistencia a las presiones ambientales, al tiempo que reduce los gases que provocan el efecto invernadero o los elimina de la atmósfera, ya que no podemos ignorar el hecho de que la agricultura es en sí misma uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero”.

Está previsto que la población mundial supere los 9.000 millones de habitantes en 2050 y que para alimentarles hará falta incrementar en un 70 por ciento la producción agrícola global. Al mismo tiempo, se prevé que el cambio climático impacte en múltiples formas en la productividad agrícola y los ingresos rurales en áreas que ya experimentan niveles elevados de inseguridad alimentaria.

Reducir la deforestación y degradación de los bosques

Foto: ACNURLos sectores forestal y agroforestal, de los que cientos de millones de personas en el medio rural dependen para sus medios de vida, tienen también un potencial elevado para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, aumentando los sumideros de carbono, estabilizando los medios de subsistencia y fortaleciendo la seguridad alimentaria a nivel familiar, reconoció la FAO.

“El potencial de mitigación biofísica de los bosques se estima en cerca del 64 por ciento de las emisiones de la silvicultura, mientras que la agricultura ofrece un potencial técnico estimado de mitigación que podría alcanzar el 83-90 por ciento de las emisiones totales de este sector”, explicó Diouf.

El alto funcionario del sistema de Naciones Unidas, destacó el progreso realizado en la estrategia de Reducción de las emisiones de carbono procedentes de la deforestación y la degradación de bosques (REDD, por sus siglas en inglés), un enfoque que utiliza incentivos de mercado para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la destrucción de los bosques, dejando que los países desarrollados compensen sus propias emisiones invirtiendo en proyectos REDD en países en desarrollo.

El término REDD+ se utiliza para describir los esfuerzos que pretenden ir más allá de la deforestación y la degradación de los bosques e incluir la conservación, la gestión sostenible de los bosques y el aumento de las reservas de carbono en estos intercambios.

Se cree que el REDD+ podría generar una cifra estimada de entre 23.000 y 76.000 millones de euros anuales en inversiones para los países en desarrollo.

El atajo más corto

Foto: ACNUR“El REDD+ es el atajo más corto para afrontar el cambio climático. Haremos todo lo que podamos para apoyarlo”, aseguró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante la última cumbre del clima celebrada en México.

El REDD+ (Reducción de Emisiones Provocadas por Deforestación y Degradación de los Bosques) básicamente apoya a los países del Sur en desarrollo con ayuda financiera y tecnológica, tanto para prevenir la deforestación como para regenerar los bosques.

Actualmente no es parte ni del Protocolo de Kyoto, único instrumento internacional contra el recalentamiento planetario, ni de la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático.

El REDD+ ha recolectado hasta ahora unos 4.500 millones de dólares en fondos a través de acuerdos bilaterales. La mayoría de los recursos proceden de Noruega, que financia proyectos de reforestación y de lucha contra la deforestación en Guyana e Indonesia.

El financista internacional George Soros, creador de la Open Society Foundation, que ha destinado más de 50 millones de dólares a los esfuerzos del REDD+, afirmó que se trata de "un método que puede ser usado y que es más barato que cualquier otro".

Destacadas figuras internacionales como la activista política y ambientalista keniana Wangari Maathi, premio Nobel de la Paz, y la naturalista británica Jane Goodall, son firmes partidarias del REDD+.

En un mensaje filmado y presentado en Cancún, Maathai dijo que veía al programa como una excelente opción para el sustento de las comunidades, además de sus beneficios para la conservación y el clima. Mientras, Goodall señaló que proteger y regenerar los bosques ayudaría a salvar la rica biodiversidad del planeta.

Más información en:
http://www.fao.org/climatechange/climatesmart/en/

 


Ocho gobiernos la rechazan
LA PATATA TRANSGÉNICA FRACASA EN EUROPA

Foto: ACNUR Madrid, 19/11/2010, (Ecoestrategia).- La Comisión Europea aprobó en marzo de este año el primer cultivo transgénico en la Unión Europea después de 12 años. Se trató de la patata Amflora. Tras su primera temporada de siembra, la organización Amigos de la Tierra realizó un balance que calificó de “desastroso”.

Rechazada por la opinión pública y la industria, gran parte de su cosecha se ha visto contaminada o retenida. Su cultivo ha sido prohibido en Austria, Hungría y Luxemburgo, y otros gobiernos europeos han emprendido acciones judiciales contra su aprobación.

Cultivada en 2010 en 267 hectáreas repartidas por Suecia, Alemania y República Checa, los resultados de esta cosecha no han sido precisamente positivos. Su cultivo en Suecia se ha visto envuelto en un escándalo de contaminación por una patata transgénica no autorizada, y por lo tanto ilegal, conocida como Amadea. Debido a esta contaminación, 16 de las 102 hectáreas cultivadas en Suecia tuvieron que ser destruidas.

No han tenido mejor suerte las 15 hectáreas cultivadas en Alemania, que fueron retenidas por orden de las autoridades regionales hasta poder garantizar que estaban libres de contaminación por la patata transgénica ilegal. Hasta la fecha, están retenidas en un almacén del Gobierno Federal a la espera de nueva orden.

Un tubérculo polémico

Foto: ACNURLa patata Amflora es propiedad del gigante químico alemán BASF. Modificada genéticamente para tener una mayor cantidad de amilopectina para la producción de almidón en usos industriales, fue aprobada pese a la mayoritaria oposición de los Gobiernos europeos. Entre los pocos ministros que en su momento apoyaron la aprobación se encontraba la anterior Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino de España, Elena Espinosa.

Según los ecologistas, el cultivo de Amflora genera graves riesgos para la salud, la agricultura y el medio ambiente, ya que está diseñada y aprobada para uso en la industria y en piensos animales, pero también se permitió su presencia por contaminación de hasta un 0,9% en los alimentos. La propia BASF advirtió en la solicitud de aprobación que “no se puede descartar que esta patata sea usada o termine apareciendo en la alimentación”.

La industria europea del almidón también ha rechazado esta patata, para evitar problemas de contaminación y el rechazo de los consumidores. Amigos de la Tierra recordó que existen patatas convencionales disponibles en el mercado con el mismo contenido de almidón, sin necesidad de modificación genética, lo que evidencia lo innecesaria que es Amflora.

BASF llevaba intentando aprobar este cultivo desde 1996 y había llegado incluso a llevar a la Comisión Europea ante los tribunales por no aprobar su producto. Durante todos estos años, la patata transgénica ha estado envuelta en una dura polémica por sus impactos ambientales y riesgos sobre la salud.

La aprobación de la patata transgénica generó amplias protestas por toda Europa. Se han recogido más de un millón de firmas en tan solo unos meses, en lo que supone la primera “iniciativa ciudadana”, un principio recogido en el Tratado de Lisboa de la Unión Europea desde diciembre de 2009, en virtud del cual un millón de ciudadanos europeos tienen la posibilidad de pedir formalmente a la Comisión Europea que adopte medidas legislativas para satisfacer sus demandas.

Replantear la apuesta por los transgénicos

Foto: ACNURLa aprobación de la patata transgénica Amflora podría ser ilegal, ya que contiene un gen que la hace resistente a determinados antibióticos. A pesar de que la Directiva europea que regula los transgénicos estableció que los cultivos modificados genéticamente que contuvieran genes de resistencia a antibióticos deberían salir del mercado en 2004, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) le dio el visto bueno.

Otros de los argumentos esgrimidos por las organizaciones ambientalistas es que la evaluación de riesgos ambientales de Amflora no cumple los requisitos marcados por la legislación europea, ya que no se ha estudiado el impacto de la patata transgénica sobre el medio ambiente, tan solo sobre la fauna circundante.

Asimismo, se habría ignorado el riesgo de contaminación. La patata se considera un cultivo de bajo riesgo en cuanto a contaminación por polen, pero es un cultivo de alto riesgo de contaminación debido a los tubérculos que quedan en el suelo tras la cosecha. Es prácticamente imposible recoger la totalidad de la producción, con lo que los tubérculos pueden crecer la temporada siguiente, contaminando la siguiente cosecha.


Para el responsable de agricultura y alimentación de Amigos de la Tierra, David Sánchez, “el balance del primer año de cultivo de Amflora ha sido claramente desastroso, y debería servir para que la Comisión Europea y Gobiernos como el español se replanteen su apuesta por los transgénicos. Son innecesarios, no aportan ninguna ventaja, plantean demasiados riesgos y su cultivo por unos pocos genera enormes problemas para el resto de agricultores, la industria alimentaria y los consumidores”.

Más información en:
http://www.gmo-compass.org/eng/news/511.docu.html

 


Para reducir la vulnerabilidad agrícola frente a los desastres naturales
ES NECESARIA UNA AGRICULTURA “CLIMÁTICAMENTE INTELIGENTE”

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 2/11/2010, (Ecoestrategia).- Con el fin de reducir la vulnerabilidad de las comunidades agrícolas frente a los desastres climáticos se hace necesario que la agricultura en los países en desarrollo se lleve a cabo de una manera “climáticamente inteligente”, que permita enfrentar el doble desafío de alimentar a un planeta más caliente y más poblado, afirmó un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El estudio titulado: Agricultura “climáticamente inteligente”: políticas, prácticas y financiación para la seguridad alimentaria, adaptación y mitigación, señala que se espera que el cambio climático reduzca la productividad, estabilidad e ingresos agrícolas en muchas zonas que ya experimentan elevados niveles de inseguridad alimentaria. Por ello será necesario que la producción agrícola mundial aumente en más de un 70 por ciento en las próximas cuatro décadas para que se satisfagan las necesidades alimentarias de la creciente población mundial.

El subdirector general de Recursos Naturales de la FAO, Alexander Mueller, afirmó que “aumentar la producción agrícola, reducir las pérdidas post-cosecha, y mejorar los canales de distribución alimentaria en los países en desarrollo siempre han sido grandes desafíos. El cambio climático eleva el listón de forma significativa. Es necesaria una transformación a fondo de la agricultura”.

“No obstante, no debemos olvidar que ya existen numerosas prácticas inteligentes con respecto al clima que resultan efectivas y que podrían ponerse en marcha en los países en desarrollo, tal y como señala este informe”, añadió Mueller.

El informe de la FAO hace énfasis en que la agricultura necesita producir más alimentos, gastar menos, y facilitar a los campesinos el llevar sus productos a los consumidores. Asimismo, debe hacerse más resistente a fenómenos perjudiciales como sequías e inundaciones. Para ello es clave mejorar la gestión agrícola y el uso de los recursos naturales como el agua, la tierra, los bosques, los nutrientes del suelo y los recursos genéticos.

Por otra parte, se hace necesario reducir la vulnerabilidad de las comunidades agrícolas a los desastres climáticos y adoptar sistemas de alerta y de seguros que puedan ayudarles a hacer frente al cambio climático. Al mismo tiempo, la agricultura debe determinar cómo reducir su impacto medioambiental (incluyendo la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero) sin poner en peligro la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.

Gran esfuerzo financiero

Foto: ACNUREl documento de la FAO afirma que se necesitará realizar una inversión considerable para cubrir las carencias de conocimientos y datos, investigar y desarrollar tecnologías adecuadas, y establecer incentivos para garantizar la adopción de prácticas agrícolas climáticamente inteligentes.

También se necesitará financiación para reconstruir los sistemas nacionales de extensión, a menudo descuidados y que son claves para proporcionar apoyo institucional y creación de capacidad a los campesinos que estén efectuando una transición a la agricultura climáticamente inteligente.

Por ello, la FAO advierte de que actualmente los recursos disponibles son insuficientes para financiar los esfuerzos con los que ayudar a la agricultura y los campesinos a prepararse ante el cambio climático, especialmente en los países en desarrollo.

“El cambio climático aumentará la inversión total necesaria para alcanzar la seguridad alimentaria, pero los recursos financieros actualmente disponibles son claramente insuficientes” y “la financiación climática –tanto la actual como la que está siendo sometida a debate– no tiene explícitamente en cuenta las necesidades específicas de la agricultura de los países en desarrollo”, sostiene el informe.

El Banco Mundial estima que los costes anuales de adaptación al cambio climático en la agricultura de los países en desarrollo, ascenderán a unos 2.600 millones de dólares al año entre 2010 y 2050. Por su parte, el CMNUCC estima una inversión y flujos financieros adicionales necesarios para la mitigación en el sector agrícola de los países en desarrollo, de 14.000 millones de dólares anuales hasta 2030.

Mejorar las políticas y fortalecer las instituciones

Foto: ACNURLa FAO también defiende en su informe la necesidad urgente de alcanzar una mayor coherencia a la hora de formular políticas relativas a la agricultura, la seguridad alimentaria y el cambio climático.

“Las políticas en estos tres ámbitos afectan a los pequeños sistemas productivos y la falta de coherencia puede impedir que se aprovechen sinergias”, sostiene el documento, subrayando la necesidad de establecer mecanismos que permitan el diálogo entre los responsables de las políticas que trabajan en estos ámbitos. Como también es preciso mejorar los mecanismos para proporcionar datos y conocimientos a los campesinos para facilitar su adaptación.


En el pasado los sistemas de extensión agrícola fueron un canal clave para difundir información y conocimientos a los agricultores pero, según advierte el informe, están en declive en muchos países en desarrollo. El sistema de Escuelas de Campo para Agricultores, fomentado por primera vez por la FAO, ofrece un canal adicional para promover la transferencia de conocimientos y la adopción de técnicas agrícolas “climáticamente inteligentes”.

Además, el informe señala que los sistemas efectivos de derechos de uso, acceso y propiedad son fundamentales para mejorar la gestión de los recursos naturales. Y se deberían buscar nuevos tipos de seguros accesibles y asequibles que pudieran ayudar a los campesinos a afrontar los efectos del cambio climático.

El informe completo puede leerse en:
http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/the-hague-conference-fao-paper.pdf

 


En medio de un nuevo aumento en el precio global de los alimentos
UNIDOS CONTRA EL HAMBRE ES EL ESLOGAN DEL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 15/10/2010, (Ecoestrategia).- Como ya viene siendo costumbre desde 1979, este 16 de octubre se celebrará en todo el mundo el Día Mundial de la Alimentación (DMA), que en este año 2010 tiene como lema “Unidos contra el hambre”. La conmemoración, que busca fomentar el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la pobreza coincide con el actual incremento en el precio global de los alimentos advertido por el Banco Mundial (BM).

El Día Mundial de la Alimentación (DMA) fue establecido por los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) durante en la vigésima sesión de la Conferencia de dicho organismo, celebrada a finales de la década de los setenta. La fecha elegida, el 16 de octubre, es el aniversario de la creación de la FAO, en 1975.

El DMA pretende, además de erradicar la lacra del hambre, estimular la producción agrícola en todos los países, promover la transferencia de tecnologías al mundo en desarrollo, y promover la participación de las poblaciones rurales, especialmente de las mujeres y de los grupos menos privilegiados, en las decisiones y actividades que afectan a sus condiciones de vida.

El tema de este año, “Unidos contra el hambre”, fue escogido con el fin de reconocer los esfuerzos
realizados en la lucha contra el hambre en el mundo a nivel nacional, regional e internacional, cuando el Estado y las organizaciones de la sociedad civil trabajan en asociación con el sector privado a todos los niveles para erradicar el hambre, la pobreza extrema y la malnutrición.

De este modo, la colaboración entre organizaciones internacionales, en especial las que tienen sede en Roma: la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), desempeña una función estratégica decisiva a la hora de dirigir los esfuerzos mundiales con el fin de alcanzar el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (Erradicar la pobreza extrema y el hambre), que
exige reducir a la mitad la proporción de personas hambrientas del mundo para el año 2015.

La tarea en este sentido no es para nada fácil, ya que Naciones Unidas calcula que la producción de alimentos se deberá incrementar en un 70% para alimentar a una población de 9.000 millones de personas en 2050.

Asimismo, los expertos pronostican que debido a la escasez de tierras, los agricultores se verán obligados a obtener un mayor rendimiento de la tierra ya cultivada en lugar de expandir sus explotaciones. Sin embargo, la producción alimentaria intensificada ha supuesto tradicionalmente un aumento de la dependencia con respecto a los plaguicidas y fertilizantes y un uso excesivo del agua, lo que puede degradar los suelos y los recursos hídricos.

Mil millones de hambrientos

Foto: ACNUREn el marco de la pasada Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, también llamada “Cumbre sobre el hambre”, que tuvo lugar en noviembre de 2009, se aprobó una declaración en la que se renovaba el compromiso contraído en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 para la erradicación definitiva del hambre de la faz de la Tierra.

En la Declaración también se exigió un aumento de la financiación nacional e internacional destinada a la agricultura, nuevas inversiones en el sector rural, la mejora de la gobernanza de los problemas relacionados con la alimentación en colaboración con actores importantes de los sectores público y privado, y más medidas para afrontar la amenaza que el cambio climático supone para la seguridad
alimentaria.

En 2009 ya se alcanzó el umbral crítico de mil millones de personas hambrientas en el mundo, en parte debido a la subida de los precios de los alimentos y a la crisis financiera, lo que constituye, según el director General de la FAO, Jacques Diouf, un “trágico logro en estos tiempos modernos”.

En vísperas de la celebración de la Cumbre sobre el hambre, Diouf puso en marcha una petición en línea para reflejar la vergüenza moral que supone esta situación. El proyecto “1.000 millones de hambrientos” invitaba (y sigue invitando) a la gente a través de los medios sociales en línea a firmar la petición contra el hambre que se encuentra en la página web www.1billionhungry.org

Las esperanzas en la producción de los millones de toneladas de alimentos necesarias para satisfacer las necesidades de la humanidad están puestas en los pequeños agricultores y sus familias, quienes suponen alrededor de 2.500 millones de personas, más de un tercio de la población mundial. Sin embargo, paradójicamente ellos mismos se ven afectados por la pobreza y la malnutrición.

Sobre este respecto, la vicepresidenta del FIDA, Yukiko Omura, consideró que su organización “tiene un papel muy importante que desarrollar en los próximos años”, ya que “invertir en los pequeños campesinos, mejorar su acceso a la tierra, a la tecnología apropiada, a servicios financieros y a los mercados, y responder a sus demás necesidades, es la forma más eficaz de generar un amplio movimiento para salir del hambre y la pobreza”.

Producir alimentos sin dañar el medio ambiente

Foto: ACNURUno de los retos de esta lucha contra el hambre y el incremento de la producción de alimentos es el de lograr dicho objetivo sin dañar el medio del que depende la agricultura. La FAO sostiene que se puede aumentar la producción de cultivos de un modo sostenible a través de la aplicación de políticas y tecnologías adecuadas, así como de enfoques que complementen la labor de la naturaleza.

En otras palabras, el incremento sostenible de la producción de cultivos hace referencia a la utilización racional de las aportaciones externas relativamente más inocuas en el momento adecuado del ciclo de crecimiento y en la cantidad idónea. Las prácticas basadas en estos principios se pueden describir como un “enfoque ecosistémico”, que se fundamenta en diversos “servicios ambientales” disponibles en la naturaleza.

Actualmente, en la mayoría de los casos los insumos agrícolas no se emplean de la manera más eficaz; sin embargo, su utilización óptima permitirá que se exprese al máximo el potencial pleno de otros insumos, tal como se explica a continuación.

La cantidad de alimentos requerida para cubrir las necesidades de nueve mil millones de personas no se podrá producir sin fertilizantes minerales. Aún así, estos se deberían utilizar con prudencia a fin de reducir los costos de producción y las repercusiones medioambientales.

La gestión integrada de plagas combina el cultivo de variedades resistentes a las enfermedades, el control biológico de las plagas, las prácticas culturales y la utilización prudente de los plaguicidas para aumentar la producción, disminuir los costos y reducir la contaminación del agua y el suelo. No hay duda de que optimizar la utilización de plaguicidas es bueno para el medio ambiente y para la salud humana, pero también ahorra dinero a los agricultores, que pueden reinvertirlo en sus explotaciones agrícolas o destinarlo a la compra de alimentos nutritivos para sus familias.

La agricultura de conservación es otro ejemplo de enfoque ecosistémico que se basa en una serie de servicios ambientales. El incremento de la materia orgánica del suelo aumenta la capacidad de este de retener el agua, reduciendo o eliminando con ello la necesidad de riego.

Las agencias de Naciones Unidas coinciden en que la producción alimentaria debe aumentar lo suficiente como para satisfacer la demanda futura, a través de leyes, normas, reglamentos y programas estatales que alienten una agricultura ambientalmente responsable.

Por ejemplo, aprobando leyes que estabilicen la tenencia de la tierra, de modo que los agricultores se sientan seguros en sus tierras y adopten métodos de cultivo para producir los alimentos necesarios con una perspectiva a largo plazo, que comprenda la protección de los recursos naturales.

Más información en:
http://www.fao.org/getinvolved/worldfoodday/es/

 


Representa un menor coste para los campesinos
NACIONES UNIDAS RECOMIENDA UTILIZAR LAS AGUAS RESIDUALES URBANAS PARA USO AGRÍCOLA

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 13/9/2010, (Ecoestrategia).- Reciclar las aguas residuales urbanas y usarlas para los cultivos agrícolas puede ayudar a mitigar los problemas de escasez de agua y reducir la contaminación del agua, pero se trata de una práctica que no está tan extendida como debiera, aseguró en un último informe la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El uso de aguas residuales tratadas en la agricultura se practica actualmente en medio centenar de países y ocupa una superficie que asciende al 10 por ciento del total de tierras cultivadas a nivel mundial, según el informe “La riqueza de los residuos: economía del uso de las aguas residuales en la agricultura”, publicado durante la Semana Mundial del Agua, realizada en Estocolmo (Suecia), del 5 al 11 de septiembre).

Si bien a escala global tan solo una pequeña parte de las aguas residuales tratadas se utilizan para la agricultura, esta práctica atrae cada vez mayor interés en todo el mundo, y en algunos países -España y México, por ejemplo- un porcentaje elevado de las aguas tratadas se destinan al riego.

“Los estudios de caso incluidos en el informe indican que una gestión segura de las aguas residuales en la producción alimentaria supone una forma de aliviar la competencia entre las ciudades y la agricultura por el agua en regiones en la escasez va en aumento”, explicó Pasquale Steduto, director adjunto de la División de Tierra y Aguas de la FAO.

“En un contexto adecuado puede ayudar también con el tratamiento de las aguas residuales y la consiguiente contaminación de los ríos”, añadió Steduto. Los campesinos también podrían ahorrarse parte del coste de bombear aguas subterráneas, al tiempo que los nutrientes presentes en las aguas residuales reducen el gasto en fertilizantes.

“Tratada de forma adecuada y reciclada en forma segura, el agua puede ofrecer potencialmente un triple dividendo a los usuarios urbanos, los campesinos y el medio ambiente”, concluyó el Director Adjunto de la División de Tierra y Aguas de la FAO.

Beneficios que compensan los costes

Foto: ACNURYa que la realización de sistemas adecuados para el tratamiento y reciclaje de las aguas residuales comporta tanto inversiones iniciales de capital y costes operativos permanentes, el mayor beneficio debería resultar del elevado valor del agua potable que se libera para el consumo urbano o el uso industrial. Ello reduciría los costes que deben soportar las autoridades municipales para localizar recursos hídricos adicionales a través de medios más costosos.

Y los costes se podrían compensar aún más reutilizando el biogás generado durante el tratamiento de las aguas como fuente de energía, o incluso potencialmente mediante la venta de créditos de carbono.

“Si bien el reciclaje de aguas residuales en la agricultura no es la única forma de hacer frente a los problemas de escasez y contaminación, en muchos casos se trata de una solución extremadamente rentable, como refleja la cantidad creciente de programas de reciclaje que aparecen en el informe”, aseguró Pasquale Steduto.

La viabilidad del reciclaje del agua en la agricultura depende de las circunstancias y las condiciones locales, que afectan al equilibrio entre costes y beneficios, según el informe de la FAO.

La valoración económica de cualquier propuesta de proyecto debería realizarse desde una perspectiva de cuencas a nivel regional, y es igualmente necesario considerar las necesidades y beneficios de los diferentes usuarios del agua.

“Resulta inverosímil que estos programas puedan justificarse a nivel económico tan solo en lo que respecta a la agricultura”, indica el informe. “Los beneficios para los usuarios urbanos e industriales deben ser relativamente importantes, y en muchos casos serán la principal justificación para el proyecto”, se puntualiza en el estudio.

El informe de la FAO subraya igualmente que las aguas residuales no tratadas no pueden utilizarse para el riego, por lo que se requiere siempre un tratamiento y reciclaje adecuados.

El informe completo puede leerse en: http://www.fao.org/docrep/012/i1629e/i1629e00.htm

 


Se cultiva en tierras donde no se producen alimentos
EL RICINO: UN BIOCOMBUSTIBLE QUE AYUDARÍA A LOS CAMPESINOS POBRES

Foto: ACNUR Naciones Unidas, 29/7/2010, (Ecoestrategia).- La producción de biodiesel con ricino de América (cuyo nombre científico es Jatropha curcas L), un cultivo energético para producir biodiesel, podría beneficiar a los agricultores pobres, en particular en las zonas semiáridas y alejadas de los países en desarrollo, según indicó un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Pero este informe también destaca que el ricino de América sigue siendo, en esencia, una planta silvestre que necesita mejoramiento urgentemente, y que no es realista esperar que el ricino de América sustituya una parte considerable de las importaciones de petróleo en los países en desarrollo.

“Muchas de las inversiones y decisiones normativas para el fomento del ricino de América como oleaginosa se han producido sin una base científica suficiente, indica el informe. Para realizar el potencial verdadero de este cultivo es necesario separar lo que es real de lo que se dice y de las verdades a medias”.

La Jatropha curcas L. se da razonablemente bien en zonas áridas en suelos degradados de utilidad marginal para la agricultura. Las raíces de los árboles del ricino de América, que son bajos, llegan hasta la humedad en las profundidades del suelo, y las raíces superficiales ayudan a aglutinarlo y pueden reducir la erosión.

Diversas ventajas

Foto: ACNURLas semillas de ricino de América se pueden convertir en un biodiesel menos contaminante que el de origen fósil a fin de ofrecer a las familias rurales pobres un combustible para producir luz y cocinar. Las tortas de semillas obtenidas como producto secundario de este proceso pueden tener valor como fertilizantes y piensos una vez detoxificadas.

A diferencia de otros cultivos biocombustibles importantes, como el maíz, el ricino de América no se utiliza como alimento y se puede cultivar en tierras marginales y degradadas, donde no crecen los cultivos alimentarios.

En 2008 se sembró ricino de América en unas 900.000 hectáreas en todo el mundo, de las cuales 760.000 fueron en Asia, 120.000 en África y 20.000 en América Latina. Se estima que para 2015 habrá cultivos de ricino de América en 12,8 millones de hectáreas. El país productor más grande de Asia será Indonesia; en África, los principales productores serán Ghana y Madagascar, y Brasil en América Latina.

El informe indica que el ricino de América tiene el mayor potencial en las zonas áridas y alejadas donde, debido al elevado precio de insumos como los fertilizantes y los costos del transporte, no es competitiva la producción de alimentos. Sin embargo, para obtener cosechas sostenidas en suelos degradados de las zonas áridas, se requieren insumos tales como agua y fertilizantes.

La producción de este cultivo permitiría obtener ingresos en particular a los pequeños agricultores, a los molinos de oleaginosas subcontratados y a los miembros de plantaciones comunitarias o a los trabajadores de las plantaciones privadas que lo producen.

La producción de ricino de América sería especialmente positiva para las mujeres ya que los molinos de motor que funcionan con combustible de este cultivo reducen su tediosa labor.

Sustituir los combustibles tradicionales de biomasa con estufas para cocinar que funcionan con ricino de América también es más saludable, porque permite cocinar en un ambiente sin humo y las mujeres no tienen que gastar tiempo en la recolección de leña. Un uso menor de leña además reduce la presión sobre los recursos forestales.

Falta mucho por desarrollar

Foto: ACNUR“El ricino de América más adelante se convertiría en un cultivo muy productivo y podría obtenerse en suelos degradados o salinos en zonas de poca lluvia, se indica en el informe de la FAO y el FIDA. Sus productos secundarios podrían valorizarse como fertilizantes, piensos para el ganado o como materia básica para la obtención de biogás, y su aceite podría encontrar otros mercados, por ejemplo para la producción de jabones, plaguicidas y medicamentos, además de que este cultivo puede contribuir a invertir la degradación de las tierras”.

Pero el estudio de la FAO y el FIDA también hace hincapié en que debido al poco mejoramiento de que ha sido objeto esta planta, la productividad de sus semillas, la calidad de su aceite y su contenido oleaginoso son muy variables. La mayor parte del ricino de América que se cultiva hoy en día es tóxico, lo que no permite que las tortas de semillas se utilicen como piensos para el ganado, lo que además puede representar un peligro para la salud humana.

También se debería apoyar la investigación para obtener variedades mejores y no tóxicas de ricino de América, semillas de calidad y prácticas agronómicas mejoradas, incluida la agricultura de conservación y el manejo integrado de plagas y de los nutrientes, se indica en el informe.

El informe completo (en inglés) puede consultarse en: http://www.fao.org/docrep/012/i1219e/i1219e.pdf

 


400 mil niños mueren cada mes debido a la malnutrición
BUSCAR SOLUCIONES INMEDIATAS A LA DEGRADACIÓN AMBIENTAL Y EL CAMBIO CLIMÁTICO CONTRIBURÁ A ERRADICAR EL HAMBRE EN EL MUNDO

“El hambre es el signo más cruel y tangible de la pobreza. La opulencia y el despilfarro ya no son aceptables, cuando la tragedia del hambre adquiere una proporción cada vez mayor. Dios bendiga vuestros esfuerzos para garantizar que toda la gente recibe su pan de cada día”.
Benedicto XVI.

Foto: ACNUR Málaga, 5/6/2010, (Ecoestrategia).- Desde el pasado mes de noviembre es posible ver en la popular plataforma de vídeos de internet Yotube al actor británico Jeremy Irons realizar un emocionante monólogo, lleno de furia y rebeldía, debido a una situación que para él y para un número cada vez mayor de ciudadanos en el mundo es algo aberrante: el hambre, que actualmente muerde las entrañas de más de mil millones de personas -mil veinte millones, según el Programa Mundial de Alimentos-. Por lo cual, ha llegado la hora de derribar, de una vez por todas, a ese jinete del Apocalipsis que se cobra más víctimas que el Sida, la malaria y la tuberculosis juntas.

La diatriba del protagonista de la película “La misión”, contra el hambre en el planeta, hace parte de la campaña internacional Mil Millones de Hambrientos que ha puesto en marcha la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el propósito de reunir un número igual de firmantes –mil millones- dispuestos a apoyar una petición universal para poner fin a esta lacra.

Esta iniciativa se puso en marcha en el pasado mes de noviembre, en vísperas de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, que reunió a jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo en Roma (Italia). El propio director general de la FAO, Jacques Diouf, hizo un llamado a todos animando a usar las redes sociales, como Twitter, Facebook, o cualquier otro medio de comunicación para divulgar la petición y aunar el mayor apoyo posible “para urgir a los líderes mundiales a que se pongan manos a la obra”.

Y es que la erradicación del hambre es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que hacen parte de la Declaración del Milenio aprobada por 189 países y firmada por 147 jefes de estado y de gobierno en el marco de la llamada Cumbre del Milenio de la ONU, celebrada en septiembre de 2000. Los ODM son ocho ambiciosos objetivos y 21 metas que se intentan alcanzar para 2015, “reconociendo explícitamente la dependencia recíproca entre el crecimiento, la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible”.

En su orden, los Objetivos de Desarrollo del Milenio son: erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Según el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, “La comunidad mundial no puede olvidarse de los pobres y los vulnerables. Debemos fortalecer la cooperación y la solidaridad mundial, y redoblar nuestros esfuerzos para alcanzar los ODM e impulsar una agenda más amplia de desarrollo. Nada menos que la viabilidad de nuestro planeta y el futuro de la humanidad están en juego”.

Los niños son las principales víctimas del hambre

“La mayoría de la gente desconoce que de los 10 millones de niños que mueren cada año, la mitad se deben a un crecimiento inadecuado que les impidió luchar contra las enfermedades”.
Comité permanente
de nutrición de la ONU.

El hambre que azota a los más pobres no es la sensación en el estómago que indica que ya es la hora de comer, sino el llamado “hambre crónica”, un hambre extrema producida por la malnutrición que impide al organismo humano carente de vitaminas funcionar bien y que obliga al cuerpo a alimentarse de sí mismo, descomponiendo su propia grasa y tejidos hasta la inanición e incluso la muerte.

La FAO informa que la mayoría de las personas que pasan hambre viven en países en desarrollo, aunque hoy en día no es una situación ajena al mundo industrializado. Las regiones de Asia y el Pacífico albergan el mayor número de personas que pasan hambre, mientras que el África subsahariana tiene la mayor prevalencia del hambre, con más de un tercio de la población subnutrida.

Por su parte, la organización no gubernamental Manos Unidas denuncia que, cada año, casi 11 millones de menores de cinco años mueren como consecuencia directa o indirecta del hambre y la alimentación inadecuada o insuficiente. Asimismo, miles de millones de niños padecen enfermedades relacionadas con la falta de vitaminas y minerales, y con la contaminación de los alimentos y el agua.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ratifica los datos de Manos Unidas y afirma que “más de una tercera parte de las defunciones infantiles en todo el mundo se atribuyen a la desnutrición. La pobreza es una de sus causas principales”. Otro de los indicadores de la malnutrición que afecta a los niños del Sur es el retraso del crecimiento. Actualmente hay unos 178 millones de niños en el mundo con retraso del crecimiento a causa de la escasez de alimentos; y en Asia meridional está situación afecta al 41% de la población infantil.

Y la misma OMS revela que las carencias de vitamina A, zinc, hierro y yodo se asocian cada año al fallecimiento de más de medio millón de niños menores de cinco años. Por el contrario, en los países de mayor renta económica la nueva dieta alimenticia rica en sal, azúcar y grasas animales está ocasionando que en el mismo grupo de población –niños menores de cinco años- el 20% presente sobrepeso u obesidad que conlleva al aumento de las tasas de diabetes y de otras enfermedades relacionadas con la sobrealimentación.

La degradación ambiental aumenta el número de hambrientos

“Se calcula que el cambio climático puede reducir la producción agrícola potencial africana hasta el período 2080-2100 entre un 15 y un 30 por ciento”.
Intermón Oxfam.

En su esclarecedora obra “El hambre en el mundo explicada a mi hijo”, el profesor universitario y ex parlamentario suizo Jean Zigler identifica entre las causas de la desnutrición que afecta a los países del Sur el alza en los precios de los alimentos y la especulación consecuente, el desabastecimiento en zonas de guerra (done los campos de cultivo se convierten en campos de batalla), el desarrollo del monocultivo para exportación (que lleva al abandono de la producción alimentaria para el consumo local) y las catástrofes naturales, principalmente las sequías.

Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, las tierras secas ocupan un 41 por ciento de la superficie del planeta, y en ellas habitan más de 2.000 millones de personas, un 90 por ciento en países en desarrollo, en condiciones económicas y sociales de máxima pobreza.

“La degradación de la tierra debilita la fertilidad del suelo, perturba el equilibrio del ciclo del agua y contribuye a la inseguridad alimentaria, el hambre y la pobreza, así como a la migración forzosa. Hacer frente a esta situación compleja requiere una respuesta global con el fin de aumentar la productividad de los ecosistemas terrestres y de hacer de la producción agrícola sostenible una prioridad a través de políticas a favor de los pobres con vistas a la adaptación al cambio climático y a la protección de la biodiversidad”, sostiene Luc Gnacadja, secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.

Hoy en día es prácticamente innegable el vínculo existente entre el calentamiento del planeta, denominado Cambio Climático, y la desaparición de las tierras de labranza que se convierten en tierras áridas por el avance de la erosión. Este fenómeno está ocasionando el desplazamiento de grupos humanos en busca de recursos; los llamados “refugiados medioambientales”.

Durante la pasada Cumbre del Clima, celebrada en diciembre de 2009 en Copenhague (Dinamarca), el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, advirtió que el cambio climático será la mayor causa de desplazamientos de personas en un futuro no muy lejano. Y agregó que la distinción entre refugiados y migrantes es cada vez menos clara debido a una combinación de factores como la pobreza, la inseguridad alimentaria, las catástrofes naturales y las guerras.


El ACNUR reconoce que “en las últimas dos décadas el número de desastres naturales registrados se han duplicado, de 200 a más de 400 al año. Nueve de cada diez desastres naturales se relacionan con el clima actual”. Recientemente el Consejo Noruego para Refugiados indicó que solo en el año 2008, hasta 20 millones de personas pudieron haber sido desplazadas por la llegada repentina de desastres naturales inducidos por el clima.

Sobre este tema específico, la ONG Acción Contra el Hambre puntualiza que “el cambio climático ya está afectando la vida de muchas familias de pequeños campesinos obligados a cambiar los cultivos y los métodos de siembra debido a los cambios en las estaciones. El cambio climático significa hambre y es tan real como una comida menos al día como consecuencia del agravamiento del hambre estacional”.

Acción Contra el Hambre sostiene que “la mayoría de los países con un elevado número de casos de niños que padecen desnutrición aguda severa son propensos a los desastres y se encuentran en situación de riesgo por el cambio climático, concentrando el 31% del volumen de casos de desastres en el mundo (sequías, inundaciones, ciclones) en el período 1990-2009: Afganistán, Bangladesh, Burkina Faso, Burundi, Chad, Etiopía, Haití, India, Indonesia, Kenya, Pakistán, Sudán, Malí, Myanmar, Níger, Filipinas, Uganda y Zimbabwe”.

Se necesita una nueva Revolución Verde

“La agricultura de conservación podría no solo colaborar a recuperar el rendimiento, si no también aportaría diversos beneficios medioambientales”.
Shivaji Pandey.

A principios de los años sesenta de dio inicio a un nuevo proceso de producción agrícola basado en el uso de tecnologías modernas, la selección genética, la explotación intensiva de monocultivos y utilización masiva de agroquímicos. Este incremento en la agricultura mundial se le conoció como “Revolución Verde” y su principal impulsor fue el fitopatólogo y humanista estadounidense Norman Ernest Borlaug, quien por su iniciativa fue galardonado en 1970 con el Premio Nobel de la Paz.

Sin embargo, esta nueva forma de agricultura intensiva no sólo falló en el intento de erradicar el hambre y la malnutrición, sino que también ocasionó un grave impacto sobre el medio ambiente y los recursos naturales. Tal como denunció la bióloga estadounidense Rachel Carson en 1962 con la publicación de su famoso ensayo “La primavera silenciosa”, en el cual dejó al descubierto los perjuicios ocasionados por el uso masivo de fertilizantes, pesticidas y herbicidas.

La FAO reconoce el hecho de que actualmente la producción agrícola y la ganadería emiten a la atmósfera gases de efecto invernadero como el metano, procedente del ganado y los humedales (especialmente arrozales), óxido nitroso de los fertilizantes y carbono de la deforestación y la degradación del suelo. Los cambios del uso de la tierra, como la deforestación y la degradación del suelo -dos efectos devastadores de prácticas agrícolas insostenibles-, emiten grandes cantidades de carbono a la atmósfera, contribuyendo así al calentamiento global.

“Se necesitan inversiones muy cuantiosas en la agricultura para cambiar los métodos de producción insostenibles, enseñar a los campesinos prácticas para reducir el cambio climático y mejorar el acceso global al crédito y la información”, opina sobre este tema el director general adjunto de la FAO, Alexander Mueller.

Sin embargo, también es cierto que millones de campesinos de todo el mundo podrían ser partícipes del cambio ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, manteniendo niveles más altos de carbono en la tierra -un proceso conocido como "retención de carbono”- que ayudaría a reducir los niveles de dióxido de carbono en el aire, mejorando la resistencia del suelo y aumentando el rendimiento de las cosechas.

Cultivar sin labrar, aumentar la materia orgánica del suelo, mejorar la gestión de los pastizales, restaurar las tierras degradadas, plantar árboles, cambiar el forraje, utilizar los fertilizantes de forma más eficaz y mejorar la gestión del agua, son alternativas por las que los campesinos pueden optar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura.

“Estas iniciativas aumentarán la capacidad de resistencia de la agricultura al cambio climático y, al mismo tiempo, mejorarán la productividad agrícola y la sostenibilidad, contribuyendo con ello a una mejor seguridad alimentaria y a la reducción de la pobreza”, concluye Mueller.

Ha llegado, entonces, la hora de una nueva Revolución Verde, que contribuya a lograr cumplir el objetivo de hacer disminuir el hambre mundial, al tiempo que se preservan los recursos naturales y el entorno para las generaciones futuras.

Más información en la web del Programa Mundial de Alimentos (PMA), y en la web de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

 


Con financiación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial
COLOMBIA PONE EN MARCHA UN PROYECTO DE GANADERÍA SOSTENIBLE PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO


Bogotá, 29/3/2010, (Ecoestrategia).- “Ganadería colombiana sostenible”, es el nombre del proyecto puesto en marcha este año por la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), con el apoyo del Banco Mundial (BM) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), el cual destinará 50 mil hectáreas de sistemas silvopastoriles (praderas y zonas arboladas) para el desarrollo ganadero sustentable y la mitigación de los efectos del cambio climático.

El proyecto, que se ha puesto en marcha desde enero de este año en cinco regiones del país (Valle del Río Cesar, parte baja del Río Magdalena, Boyacá y Santander, así como en la parte sur del oriental departamento del Meta), busca “promover la adopción de Sistemas de Producción Silvopastoriles (SPS) que permitan mejorar el manejo de recursos naturales, aumentar la provisión de servicios ambientales e incrementar la productividad en las fincas y granjas participantes”.

La directora del Banco Mundial para Colombia y México, Gloria Grandolini, señaló que “este proyecto pretende apoyar áreas con altos índices de pobreza en el país donde la ganadería es una actividad que se desarrolla en sectores con distribución de ingresos desiguales, analfabetismo, violencia e inequitativa propiedad de la tierra. Busca revertir los impactos negativos que la ganadería y el mal uso de recursos naturales está causando en los bosques tropicales. Al hacerlo estaremos contribuyendo a eliminar barreras estructurales comunes en el desarrollo rural de Colombia”.

Este proyecto de cinco años de duración, único en el mundo, permitirá disminuir la emisión de gases efecto invernadero del ganado vacuno. Requiere de una inversión de 42 millones de dólares, de los cuales siete ya han sido donados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, mientras que los restantes 35 constituyen la contrapartida nacional aportada por Fedegán, el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (FINAGRO), el Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (Cipav), el Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez (FAA) y la ONG internacional The Nature Conservancy (TNC).

Se cuenta, además, con el respaldo de los ministerios colombianos de Agricultura y Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, además del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie).

Por su parte, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, manifestó que “de esta manera, el país asume el liderazgo internacional pues con este proyecto se da un paso esencial para avanzar en el cumplimiento de las metas del Plan Estratégico de la Ganadería, que para el 2019 proyecta la reconversión de tierras en uso ganadero extensivo, como una respuesta al clamor universal por un ambiente más sano, expresado recientemente en la cumbre mundial sobre el cambio climático”.

El Fondo para el Medio Ambiente Mundial es un mecanismo que provee donaciones y fondos en concesión con el fin de alcanzar beneficios medioambientales mundiales, en seis áreas focales: cambio climático, diversidad biológica, aguas internacionales, contaminantes orgánicos persistentes, degradación de tierras y reducción de la capa de ozono.

Protección de la biodiversidad y
reducción del calentamiento global

Las regiones donde se desarrollará el proyecto “Ganadería colombiana sostenible” se eligieron por sus altos niveles de biodiversidad y su proximidad a ecosistemas estratégicos y a áreas protegidas. La iniciativa propone una estrategia para una adopción amplia de SPS ambientalmente amigables para esta actividad agropecuaria que incluye: créditos y asistencia técnica para su implementación; pagos de corto plazo por los servicios ambientales generados por la práctica de SPS; y generar condiciones institucionales que favorezcan la ganadería sustentable en el país.

La participación local es crítica para la sustentabilidad social de las actividades del proyecto. Para ello, ésta será promovida con apoyos del proyecto que buscan aumentar la colaboración de los pequeños y medianos productores, y de sus respectivas asociaciones, y por la transferencia de conocimientos entre ellos para diseminar las prácticas de SPS a una audiencia más amplia.

Con este proyecto se espera generar beneficios globales y locales importantes, ya que contribuirá a la conservación de biodiversidad global crítica en los sistemas de producción de ganado, a la reducción de emisiones por deforestación y degradación de bosques, a las mejoras en la adaptación rural en cambio climático y a la reducción en la degradación de tierras.

Entre los resultados esperados se encuentran la implementación en las cinco áreas el proyecto de un sistema de ganadería ambientalmente amigable; la reducción en la erosión de suelos; el aumento del cinco por ciento en la producción de carne o leche por hectárea; y la elaboración de una estrategia para una adopción de SPS más amplia en Colombia.

Fedegán enfatiza el hecho de que “el esfuerzo que se realizará en Colombia en los próximos cinco años no tiene referente en el contexto internacional. Es la primera vez que un gremio de productores pecuarios cambiará con efectos positivos el uso de la tierra en más de cincuenta mil hectáreas, logrando integrar el desarrollo rural con los beneficios ambientales de carácter global”.

Los sistemas silvopastoriles, además de aumentar la productividad de las áreas ganaderas, contribuyen de dos maneras a reducir los efectos del cambio climático. Por una parte, permiten su mitigación porque reducen significativamente la emisión de gases con efecto de invernadero en forma directa (menos metano producido por la digestión del ganado, más carbono capturado en el proceso de crecimiento de los árboles y arbustos y al eliminar el uso del fuego) o en forma indirecta, con la reducción en el uso de fertilizantes nitrogenados y agroquímicos (herbicidas, pesticidas) y el incremento de materia orgánica en el suelo.

Y por otro lado la presencia de árboles y arbustos en los potreros y en corredores de vegetación boscosa contribuye a mitigar los efectos negativos del cambio climático al reducir las temperaturas, mantener las fuentes de agua y evitar la erosión.

La ganadería debe aportar soluciones climáticas

La ganadería (actividad que representa el 40% de la producción agropecuaria mundial y asegura la subsistencia de 1.000 millones de personas) tiene menor poder económico que el sector petrolero, pero dispone probablemente de mejores argumentos para resistir a las acusaciones sobre su responsabilidad en el recalentamiento global.

Según la Organización de Naciones Unidas para Alimentación y Agricultura (FAO), la cría de animales es responsable del 18% de los gases invernadero emitidos en el mundo, más que el transporte, que libera 13,1 por ciento, además de ser un gran consumidor de petróleo. Una proporción importante de los gases invernadero liberados a la atmósfera son emisiones indirectas, causadas por la deforestación atribuida a la expansión de la ganadería en las selvas tropicales.

Por ello, la FAO sugiere en su informe de 2009, divulgado en febrero de este año, “mejorar la eficiencia productiva, tasar la ganadería por el uso de la tierra y los daños ambientales que causa, entre otras medidas, ante la necesidad de contener su rápida expansión y los efectos desastrosos que tiene”.

Los pronósticos indican que la producción de carne puede duplicarse para 2050, de mantenerse la tendencia actual. La presión sobre los recursos naturales sería insoportable. La ganadería ocupa en la actualidad 80 por ciento de las tierras cultivables del mundo, incluidas las áreas ocupadas directamente y las dedicadas a la producción de forraje, informa la FAO.

Más información en: www.fedegan.org.co

 


No se aprobaba un cultivo genéticamente modificado desde 1998
EUROPA SE ENFRENTA AHORA A UNA “PATATA CALIENTE” TRANSGÉNICA


Madrid, 10/3/2010, (Ecoestrategia).- Hasta hace pocos días, el único organismo genéticamente modificado (OMG) cuyo cultivo estaba autorizado en la Unión Europea (UE) era el maíz transgénico MON810, que ni siquiera es cultivado a gran escala, aunque sí estaba permitida la importación de otros varios tipos de maíz y soja transgénicos.

Sin embargo, la nueva Comisión Europea acaba de autorizar un cultivo transgénico, el primero desde 1998, a través de un procedimiento que evitó el debate del Colegio de Comisarios. Se trata de la patata transgénica conocida como Amflora, desarrollada por la compañía agroquímica BASF y que contiene un gen que la hace resistente a determinados antibióticos.

Por esta razón, las organizaciones Amigos de la Tierra, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y Greenpeace en España advirtieron que este cultivo supone un riesgo inaceptable para la salud de las personas, los animales y el medio ambiente.

La propia multinacional que comercializará esta patata, BASF, aseguró en su solicitud de autorización que “no se puede descartar que esta patata sea usada o termine apareciendo en la alimentación”. La experiencia con el cultivo de maíz transgénico confirma que su separación total durante la cosecha, recogida, almacenaje, transporte o procesado, no es totalmente viable.

“Si la soja y el maíz transgénico ya contaminan nuestra comida, aprobar una patata de uso industrial, que se sabe que va a terminar en nuestra alimentación, es de una irresponsabilidad sin precedentes.” afirmó David Sánchez, responsable de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra.

Según los datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), hasta el 20% de los alimentos que contienen estos ingredientes están contaminados por transgénicos, sin que figure en la etiqueta y sin que el consumidor tenga posibilidad de evitarlo. Entre los productos contaminados hay leches y papillas infantiles, galletas, bollería o platos preparados.

Las ONGs no han dudado en denunciar que la presencia en esta patata de genes de resistencia a antibióticos, práctica contra la que han advertido la Agencia Europea del Medicamento o la Organización Mundial de la Salud, hace que la entrada de este producto en nuestra alimentación suponga un grave riesgo sanitario.

Evidencias científicas

Las organizaciones de la sociedad civil aseguran que el ejecutivo europeo no ha podido ocultar las evidencias científicas que cuestionan la seguridad de la patata transgénica. “La nueva Comisión ha tomado esta grave decisión sin un debate con todos los comisarios; el nuevo comisario Dalli, cuya misión es proteger a los consumidores, ha adoptado una de sus primeras decisiones sin considerar ni la opinión pública ni la seguridad con el objetivo de complacer a la mayor empresa química del mundo”, señalan las ONGs.

La Organización Mundial de la Salud y la Agencia Europea del Medicamento han advertido de la importancia de los antibióticos afectados por la patata Amflora. La presencia de la patata de BASF en los campos podría aumentar la resistencia de determinadas bacterias a antibióticos imprescindibles en tratamientos contra la tuberculosis.

También se destaca que resulta especialmente llamativo el hecho de que se hayan dado desacuerdos sin precedentes en varias evaluaciones de este tubérculo incluso en la protransgénica Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.

Además, la mayor parte de los países miembros de la UE se han opuesto a la autorización, ante lo que las organizaciones no gubernamentales exigen a los Estados miembros que prohíban el cultivo de esta patata en su territorio.

Los detractores de los transgénicos señalan que “la medicina está cada día más preocupada por la resistencia a antibióticos. En 2001 se adoptó una ley europea que requería que los genes de resistencia a antibióticos que supusieran una amenaza para la salud de las personas y para el medio ambiente fueran retirados paulatinamente hasta 2004. La empresa BASF solicitó la autorización para este cultivo como alimento humano y animal en el año 2005”.

La patata Amflora tiene un mayor contenido en almidón y fue desarrollada para ser usada en procesos industriales, piensos y fertilizantes. Sin embargo, las patatas convencionales no transgénicas disponibles en el mercado tienen casi el mismo contenido en almidón pero sin los genes de resistencia a antibióticos, lo cual, a juicio de los ambientalistas, demuestra que la patata transgénica es “absolutamente innecesaria”.

Proceso controvertido

Por su parte, desde Greenpeace, Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de transgénicos, declaró que “se trata de un hecho grave” Por tratarse de un organismo modificado genéticamente, que es especialmente peligroso por varios motivos ambientales y sanitarios. Y por las formas en qué ha ocurrido, el proceso político-jurídico de aprobación."

Carrasco añadió que además de los riesgos inherentes a los transgénicos, “este OMG lleva un gen marcador que le confiere resistencia a determinados anitibióticos. Éste, de ser incorporado al genoma de una bacteria patógena del tracto intestinal, podría transferirle esta propiedad, con consecuencias médicas importantes”.

La Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea del Medicamento y el Instituto Pasteur de Francia han pedido que no se comercialicen estos genes. Por otra parte están prohibidos desde enero de 2004 (y BASF solicitó la autorización en 2005).

En cuanto al procedimiento político empleado, se utilizó un atajo administrativo denominado “procedimiento escrito”, que permite al Presidente y a un comisario aprobar algo sin pasar por el conjunto de los comisarios. Y eso que tenían en contra a la mayor parte de los estados (con excepción de España).

España es el único país de la UE cuyo Gobierno tolera el cultivo de maíz transgénico a gran escala. Por ello, las organizaciones de la sociedad civil han convocado una manifestación para el próximo 17 de abril en Madrid contra la política del ministerio del Medio Ambiente, Rural y Marino, dado además, que España fue uno de los únicos países de la UE que apoyó esta patata durante el proceso de autorización.

Más información.

 


Al sustituir al corcho como materia prima
LOS BOSQUES DE ALCORNOQUE DE TODA EUROPA PODRÍAN DESAPACER DEBIDO AL USO DE TAPONES DE PLÁSTICO Y ALUMINIO


Madrid, 12/2/2010, (Ecoestrategia).- Científicos de la Universitat de València (UV) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) advirtieron que el uso de tapones de plástico y de rosca metálica, cada vez más habitual en sectores como el vitivinícola, pone en peligro el futuro de los bosques de alcornoques de todo el continente europeo. Los alcornocales se mantienen, principalmente, gracias al aprovechamiento de su corteza para la elaboración de corcho, proceso que no implica la tala de los árboles.

Por este motivo, especialistas del Centre d’Investigacions sobre Desertificació (CIDE) subrayan la necesidad de poner en marcha medidas para evitar el envejecimiento y los problemas de regeneración de los bosques de alcornoques como los del Parque Natural de la Serra d’Espadà, al sur de la provincia de Castellón, en Valencia.

Un tipo de etiquetado de las botellas de vino que destaque la utilización de corcho natural o certificado “sería muy deseable, puesto que proporcionaría un criterio para la selección del vino a los consumidores interesados en la protección de la naturaleza”, señaló el investigador del CIDE Juli Pausas. La certificación del corcho puede ser, a la vez, un método para reutilizar esta materia.

Muchos alcornoques presentan importantes problemas de envejecimiento, mientras que su situación también se agrava por enfermedades como “la seca”, producida principalmente por hongos. Una enfermedad favorecida, al mismo tiempo, por el cambio climático que añade estrés a los alcornoques y puede incrementar su riesgo de mortalidad.

De este modo, se puede considerar que los alcornoques europeos se encuentran actualmente en una situación muy delicada, “casi al límite”, tal y como indica la publicación reciente de la Society for Ecological Restoration International Cork oak woodlands on the Edge. Al contrario, en los bosques del norte de África de la misma especie se encuentra en peligro “debido a la sobreexplotación del corcho, la obtención de madera, o el exceso de pasturas”, según se explica en la publicación mencionada.

Un material extraordinariamente ecológico

El corcho es la corteza de los alcornoques (Quevcus suber) que los protege frente a las condiciones extremas del clima mediterráneo, como son la sequía, las altas temperaturas estivales y los incendios. Está constituido por células muertas cuyo interior se llena de un gas similar al aire. Ese gas constituye casi el 90% del corcho, de ahí su levísimo peso y su compresibilidad.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el corcho es un material extraordinario, de propiedades únicas. Es un producto completamente natural, renovable y biodegradable. Por ello, su producción no produce ninguna contaminación ni perjuicio al ecosistema del que se extrae, ya que se obtiene por descortezamiento del alcornoque, sin cortar ningún árbol y esa “cosecha” se realiza cada 9 a 12 años.

A su vez, la extracción del corcho es un proceso muy respetuoso con el entorno y de muy bajo impacto. Los descorches se efectúan como muy pronto cada 9 años y el corcho no vale para tapones hasta el tercer descorche. Por entonces, el árbol tiene unos 40 años. Los alcornoques pueden vivir unos 170 o 200 años, por lo que pueden dar corcho para tapones unas 15 veces.

Pocos materiales manifiestan al tiempo tantas características útiles. Por solo citar algunas de sus propiedades, el corcho es impermeable, inodoro, resistente a los agentes químicos e inatacable por los líquidos, prácticamente imputrescible y muy resistente a los ataques de los insectos, compresible y elástico, con magnífica capacidad de recuperación dimensional, escasa conductividad térmica, excelente aislamiento acústico y de vibraciones, muy liviano y con elevada resistencia mecánica.

Por todo ello, el corcho es ideal para la fabricación de aislante térmico y antivibraciones, pavimentos antideslizantes, juntas para motores, transformadores, aparatos refrigerantes, accesorios para automóviles y aviones, productos químicos y farmacéuticos, calzado y artículos deportivos.

No obstante, quizás la utilización más clásica y la más importante desde un punto de vista económico sea la de tapamiento de vinos y otras bebidas. La fabricación de tapón de corcho supone el 85% del volumen de negocio del sector corchero en España y en el mundo, siendo el sistema de tapamiento más idóneo tanto desde el punto de vista medioambiental como de la crianza de los vinos.

Producción comprometida con el consumo responsable

Muy recientemente, la importante revista norteamericana “Wine Spectator” quiso conocer la opinión de los consumidores mediante una amplia encuesta pública que denominó “The Great Cork Debate”. Los resultados fueron aplastantes, el 80% de los encuestados dijeron preferir el tapón de corcho, frente al 18% que prefería el de plástico.

Por su parte, en Reino Unido la empresa asesora especializada en investigación de la industria vinícola Wine Intelligence presentó otra investigación independiente sobre una muestra nacional de 1.150 consumidores habituales de vino. Cerca del 99% de los encuestados estaban a favor del tapón de corcho o eran neutrales.

Coincidiendo con estos resultados, otra investigación de la Federation Française des Syndicats Liège, obtuvo que alrededor del 80% preferían el vino tapado con corcho y casi todos ellos expresaron la opinión de que el corcho era el mejor material para garantizar la integridad y calidad del vino.

Por otra parte, tras la adhesión a la Red Ibérica de Comercio Forestal de WWF de dos de las mayores empresas corcheras del mundo, Granorte y Corticeira Amorim, un tercio del corcho comercializado a escala mundial estará sujeto a políticas de gestión forestal y consumo responsables. Ambas compañías se han comprometido a dar prioridad a los productos que cuenten con el sello del Consejo Forestal Mundial (FSC), el cual garantiza la sostenibilidad del producto.

Este hito supone que un tercio de todo el corcho que se vende a escala mundial estará sujeto a políticas de compra responsable, ya que otro de los gigantes del corcho, Cork Supply, formaba parte con anterioridad de esta red. Cabe destacar que el volumen de negocio que representan estas compañías asciende a 0,5 billones de euros, es decir, un 30 por ciento del comercio mundial de corcho, estimado en 2008 en 1,5 billones.

Asimismo, a este hito se suma un nuevo avance en el mercado, ya que otras dos grandes empresas de distribución de vino en Reino Unido, Sainsbury y Co-operative, se han comprometido a usar tapones de corcho FSC.

En el caso de España, una de las empresas líderes en promocionar el corcho FSC es Leroy Merlín. Gracias a su participación en la Red Ibérica de Comercio Forestal de WWF, el 80 por ciento de los productos de corcho que vende esta firma cuenta con este certificado. Otros pioneros del uso de corcho FSC en España son Espadán Corks y Bodegas Dagón. Su colaboración permitió en 2008 inaugurar en Europa el mercado de vinos tapados con corcho FSC.

Más información en:

http://assets.wwfes.panda.org/downloads/corcho
http://www.uv.es/jgpausas/corkoak.htm

 


Campaña “Salvemos nuestras semillas”
25 MILLONES DE PERSONAS SE MOVILIZAN EN EUROPA CONTRA LOS CULTIVOS TRANSGÉNICOS


5/2/2010, (Ecoestrategia-IPS).- 300 organizaciones no gubernamentales que agrupan a 25 millones de miembros están llevando a cabo la campaña “Salvemos nuestras semillas” (Save our seeds), una iniciativa que lucha por mantener en Europa los cultivos convencionales y orgánicos libres de organismos genéticamente modificados (OGM).

Para tal fin, este movimiento ha presentado a la Comisión Europea (CE), órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE), una petición para restringir el uso de organismos genéticamente modificados y evitar así la contaminación “accidental o técnicamente evitable” de semillas puras que son, según las ONGs, “la base de la seguridad alimentaria y el patrimonio más antiguo de la humanidad”.

Esta petición ha sido respaldad también con la firma de otros 300 mil ciudadanos europeos que no son miembros de las organizaciones que conforman “Salvemos nuestras semillas”, como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, el Sindicato Agrario Vasco, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, o la Confederación de Consumidores y Usuarios, en el caso de España.

Según el ecologista alemán Benedikt Haerlin, director de la campaña global “Salvemos nuestras semillas”, la biodiversidad, ya en rápido declive a consecuencia del cambio climático y de la agricultura intensiva, padece también la amenaza de la modificación genética de semillas, dado que está al inicio de la cadena agrícola y puede propagarse por toda ella”.

Los organismos genéticamente modificados son aquellos cuyo material genético es manipulado en laboratorios donde han sido diseñados o alterados deliberadamente con el fin de otorgarle alguna característica específica. Comúnmente se los denomina transgénicos y son creados artificialmente por ingenieros genéticos.

En declaraciones a la agencia informativa IPS, el líder ambientalista afirmó que “el impacto más importante de la agricultura transgénica radica en las condiciones sociales y económicas de los cultivadores. En general, vuelve a los cultivadores dependientes del gran negocio agroquímico, y también provoca conflictos entre campesinos y propietarios de la tierra”.

Contaminación transgénica

En septiembre del año 2004, la Comisión Europea buscó la aprobación de una directiva que permitiera hasta 0,7 por ciento de organismos genéticamente modificados en las semillas de maíz y canola (planta utilizada para la elaboración de aceite vegetal y biodiesel) sin etiquetar.

Pero tras feroces protestas de agricultores orgánicos y entidades ambientalistas la Comisión Europea se vio obligada a retirar la propuesta. Desde entonces, el órgano de la UE no ha presentado ninguna recomendación nueva.

Algunos comisarios, como Stavros Dimas, que entre 2004 y 2009 estuvo a cargo del Medio Ambiente, incluso cuestionaron que fueran necesarios los topes. Aunque el mandato de la actual Comisión terminó en octubre, Dimas todavía se desempeña como comisario ambiental hasta que se aprueben nuevas autoridades.

Según Haerlin, decir que esa contaminación con transgénicos es “accidental o técnicamente inevitable” es engañoso. “Para forraje o incluso para alimentos, que la contaminación genética inferior a 0,9 por ciento no esté declarada puede ser aceptable. Por lo menos, puedo estar seguro de que esa contaminación no se extenderá a otras áreas de la vida”.

Pero no ocurre lo mismo en el caso de las semillas, explicó Haerlin. “Las semillas transgénicas pueden contaminar los cultivos de campesinos y granjeros que se oponen a ellas. Luego de la contaminación, se verán obligados a demostrar el origen de la contaminación”, señaló el ecologista.

“Los agricultores que usan lo que creen son semillas orgánicas, pero que han sido genéticamente contaminadas, continuarán usando parte del cultivo contaminado como semillas para la siguiente temporada, y multiplicarán y propagarán la contaminación”, sostuvo Benedikt Haerlin.

Acusan a las multinacionales

Haerlin, quien también trabaja en la Fundación Alemana para el Futuro de la Agricultura, acusó además a los gigantes agroquímicos que controlan el mercado de semillas transgénicas de usar “las puertas traseras y la mala legislación para colocar sus semillas en el mercado. Saben que de otro modo no venderían sus semillas”.

Advirtió que la investigación y el desarrollo en la agricultura tiene lugar “cada vez más sólo en los laboratorios químicos, y no en el campo, y se concentran en apenas un puñado de empresas”. Por esta causa, las semillas orgánicas tradicionales están desapareciendo, con unas consecuencias ambientales enormes y extremadamente peligrosas.

Según expertos en ambiente y agricultura, hace 25 años había por lo menos 7.000 productores de semillas en todo el mundo, y ninguno de ellos controlaba más de uno por ciento del mercado global. Actualmente, luego de una serie de adquisiciones, 10 importantes multinacionales de la bioquímica, entre ellas Monsanto, DuPont-Pioneer, Syngenta, Bayer Cropscience, BASF y Dow AgroSciences, controlan más de 50 por ciento del mercado de las semillas.

“A fin de mejorar sus ganancias, todas ellas aplican una estrategia para incrementar su control del mercado: imponen a los agricultores de todo el mundo la llamada integración vertical de insumos, desde semillas hasta fertilizantes y pesticidas, todos de una misma marca”, explicó Haerlin.

El objetivo final de la campaña “Salvemos nuestras semillas”, es lograr la prohibición de las semillas transgénicas.

Más información en: http://www.saveourseeds.org/int/spain/

 


Aporte del pastoreo para frenar el cambio climático
LOS PASTIZALES TAMBIÉN POSEEN LA CAPACIDAD DE RETENER EL CO2


Naciones Unidas, 15/1/2010, (Ecoestrategia).- Cuando se habla de la absorción de CO2 siembre se hace referencia a la capacidad que tienen los bosques para la captura de carbono. Sin embargo, los pastizales también tienen un enorme potencial sin explotar para mitigar el cambio climático al absorber y almacenar CO2, según un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Según el documento titulado Review of Evidence on Drylands Pastoral Systems and Climate Change (Estudio de las evidencias sobre los sistemas pastoriles en áreas de secano y el cambio climático), los pastos y las tierras de pastoreo representan un sumidero de carbono que podría superar al que ofrecen los bosques, si se utiliza adecuadamente.

Los 3 400 millones de hectáreas de pastizales -que cubren cerca del 30 por ciento de la superficie terrestre libre de hielo y suponen el 70 por ciento de las tierras agrícolas- pueden desempeñar un papel clave a favor de la adaptación y para reducir la vulnerabilidad al cambio climático de más de mil millones de personas que dependen de la ganadería para vivir,

“El mundo tendrá que utilizar todas las opciones para contener el calentamiento global dentro de los dos grados centígrados. La agricultura y el uso de la tierra tienen el potencial de ayudar a minimizar las emisiones netas de gases de efecto invernadero a través de prácticas precisas, en especial almacenar carbono en el suelo y la biomasa”, aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Müller.

“Estas prácticas pueden incrementar al mismo tiempo la productividad y la capacidad de resistencia de la agricultura, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza”, añadió MUller.

Sensibles a la degradación del suelo

Hoy en día se calcula que las tierras de pastoreo almacenan el 30 por ciento del carbono del suelo a nivel mundial, además de la cantidad sustancial del carbono de superficie que almacenan árboles, matorrales, arbustos y hierbas. Pero son muy sensibles a la degradación del suelo, que afecta al 70 por ciento de los pastos como consecuencia del sobrepastoreo, la salinización, la acidificación y otros procesos.

La presión sobre los suelos se está también incrementando para poder atender la creciente demanda de carne y productos lácteos.

La mejora de las practicas de gestión para restaurar la materia orgánica en los suelos de los pastizales, reducir la erosión y disminuir las pérdidas derivadas de la quema y el sobrepastoreo puede por tanto ayudar a retener cantidades mayores de carbono, que según algunas estimaciones podrían alcanzar los mil millones de toneladas. Pero ello requeriría un esfuerzo enérgico y coordinado a nivel global y los fondos adecuados.

Un objetivo realizable de inmediato sería dedicar entre el 5 y el 10 por ciento de las tierras de pastoreo a nivel mundial al secuestro de carbono para 2020, lo que supondría almacenar 184 millones de toneladas de carbono anuales.

La FAO señala que es igualmente necesario superar las barreras sociopolíticas y económicas. Entre ellas figuran las cuestiones relacionadas con la tenencia de la tierra, la propiedad comunal y la privatización, la competencia con la agricultura y la falta de servicios de educación y sanidad para los pastores nómadas o que cambian de zona.

Defensa contra la sequía

Incrementar la cantidad de carbono retenida en los pastizales puede ayudar a las poblaciones dedicadas al pastoreo a adaptarse al cambio climático, ya que el carbono añadido mejora la capacidad de retención del agua del suelo y con ello su capacidad para resistir las sequías.

Otra consideración es la defensa de la biodiversidad. Según algunos cálculos, el potencial de biodiversidad de los pastizales es tan solo ligeramente inferior al de los bosques. Pero existen evidencias de que el número de especies de animales y plantas y de microorganismos que residen en las tierras de pastoreo está disminuyendo en forma alarmante a causa de la gestión inadecuada, el cambio de usos del suelo y -de forma más reciente- a causa del cambio climático.

El informe sugiere que las medidas para promover una mejor gestión de los pastizales deben incluir el pago por servicios ambientales, que incluye compensaciones económicas e incentivos no económicos como la creación de capacidad y el compartir conocimientos.

El incremento del acceso a los mecanismos de desarrollo y financiación existentes, tales como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), debería facilitarse a los esfuerzos que contribuyen al uso sostenible de los pastizales y restablecen su potencial de almacenar carbono.

Además de la mitigación del cambio climático, estos esfuerzos contribuirán también a la adaptación al cambio climático y la mejora de los medios de subsistencia de las poblaciones pastoriles y agropastoriles.

El informe (en inglés), puede leerse en:
ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/012/i1135e/i1135e00.pdf

 


Se avecina un “océano de cambios” para el recurso pesquero
LA PESCA Y LA ACUICULTURA CORREN MÚLTIPLES RIESGOS A CAUSA DEL CAMBIO CLIMÁTICO


Naciones Unidas, 18/12/2009, (Ecoestrategia).- La pesca de captura marina, que se enfrenta ya a múltiples dificultades debido a la sobrepesca, la pérdida de hábitats y una gestión endeble, está mal posicionada para hacer frente a los problemas que se derivan del cambio climático, según adviertió un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Los pequeños Estados insulares en desarrollo -que dependen de la pesca y la acuicultura para más del 50 por ciento de su aporte de proteínas animales- se encuentran en una posición particularmente vulnerable.

La pesca continental (el 90 por ciento de la cual se practica en África y Asia) se encuentra igualmente en peligro, según el estudio de la FAO, lo que supone una amenaza para el suministro de alimentos y los medios de subsistencia de algunas de las poblaciones más pobres del mundo.

Está previsto que el calentamiento en África y Asia central se sitúe por encima de la media mundial y algunas predicciones sugieren que en 2100 se percibirán efectos negativos importantes en el 25 por ciento de los ecosistemas acuáticos interiores de África.

De la misma forma, la piscicultura resultará también afectada. Cerca del 65 por ciento de la acuicultura es interior y se concentra sobre todo en las regiones tropicales y subtropicales de Asia, a menudo en las áreas deltaicas de ríos importantes y en los niveles medio a superior de las zonas de mareas. El aumento del nivel del mar durante las próximas décadas incrementará la salinidad de aguas arriba, afectando a las piscifactorías.

La previsión es posible

El estudio “Implicaciones del cambio climático en la pesca y la acuicultura”, con aportaciones de expertos de todo el mundo -incluyendo organismos como el Centro Mundial de Pesca y GLOBEC Internacional-, es uno de los análisis más completos realizados hasta hoy de los conocimientos científicos sobre el impacto del calentamiento global en la actividad pesquera y acuícola.

Basado en cerca de 500 trabajos científicos, el escenario que describe el estudio de la FAO es el de un sector ya de por sí vulnerable que se enfrenta a cambios generalizados y a menudo profundos.

Según el organismo de la ONU, algunos impactos genéricos en los sistemas acuáticos y marinos como resultado de cambios a gran escala relacionados con la temperatura, los vientos y la acidificación, pueden ser previstos “con un grado elevado de fiabilidad”.

“En un período de tiempo rápido" de pocos años, el aumento de las temperaturas impactará en la fisiología de los peces, debido a un menor transporte de oxígeno a los tejidos a temperaturas más elevadas. Ello resultará en cambios en la distribución, tanto de las especies de agua dulce como de las especies marinas. La mayoría de estas últimas serán empujadas hacia los polos, con una expansión de las especies de aguas templadas y una contracción de las de agua fría.

Debido a que la mayoría de los animales acuáticos son de sangre fría, sus tasas de metabolismo se ven muy afectadas por las condiciones ambientales, en especial la temperatura. Los cambios en la temperatura pueden tener una influencia importante en los ciclos reproductivos del pescado, incluyendo la velocidad a la que alcanzan su madurez sexual, el momento del desove y el tamaño de los huevos.

Además de los cambios en los lugares donde se encuentran los peces, hay un "grado elevado de seguridad" de que el cambio climático provocará cambios en su abundancia y también en el “reclutamiento”, procesos en el ciclo vital mediante los cuales los peces jóvenes alcanzan la madurez.

Lugares problemáticos

Las poblaciones de peces que viven en las regiones polares podrían incrementarse con temperaturas más cálidas, mientras que las poblaciones en las regiones ecuatoriales sufrirán un descenso. En la piscicultura, los incrementos de temperatura en las zonas templadas podrían exceder el margen óptimo para muchos de los organismos que se cultivan hoy en día.

El bacalao del Atlántico Norte, que ha supuesto durante décadas una pesca problemática, sufrirá un gran impacto. Las fluctuaciones en el plancton relacionadas con la temperatura están afectando ya las tasas de supervivencia de los ejemplares jóvenes. Las poblaciones de bacalao en las áreas del Golfo de Maine y el Georges Bank se encuentran en los límites meridionales de esta especie y son particularmente vulnerables.

Los modelos de proyección señalan que la supervivencia en el Golfo de Maine declinará. De forma similar, las simulaciones indican que un incremento de temperaturas en el Atlántico nororiental conducirá a un descenso en las poblaciones del Mar del Norte.


Las especies adaptadas al frío y a márgenes estrechos de temperaturas, como el salmón del Atlántico, “pueden ser erradicadas de sus hábitats actuales debido al impacto combinado del calentamiento, cambios en los hábitats, la introducción de competidores y predadores y el incremento del parasitismo”, señala el informe.

El krill antártico ha sufrido ya un descenso de entre el 38-75 por ciento por década desde 1976, probablemente como resultado de la reducción en hielo marino invernal alrededor de la península antártica occidental. Este hecho tiene importantes implicaciones para la cadena alimentaria de los océanos meridionales, ya que el krill es un alimento básico para pingüinos, focas y ballenas.

Desde hace tiempo se advierte que los arrecifes de coral están particularmente amenazados por el cambio climático, debido al aumento de las temperaturas, la acidez, la intensidad de las tormentas y la subida del nivel del mar. Los arrecifes coralinos son el hábitat de una cuarta parte de todas las especies marinas y fuente importante de proteínas e ingresos para muchos países en desarrollo.

Sector crucial para millones de pobres del mundo

Cerca de 520 millones de personas dependen de la pesca y la acuicultura para obtener proteínas e ingresos. Para los 400 millones más pobres, el pescado les aporta la mitad o más de la proteína animal y de los minerales de su dieta.

Muchas comunidades costeras y de pescadores subsisten ya en condiciones precarias y vulnerables debido a la pobreza rural y el subdesarrollo, con su bienestar amenazado por la sobrexplotación de los recursos pesqueros y la degradación de los ecosistemas.

Un asunto crucial, según el informe, es la forma en que estas comunidades podrán adaptarse a los cambios. Por ejemplo, mientras que muchas pesquerías costeras de África no deberán enfrentarse a impactos de gran envergadura, la "capacidad de adaptación" de la región frente al cambio climático es baja, haciendo que las comunidades sean muy vulnerables incluso ante cambios menores en el clima y las temperaturas.

“Se necesitan medidas de adaptación urgentes en respuesta a las oportunidades y amenazas para el suministro de alimentos y medios de subsistencia provocadas por las variaciones del clima”, concluye el documento de la FAO.

 


Otra agricultura es posible y necesaria
EL DÍA INTERNACIONAL POR EL NO USO DE AGROTÓXICOS RECUERDA A LAS VÍCTIMAS DE BHOPAL


Málaga, 4/12/2009, (Ecoestrategia).- Esta semana se conmemoró en la mayor parte de los países del mundo el Día Internacional por el no uso de agroquímicos para hacer un llamado de atención, especialmente a las autoridades, sobre los graves problemas sanitarios y ambientales que genera el empleo de agrotóxicos a nivel global.

Esta fecha fue establecida por las 400 organizaciones miembros de la Red de Acción en Plaguicidas, PAN Internacional (Pesticide Action Network) en memoria de más de 30.000 personas fallecidas en Bophal, India, debido al escape de 27 toneladas del gas tóxico metil isocianato, utilizado por la transnacional agroquímica Union Carbide para fabricar plaguicidas. Esta catástrofe ocurrida el 3 de diciembre de 1984, hace ya 25 años, estremeció al mundo.

La Red de Acción de Plaguicidas América Latina (RAPAL), señala que “lamentablemente se han producido muchos otros accidentes graves desde que se impuso un modelo de producción agrícola basada en monocultivos y con un uso intensivo de agrotóxicos. Esto ha contaminado el aire, los suelos, las aguas y los alimentos causando profundos desequilibrios en los ecosistemas, graves impactos en la biodiversidad, deforestación y pérdida de la fertilidad de los suelos”.

El mayor costo social son las muertes y las intoxicaciones agudas y crónicas que afectan a trabajadores agrícolas y a la población expuesta a plaguicidas, como también a quienes consumen, sin saberlo, alimentos con residuos de agrotóxicos.

“En América Latina el uso de plaguicidas ha intoxicado a millones de personas y ha cobrado miles de víctimas, muchos de ellos niños. Sin embargo, nadie ha asumido la responsabilidad por estos crímenes que permanecen impunes. Sólo en Brasil hay más de un millón y medio de trabajadores rurales intoxicados crónicos por esta causa”, asegura RAPAL.

Los agrotóxicos empleados extensamente en la industria agropecuaria y los plaguicidas de uso doméstico y urbano, son sustancias diseñadas para destruir organismos que afectan animales, cultivos o materiales, o que alteran la salud publica. Como suelen ser “no selectivos” también pueden dañar otros seres vivos, incluyendo al ser humano. Dado que pueden contaminar aire, agua, alimentos y suelo, tienen la capacidad de llegar al ser humano y también a los animales domésticos o de crianza.

A nivel mundial se venden más de 800 ingredientes activos en decenas de miles de formulaciones. Además, en los países del Sur, su utiliza una amplia gama de agrotóxicos prohibidos o severamente restringidos en la Unión Europea y las naciones desarrolladas.

Alimentos saludables, libres de pesticidas y transgénicos

Concretamente, el Ministerio del Ambiente (MINAM) del Perú, ha institucionalizado este día mundial como el “Día de la promoción de la agricultura ecológica y el no uso de plaguicidas” en el país andino, donde su agricultura ecológica orgánica está siendo reconocida a nivel internacional. Perú es el primer exportador mundial de café orgánico, segundo productor mundial de cacao orgánico, quinto productor de banano orgánico y séptimo país con el mayor número de productores (35.000) que implementan sistemas de producción orgánica.

Desde Lima se informa sobre la conformación del consorcio agroecológico peruano que agrupa a diversas organizaciones ambientalistas como la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE), la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA), la Red de Acción en Agricultura Ecológica (RAE), Ecológica Perú, la Asociación Peruana de Consumidores (ASPEC), SLOW FOOD Convivium Lima, la Coordinadora Rural (COORU) y la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM). Este consorcio está dedicado a la promoción de la agricultura ecológica, sus ventajas y beneficios.

Por su parte, en España la Coordinadora Verde ve en la producción agraria ecológica la solución a los problemas del campo y un alivio a los problemas medioambientales. Para Los Verdes el actual sistema productivo europeo es "tóxico" y sus primeras víctimas son los propios agricultores y ganaderos

Florent Marcellesi, coportavoz de la Coordinadora Verde considera que “los agricultores europeos son las primeras víctimas de este sistema productivo tóxico, que agrede a los productores, a los consumidores, al medioambiente y a la economía. Urge pues un cambio real en los sistemas de producción agrícola”.

“Además de ralentizar y limitar la emisión de gases de efecto invernadero, la agricultura del futuro debe de garantizar un suministro alimentario local sostenible, garantizado unas condiciones de trabajo dignas al campesinado, unos productos de calidad a los consumidores y preservando así el medio ambiente”, sostiene Marcellesi.

La agrupación política de Los Verdes propone en toda Europa una nueva agricultura sostenible con los requisitos estratégicos de reducción del consumo energético, fertilizantes y pesticidas; el desarrollo de un sector agropecuario diversificado y respetuoso con las variedades locales no exóticas y adaptadas al medio que consuman menos recursos energéticos; el fomento del cambio de hábitos alimentarios en los países ricos y el no cambio en los países emergentes; y acabar con la competencia desleal por parte de los sectores agrícolas industriales subsidiados de los países del Norte respecto a los países del Sur.

Financiación de la agricultura ecológica

En días pasados se llevó a cabo en la capital española la segunda edición de la Conferencia Internacional de Agricultura Ecológica y Financiación. Bajo el título de La fijación del precio y el papel de los distintos agentes.

En el marco del evento, el presidente de la Fundación Triodos, Esteban Barroso, afirmó que “es muy difícil fijar un precio justo y establecer relaciones equilibradas entre los diferentes agentes que operan en el sector”. Asimismo, el Presidente de la Fundación Triodos apuntó que estas dificultades no han ralentizado la tasa de crecimiento en el sector: “Durante los años 2006-08, la agricultura ecológica ha crecido en torno a un 40% en superficie cultivada en España”.

Por su parte, la Presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), Juana Labrador, subrayó la necesidad de tener unos valores diferenciales detrás de la producción que permita hablar de “integridad ecológica”: “A pesar de la que situación económica actual es compleja, la mayoría de las asociaciones seguimos empeñadas en trabajar y actuar de diferente manera”.

Otro de los invitados, el historiador económico Christopher Houghton Budd, fundador del Centre for Associative Economics explicó los elementos diferenciadores entre el mundo de la agricultura y el mundo de las finanzas y del capital: “Mientras que la agricultura se integra en la naturaleza, el mundo financiero es autónomo y no dependiente”.

Asimismo, Budd dijo que para que un precio sea verdadero, tanto el agricultor como el consumidor tienen que conseguir un beneficio mutuo y subrayó la necesidad de que el distribuidor tenga en cuenta a todas las partes de la cadena, es decir, “tenga un papel integrador”.

En la misma línea, el Director de Soil Association, Patrick Holden, centró su intervención en torno a los valores centrales del movimiento de Agricultura Ecológica: “Hay que relacionar nuestro trabajo y los nuevos modelos de producción con los valores, o no será posible salvar el planeta a largo plazo”.

Finalmente, Julián Ruiz Villanueva, agricultor ecológico, mostró su disconformidad ante la opinión generalizada de que los productos ecológicos sean más caros y subrayó la necesidad de dignificar la figura del agricultor en nuestro país.

Más información en: www.agroecologia.net, www.raaa.org.pe y descargando el documento aquí.

 


Con el fin de garantizar el acceso a la tierra para los más desfavorecidos
NACIONES UNIDAS DISEÑARÁ UNA REFORMA AGRARIA MUNDIAL


Madrid, 30/10/2009, (Ecoestrategia).- La organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha iniciado consultas a nivel mundial destinadas a elaborar las primeras directrices internacionales sobre la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales como el agua, la pesca y los bosques.

Las consultas y negociaciones, que responden a peticiones de los gobiernos y de la comunidad internacional, tardarán más de un año en completarse. En ellas se incluirá a gobiernos y el sector privado, a los campesinos pobres, grupos indígenas, autoridades locales, el sector académico y expertos independientes, y estarán dirigidas por una secretaría ubicada en la sede central de la FAO.

“Un acceso seguro a la tierra está considerado como una condición clave para mejorar la seguridad alimentaria de parte de la población más pobre del mundo”, aseguró Paul Munro-Faure, Jefe de la Unidad de Gestión y Tenencia de la Tierra de la FAO.

“La FAO lidera esta iniciativa ya que un acceso seguro a la tierra es la mejor red de seguridad para los pobres, y porque una buena gobernanza de la tierra es condición necesaria para asegurar este acceso y los derechos de tenencia de la tierra”, añadió Munro-Faure.

Leyes ignoradas

La mayoría de los países miembros de la FAO tienen leyes que protegen a los campesinos y a los moradores de los bosques, así como a los inversores extranjeros y locales, de ser expulsados de sus tierras o que les sean expropiadas de forma arbitraria. Sin embargo a menudo estas leyes se ignoran o apenas se hacen cumplir.

“La competencia por la tierra y otros recursos naturales se está incrementando debido al crecimiento demográfico y económico, la inversión directa extranjera en la producción de alimentos a gran escala, la demanda de biocombustibles y el crecimiento urbano e industrial”, señaló Alexander Müller, director General Adjunto de la FAO para el Departamento de Recursos Naturales.

“La disminución de la base de recursos naturales lleva a un incremento de la competencia, ya que la tierra se abandona a causa de la degradación, el cambio climático y los conflictos violentos”, según Müller. “Sin una gobernanza adecuada -añadió-, la creciente demanda de tierra amenaza con fomentar la exclusión social, ya que los ricos y poderosos son capaces de adquirir tierras y otros recursos naturales en detrimento de los pobres y vulnerables”, agregó.

Una gobernanza débil es la causa de muchos problemas relacionados con la tenencia de la tierra y dificulta el crecimiento económico debido a la reticencia a invertir por parte de grandes y pequeños inversores.

”También afecta al uso sostenible de los recursos naturales, causando degradación medioambiental y condenando a la población a una vida de hambre. En el peor de los escenarios puede provocar conflictos y guerras”, subrayó Müller.

Los más vulnerables

Las mujeres, los discapacitados, los analfabetos y los ancianos son particularmente vulnerables a que se les expropie arbitrariamente la tierra que trabajan, ya que a menudo carecen de derechos legales y sociales, o aún existiendo estos derechos, no tienen la fuerza suficiente para conseguir que se apliquen.

La labor realizada por la FAO y otros socios internacionales demuestra que existe un interés creciente y extendido en un instrumento internacional para mejorar la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales.

Las directrices voluntarias pretenden proporcionar orientación práctica a los Estados, la sociedad civil y al sector privado sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra.

Las directrices supondrán un marco y un punto de referencia que permitirá a las autoridades gubernamentales, el sector privado, la sociedad civil y los ciudadanos juzgar si las acciones que proponen ellos mismos y las de otros constituyen prácticas aceptables.

Alemania, junto con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Finlandia y GTZ (agencia de cooperación técnica de Alemania) ofrecen financiación, junto con organizaciones de la ONU (ONU-Habitat y el PNUD), IPC, la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra, la Federación Internacional de Agrimensores y otros grupos que apoyan y colaboran estrechamente con la iniciativa.

Las directrices señalarán igualmente el camino para los gobiernos que tratan de hacer frente a la creciente tendencia de inversiones extranjeras a gran escala en alimentación y biocombustibles, así como para los países inversores que tienen recursos limitados de agua y tierras cultivables.

Más información en:
http://www.fao.org/nr/tenure/lt-home/es/

 


Día Mundial de la Alimentación 2009
LA COMUNIDAD INTERNACIONAL BUSCA CONSEGUIR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN MEDIO DE LA CRISIS

Una sexta parte de la humanidad padece hambre.

Naciones Unidas, 16/10/2009, (Ecoestrategia).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebra cada año el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre, fecha en que fue fundada la Organización en 1945, con el fin de estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países y promover la cooperación económica y técnica entre países en desarrollo.

Asimismo, en esta fecha se pretende la conciencia pública de la naturaleza del problema del hambre en el mundo y fomentar todavía más el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la pobreza y señalar a la atención los éxitos conseguidos en materia de desarrollo alimentario y agrícola.

El lema del Día Mundial de la Alimentación en este año es “Conseguir la seguridad alimentaria en época de crisis”, ya que “en un momento en que la crisis económica mundial domina la actualidad, es necesario recordar al mundo que no todos trabajan en oficinas y fábricas. La crisis también acecha a las explotaciones agrícolas en pequeña escala y a las zonas rurales, donde vive y trabaja el 70% de los hambrientos del mundo”.

Con un incremento estimado de 105 millones de hambrientos en 2009, hay ahora más de mil millones de malnutridos en el mundo, lo que significa que casi una sexta parte de la humanidad padece hambre.

Con ocasión de la Semana Mundial de la Alimentación y del Día Mundial de la Alimentación de 2009, se busca sobre estas cifras y el sufrimiento humano que se encuentra detrás de ellas. “Con crisis o sin ella, tenemos los conocimientos precisos para hacer algo con respecto al hambre”, aseguró el director de la FAO, Jacques Diouf.

La agencia de la ONU especializada en el tema de la alimentación hace un llamamiento a trabajar para garantizar que el hambre sea reconocida como un problema esencial y para resolver dicho problema. La Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria propuesta por la FAO para noviembre de 2009 podría resultar fundamental a fin de erradicar el flagelo del hambre.

El sector agrícola se encuentra amenazado

En el mensaje del Director General de la FAO sobre el Día Mundial de la Alimentación, se informa de que en los últimos tres años se han producido acontecimientos especialmente trágicos que han demostrado cuán frágil es nuestro sistema alimentario, a escala mundial, y cuán vulnerables somos todos.

Por primera vez en la historia, hay más de 1.000 millones de personas subnutridas en todo el mundo. Esta cifra supone casi 100 millones más que el año pasado y significa que una de cada seis personas pasa hambre todos los días.

“Este reciente incremento del hambre no ha sido consecuencia de malas cosechas en todo el mundo, ni mucho menos, sino que ha sido causado por la crisis económica mundial, que ha provocado una reducción de los ingresos y las oportunidades de empleo de los pobres y una disminución significativa de su acceso a los alimentos”, señaló Diouf.

En varios sentidos, la crisis actual no tiene precedentes. En primer lugar, ha seguido a un rápido y pronunciado aumento de los precios de los alimentos básicos producido entre 2006 y 2008. El reciente ajuste a la baja no debería interpretarse como el final de la crisis alimentaria.

En el África Subsahariana, del 80% al 90% de todos los precios de los cereales seguidos por la FAO en 27 países continúan siendo un 25% más alto que antes del inicio de la crisis de los precios de los alimentos, hace dos años. En Asia y en América Latina y el Caribe, de los 31 países que la FAO está monitoreando, entre el 40% y el 80% de los precios de los cereales continúan siendo más de un 25% más altos que en el período anterior a la crisis alimentaria.

Por otra parte, la producción aún se ve obstaculizada por el aumento del coste de los insumos ?176% en el caso de los fertilizantes, 70% de las semillas, 75% de los piensos?, haciendo más difíciles las inversiones agrícolas. Estos incrementos colocan dichos insumos esenciales muy lejos del alcance de millones de agricultores.

Informe mundial

Coincidiendo con la Semana Mundial de la Alimentación, la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) presentaron de forma conjunta el informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo, el cual revela que la práctica totalidad de las personas subnutridas en el mundo viven en los países en desarrollo.

En Asia y el Pacífico se calcula que 642 millones de personas sufren hambre crónica, en África subsahariana son 265 millones, en Latinoamérica y el Caribe 53 millones, en Oriente próximo y el Norte de África 42 millones y en los países desarrollados 15 millones, según el informe anual de la FAO sobre el hambre producido este año en colaboración del PMA.

Incluso antes de la reciente crisis el número de personas subnutridas en el mundo se había estado incrementando de forma lenta pero constante durante la última década, según el informe. En la década de 1980 y a principios de la de 1990 se alcanzaron progresos para reducir el hambre crónica debido en gran parte al incremento de las inversiones en agricultura tras la crisis alimentaria mundial de principios de los 70.

Pero entre 1995-97 y 2004-06, coincidiendo con un descenso sustancial de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) dedicada a la agricultura, el número de hambrientos se disparó en todas las regiones excepto en Latinoamérica y el Caribe. Pero los logros en la reducción del hambre se cancelaron también posteriormente en esta región debido a las crisis económica y alimentaria.

El aumento de víctimas del hambre durante ambos periodos de precios bajos y prosperidad económica y las bruscas subidas en periodos de precios altos y dificultades económicas demuestra la debilidad del sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial, según la FAO.

“Los líderes mundiales reaccionaron con contundencia a la crisis económica y financiera y lograron movilizar miles de millones de dólares en un plazo de tiempo muy corto. La misma acción enérgica es necesaria para combatir el hambre y la pobreza”, concluyó el Director General de la FAO, Jacques Diouf.

Más información en:
http://www.fao.org/getinvolved/worldfoodday/es/

 


Se agravará la situación de los más pobres
LA AGRICULTURA Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DEL PLANETA SE ENCUENTRAN AMENAZADAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO


Naciones Unidas, 1/10/2009, (Ecoestrategia).- Las regiones más pobres y con los niveles más elevados de hambre crónica, en particular en África, estarán entre las más afectadas por el cambio climático, según un documento de trabajo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO) publicado esta semana.

El estudio indica que, aunque a nivel mundial el impacto del cambio climático en la producción alimentaria podría ser reducido -al menos hasta 2050-, la distribución de la producción tendrá consecuencias importantes para la seguridad alimentaria: los países en desarrollo pueden experimentar un declive de entre el 9 y el 21 por ciento de su productividad agrícola total como resultado del calentamiento global, según el documento.

Los expertos señalan que el cambio climático se encuentra entre los principales desafíos de la agricultura para lograr alimentar a la población mundial, que se estima alcanzará a más de 9 mil millones de personas en 2050.

Al mismo tiempo, diversas opciones de mitigación del cambio climático basadas en la agricultura pueden generar importantes beneficios tanto para la seguridad alimentaria como para la adaptación al cambio climático.

El aumento de la retención de carbono a través de iniciativas forestales y agroforestales y las prácticas de laboreo que mejoran la eficiencia de la gestión de nutrientes y la restauración de las tierras degradadas son ejemplos de acciones que tienen un gran potencial de mitigación y elevados beneficios colaterales.

Está previsto que el cambio climático afecte a los sistemas agrícolas y forestales debido a las temperaturas más altas, una elevada concentración de dióxido de carbono, cambios en el régimen de lluvias, aumento de la maleza, plagas y enfermedades. A corto plazo, se espera que aumente la frecuencia de fenómenos extremos, como sequías, olas de calor, inundaciones y fuertes tormentas.

Actualmente, la agricultura es responsable de alrededor del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. El 74 por ciento de las emisiones de la agricultura y la mayor parte del potencial técnico y económico para la mitigación -cerca del 70 por ciento- se encuentra en los países en desarrollo.

El impacto en la seguridad alimentaria

El documento de la FAO sostiene que el cambio climático afectará a las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria: disponibilidad, accesibilidad, utilización y estabilidad.

En términos de disponibilidad, se prevé que el incremento de la concentración de CO2 en la atmósfera tenga un efecto positivo sobre el rendimiento de muchos cultivos, aunque la calidad nutricional del producto no aumente de forma paralela.

El cambio climático aumentará la variabilidad de la producción agrícola en todas las áreas, con una mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos. Las regiones más pobres estarán expuestas a un grado más elevado de inestabilidad en la producción alimentaria.

Las previsiones indican que los precios medios de los alimentos aumentarán en línea con los incrementos moderados de temperatura hasta el 2050. A partir de esta fecha, y con nuevos aumentos de temperatura, se calcula que se producirán importantes recortes en la producción agrícola potencial en los países en desarrollo, con lo que los precios aumentarían de forma sustancial.

El aumento de la temperatura terrestre y la alteración de las condiciones climáticas podría alterar las condiciones para la seguridad alimentaria al incrementar la presión de las enfermedades generadas por vectores, el agua y los alimentos. El resultado podría ser una disminución sustancial de la productividad agrícola, incluyendo la productividad de la mano de obra, con un aumento de la pobreza y las tasas de mortalidad.

África, la más vulnerable

La FAO subraya que producción agrícola y alimentaria de muchos países en desarrollo puede verse afectada negativamente, en especial en los países de bajos ingresos y un índice elevado de hambre y pobreza y que son ya muy vulnerables a la sequía, las inundaciones y los ciclones.

En África esta situación llevaría a un incremento de la dependencia de muchos países de las importaciones alimentarias. Se calcula que el cambio climático puede reducir la producción agrícola potencial africana hasta el período 2080-2100 entre un 15 y un 30 por ciento.

El impacto negativo más fuerte del cambio climático en la agricultura se espera se produzca en África subsahariana. Ello significa que las regiones más pobres y con mayor inseguridad alimentaria sufrirán una contracción mayor en los ingresos de la agricultura.

La adaptación del sector agrícola al cambio climático será costosa, pero vital para la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y el mantenimiento del ecosistema. El impulso actual para invertir en mejores políticas, instituciones y tecnologías agrícolas para alcanzar la seguridad alimentaria y los objetivos energéticos, supone una oportunidad única de canalizar las acciones relacionadas con el cambio climático en la agricultura, concluye el documento de la FAO.

Para ampliar esta información puede consultarse el documento de Interpón Oxfam: “Más allá de la Ayuda. Adaptarse al cambio climático sin olvidar a las personas pobres”.

 


Podrían llegar a perderse importantes variedades de esta bebida
EL CAMBIO CLIMÁTICO PONE EN PELIGRO LA PRODUCCIÓN DEL VINO FRANCÉS


11/9/2009, (Ecoestrategia).- Los vinos franceses, y con ello la cultura vitivinícola de todo un país, peligran debido al desplazamiento de los viñedos a causa del cambio climático, así lo reveló el informe realizado por la organización ecologista Greenpeace: “Impactos del cambio climático en el vino de Francia”, el cual advierte de cómo la producción de vino francés ha sufrido un cambio sensible debido al aumento de la temperatura, además de mostrar sus más graves riesgos debido al aumento de la temperatura terrestre.

Para que los vinos tengan la óptima calidad que los caracteriza (como Chardonnay o Pinot Noir), las variedades de uvas deben crecer en regiones específicas sin variabilidad de clima. Pero el clima está cambiando hoy y el promedio anual de temperatura ha aumentado significativamente. Esto, sin duda, ha mermado notablemente en la producción. La época de la cosecha se ha adelantado más de lo normal y las altas temperaturas han llevado en detrimento de los vinos.

“La cultura del vino está en riesgo. La siembra, el cuidado y la cosecha de éste construyeron toda una cultura que ahora está en riesgo de desaparecer con la elevación de la temperatura del planeta. En algunas zonas viticultoras de Francia, la niebla matutina impide que el sol madure los viñedos. Un hongo que se genera entre la acción del sol y de la humedad es el encargado de catalizar la fermentación de la uva en la zona de Burdeos, una de las más ricas en viñedos en Francia”, señaló Susana Cruickshank, coordinadora de campañas de Greenpeace México.

“Si la temperatura se eleva por encima de los 2 grados centígrados, toda la cultura milenaria generada alrededor del vino está en riesgo de desaparecer. Estamos hablando de la construcción de tejido social, de familias y pueblos enteros haciendo fiesta cuando la uva es cosechada”, aseguró Cruickshank.

Las uvas indeseables

En el 2003, muchos viñedos de Francia experimentaron estos cambios, produciendo uvas con indeseables características. Los científicos aseguraron que a finales de este siglo la mitad de todos los veranos podrían ser como lo fue el verano de 2003. Además de que otros impactos podrían incrementar el riesgo de existencia de escarcha en primavera y además rotar entre estaciones.

Estos cambios pondrán en riesgo el “pedigree” de la producción de los vinos franceses. Debido al incremento en las emisiones globales, si la temperatura del clima incrementa de 4 a 6 grados centígrados, de hoy al 2100, los viñedos podrían desplazarse unos 1.000 kilómetros fuera del límite tradicional.

Los grandes vinos franceses obtienen su elegancia y calidad del territorio del que provienen, debido a la exacta combinación entre el clima y las prácticas de añejamiento. Esto es lo que produce vinos excepcionales.

Reubicar los viñedos, simplemente no dará como resultado un buen vino. De esta manera una cultura que ha tomado siglos en construirse está en peligro de desaparecer totalmente.

Un grupo de figuras líderes del vino francés y la industria de la alimentación se han unido a Greenpeace para urgir al gobierno francés a impulsar de manera global un acuerdo en la cumbre del clima de Naciones Unidas en Copenhague en diciembre, para alertar que un fracaso en el acuerdo para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero será devastador para este sector.

Para que los vinos franceses sobrevivan necesitan un acuerdo ambicioso de las naciones desarrolladas para reducir las emisiones de carbón en un 40 por ciento para 2020, dijo el grupo que incluye a los chefs Marc Veyrat y Jean-Luc Rabanel, y los sommeliers Franck Thomas y Antoine Petrus.

Desnudos por el clima y el vino

En el mes entrante el fotógrafo norteamericano, Spencer Tunick, se unirá a Greenpeace nuevamente para realizar una gran instalación humana en una viña del sur de Borgoña, el 3 y 4 de octubre próximos, invitando cientos de personas a posar desnudas para atraer la mirada del mundo en torno a la urgencia de salvar el clima y detener el cambio climático. Los voluntarios pueden registrarse ya en el link www.greenpeace.fr/tunick

De acuerdo con Spencer Tunick, “ya sea vino, maíz, arroz, trigo, y en general la sustentabilidad de la agricultura alrededor del mundo está siendo afectada por el cambio climático. Algunas veces olvidamos cómo está conectado el cuerpo a la tierra y cómo el mundo se convierte en una selva de concreto. Con mi trabajo, espero que se dé atención a la vulnerabilidad de nuestra existencia y nuestra conexión con los alimentos que consumimos, por placer y para sobrevivir”.

Los vinos tendrán altos niveles de azúcar y contenido de alcohol mientras tengan menos ácidos, lo que significa que tendrán un desbalance entre el sabor y la textura.


Si la temperatura aumenta a dos grados centígrados, Francia enfrentará un desplazamiento de sus viñedos y perderá una parte importante de su herencia cultural, a menos que los líderes mundialaes puedan lograr un acuerdo ambicioso y global para salvar el clima en la Convención de las Partes COP15 que se llevará a cabo en Copenhague, Dinamarca.

Informe completo.

 


En busca de una ganadería sostenible
LA CRÍA DE GANADO ES VÍCTIMA Y CULPABLE DEL EFECTO INVERNADERO

Esta actividad es responsable del 9% del CO2 y del 37% de todo el metano producido por el hombre.

Naciones Unidas, 8/5/2009, (Ecoestrategia).- Durante los pasados días 6 y 7 de mayo, la ciudad de Asunción, la capital paraguaya, fue sede del simposio “Mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de la producción ganadera: Un programa de políticas”, convocado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y el Viceministerio de Ganadería de Paraguay. El evento tenía como objetivo debatir la promoción y desarrollo de nuevas tecnologías para mitigar el impacto ambiental de esta actividad.

Según el representante de la FAO en Paraguay, Valdir Welte, el rol del sector ganadero en el esfuerzo global de mitigación del cambio climático merece una atención inmediata ya que, además de ser afectada por este fenómeno, dicha actividad es considerada una de las principales responsables por la emisión de gases de efecto invernadero.

En efecto, los estudios de la FAO aseguran que, si se incluyen las emisiones por el uso y cambio de la tierra, el sector ganadero es responsable del 9% del CO2 procedente de las actividades humanas. Además, es responsable del 37% de todo el metano producido por la actividad humana, gas que es 23 más veces más perjudicial que el CO2 y que se origina en su mayor parte en el sistema digestivo de los rumiantes.

Pero el porcentaje es más elevado cuando se trata de gases con efecto invernadero más peligrosos como el óxido nitroso, que procede del estiércol y es 296 veces más perjudicial que el CO2. A ello se añade el 64% del amoniaco, que contribuye de forma significativa a la lluvia ácida.

Esta agencia de la ONU explica también que la ganadería usa el 30% de la superficie terrestre del planeta en pastizales y un 33% de la superficie cultivable para producir forraje. Asimismo, La tala de bosques para pastos es una de las principales causas de la deforestación, en especial en Latinoamérica, donde por ejemplo el 70% de la foresta desaparecida en el Amazonas se ha dedicado a pastizales.

Se duplicará la demanda de leche y carne

Ante esta situación, los expertos internacionales, representantes de los sectores público y privado y algunos de los principales países productores y consumidores de productos pecuarios –entre ellos, Argentina, Brasil, China, Estados Unidos, Paraguay y la Unión Europea– asistentes a la reunión de Asunción, analizaron las políticas públicas para el sector, tales como la promoción y desarrollo de nuevas tecnologías para mitigar el impacto ambiental de la ganadería, la importancia de la cooperación internacional para la financiación y la difusión de dichas tecnologías.

En este sentido, Valdir Welte consideró que “con la posibilidad de que la demanda mundial de productos ganaderos se duplique para el 2050, se torna aún más necesario adoptar medidas correctivas para mejorar la eficiencia del uso de los recursos naturales en la producción pecuaria y para reducir sus emisiones de gases”.

Actualmente el crecimiento demográfico y el aumento de los ingresos en todo el mundo, aunados a la transformación de las preferencias alimentarias, están estimulando un acelerado incremento de la demanda de carne, leche y huevos, a la vez que la globalización impulsa el comercio de insumos y productos.

Pero no todo el panorama se muestra negativo. La FAO también señala que el sector pecuario podría contribuir en igual medida a la solución de esos problemas y a un coste razonable podría mejorar mucho esta situación.

Alternativas sostenibles

La FAO cree que “el futuro de la interfaz entre el ganado y el medio ambiente estará determinado por la forma en que se resuelva el equilibrio entre dos demandas: la de productos animales, por una parte, y la de servicios ambientales, por otra”.

Dado que los recursos naturales básicos son finitos, la enorme expansión del sector pecuario se debe realizar reduciendo sustancialmente sus efectos ambientales.

Un estudio de la FAO titulado “La larga sombra del ganado” (Livestock's long shadow), sostiene que los precios actuales de la tierra, el agua y los recursos forrajeros utilizados en la producción pecuaria no reflejan la escasez verdadera y crean distorsiones que no incentivan un uso eficaz de los recursos.

“Esto conduce al uso excesivo de los recursos y a grandes ineficacias en el proceso de producción”, señala la FAO. “Por lo tanto, las futuras políticas de protección ambiental tendrán que introducir el establecimiento adecuado de precios comerciales para las principales insumos”.

Las soluciones pasan entonces por restablecer las tierras dañadas mediante conservación del suelo, el silvopastoreo, mejores sistemas de gestión y pastoreo, y protección de zonas sensibles; intensificar sosteniblemente la producción pecuaria y de cultivos forrajeros para reducir las emisiones de CO2 producidas por la deforestación y la degradación de los pastizales; y tratar el estiércol para reducir las emisiones de metano y nitrógeno.

Igualmente, se propone mejorar la protección de las zonas silvestres, mantener la conexión entre las zonas protegidas e integrar la producción pecuaria y a los productores en la ordenación del paisaje. Tal es el caso de Nueva Zelandaa, donde una drástica reducción de los subsidios a la agricultura en el decenio de 1980 contribuyó a crear una de las industrias pecuarias de ruminantes más eficaces del mundo y correctas para el medio ambiente.

El documento “La larga sombra del ganado” puede leerse en:
www.fao.org/docrep/011/a0701s/a0701s00.htm

 


PIDEN QUE LOS ACUERDOS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO CUENTEN CON LOS CAMPESINOS

La agricultura en los países en desarrollo juega un papel crucial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Naciones Unidas, 3/4/2008, (Ecoestrategia).- La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) ha solicitado a los responsables políticos que incluyan la agricultura en las negociaciones para un nuevo tratado sobre el cambio climático que deberá sustituir al Protocolo de Kyoto, que data de 1997.

Las tierras agrícolas tienen la capacidad de retener y almacenar carbono. Los campesinos que viven de la tierra, en particular en los países pobres, deberían ser involucrados en la retención de carbono para mitigar el impacto del cambio climático", aseguró Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO, con ocasión de las negociaciones en el seno de Naciones Unidas sobre un futuro acuerdo internacional sobre el cambio climático que se celebran actualmente en Bonn.

La agricultura supone cerca del 14 por ciento de las emisiones de gases responsables del efecto invernadero, mientras que los cambios del uso de la tierra -como la deforestación-, suponen otro 17 por ciento.

“Mientras que la agricultura contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero, los agricultores y sus familias, especialmente en los países pobres, también se convertirán en víctimas del cambio climático. Empeorará sus condiciones de vida y aumentará el hambre y la malnutrición. Las comunidades rurales que dependen de la agricultura en un entorno frágil se enfrentarán al riesgo inminente de malas cosechas y pérdida de ganado. La gente que vive en la costa, en llanuras aluviales, montañas, tierras áridas y en el ártico, es la que está más en peligro”, afirmó Mueller.

“Por ello la agricultura debe incluirse en la agenda de las negociaciones mundiales sobre el cambio climático. Los actuales mecanismos de financiación incluidos en el Protocolo de Kyoto sólo permiten aprovechar una mínima fracción del potencial de reducción de la agricultura y por tanto son insuficientes”, apuntó Mueller.

La agricultura aporta metano

La producción agrícola y la ganadería emiten a la atmósfera gases de efecto invernadero como el metano, procedente del ganado y los humedales -especialmente arrozales-, óxido nitroso de los fertilizantes y carbono de la deforestación y la degradación del suelo. Los cambios del uso de la tierra, como la deforestación y la degradación del suelo -dos efectos devastadores de prácticas agrícolas insostenibles-, emiten grandes cantidades de carbono a la atmósfera, contribuyendo así al calentamiento global.

Se espera que las emisiones anuales de gases de efecto invernadero aumenten en las próximas décadas debido a una mayor demanda de alimentos y a cambios en la dieta.

“Pero millones de campesinos de todo el mundo también podrían ser partícipes del cambio ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", afirmó Mueller. Manteniendo niveles más altos de carbono en la tierra -un proceso conocido como "retención de carbono”- los campesinos pueden ayudar a reducir los niveles de dióxido de carbono en el aire, mejorando la resistencia del suelo y aumentando el rendimiento de las cosechas.

Reducir el laboreo, aumentar la materia orgánica del suelo, incrementar la capa de suelo, mejorar la gestión de los pastizales, restaurar las tierras degradadas, plantar árboles, cambiar el forraje y el uso sostenible de la diversidad genética animal, utilizar los fertilizantes de forma más eficaz o mejorar la gestión del agua y el arroz, son alternativas por las que los campesinos pueden optar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura.

"Se necesitan inversiones muy cuantiosas en la agricultura para cambiar los métodos de producción insostenibles, enseñar a los campesinos prácticas para reducir el cambio climático y mejorar el acceso global al crédito y la información", afirmó Mueller. "Estas inversiones -añadió- aumentarán la capacidad de resistencia de la agricultura al cambio climático y, al mismo tiempo, mejorarán la productividad agrícola y la sostenibilidad, contribuyendo con ello a una mejor seguridad alimentaria y a la reducción de la pobreza".

Incentivos insuficientes

“Los planes mundiales actuales de financiación, como el Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, son inadecuados y no están ofreciendo incentivos suficientes para que los campesinos se involucren en la reducción y adaptación al cambio climático", señaló Mueller.

"Por ejemplo -explicó-, la retención del carbono del suelo, que supone casi un 90 por ciento del potencial de reducción del cambio climático en la agricultura, está fuera del alcance del Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto. Ni la reducción del cambio climático, ni la seguridad alimentaria, ni el desarrollo sostenible, se benefician de esta exclusión".

Según Mueller, los mercados de carbono, que ofrecen grandes incentivos para los fondos públicos y privados del carbono en los países desarrollados para la compra de reducciones de emisiones relacionadas con la agricultura de países en desarrollo, podrían proporcionar inversiones significativas para estimular el desarrollo rural y la agricultura sostenible en países en desarrollo. Se podrían desarrollar estándares de productos y etiquetas que certificaran la reducción del impacto de los productos agrícolas.

Más información en: www.fao.org/climatechange/home/es/

 


No arar mantiene el carbono fijado al suelo
AGRICULTURA SOSTENIBLE CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO


Naciones Unidas, 12/2/2009, (Ecoestrategia).- Los campesinos del mundo deben cambiar con rapidez a sistemas agrícolas más sostenibles y productivos para obtener los alimentos que necesita la creciente población mundial y responder ante el cambio climático, advirtió el principal experto en cultivos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un reciente congreso internacional sobre agricultura.

En su intervención ante un millar de participantes en el IV Congreso Mundial de la Agricultura de Conservación (AC) realizado recientemente en la ciudad de Nueva Delhi (India), Shivaji Pandey, Director del Departamento de Producción y Protección Vegetal de la FAO, aseguró que la AC juega un papel esencial en esa transformación.

“El mundo no tiene otra alternativa que la de intensificar la producción agrícola sostenible para hacer frente a la creciente demanda de alimentos y piensos, mitigar la pobreza y proteger sus recursos naturales. La agricultura de conservación es un elemento clave de esta intensificación”, explicó Pandey.

La agricultura de conservación se puede hacer sin arar y sin labores preparatorias de la tierra, al tiempo que protege la cubierta permanente del suelo y promueve la rotación de cultivos diversificados para garantizar una óptima condición y productividad del suelo. Introducida hace cerca de 25 años, se practica hoy en unos 100 millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo.

Daño medioambiental de la agricultura tradicional

Los métodos tradicionales intensivos de cultivo con frecuencia han contribuido a dañar al medio ambiente, resultando en un descenso de la productividad agrícola, justo cuando el planeta necesita doblar su producción de alimentos para atender a los 9.000 millones de habitantes que tendrá en 2050, según Pandey.

“En nombre de la intensificación -explicó- en muchas partes del mundo los campesinos han arado, utilizado fertilizantes, regado y aplicado pesticidas en exceso. Pero al hacerlo así también han afectado en todos sus aspectos al suelo, el agua, la tierra, la biodiversidad y los servicios que proporciona un ecosistema intacto. Así se inició un declive el crecimiento de los rendimientos”, añadió el experto.

Siguiendo la actual tendencia, se espera que la tasa de crecimiento de la productividad agrícola caiga hasta el 1,5 por ciento de aquí a 2030, y al 0,9 por ciento entre 2030 y 2050, comparado con el 2,3 por ciento anual desde 1961.

En los países en desarrollo, el crecimiento en el rendimiento del trigo ha descendido desde cerca del 5 por ciento en 1980 hasta el 2 por ciento en 2005. El crecimiento en la productividad del arroz bajo de forma muy marcada desde el 3,2 por ciento al 1,2 en el mismo período, mientras que el rendimiento del maíz cayó desde el 3,1 hasta el 1 por ciento.

Impacto menor

La agricultura de conservación podría no solo colaborar a recuperar el rendimiento, si no también aportaría diversos beneficios medioambientales, según Pandey. Además de restablecer la salud del suelo, también se ahorra en la energía usada en la agricultura, reduciendo el impacto de un sector que en la actualidad supone cerca del 30 por ciento de las emisiones mundiales de gases causantes del efecto invernadero.

Igualmente puede mitigar aún más el cambio climático al ayudar a mantener el carbono en el suelo y ahorra potencialmente 1.200 kilómetros cúbicos de agua anualmente para el año 2030, ya que un suelo en buenas condiciones retiene más humedad y necesita menos riego.

Tan solo a través de la intensificación sostenible de la producción agrícola se puede realizar un progreso serio hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para la reducción del hambre y la pobreza y para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, advirtió Pandey.

Pandey urgió a los gobiernos, donantes y otras partes implicadas a que den apoyo político y financiero para garantizar un lanzamiento más amplio y rápido de la AC. Será necesario acelerar la formación, la investigación participativa y la creación de organizaciones campesinas más sólidas, al tiempo que se deberían distribuir ampliamente o fabricar a nivel local los nuevos equipamientos desarrollados para la AC.

Entre los delegados al Congreso, de cuatro días de duración, figuraban campesinos, expertos y responsables de políticas de todo el mundo. La reunión se realizó por invitación del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR) y la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas (NAAS, por sus siglas en inglés).

Más información en http://www.fao.org/ag/ca/es/index.html

 


Crece la inseguridad alimentaria en el planeta
EL NÚMERO DE HAMBRIENTOS EN EL MUNDO HA AUMENTADO EN 40 MILLONES DE PERSONAS


Naciones Unidas, 15/12/2008, (Ecoestrategia).- Otros 40 millones de personas en el mundo se han visto golpeadas por el hambre en este año 2008 debido principalmente al alza de los precios alimentarios, según un informe dado a conocer por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Con ello la cifra total de desnutridos en el mundo se eleva ya a 963 millones, comparada con los 923 millones de 2007, mientras que la actual crisis económica y financiera puede conducir todavía a más gente hacia el hambre y la pobreza.

La última edición del informe de la FAO sobre el hambre: El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo (SOFI 2008) advierte que “los precios de los alimentos han bajado a nivel mundial desde principios de 2008, pero este descenso no ha solucionado la crisis alimentaria en muchos países pobres”, tal como lo aseguró el director General Adjunto de la FAO, Hafez Ghanem.

“Para millones de personas en los países en desarrollo, contar a diario con una cantidad mínima de alimentos para llevar una vida sana y activa es un sueño lejano. Las causas estructurales del hambre, como la falta de acceso a la tierra, crédito o empleo, combinados con los altos precios de los alimentos, continúan siendo una triste realidad”, afirmó Ghanem.

Los precios de los principales cereales han caído más del 50 por ciento desde sus máximos a principios de 2008, pero permanecen altos comparados con los años precedentes. A pesar del fuerte descenso en los últimos meses, el Índice de Precios de la FAO era todavía un 28 por ciento más alto en octubre de 2008 comparado con octubre de 2006.

Con precios de semillas y fertilizantes (y de otros insumos) a más del doble de su nivel de 2006, los campesinos pobres no han podido aumentar su producción. Pero los agricultores pudientes, en particular los de los países desarrollados, han podido hacer frente al alza de precios de los insumos y aumentar sus plantaciones.

Como consecuencia de lo anterior, se espera que la producción de cereales en los países desarrollados crezca al menos un 10 por ciento en 2008. Por su parte, el incremento en los países en desarrollo no pasará del uno por ciento.

El mapa del hambre

La gran mayoría de las personas desnutridas en el mundo (907 millones) vive en países en desarrollo, según los datos de 2007 que ofrece El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo. De ellas, el 65 por ciento se concentra en siete países: India, China, la República Democrática del Congo, Bangladesh, Indonesia, Pakistán y Etiopía. Los progresos en los países de mayor población tendrán un importante impacto en la reducción del hambre a nivel mundial.

Por otra parte, casi dos tercios (583 millones en 2007) de los hambrientos del mundo viven en Asia, continente con una nutrida población y progresos relativamente lentos en la reducción del hambre. Como dato positivo, algunos países del Sudeste asiático, como Tailandia y Vietnam han realizado avances notables hacia los objetivos de la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA) de 1996, mientras que Asia meridional y central han experimentado retrocesos en la lucha contra el hambre.

Asimismo, en África subsahariana, una de cada tres personas (236 millones en 2007) sufre de desnutrición crónica, el porcentaje más alto de personas desnutridas sobre el total de la población, según el informe.

La mayor parte del incremento de hambrientos ha tenido lugar en un único país: la República Democrática del Congo, como resultado de un conflicto generalizado y persistente. El país africano ha pasado de 11 millones de desnutridos (en 2003-05) a 43 millones, con una proporción sobre la población total del 29 al 76 por ciento.

En conjunto, África subsahariana ha realizado algunos progresos en reducir la proporción de víctimas del hambre crónica, que ha bajado del 34 (1995-97) al 30 por ciento (2003-2005). Ghana, Congo, Nigeria, Mozambique y Malawi han conseguido las mayores reducciones en este sentido. Ghana es el único país africano que ha alcanzado los niveles de reducción del hambre marcados por la CMA y los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El crecimiento de su producción agrícola ha sido la clave del éxito.

Por su parte, Latinoamérica y el Caribe alcanzaron su mayor éxito en la reducción del hambre antes del alza de los precios. Pero las subidas han incrementado el número de personas hambrientas en la región, que se situó en 51 millones en 2007.

Objetivo difícil de alcanzar

“El objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, de reducir a la mitad la cifra de hambrientos en 2015, requiere un fuerte compromiso político e inversiones en los países pobres de al menos 30.000 millones de dólares anuales para la agricultura y cobertura social para los pobres”, explicó el director General Adjunto de la FAO

Algunos países se encontraban bien encarrilados para alcanzar los objetivos de la CMA, antes de que los precios de los alimentos se disparasen. “Incluso estos países han sufrido retrocesos: parte de los progresos alcanzados se han cancelado debido al alza de precios. La crisis ha afectado principalmente a los más pobres, los campesinos sin tierra y las familias encabezadas por mujeres”, afirmó Ghanem.

La situación del hambre en el mundo puede deteriorarse todavía más si la crisis financiera golpea la economía real de cada vez más países. La reducción de la demanda en los países desarrollados amenaza los ingresos que los países en desarrollo obtienen a través de las exportaciones. Las remesas de los emigrantes, las inversiones y otros flujos de capital -incluyendo la ayuda al desarrollo-, se encuentran también amenazados. Las economías emergentes en particular son susceptibles del impacto duradero de la restricción de créditos, incluso si la crisis es de corta.

La FAO concluye que “será necesario un esfuerzo global enorme y decidido, junto a acciones concretas, para reducir el número de hambrientos a 500 millones en 2015”.

El informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2008 puede leerse en:
http://www.fao.org/docrep/011/i0291s/i0291s00.htm

 


Naciones Unidas pide un “nuevo orden agrícola mundial”
30 MIL MILLONES DE DÓLARES AL AÑO ERRADICARÍAN EL HAMBRE EN TODO EL PLANETA


Naciones Unidas, 24/11/2008, (Ecoestrategia).- Un nuevo orden agrícola mundial para erradicar el hambre de la faz de la tierra de una vez por todas, pidió la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) a los líderes mundiales. Unos 30.000 millones de dólares anuales son necesarios para hacer desaparecer definitivamente a este “jinete del Apocalipsis” que cada día ocasiona la muerte de 25 mil personas, especialmente a niños de los países del Sur.

La suma de dinero necesaria para eliminar el hambre no es para nada exagerada, si se tiene en cuenta que el gasto anual global en armamento es 190 veces mayor, según lo reveló el Instituto Internacional de Investigación para la Paz (SIPRI) con sede en Estocolmo (Suecia).

El director General de la FAO, Jacques Diouf, aseguró a los 191 países miembros de esta organización, reunidos en Roma con motivo de la Conferencia Especial de los Estados Miembros de la FAO, que “más de 60 años después de la fundación de esta agencia es esencial crear un nuevo sistema de seguridad alimentaria mundial”.

“Tenemos que corregir el sistema actual, que genera una inseguridad alimentaria mundial a causa de las distorsiones del comercio en el mercado internacional provocadas por los subsidios a la agricultura, los derechos arancelarios y los obstáculos técnicos al comercio, así como por el desequilibrio en la asignación de los recursos de la ayuda oficial al desarrollo y en los presupuestos de los países en desarrollo”, señaló el Director General de la FAO en el encuentro que finalizó el pasado día 22.

Para este fin, Diouf propuso una Cumbre para la primera mitad de 2009, la cual “debería sentar las bases de un nuevo sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial y del comercio agrícola ofreciendo a los agricultores, tanto de países desarrollados como en desarrollo, la posibilidad de ganarse dignamente la vida”.

Ninguna persona debe padecer hambre

Jacques Diouf afirmó que “debemos tener la inteligencia y la imaginación de concebir políticas de desarrollo agrícola, así como reglas y mecanismos, que garanticen un comercio internacional sin barreras y justo al mismo tiempo”.

Esta futura Cumbre debería servir igualmente para encontrar los 30.000 millones de dólares anuales para crear infraestructuras rurales y aumentar la productividad agrícola en el mundo en desarrollo. La propuesta de reunir esta suma para salvar a la humanidad del hambre es razonable si se tiene en cuenta que en pocas semanas se consiguió reunir cien veces más para hacer frente a una crisis financiera internacional.

También se trata de una cantidad de dinero modesta comparada con los 365.000 millones de dólares de ayudas a la agricultura que reciben cada año los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

A finales del pasado mes de octubre, durante la celebración del Día Mundial de la Alimentación en Nueva York, en presencia del ex presidente Clinton y del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, y en un mensaje de felicitación al Presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, Diouf sugirió que Estados Unidos debería tomar la iniciativa en la convocatoria de la Cumbre.

En este encuentro, los Jefes de Estado y de Gobierno deberían también acordar la creación de un Fondo de Intervenciones de Emergencia para contar con recursos que permitan reaccionar con rapidez para impulsar la producción alimentaria en países pobres que dependen en gran medida de las importaciones.

Falta dinero, pero no nuevas estructuras

Para poder conseguir el objetivo de erradicar el hambre, Diouf sugirió consolidar el actual Comité para la Seguridad Alimentaria (CSA), creado en 1974 tras la Cumbre Mundial sobre la Alimentación para controlar la situación alimentaria internacional.

“Como mecanismo intergubernamental, el CSA es universal y está abierto a todos los Estados Miembros de la FAO, de Naciones Unidas y a representantes de otros organismos internacionales, ONGs, la sociedad civil y el sector privado”, indicó.

De forma específica, el papel del CSA sería prevenir las crisis alimentarias internacionales y ayudar a desarrollar y ejecutar las políticas necesarias a nivel nacional, regional e internacional para garantizar la seguridad alimentaria en el mundo. También podría servir como foro de debate sobre los principios que deberían regir el comercio agrícola internacional. Otra de sus tareas sería la de analizar los riesgos y necesidades futuras y formular las recomendaciones políticas adecuadas.

Según los expertos, este comité tendría que ser potenciado como un sistema coherente de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial, incluyendo una “asociación global para la seguridad alimentaria mundial” basada en alianzas existentes y un grupo de expertos internacionales de primer nivel, fundamentado en paneles exteriores de expertos que ya existen en cultivos agrícolas, ganadería, pesca, bosques y los aspectos socioeconómicos de la alimentación y la agricultura, a ser posible según el modelo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

Diouf insistió en que la FAO conoce muy bien las medidas a tomar para erradicar el hambre en el mundo y doblar la producción alimentaria para 2050 para poder nutrir a una población de más de 9.000 millones de personas.

“Existen planes, programas y proyectos –subrayó Diouf- para resolver el problema de la inseguridad alimentaria en el mundo. Conseguir estas metas es un problema político y de financiación, más que una cuestión técnica”, concluyó el alto funcionario.

Más información en:
ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/011/ai474s/ai474s00.pdf

 


Procedente de Malasia:
SE COMERCIALIZA EN EUROPA LA PRIMERA PRODUCCIÓN DE ACEITE DE PALMA SOSTENIBLE


Madrid, 16/11/2008, (Ecoestrategia).- La primera producción de aceite de palma certificado como sostenible, y elaborado en Malasia, ha sido presentado esta semana en La Haya (Holanda) y será utilizado por consumidores, industria transformadora y supermercados de Europa. Este proyecto trata de mejorar las vidas de millones de productores sin recursos y de evitar problemas medioambientales.

Las 500 toneladas de aceite de palma que conforman este primer envío que llegará a finales de este mes al puerto de La Haya, son la culminación de cinco años de trabajo por parte del proyecto internacional denominado “Mesa Redonda por un aceite de palma sostenible” (RSPO en sus siglas en inglés).

La organización de comercio justo y cooperación para el desarrollo Oxfam Internacional forma parte de este grupo, junto con otros 340 miembros, entre los que se encuentran minoristas, bancos, organizaciones no gubernamentales y productores de aceite de palma que en la actualidad abarcan el 50% de la producción mundial de este producto.

Este proyecto internacional pretende proteger a millones de personas de las comunidades más pobres del mundo, agricultores y trabajadores, de expropiaciones y de los desplazamientos forzosos, de la explotación y de las condiciones precarias, de los salarios ínfimos y de los impactos devastadores sobre el medio ambiente, como la deforestación. Los valores clave de la RSPO son la transparencia y el compromiso de todas las partes interesadas.

“Este primer envío es literalmente una gota en el océano del comercio mundial de aceite de palma, pero es el primer paso para ayudar a millones de personas pobres y vulnerables. Nuestro objetivo es que, en el año 2013, el 50 por ciento del aceite de palma comercializado en todo el mundo haya sido certificado como sostenible”, aseguró el portavoz de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España) para Cambio Climático, José A. Hernández de Toro.

Malasia e Indonesia son los principales productores

La mayor parte del aceite de palma es utilizado como un “aceite vegetal” en las tiendas, siendo visible en productos como galletas, champús y productos congelados para freír. Se estima que la mitad de los productos de los supermercados contienen aceite de palma. Cada año se producen cerca de 40 millones de toneladas de este aceite valoradas en más de 20 mil millones de dólares. El 85% de esta cantidad se cultiva en Indonesia y Malasia y posteriormente es exportada a Europa, América del Norte y Asia.

La RSPO se creó para el comercio de alimentos pero el aceite de palma también está siendo utilizado de manera creciente como biodiesel y como combustible para generar electricidad. A Oxfam Internacional le preocupa seriamente que esta expansión del uso como biocombustible genere una expansión del cultivo que provoque problemas medio ambientales y sociales.

“La Mesa Redonda en defensa de un aceite de palma sostenible (RSPO) no puede resolver todos los problemas asociados a este producto, siendo el mayor de ellos la demanda global sin controles. Sin embargo, los pequeños agricultores y los trabajadores de las plantaciones podrían beneficiarse de ello”, afirmó Hernández de Toro.

“La RSPO no debe convertirse en un mero lavado de imagen para el sector, para lo que es vital el papel de fiscalización de la sociedad civil”, añadió el portavoz de Intermón Oxfam.

Certificación sistemática

Al día de hoy, millones de pequeños agricultores son proveedores de los molinos de aceite de palma. Casi diez millones de hectáreas de terreno están ahora bajo cultivo. Este área se está expandiendo rápidamente, provocando un masivo desplazamiento de las comunidades que viven en la zona y una deforestación galopante.

“En lugar de beneficiarse de las oportunidades comerciales, millones de personas han quedado atrapadas en círculos viciosos de pobreza, al perder sus terrenos o al ser explotados por parte de productores con mucho poder y por comerciantes de las grandes cadenas de producción”, señaló Hernández de Toro.

Oxfam Internacional, junto con otras ONG, ha contribuido al desarrollo de criterios, reglas de certificación fiables y mecanismos comerciales funcionales. El certificado RSPO –una vez adaptado ampliamente por agricultores y consumidores- ayudará a asegurar a los fabricantes que su aceite de palma no se ha cultivado en terrenos arrebatados a las comunidades en contra de su voluntad y que los pequeños productores están siendo tratados con equidad por compradores, prevaleciendo unas dignas condiciones de trabajo.

Para conseguir la certificación de la RSPO, los productores también deben demostrar que han detenido la tala de árboles desde noviembre de 2005. Las grandes corporaciones deberán certificar de forma sistemática todas sus plantaciones, no sólo las “emblemáticas”.

El próximo año, Oxfam confía en que todas las partes interesadas aporten sus casos al sistema de quejas de la RSPO.

“Esta Mesa Redonda es sólo el comienzo. Somos completamente conscientes de que los productores y comerciantes irresponsables continuarán sus prácticas alejadas de la sostenibilidad. Ahora necesitamos más controles por parte de los gobiernos y acción colectiva por parte de las empresas. Paso a paso, esperamos comenzar a marcar la diferencia”, concluyó el portavoz de Intermón Oxfam para Cambio Climático.

Más información en http://www.rspo.org/

 


Reducir emisiones de CO2 beneficiaría a los campesinos pobres
LOS MERCADOS DE CARBONO PUEDEN ESTIMULAR EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA SOSTENIBLE


Naciones Unidas, 10/11/2008, (Ecoestrategia).- Un centenar de expertos de los cinco continentes se reunieron a finales del asado mes de octubre para diseñar la estrategia de aprovechamiento de un nuevo e importante flujo de fondos, la financiación del carbono, para el desarrollo agrícola y la mejora de las vidas de los agricultores pobres en el mundo entero.

El Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto permite contar cada año con miles de millones de dólares para financiar iniciativas que ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera.

A pesar de que la agricultura es una importante fuente de emisiones (su contribución a nivel mundial si se incluyen los cambios del uso de la tierra y el sector ganadero intensivo es de un 30 por ciento) y por lo tanto ofrece posibilidades reales para reducir la contaminación con GEI, hasta ahora sólo se ha destinado una pequeña parte de estos fondos a la misma.

La reunión, que tuvo lugar en West Lafayette, Estados Unidos, debatió cómo puede beneficiarse la agricultura de un mercado cuyo valor ascendió a 12 000 millones de euros en 2007. Este mercado se ha desarrollado bajo el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto, según el cual las industrias en los países desarrollados pueden cumplir con sus obligaciones de reducción de las emisiones de GEI invirtiendo en proyectos de ahorro de emisiones en el extranjero.

Frenar el calentamiento global y ayudar a los agricultores pobres

"Es una oportunidad beneficiosa para todos", afirmó Theodor Friedrich, experto de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en intensificación de la producción sostenible (SPI, por sus siglas en inglés).

"Tenemos la oportunidad de, al mismo tiempo, ralentizar el cambio climático, ayudar a los agricultores pobres a ganarse mejor la vida y mejorar la salud y productividad del suelo", aseguró Friedrich.

Sin embargo,  para acceder a la financiación del MDL, los proyectos agrícolas necesitan generar pruebas, medibles científicamente, de cuánto pueden reducir las emisiones de GEI en comparación con la agricultura tradicional. También se necesitaría encontrar la forma de controlar fehacientemente estos resultados y de establecer pagos por la captura de carbono atractivos para los pequeños agricultores.

Éstos fueron algunos de los temas que fueron debatidos en la reunión, organizada conjuntamente por la FAO y el Centro de Información de Tecnología de Conservación, con el apoyo del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

En los sistemas agrícolas tradicionales, cuando la tierra es labrada y cultivada, el CO2 allí almacenado se libera a la atmósfera, contribuyendo al aumento de los GEI y, con ello, al cambio climático. Por ello, los sistemas SPI como la Agricultura de Conservación (CA, por sus siglas en inglés), en la que las semillas se introducen directamente en el terreno a través de la cubierta vegetal, son más beneficiosas para el clima.

Cultivar sin labrar

De hecho la  Agricultura de Conservación puede eliminar cantidades significativas de CO2 de la atmósfera y almacenarlas en la tierra. "En teoría, el empleo de métodos agrícolas como la ausencia de labranza en los 5.000 millones de hectáreas de tierra cultivada que hay en todo el mundo permitiría capturar tres mil millones de toneladas de carbono de la atmósfera cada año y retenerlo durante 30 años", explicó Friedrich.

"Esta es aproximadamente la tasa anual a la que actualmente está aumentando el CO2 producido por el hombre", añadió el experto de la FAO.

El suelo rico en carbono es más sano y almacena mejor el agua. Esto le hace soportar mejor las temperaturas más elevadas y las menores precipitaciones que se prevén como resultado del cambio climático. También se trata de un suelo más productivo.

"El empleo de la financiación del MDL para fomentar la CA y otros sistemas SPI en países en desarrollo podría suponer un importante estímulo para el desarrollo. También podría aumentar la seguridad alimentaria mundial y contribuir significativamente a ayudar a la comunidad global y a las poblaciones vulnerables en particular a superar las amenazas del cambio climático", concluyó Theodor Friedrich.

Más información en:
http://www.conservationinformation.org/?action=article&id=41


 

Nuevas medidas puestas en marcha por la ONU
FACILITARÁN EL ACCESO DE CAMPESINOS DEL SUR A LOS MERCADOS MUNDIALES DE AGRICULTURA ECOLÓGICA

Al mismo tiempo, piden revisar las políticas y subvenciones a los biocombustibles cuya producción aumenta el precio de los alimentos.

Naciones Unidas, 9/10/2008, (Ecoestrategia).- Los campesinos que practican la agricultura orgánica en los países en desarrollo tendrán un mayor acceso a los mercados mundiales gracias a dos herramientas prácticas puestas en marcha con el objetivo de facilitar el comercio sus productos.

Las nuevas herramientas ayudarán a agilizar la aceptación de productos que se comercializan a nivel internacional, y son el resultado de seis años de trabajo en equipo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD); y la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM), la organización que se ocupa del sector a nivel mundial.

La primera herramienta es la guía Equitool, cuya finalidad es ayudar a los responsables de la toma de decisiones a evaluar si las normas sobre productos orgánicos y su procesado que se aplican en una región del mundo son equivalentes –es decir, no idénticas pero igualmente válidas- a otras normas sobre agricultura orgánica. De esta manera se facilita el comercio al tiempo que salvaguarda la producción orgánica en función de las condiciones socioeconómicas y agro-ecológicas locales.

La segunda herramienta, denominada Requisitos Internacionales para Organismos de Certificación Orgánica (IROCB, por sus siglas en inglés), es un listado mínimo de requisitos para los organismos de certificación orgánica que permitirá la importación de productos certificados por los sistemas de control de países extranjeros.

Ambas herramientas fueron aprobadas en la reunión final del Grupo Internacional de Expertos sobre Armonización y Equivalencia de la Agricultura orgánica (ITF, por sus siglas en inglés) en Ginebra. Este grupo, formado en 2003 por la FAO, UNCTAD e IFOAM, incluye representantes de Gobiernos, agencias intergubernamentales y de las partes implicadas del sector privado, incluyendo los certificadores y agentes acreditadores.

Un mercado en continuo crecimiento

Según la FAO, el comercio orgánico está creciendo a un ritmo del 15 al 20 por ciento anual, y ya hay más de cien países que hoy exportan productos orgánicos certificados. Sin embargo, este comercio está siendo obstaculizado por la multitud de normas, regulaciones y sistemas de evaluación de conformidad.

Existen más de 400 organismos públicos y privados que operan hoy en día en el mercado mundial de productos orgánicos. Los productos que son certificados como tales bajo un sistema no son fácilmente admitidos como orgánicos por otro. Ello origina numerosos quebraderos de cabeza y costes para los productores y exportadores que quieren vender en diferentes mercados.

Estas barreras pueden poner los beneficios económicos, medioambientales, de salud y sociales de la agricultura orgánica fuera del alcance de muchos productores, en particular los que cuentan con escasos recursos en los países en desarrollo. También obligan a que los consumidores paguen precios más altos por una selección más limitada de productos.

“En vez de perder tiempo, dinero y mercados en esta jungla de normas y regulaciones, el ITF ha sentado las bases para una cooperación armoniosa para aquellos interesados en facilitar el crecimiento del sector orgánico, al tiempo que se mantiene la integridad del sistema”, aseguró el Director General Adjunto de la FAO Alexander Mueller.

En la actualidad existen dos normas internacionales para la agricultura orgánica: las Directrices para la producción, procesado, etiquetado y comercialización de los alimentos producidos orgánicamente, del Codex Alimentarius FAO/OMS y las Normas básicas del IFOAM.

Revisar las políticas y subvenciones a los biocombustibles

Por otra parte, la agencia de Naciones Unidas especializada en la agricultura y la alimentación afirmó que las políticas y subvenciones de los biocombustibles deberían ser reconsideradas con urgencia para mantener el objetivo de la seguridad alimentaria mundial, proteger a los campesinos pobres, promover un desarrollo rural de amplia base y asegurar la sostenibilidad medioambiental.

Estas consideraciones se encuentran recogidas en la nueva edición de su principal publicación anual El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2008 (SOFA, por sus siglas en inglés). “Los biocombustibles ofrecen oportunidades pero también plantean riesgos. El resultado dependerá del contexto específico del país y de las políticas adoptadas”, señaló Jacques Diouf, Director General de la FAO.

“Las políticas actuales tienden a favorecer a los productores de algunos países desarrollados frente a los de la mayoría de los países en desarrollo. El desafío reside en reducir o gestionar los riesgos compartiendo al mismo tiempo las oportunidades de forma más amplia”, explicó Diouf.

La producción de biocombustibles basada en productos agrícolas creció más del triple entre 2000 y 2007, y ahora supone casi el dos por ciento del consumo mundial de combustibles para el transporte. Se espera que este crecimiento continúe, aunque la contribución de los biocombustibles líquidos (principalmente etanol y biodiesel) para la energía del transporte, y, más aún, para el consumo energético mundial, seguirá siendo limitada.

A pesar de la escasa importancia de los biocombustibles líquidos en términos del suministro energético mundial, la demanda de materias primas agrícolas (azúcar, maíz, semillas oleaginosas) para obtenerlos seguirá aumentando en la próxima década y quizás más adelante, incrementando la presión sobre los precios alimentarios.

Más información en: www.fao.org/bioenergy/home/es/

 

Aumenta el sobrepeso y la obesidad en el Sur de Europa
¿SE ENCUENTRA LA DIETA MEDITERRÁNEA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN?


Naciones Unidas, 20/8/2008, (Ecoestrategia).- Ensalzada por los expertos por mantener a la gente delgada, saludable y longeva, la dieta mediterránea tiene seguidores en todo el mundo, pero es cada vez más ignorada en la región en donde se originó.

Durante los últimos 45 años la famosa dieta basada en frutas y verduras frescas “ha decaído y se encuentra en estado moribundo” en su propia área, según lo revela un estudio del economista de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura (FAO), Josef Schmidhuber.

La creciente prosperidad de la población en Europa meridional, el norte de África y Oriente próximo ha producido un rápido deterioro de sus hábitos alimentarios, considerados en el pasado como un modelo para el resto del mundo, según las conclusiones de Schmidhuber.

Su informe fue presentado en un seminario organizado recientemente por el California Mediterranean Consortium, formado por siete instituciones académicas de Estados Unidos y la Unión Europea para el seguimiento de los productos mediterráneos en el mercado mundial.

La población a orillas del Mediterráneo ha utilizado sus mayores ingresos para sumar una gran cantidad de calorías procedentes de carnes y grasas a una dieta que tradicionalmente era pobre en proteínas animales. Los alimentos que consumen ahora son “demasiado grasos, demasiado salados y demasiado dulces”, sostuvo Schmidhuber.

Propiedades saludables

Las características principales de la dieta mediterránea son un alto consumo de productos vegetales (frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pan y otros cereales) siendo el trigo el alimento base, el aceite de oliva como grasa principal, un mayor consumo de aves y pescado que de carnes rojas, y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.

Las propiedades saludables que se le atribuyen a este tipo de alimentación se basan en la constatación de que, aunque en los países mediterráneos se consume más grasa que en los Estados Unidos, la incidencia de enfermedades cardiovasculares es mucho menor.

Las causas de tales propiedades parecen estar en los componentes ricos en ácidos grasos monoinsaturados presentes en el aceite de oliva (que reduce el nivel de colesterol en sangre). También se atribuye al consumo de pescado, en especial pescado azul, rico en ácidos grasos omega-3 y, finalmente, al consumo moderado de vino tinto que tiene un efecto cardioprotector por sus antocianos.

En junio de 2007 el Gobierno español propuso la candidatura de la dieta mediterránea para su inclusión en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Según el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Dieta Mediterránea (FDM), Francisco Sensat Alemany, “la pérdida de la dieta mediterránea no sólo afectaría a la salud de millones de personas, sino que además pondría en peligro la supervivencia de un patrimonio aún más amplio: el que conforman los paisajes y las tradiciones asociadas a ella.

Calorías: de menos a más

Sin embargo, entre 1962 y 2002, la ingesta diaria de calorías en Europa (en 15 países) se incrementó de 2960 kilo calorías (kcal) a 3340 kcal, (cerca del 20 %), pero en Grecia, Italia, España, Portugal, Chipre y Malta, que inicialmente eran países más pobres que sus vecinos del norte, el aumento del consumo de calorías fue del 30 por ciento.

“El mayor consumo de calorías y un menor gasto de las mismas han hecho que Grecia sea hoy el país de la Unión Europea con la media más alta de Índice de Masa Corporal, y la tasa más alta de sobrepeso y obesidad”, aseguró Schmidhuber. “Hoy en día tres cuartas partes de los griegos tienen sobrepeso o son obesos”, advirtió el experto de la FAO.

Más de la mitad de los italianos, españoles y portugueses sufren igualmente de sobrepeso. Al mismo tiempo se ha producido un notable incremento de calorías y carga glicémica en las dietas de los residentes del norte de África y Oriente próximo.

Ninguno de los países de la Unión Europea (UE) sigue la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la FAO de que los lípidos no sobrepasen el 30 por ciento del total del aporte energético de la dieta, pero España, Grecia e Italia sobrepasan ampliamente este límite y se han convertido en los mayores “tragones” de grasas en Europa

El país que ha registrado el mayor aumento ha sido España, en donde la grasa constituía tan solo el 25 por ciento de la dieta hace cuatro décadas, y ahora supone el 40 por ciento.


Schmidhuber atribuye estos cambios en los hábitos alimentarios a la mayor renta, pero también a factores como el desarrollo de los supermercados, los cambios en los sistemas de distribución de alimentos, el hecho de que las mujeres trabajadoras tengan menos tiempo para cocinar y la costumbre de comer con mayor frecuencia fuera de casa, a menudo en establecimientos de comida rápida.

Al mismo tiempo las necesidades de calorías han disminuido, la gente realiza menos ejercicio y se ha pasado a un tipo de vida mucho más sedentario. Como nota positiva, el informe señala que la población mediterránea consume ahora más frutas y verduras y más aceite de oliva.

Este informe puede leerse en:
http://www.fao.org/es/ESD/Montreal-JS.pdf

 

Posibilidades de un cultivo modesto
LA YUCA PUEDE CONTRIBUIR A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y ENERGÉTICA MUNDIAL


Naciones Unidas, 7/8/2008, (Ecoestrategia).- La yuca, un cultivo de raíz amilácea originario de América tropical, podría ayudar a proteger la seguridad alimentaria y energética de los países pobres, amenazados en la actualidad por los crecientes precios de los alimentos y los combustibles, según afirmó la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La yuca (Manihot esculenta Crantz) es originaria de América Latina y el Caribe, donde se ha cultivado desde épocas precolombinas. Su adaptación a diversos ecosistemas, su potencial de producción y la versatilidad de su mercado y de su uso final la han convertido en la base de la alimentación de la población rural en esta parte del planeta.

En una conferencia mundial celebrada a finales del pasado mes de julio en Gante, Bélgica, los científicos expertos en este tubérculo solicitaron un aumento de la inversión en investigación y desarrollo, necesario para aumentar los rendimientos de los agricultores e investigar prometedores usos industriales de la yuca entre los que se incluye la producción de biocombustibles.

Los científicos, que han formado una red internacional llamada Asociación Mundial de la Yuca, afirmaron que la comunidad internacional no puede seguir ignorando la difícil situación de los países tropicales de bajos ingresos, que han sido los más afectados por el alza de los precios del petróleo y la inflación de los precios alimentarios.

Hoy en día, la yuca, también llamada mandioca, es ampliamente cultivada en África tropical, Asia y América Latina, siendo el cuarto cultivo mundial más importante en los países en desarrollo, con una producción estimada en 2006 de 226 millones de toneladas. Es el alimento básico de casi mil millones de personas en 105 países, proporcionando hasta un tercio de las calorías diarias.

Un “cultivo huérfano”

La yuca es cultivada principalmente en ambientes marginales por agricultores de bajos ingresos, quienes sacan partido de la tolerancia de este cultivo a los suelos pobres, a la sequía y la capacidad para recuperarse del daño que le causan plagas y enfermedades. Unos 500 millones de personas perciben ingresos económicos a partir de la producción de la yuca.

La yuca es también la fuente de almidón más barata que existe, siendo utilizada en más de 300 productos industriales. Un uso prometedor es la fermentación del almidón para producir el etanol, empleado como biocombustible. No obstante, la FAO advierte que las políticas que fomentan un cambio a la producción de biocombustibles deberían considerar detenidamente sus efectos sobre la producción y seguridad alimentaria.

Sin embargo, a pesar de la creciente demanda y de las posibilidades que ofrece su producción, la yuca continua siendo un “cultivo huérfano”. Es cultivada por pequeños agricultores, a menudo aislados de los canales de distribución y de las industrias de elaboración de productos, principalmente en zonas que tienen reducido o nulo acceso a variedades mejoradas, fertilizantes y otros insumos productivos.

Los expertos señalan que los gobiernos aún no han realizado las inversiones necesarias para impulsar su valor añadido, que harían que los productos de almidón de yuca fueran competitivos a nivel internacional.

Materia prima de bajo coste

Se calcula que anualmente se extraen unos 60 millones de toneladas de almidón de una gran variedad de cultivos: cereales, raíces y tubérculos, para uso en una amplia variedad de productos: como agentes estabilizadores en sopas y alimentos congelados, revestimiento para pastillas y papel, adhesivo para estampillas y madera laminada, acabado de textiles, como materia prima para elaborar etanol e incluso como agente de cohesión en el concreto. Un 10% de ese almidón se produce con las raíces de la yuca.

Dado que hoy se producen unos 200 millones de toneladas de raíces de yuca al año, la FAO considera que muchos países en desarrollo podrían fortalecer su economía rural, e incrementar los ingresos de los productores de yuca, mediante la conversión de esa materia prima de relativo bajo costo en almidones de elevado valor.

Como fuente de almidón, la yuca es muy competitiva: la raíz contiene más almidón, por peso en seco, que casi cualquier otro cultivo alimentario, y su almidón es fácil de obtener con tecnologías sencillas. Los precios de exportación, que hoy rondan los 225 dólares por tonelada en el caso del almidón de yuca superfino de Tailandia, son constantemente más bajos que los del almidón de la papa, el maíz y el trigo, que se produce en la Unión Europea y en los Estados Unidos.

Según la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura, de la FAO, que coordina la preparación de un nuevo manual para los países en desarrollo sobre extracción de almidón de la yuca “la yuca produce un almidón excelente. En comparación con los almidones obtenidos de casi todas las demás plantas, es más claro y tiene más viscosidad, es muy estable en los productos alimentarios ácidos”.

Esta raíz también tiene propiedades óptimas para su uso en productos no alimentarios, como los farmacéuticos y los termoplásticos naturales.

Prometedor biocombustible

Por otra parte, se vislumbra un prometedor mercado nuevo para el almidón de yuca como materia prima para producir etanol, destinado al uso como combustible natural.

El almidón líquido de la yuca se fermenta de dos a cuatro días con una levadura (Endomycopsis fibuligera), a veces en combinación con una bacteria (Zymomonas mobilis). Un establecimiento básico de producción (mondadoras, ralladoras, fermentadoras y un alambique) puede producir unos 280 litros de etanol puro al 96%, a partir de una tonelada de yuca con un 30% de almidón.

Tal es el caso colombiano, donde el gran descubrimiento nacional en biocombustibles es, sin duda, la yuca, considerada como el pariente más pobre de los cultivos básicos y cuya importancia agroindustrial era hasta hace poco tiempo prácticamente nula en Colombia, pese a producirse en todas las regiones. Este tubérculo es hoy la segunda fuente de producción de alcohol carburante en el país.

Desde 2006 la firma privada Petrotesting puso en marcha la primera planta de producción de bioetanol de yuca en el departamento de Meta (centro-oriente del país), que en ese año llegó a elaborar 20.000 litros diarios de combustible a base de esa raíz.

La reunión de Gante ha sido la primera conferencia científica a nivel mundial de la Asociación Mundial de la Yuca, un consorcio formado –bajo los auspicios de la Estrategia Mundial de Fomento de la Yuca, apoyada por la FAO– por organizaciones internacionales entre las que se incluyen la FAO, el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IIAT), así como también organismos nacionales de investigación, ONGs y socios privados.

Los participantes analizaron el estado actual de la producción mundial de yuca y las perspectivas futuras. Acordaron diversos nuevos proyectos, que serán presentados de inmediato a la comunidad de donantes, y un conjunto de inversiones necesarias para que la yuca pueda desarrollar todo su potencial como factor frente a la crisis alimentaria y energética mundial.

Más información en:

Consorcio Latinoamericano y del Caribe de Apoyo a la Investigación y Desarrollo de la Yuca http://www.clayuca.org/

Centro Internacional de Agricultura Tropical http://www.ciat.cgiar.org/yuca/inicio.htm

 

Las frutas fotónica:
AUTÉNTICAS FUENTES DE ENERGÍA QUE PROPORCIONAN BIENESTAR AL ORGANISMO

Las frutas con mayor cantidad de biofotones (hasta ahora analizadas) son la piña, el aguacate, el tomate, la papaya, el melocotón, los albaricoques, los mangos y el banano.

Por: Albert Ronald Morales*

Madrid, 9/7/2008, (Ecoestrategia).- Toda fruta tiene un vacío en ese vacío está el poder del árbol, dentro de la vibración interna de ese vacío, nace el éter, dentro de la vibración del éter nace el aire, dentro de la vibración interna del aire nace el fuego, dentro de la vibración interna del fuego emana el agua, y dentro de la vibración interna del agua emana la tierra, son los cinco elementos que tienen las siguientes características: el primero se puede oír, el segundo se puede oír y tocar, el tercero se puede oír, tocar y ver, el cuarto los tres anteriores y saborear, y la tierra se puede además oler. Estos son los cinco elementos de la creación que le permiten a los frutos de la vida manifestarse en todo su esplendor; de ahí nace la vida.

En cada célula de materia orgánica hay procesos de transferencia de energía en movimiento que están vinculados a las funciones de la vida. Las energías presentes en la célula viva tienen una relación directa con los procesos de la vida, son partículas de energía de luz que en la física se refieren como los biofotones;