Las frutas fotónica: AUTÉNTICAS FUENTES DE ENERGÍA QUE PROPORCIONAN BIENESTAR AL ORGANISMO
Las frutas con mayor cantidad de biofotones (hasta ahora analizadas) son la piña, el aguacate, el tomate, la papaya, el melocotón, los albaricoques, los mangos y el banano.
Por: Albert Ronald Morales*
Madrid, 9/7/2008, (Ecoestrategia).- Toda fruta tiene un vacío en ese vacío está el poder del árbol, dentro de la vibración interna de ese vacío, nace el éter, dentro de la vibración del éter nace el aire, dentro de la vibración interna del aire nace el fuego, dentro de la vibración interna del fuego emana el agua, y dentro de la vibración interna del agua emana la tierra, son los cinco elementos que tienen las siguientes características: el primero se puede oír, el segundo se puede oír y tocar, el tercero se puede oír, tocar y ver, el cuarto los tres anteriores y saborear, y la tierra se puede además oler. Estos son los cinco elementos de la creación que le permiten a los frutos de la vida manifestarse en todo su esplendor; de ahí nace la vida.
En cada célula de materia orgánica hay procesos de transferencia de energía en movimiento que están vinculados a las funciones de la vida. Las energías presentes en la célula viva tienen una relación directa con los procesos de la vida, son partículas de energía de luz que en la física se refieren como los biofotones; las frutas son el alimento que contienen la mayor cantidad de biofotones, pequeñísimas sustancias llenas de vitalidad que recuperan y revitalizan el organismo de quienes las consumen; solo hay que aprender a utilizarlas para extraerles el elixir de la vida que permanece en ellas.
Las frutas guardan la energía
Las frutas y verduras son alimentos ricos en muchos ingredientes curativos, además de las vitaminas existen los pigmentos que son antioxidantes (los más conocidos son los carotenos), estos tienen que ver con los colores de los alimentos: tenemos el color amarillo intenso de la zanahoria, el color rojo en una variedad de naranja, en los tomates, tomate de árbol, la ciruela, la uva, los mangos, la remolacha; el violeta en variedades de calabacín; el azul en las algas, el blanco en la cebolla, coliflor, manzanas, papa, banano; el verde en el cilantro, perejil (estos ayudan a remover los metales pesados), los alimentos de color verde contienen clorofila que es un elemento recuperador de la sangre.
Otro ingrediente importante en las frutas es la energía, ya Rudolf Steiner consideraba las plantas como colectores de energía cósmica y sus partes (raíces, hojas, frutos) como donantes de luz, cuanta más luz pueda almacenar un alimento, más valioso será, proporcionando al organismo vitalidad y bienestar.
A través de la alimentación absorbemos partículas luminosas (biofotones) que se trasmiten a las células, estas partículas contienen importantes bioinformaciones que controlan complejos procesos vitales de nuestro cuerpo.
Las frutas con mayor cantidad de biofotones (hasta ahora analizadas) son la piña, el aguacate, el tomate, papaya, melocotón, albaricoques y mangos y banano, esto, guarda estrecha relación con la cantidad de luz solar que recibe la fruta en el árbol, la calidad del suelo en el que se cultiva, la calidad del agua con que se riega, el adecuado manejo de la recolección, almacenamiento, transporte y en el tiempo transcurrido entre la cosecha y el consumo, hay frutas que pierden su energía después de tres días de su recolección, los cereales pierden hasta un 50% de su energía en el primer año.
Por ello, consumir cinco piezas de fruta fresca al día, es lo recomendable para proporcionar salud, bienestar y energía vital a nuestro organismo.
*Autor de varios libros sobre Frutoterapia. Web: www.frutoterapia.net/
Según un estudio de Naciones Unidas: UN CUARTO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL ESTÁ AFECTADA POR LA DEGRADACIÓN DEL SUELO
Naciones Unidas, 3/7/2008, (Ecoestrategia).- La degradación del suelo está aumentando en muchas partes del mundo, según un nuevo estudio que recoge datos de un período de 20 años y hecho público por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Definida como el declive a largo plazo en la función y la productividad de un ecosistema, la degradación del suelo está aumentando en severidad y extensión en muchas partes del mundo, con más del 20 por ciento de las tierras agrícolas afectadas, el 30 por ciento de los bosques y el 10 por ciento de los pastizales.
Cerca de 1 500 millones de personas, un cuarto de la población mundial, dependen directamente de suelos afectados hoy en día por procesos de degradación.
Las consecuencias de este fenómeno incluyen una disminución de la productividad agrícola, la migración, la inseguridad alimentara, los daños a recursos y ecosistemas básicos, y la pérdida de biodiversidad debido a cambios en los hábitat tanto a nivel de las especies como a nivel genético.
La situación empeora
“La degradación del suelo tiene también importantes implicaciones para la mitigación y la adaptación al cambio climático, ya que la pérdida de biomasa y de materia orgánica del suelo desprende carbono a la atmósfera y afecta a la calidad del suelo y a su capacidad de mantener el agua y los nutrientes”, señaló Parviz Koohafkan, responsable de la División de Tierras y Aguas de la FAO.
Los datos del estudio indican que a pesar de la determinación de los 193 países que han ratificado de la Convención de Naciones Unidas para combatir la desertización de 1994, la degradación del suelo está empeorando en vez de mejorar.
Cerca del 22 por ciento de las tierras sujetas a degradación se encuentran en zonas muy áridas o zonas subhúmedas secas, mientras que el 78 por ciento está en regiones húmedas. El estudio desvela que la principal causa de la degradación del suelo es la mala gestión de la tierra.
En comparación con evaluaciones previas, el presente estudio desvela que la degradación del suelo ha afectado a nuevas zonas desde 1991, mientras que algunas áreas muy degradadas históricamente se encuentran ahora estables tras haber sido abandonadas o explotadas con un bajo nivel de productividad.
Los datos sobre la degradación del suelo a nivel mundial son parte de un informe presentado por la FAO, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) e Información Mundial del Suelo (ISRIC). El estudio se denomina Evaluación de la Degradación del Suelo en Zonas áridas (LADA, por sus siglas en inglés), y cuenta con financiación del Global Environment Facility.
No todas las noticias son malas
Sin embargo, no todas las noticias no son tan malas. El estudio ha identificado una serie de lugares en donde el suelo se utiliza de forma sostenible (19 por ciento de las tierras agrícolas), o se está alcanzando mayor calidad y productividad (10 por ciento de los bosques y el 19% de los pastizales).
Muchos de los avances en tierras agrícolas están asociados con el riego, aunque también hay ejemplos de mejoras en tierras agrícolas de secano y los pastizales en las praderas de las Grandes Llanuras en Norteamérica y en India occidental. Algunas de las ganancias corresponden al incremento de la cubierta forestal, ya sea a través de plantación de bosques, en especial en Europa y Norteamérica, y algunos proyectos de bonificación de tierras, como sucede en el norte de China.
No obstante, algunas de las iniciativas positivas se basan en la invasión por bosques y matorrales de zonas de pastos y tierras agrícolas, lo que por regla general no se considera una mejora del suelo.
El estudio demuestra que la degradación del suelo continúa siendo un asunto prioritario que requiere atención renovada por parte de los individuos, las comunidades y los gobiernos.
Un resumen del informe, en inglés, puede consultarse aquí.
Día Mundial de lucha contra la Desertificación 2008 LA DEGRADACIÓN DE LA TIERRA IMPIDE UNA AGRICULTURA SOSTENIBLE
El 66% de las tierras de África están afectadas por la desertización.
Naciones Unidas, 17/6/2008, (Ecoestrategia).- Esta semana se celebra el Día Mundial de lucha contra la Desertificación y la Sequía, que en 2008 tiene como lema principal: “Luchando contra la degradación de la tierra para una agricultura sostenible”, poniendo así de relieve la trascendencia de la tierra y su gestión para una de las actividades más importantes en el desarrollo de la civilización: la agricultura.
En 1994, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el 17 de junio como “Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía”, buscando promover la conciencia pública y la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por este fenómeno, en particular las naciones de África done el 66% de la tierra está afectada por la desertización.
El punto de partida de este proceso se remonta cuarenta y un años atrás, cuando la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Desertificación, celebrada en Nairobi (Kenia) en septiembre de 1977, abordó por primera vez este tema como problema de índole mundial.
En 1992, a petición de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro (Brasil), la Asamblea General de las Naciones Unidas pidió la creación de un Comité Intergubernamental de Negociación con el fin de elaborar una Convención de Lucha contra la Desertificación.
Y fue así como el 17 de junio de 1994 se adoptó en París la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) y el 17 de junio fue designado Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
La CNULD entró en vigor en diciembre de 1996, 90 días después de recibirse la 50ª ratificación. La Conferencia de las Partes (COP), que es el órgano rector supremo de la Convención, celebró su primer período de sesiones en octubre de 1997 en Roma (Italia). Desde 1999, la Secretaría de la Convención está radicada en la ciudad alemana de Bonn.
Amenaza para los objetivos del Milenio
Según el secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, Luc Gnacadja, “el aumento global del precio de los alimentos y los subsecuentes disturbios subrayan el desafío al que se enfrenta el mundo, añadiendo todavía más obstáculos, si cabe, para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por Naciones Unidas”.
“Aunque en la actualidad los elevados precios de los alimentos pudieran ser mitigados temporalmente por las perspectivas de una nueva producción agrícola, siempre continuarán las causas limitativas en la producción sostenible de alimentos que nutran la siempre creciente población mundial. Mientras población y demanda de diversos tipos de productos agrícolas aumenten, los enfoques de la gestión de la tierra que no sean sostenibles fracasarán de manera evidente”, subrayó Gnacadja.
Un estudio sobre el cambio climático indica que para el 2080 la capacidad de producción agrícola global podría reducirse en aproximadamente un 16 por ciento si se prescinde de la fertilización por carbón y en un 3 por ciento si ésta se utiliza. La conversión de la tierra en usos no sostenibles puede exacerbar el círculo vicioso de la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.
“La degradación de la tierra debilita la fertilidad del suelo, perturba el equilibrio del ciclo del agua y contribuye a la inseguridad alimentaria, el hambre y la pobreza, así como a la migración forzosa. Hacer frente a esta situación compleja requiere una respuesta global con el fin de aumentar la productividad de los ecosistemas terrestres y de hacer de la producción agrícola sostenible una prioridad a través de políticas a favor de los pobres con vistas a la adaptación al cambio climático y a la protección de la biodiversidad”, aseguró el Secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
Según la ONU, las tierras secas ocupan un 41 por ciento de la superficie del planeta, y en ellas habitan más de 2.000 millones de personas, un 90 por ciento en países en desarrollo, en condiciones económicas y sociales de máxima pobreza.
El suelo como depósito de carbono
En estos días, la Comisión Europea (CE) celebró una Conferencia de alto nivel sobre la relación entre suelo y cambio climático y el papel de la gestión del suelo en la mitigación y adaptación a ese fenómeno.
La materia orgánica realiza una función fundamental en el mantenimiento de la fertilidad del suelo, la retención del agua, el sostenimiento de la biodiversidad y la regulación del ciclo global del carbono. Pero la materia orgánica se está reduciendo y por ello en la Conferencia se habló de las enormes cantidades de carbono que se han perdido en la atmósfera en los últimos años.
Los miembros del Parlamento Europeo, el Presidente del Consejo de Medio Ambiente y otros participantes destacados reconocieron que tiene que reforzarse la función del suelo como depósito de carbono. También debatieron una serie de opciones estratégicas para conseguirlo, y abogaron por la adopción de una directiva sobre protección del suelo basada en la Directiva marco sobre esa cuestión, que el Consejo bloqueó en diciembre del pasado año.
A este respecto, el Comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, afirmó: “En nuestros suelos están almacenadas 70 000 millones de toneladas de carbono, y cualquier pérdida, por mínima que sea, puede tener efectos muy importantes sobre nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Insto, por tanto, al Consejo, a que reconozca la importancia del suelo para la sostenibilidad de toda Europa, y a que reconsidere la necesidad de proteger este valiosísimo recurso con legislación europea”.
Los suelos de la UE contienen más de 70.000 millones de toneladas de carbono orgánico, y la liberación, incluso de una pequeña fracción, podría anular las reducciones de emisiones realizadas en otros sectores. Los suelos del Reino Unido, por ejemplo, han perdido en los últimos 25 años 13 millones de toneladas de carbono.
El suelo está perdiendo materia orgánica por varias razones, por ejemplo los cambios a largo plazo en las prácticas de gestión de las tierras, la evolución de las técnicas de gestión del suelo, la modificación del régimen pluviométrico y el aumento de las temperaturas.
A manera de conclusión, la CNULD recuerda un viejo consejo de hace casi cinco mil años: “Nuestra supervivencia depende de este puñado de suelo. Trátalo con cariño y producirá nuestro alimento, nuestro combustible y nuestro cobijo y nos rodeará con su belleza. Abusa de él y el suelo colapsará y morirá, llevándose consigo a toda la humanidad”.
Más información en: www.unccd.int/
BIOCULTURA ABRE SUS PUERTAS EN BARCELONA DEL 8 AL 11 DE MAYO
La empresa Maderas Nobles plantará el bosque con el que Biocultura compensará las emisiones de CO2 derivadas de la feria.
Barcelona, 8/5/2008, (Ecoestrategia).- Biocultura abrirá sus puertas hasta el domingo 11 de mayo, con nuevas propuestas para llevar a la práctica un estilo de vida basado en la cultura biológica, a través de más de 200 actividades, 700 expositores y 14.000 referencias de productos biológicos, organizados entre el pabellón de alimentación y el pabellón multisectores que incluye: Bioconstrucción, energías renovables, y vestimenta, entre otras.
La alimentación biológica abarca este año un 45% del espacio del recinto ferial, con 14.000 referencias de productos certificados, que incluyen el jamón de Jabugo; los quesos de cabra de la Casa Cati (Castellón), entre los que destacan el Cati Servilleta (premiado como mejor queso de España), el de romero y el trufado; quesos de oveja tiernos, curados y semi-curados de El Entremiso del Bonillo, SL (Albacete); aceite de oliva, vino y aceitunas de Casa Pareja (Murcia); y pan ecológico artesano elaborado por Fermentus Panem.
Biocultura sigue en la línea de acercar la producción biológica al ciudadano y ofrecer pautas para un estilo de vida más calmado o slow, que permita superar el ritmo vertiginoso y estresante en el que se ha sumergido nuestra sociedad.
En numerosas ocasiones se ha atribuido el lento, aunque continuado, incremento de la demanda de productos biológicos en España al desconocimiento, y Biocultura pretende seguir contribuyendo a fomentar e informar para superar la media de 8 euros que gasta el ciudadano español en este tipo de productos, y encaminarnos a la media europea de 30 euros.
Biocultura también plantará árboles
Biocultura, la feria alternativa de productos ecológicos y consumo responsable, quiere compensar las emisiones de CO2 que la organización de la feria causará a la atmósfera. Para ello, este año destinará el 0,7% de la recaudación a comprar árboles.
Será la empresa agroforestal Maderas Nobles de la Sierra del Segura la que se ocupará de plantarlos y cuidarlos durante los próximos 40 años, con las técnicas de permacultura y agricultura ecológica que aplican en sus plantaciones desde que iniciaron su actividad empresarial hace ocho años.
Biocultura responde así a la propuesta de Maderas Nobles que hace un par de años lanzó la campaña ResponsARBOLidad, + Árboles x un buen clima con la que pretende implicar a empresas, ciudadanos, ayuntamientos e instituciones en la lucha contra el cambio climático.
Practicar la ResponsARBOLidad consiste, según los organizadores, en calcular, reducir y compensar nuestras emisiones contaminantes con la ayuda de los árboles, convertidos en aliados en la lucha contra el calentamiento global, gracias a su capacidad para secuestrar de la atmósfera el CO2 y convertirlo en oxígeno, agua y suelo fértil.
En la última edición de Biocultura, en Barcelona, las emisiones de CO2 originadas por el transporte de visitantes al recinto ferial superaron las 400 toneladas. Para reducirlas, la organización de la feria propone el empleo de transporte público y el fomento de la bicicleta. Biocultura, además posibilitará la recogida selectiva de basura durante la feria y fomentará el uso de materiales reciclables.
El presidente de Slow Food estará BioCultura
El domingo 11 de mayo el presidente de Slow Food estará en BioCultura. Su objetivo será atraer la atención sobre la cuestión agroalimentaria, en particular sobre los riesgos que comportan los OGMs y la pérdida de biodiversidad, e incrementar la red asociativa en España.
Biocultura, la feria más importante de España en temas de agricultura ecológica, espera la participación de 700 expositores y más de 140.000 visitantes. Este evento es también la referencia multisectorial de los productos y servicios relacionados con el medio ambiente y la calidad de vida, del consumo responsable y la zona libre de transgénicos del estado español.
Más información en: www.vidasana.org www.biocultura.org www.maderasnobles.net
Guerra contra el hambre NACIONES UNIDAS PRESENTA UNA ESTRATEGIA PARA HACER FRENTE A LA CRISIS MUNDIAL DE ALIMENTOS
Los países del Sur necesitan de la comunidad internacional 1.700 millones de dólares para aumentar su producción agrícola y ganadera. Los niños son las principales víctimas de la situación actual.
Naciones Unidas, 1/5/2008, (Ecoestrategia).- La Organización de Naciones Unidas (ONU), a través de su Secretario General y varias de sus agencias especializadas, presentó esta semana una estrategia para hacer frente a la crisis mundial de alimentos, principalmente a la escasez de cereales, que actualmente afecta a millones de personas en el planeta y amenaza con provocar un problema social global sin precedentes.
La utilización de parte de la producción agrícola mundial para la fabricación de biocombustibles y el aumento del consumo por parte de las economías emergentes (China e India) ha dado origen a la situación actual de aparente escasez y encarecimiento real de los alimentos.
El secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, informó que la primera parte de esta estrategia consiste en cubrir los 755 millones de dólares adicionales que ha solicitado el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para poder continuar sus tareas de asistencia a la población más necesitada en todo el mundo a lo largo de este año 2008.
En segundo lugar, se busca reunir, por parte de la comunidad internacional, la suma de 1.700 millones de dólares para la distribución de semillas, fertilizantes y alimentos para el ganado en los países con déficit alimentario, de modo que puedan aumentar su producción agrícola y ganadera y así alcanzar la autosuficiencia a mediano plazo.
Ban Ki-moon presidió en estos días una reunión de la Junta de Directores Ejecutivos del Sistema de Naciones Unidas en Berna (Suiza), en la que se acordó la adopción de estas medidas de corto, mediano y largo plazo.
“Nuestra más urgente prioridad debe ser alimentar a los hambrientos. Para ello, hacemos un llamado a la comunidad internacional, y en especial a los países desarrollados, a satisfacer inmediatamente y en su totalidad la solicitud de emergencia de 755 millones de dólares hecha por el PMA. Si no se obtienen esos fondos, afrontamos el riesgo de una hambruna generalizada, además de desnutrición y disturbios sociales sin precedentes”, advirtió el Secretario General de la ONU.
Arma de doble filo
Al referirse a la escasez mundial de alimentos, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, aseguró que el alza en el precio de los productos básicos para la alimentación debe ser abordada de manera doble.
Por un lado se necesitan políticas y programas para asistir a los millones de pobres cuyos medios de subsistencia se encuentran amenazados, dijo el alto funcionario de la FAO. Por el otro, se debe ayudar a los campesinos en el mundo en desarrollo a sacar partido de la nueva situación.
Diouf advirtió que los precios elevados de los alimentos agravan la inseguridad alimentaria y crean tensiones sociales. También existe el peligro de que la emergencia haga sombra a las cuestiones a largo plazo.
La cuestión de la carestía será debatida en la Conferencia de alto nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y los Retos del Cambio Climático y la Bioenergía, que se celebrará entre en Roma, el próximo mes de junio.
La conferencia tendrá entre sus objetivos identificar los nuevos retos para la seguridad alimentaria mundial, la oferta y la demanda, las políticas y la estructura del mercado, buscando al mismo tiempo una mejor comprensión de las relaciones existentes entre seguridad alimentaria, cambio climático y bioenergía.
“Espero que cuando realicemos la Cumbre de Jefes de Estado o de Gobierno en Roma del 3 al 5 de junio, no solamente discutamos las emergencias inmediatas, sino que nos concentremos en los problemas fundamentales de seguridad alimentaria, particularmente la necesidad de aumentar la producción en los países pobres”, concluyó el titular de la FAO.
Los niños serán los principales perjudicados
En este escenario mundial la voz de alarma más urgente proviene del Programa Mundial de Alimentos (PMA), cuyos portavoces explicaron que toda una generación de niños no podrá crecer adecuadamente debido al alto costo de los alimentos porque se reducirán sus porciones o comerán menos veces al día.
“Aún privar temporalmente a los niños de los nutrientes que necesitan para crecer puede atrofiar su crecimiento físico y su potencial intelectual”, agregó el organismo de la ONU, subrayando que los efectos negativos de este problema ya no pueden revertirse.
El PMA, que se encuentra atravesando una crisis financiera y se verá obligado a recortar su asistencia a muchos grupos necesitados, citó como ejemplo un reciente estudio en Guatemala que demostró que los niños que recibieron suplementos nutricionales en los primeros dos años de vida tenían ingresos más elevados que otros.
Asimismo, la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Ann Veneran, enfatizó que ahora mismo “la prioridad es ayudar a los niños que ya están desnutridos y evitar que la situación de nutrición de las poblaciones afectadas se deteriore”.
Otros grupos afectados de manera grave por esta crisis alimentaria mundial son los que reciben asistencia humanitaria, así como también los huérfanos, las personas infectadas con el VIH-SIDA y los refugiados.
Financiación rápida para los más afectados
Por su parte el Banco Mundial (BM), que también participó en la reunión especial convocada por la ONU para buscar soluciones a esta situación, anunció que ha creado un sistema de financiamiento rápido para apoyar a los países más vulnerables a los altos precios actuales de los alimentos.
El presidente del BM, Robert Zoellick, declaró en Berna que este sistema también ofrecería términos más flexibles de financiación para las economías de renta baja o media que afronten una crisis alimentaria. El Banco también ha duplicado la asignación de recursos para créditos agrícolas en África para los próximos doce meses, a 800 millones de dólares.
Zoellick urgió a los países productores a no recurrir a la suspensión de exportaciones. “Estos controles estimulan la acumulación de productos y el aumento de precios, además de hacerle daño a los pobres de todo el mundo que luchan por poder comer”, puntualizó.
El presidente del Banco Mundial recordó que para 2.000 millones de personas el coste de la comida es cada vez más difícil de pagar y que otros 100 millones han pasado a ser pobres en los últimos dos años a causa del alza de precios de los víveres.
El equipo de tareas creado por la ONU para afrontar la crisis derivada del alto precio de los alimentos está conformado por los líderes de los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas y de las instituciones Bretton Woods (FMI, BM), así como por expertos de la Organización y figuras líderes de la comunidad internacional.
El grupo tendrá dos coordinadores: en Nueva York, el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, John Holmes; y en Ginebra, el coordinador de Naciones Unidas contra la Influenza, David Nabarro.
Un informe completo sobre la situación alimentaria actual puede consultarse en: http://www.fao.org/worldfoodsituation/inicio.html?L=2
Advierten el Banco mundial y el Fondo Monetario Internacional 100 MILLONES DE PERSONAS EN LOS PAÍSES MÁS POBRES SE VERÁN AFECTADAS POR EL AUMENTO DEL PRECIO DE LOS ALIMENTOS
Desde marzo de 2007 los precios de la soja y el trigo han aumentado en 87% y 130%, respectivamente, mientras que las reservas mundiales de cereales están bajo mínimos.
Naciones Unidas, 18/4/2008, (Ecoestrategia).- Los principales organismos financieros internacionales, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertaron a la opinión pública sobre los efectos negativos que la escalada en el precio de los alimentos traerá consigo para la supervivencia de unos 100 millones de personas, principalmente en las naciones más pobres del planeta.
Al mismo tiempo, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) pidió “cambiar las reglas de la agricultura moderna, advirtiendo sobre las consecuencias del uso de biocombustibles y los organismos genéticamente modificados (OGM), y abogando por la recuperación de conocimientos agrícolas tradicionales.
En una conferencia de prensa celebrada esta semana en la ciudad de Washington, el presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, aseguró que: “Haciendo un análisis aproximado, calculamos que una duplicación de los precios de los alimentos en los últimos tres años podría sumir aun más en la pobreza a 100 millones de personas de países de ingreso bajo”.
El Presidente del Banco Mundial, reiteró su llamado a establecer un “Nuevo acuerdo para una política alimentaria mundial” que permita hacer frente a la crisis del precio de los alimentos. El acuerdo incluye un llamado a los gobiernos donantes a suministrar 500 millones de dólares para suplir el déficit inmediato que tiene el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
Por su parte, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, manifestó que la crisis provocada por el alza de los precios de los alimentos podría destruir muy rápidamente toda la asistencia brindada por este organismo a los países de ingreso bajo para abordar cuestiones económicas y financieras relacionadas con el desarrollo. Debido a la fuerte subida de los precios, es probable que muchos países pobres tengan un enorme déficit en la balanza comercial que podría perturbar sus economías.
¿Por qué es más cara la comida?
Según el informe conjunto presentado por el BM y el FMI, el aumento de la producción de biocombustibles ha contribuido al alza de precios de los alimentos. La preocupación por los precios del petróleo, la seguridad energética y el cambio climático han impulsado a los gobiernos a incrementar la producción y el uso de biodiesel, lo que ha dado lugar a una mayor demanda de materias primas entre las que figuran: trigo, soja, maíz y aceite de palma.
El incremento de los precios de los alimentos también se vincula con el aumento de los precios de la energía y los fertilizantes, la debilidad del dólar y las prohibiciones de las exportaciones.
El estudio titulado “Aumento del precio de los alimentos: Opciones en materia de políticas y respuesta del Banco Mundial”, reveló que los aumentos en los precios internacionales del trigo alcanzaron el 181% durante el período de 36 meses que concluyó en febrero de 2008.
Se espera que los precios de los cultivos alimentarios se mantengan elevados durante 2008 y 2009 y luego comiencen a descender, pero es probable que la mayoría de estos cultivos permanezcan hasta 2015 en niveles muy superiores a los de 2004.
“En algunos países, es probable que se reviertan los logros en la reducción de la pobreza que tanto costó conseguir. Como miembros de la comunidad internacional, debemos organizarnos no sólo para ofrecer asistencia inmediata, sino también para ayudar a los países a identificar las actividades y políticas adecuadas para reducir el impacto sobre los sectores más vulnerables del mundo”, concluyó el Presidente del Banco Mundial.
América Latina se verá muy afectada
El problema del aumento de los precios de los productos básicos y su repercusión en la seguridad alimentaria fue el tema central de la 30ª Conferencia Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El encuentro se llevó a cabo entre el 14 y el 18 de abril en Brasilia (Brasil).
El Director General de la FAO, Jacques Diouf, afirmó que “el alza de los precios de los alimentos puede aumentar el hambre, aunque dicha alza también podría beneficiar a millones de pequeños agricultores, hombres y mujeres, que producen alimentos para su consumo propio y venta en los mercados locales. Para aprovechar las oportunidades se precisan políticas consistentes y sostenibles, e inversiones en capital humano, infraestructura rural y otros bienes públicos”.
El principal problema para en la región latinoamericana es el acceso a los alimentos, en circunstancias de que la oferta de calorías diarias por persona supera en un 30 por ciento las necesidades alimentarias mínimas de toda la población. En el corto plazo es muy probable que la rápida expansión de la producción de biocombustibles a nivel mundial tenga efectos importantes en el sector agrícola de América Latina y el Caribe.
Lo anterior puede ocasionar cambios en la demanda, en el comercio exterior, en la asignación de insumos productivos (tierra, agua, capital, entre otros), y finalmente un aumento en los precios de los cultivos energéticos y tradicionales, poniendo en riesgo el acceso de los sectores más pobres a los alimentos.
Entre los periodos de 1990-1992 y 2002-2004, el porcentaje de la población subnutrida en América Latina y el Caribe bajó del 13% al 10%, lo que significa que más de siete millones de personas dejaron de vivir con hambre.
Sin embargo, este flagelo aún azota a 52,4 millones de personas que permanecen subnutridas en la Región, nueve millones de las cuales son niñas y niños menores de cinco años de edad. Dentro del esfuerzo por erradicar el hambre en toda América Latina y el Caribe, se propuso la meta intermedia de erradicar la desnutrición crónica infantil hasta 2015.
Recuperar la agricultura tradicional
También en estos días la UNESCO ha presentado un informe sobre el estado de la agricultura en el mundo. El estudio evalúa los desafíos del uso de biocombustibles, los cultivos transgénicos, la utilización de conocimientos tradicionales y las repercusiones del cambio climático. Su principal conclusión es la necesidad urgente de modificar las reglas de la agricultura moderna.
Para la UNESCO la situación es apremiante. Desde marzo de 2007 los precios de la soja y el trigo han aumentado en un 87% y un 130%, respectivamente, mientras que las reservas mundiales de cereales están bajo mínimos.
La “Evaluación Internacional de las Ciencias y Tecnologías Agrícolas para el Desarrollo” (IAASTD) prevé que los precios del arroz, el maíz y el trigo suban más aún, debido al aumento de la demanda –sobre todo en países como China y la India– y a su utilización como biocombustibles. Este incremento se produce en momentos en que, a nivel mundial, el 35% de las tierras cultivables gravemente deterioradas lo están debido a la actividad agrícola.
En África del Norte y Asia Central y Occidental, la biodiversidad agrícola es todavía única en su género, pero está desapareciendo. Estas regiones son especialmente vulnerables a los cambios climáticos y corren el riesgo de sufrir de escasez de recursos hídricos en los años venideros. En efecto, casi la mitad de sus recursos renovables de agua se hallan por debajo del umbral mínimo necesario para garantizar el desarrollo.
Por otra parte, el cambio climático puede intensificar considerablemente las corrientes migratorias. Se prevé que, de aquí a 2020, la cantidad de agua disponible por persona será dos tercios menor que en 1950, o incluso menos.
Más información sobre la crisis mundial de alimentos.
En el marco del Año Internacional de la Papa UN CONCURSO DE FOTOGRAFÍA PROMUEVE ESTE TUBÉRCULO CONTRA EL HAMBRE Y LA POBREZA
Más de la mitad de la cosecha mundial proviene de los países del Sur.
Naciones Unidas, 13/3/2008, (Ecoestrategia).- Un concurso mundial de fotografía para subrayar el papel de la patata como fuente de alimentos, empleo e ingresos en los países en desarrollo fue lanzado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Este evento se realiza en el marco de la celebración del Año Internacional de la Papa (AIP) de la ONU en 2008.
Este Año Internacional de la Papa se inició oficialmente en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el pasado 18 de octubre de 2007. Los actos de ese día fueron la ceremonia de inauguración oficial, realizada en la sala del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC), una actividad especial de apoyo para los asociados del AIP y una exposición sobre la papa y el AIP para el público en general.
En los próximos 20 años se prevé que la población mundial aumente en promedio 100 millones de personas al año. Más del 95% de este aumento se dará en los países en desarrollo, donde ya se ejerce una intensa presión sobre la tierra y el agua. Por lo tanto, el mundo afronta un desafío decisivo: garantizar la seguridad alimentaria a las generaciones de hoy y de mañana, a la vez que se protegen los recursos naturales básicos de los que todos dependemos. La papa formará parte importante de las actividades dirigidas a afrontar estos desafíos. La papa, también llamada patata, se consume en los Andes desde hace unos 8.000 años. Fue llevada a Europa por los españoles y se propagó rápidamente en todo el mundo. Hoy se cultivan papas en una superficie estimada de 195.000 kilómetros cuadrados de tierras agrícolas, desde la planicie de Yunnan en China hasta las tierras bajas subtropicales de la India, a las montañas ecuatoriales de Java y las estepas de Ucrania. En cuanto al volumen cosechado, el humilde tubérculo de la papa es el cuarto cultivo alimentario, con una producción en 2006 de casi 315 millones de toneladas. Más que la mitad de eso total fue cosechada en los país en desarrollo. Enfoque en un alimento mundial El Concurso Mundial de Fotografía AIP “Enfoque en un alimento mundial”, invita a los fotógrafos a capturar el espíritu del Año Internacional en imágenes que ilustren la biodiversidad de la papa, su cultivo, elaboración, comercialización, uso y consumo.
Patrocinado por Nikon Europa, el concurso fotográfico representa una oportunidad para los fotógrafos de mostrar trabajos previos o capturar imágenes nuevas que describan las numerosas actividades relacionadas con este cultivo vital.
El concurso cuenta con categorías separadas para los fotógrafos profesionales y aficionados, y aceptará imágenes digitales sueltas o “fotoreportajes”, de entre cuatro y ocho imágenes relacionadas entre sí, ya sea en blanco y negro o en color. Los participantes pueden hacer llegar sus imágenes en formato digital subiéndolas en Internet o bien enviándolas en un CD por correo.
El comité de selección que elegirá las fotos ganadoras incluye algunos de los fotógrafos profesionales más importantes del mundo. Los ganadores en la categoría profesional y en la de aficionados recibirán premios en metálico que suman 11.000 dólares, así como cámaras Nikon. El plazo máximo para presentar trabajos es el próximo 1 de septiembre de 2008.
El concurso Enfoque en un alimento mundial, pretende contribuir al cumplimiento de dos de los principales objetivos del Año Internacional de la Papa: crear conciencia de la importancia de la papa como alimento en los países en desarrollo, y promover la investigación y el desarrollo de los sistemas de producción de papa para ayudar al cumplimiento de los Objetivos de desarrollo del Milenio. Ventajas del consumo de papa Los expertos consideran que la papa debería ser un importante elemento de las estrategias destinadas a proporcionar alimentos nutritivos a las personas pobres que pasan hambre. Es idónea para producirse donde la tierra es limitada y la mano de obra abundante, condiciones que caracterizan a una gran parte del mundo en desarrollo. La papa produce un alimento más nutritivo en menos tiempo, con menos tierra y en climas más difíciles que cualquier otro cultivo importante. Hasta un 85% de la planta es comestible para las personas, en comparación con el 50% en el caso de los cereales. Igualmente, tienen muchos carbohidratos, por lo cual son una buena fuente de energía. Tienen el contenido más elevado de proteínas (en torno al 2,1% del peso del producto fresco) de la familia de los cultivos de raíces y tubérculos, y sus proteínas son de una calidad razonablemente buena, ya que sus aminoácidos corresponden a las necesidades humanas. Además tienen abundante vitamina C. una papa mediana contiene cerca de la mitad de la ingesta diaria recomendada, y contienen una quinta parte del valor recomendado diario de potasio. Por otra parte, la producción mundial de papas ha aumentando a una tasa media anual del 4,5% en los últimos 10 años, y ha superado el crecimiento de la producción de muchos otros importantes productos alimentarios en los países en desarrollo, particularmente en Asia. Si bien en Europa ha disminuido el consumo de papas, éste ha aumentado en el mundo en desarrollo, de menos de 10 kilogramos per capita en 1961-1963 a 21.53 kilogramos en 2003. Si bien el consumo de papas en los países en desarrollo sigue siendo muy inferior que en Europa (93 kilogramos al año), todo indica que en el futuro aumentará considerablemente. Toda la información sobre este concurso.
1.400 especies son potencialmente consumibles CRECE EL COMERCIO MUNDIAL DE INSECTOS COMESTIBLES
Pueden tener la misma cantidad de proteínas que la carne o el pescado.
27/2/2007, (Ecoestrategia).- Aunque a algunos occidentales pueda parecerles algo repulsivo, el consumo humano de insectos es una realidad muy común hoy en día en muchas partes del mundo. Al menos 527 insectos diferentes son consumidos habitualmente en 36 países de África; al igual que en 29 países de Asia y 23 en América, según informa la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
En un seminario internacional sobre el comercio mundial de insectos comestibles, realizado recientemente en Tailandia (uno de los principales países productores de este tipo de alimentos), se calculó que existen alrededor de 1.400 especies que podrían consumirse con grandes posibilidades a nivel nutricional.
De los centenares de especies de insectos utilizados como alimento humano, los más comunes pertenecen a cuatro grupos principales: escarabajos; hormigas, abejas y avispas; saltamontes y grillos; y polillas y mariposas. Como fuente alimentaria, los insectos son altamente nutritivos: algunos tienen tantas proteínas como la carne y el pescado.
En algunas zonas, los insectos se consumen de forma ocasional como “alimento de emergencia” para evitar la inanición. Pero en la mayoría de las regiones en las que los insectos se utilizan con fines alimentarios, forman parte habitualmente de la dieta y son considerados un manjar.
Un negocio lucrativo
Además de su valor nutricional, muchos expertos ven en los insectos comestibles un gran potencial para suministrar ingresos y empleos a la población rural que captura, cría, trata, transporta y comercializa los insectos.
Este potencial puede aumentarse mediante la promoción y la adopción de los estándares de la moderna tecnología alimentaria para los insectos comestibles que se venden vivos, desecados, ahumados, asados o en cualquier otra forma. Sin embargo, se tiene que tener cuidado para asegurar que los insectos sean higiénicamente inocuos para el consumo humano y no contengan cantidades excesivas de residuos químicos, como insecticidas.
La recolección de insectos comestibles es una buena fuente de ingresos en los países del Sur, en especial para las mujeres, ya que requiere una escasa inversión si se recogen a mano. Es muy frecuente encontrar insectos en los mercados locales de las aldeas, mientras que algunas especies más codiciadas, como las orugas Sapelli, llegan a los mercados urbanos y a los restaurantes.
El comercio transfronterizo de insectos comestibles es importante en países como Sudán y Nigeria. Se exportan en menor volumen a Francia y Bélgica, dos países que, según la FAO, importan al año alrededor de 5 y 3 toneladas, respectivamente, de un tipo de oruga seca procedente de la República Democrática del Congo. Las exportaciones anuales a Bélgica tienen un valor de 41.500 dólares.
Sabrosos y alimenticios
Según el experto de la FAO, Paul Vantomme, 100 gramos de orugas secas contienen cerca de 53 gramos de proteínas, un 15 por ciento de grasas y alrededor del 17 por ciento de carbohidratos. Su valor energético ronda las 430 kilocalorías por cada 100 gramos. Los insectos además tienen una mayor proporción de proteínas y grasas que la carne de bovino y el pescado, y un elevado nivel de energía.
Según la especie de que se trate, las orugas contienen abundantes minerales, por ejemplo: potasio, calcio, magnesio, zinc, fósforo y hierro, además de diversas vitaminas. La investigación revela que 100 gramos de insectos proporcionan más del 100 por ciento de las necesidades diarias de los respectivos minerales y vitaminas.
"Debido a su elevado valor nutricional, en algunas regiones se utiliza la harina de orugas en la alimentación infantil para combatir la malnutrición", explicó Paul Vantomme. "Al contrario de lo que podría pensarse, en muchas regiones las orugas no representan un alimento que se consume en situaciones de emergencia, sino que forman parte integral de la alimentación cotidiana, de acuerdo a su disponibilidad estacional. Son consideradas un manjar", añadió el especialista.
Protegiendo el bosque