Campaña “Salvemos nuestras semillas” 25 MILLONES DE PERSONAS SE MOVILIZAN EN EUROPA CONTRA LOS CULTIVOS TRANSGÉNICOS
5/2/2010, (Ecoestrategia-IPS).- 300 organizaciones no gubernamentales que agrupan a 25 millones de miembros están llevando a cabo la campaña “Salvemos nuestras semillas” (Save our seeds), una iniciativa que lucha por mantener en Europa los cultivos convencionales y orgánicos libres de organismos genéticamente modificados (OGM).
Para tal fin, este movimiento ha presentado a la Comisión Europea (CE), órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE), una petición para restringir el uso de organismos genéticamente modificados y evitar así la contaminación “accidental o técnicamente evitable” de semillas puras que son, según las ONGs, “la base de la seguridad alimentaria y el patrimonio más antiguo de la humanidad”.
Esta petición ha sido respaldad también con la firma de otros 300 mil ciudadanos europeos que no son miembros de las organizaciones que conforman “Salvemos nuestras semillas”, como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, el Sindicato Agrario Vasco, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, o la Confederación de Consumidores y Usuarios, en el caso de España.
Según el ecologista alemán Benedikt Haerlin, director de la campaña global “Salvemos nuestras semillas”, la biodiversidad, ya en rápido declive a consecuencia del cambio climático y de la agricultura intensiva, padece también la amenaza de la modificación genética de semillas, dado que está al inicio de la cadena agrícola y puede propagarse por toda ella”.
Los organismos genéticamente modificados son aquellos cuyo material genético es manipulado en laboratorios donde han sido diseñados o alterados deliberadamente con el fin de otorgarle alguna característica específica. Comúnmente se los denomina transgénicos y son creados artificialmente por ingenieros genéticos.
En declaraciones a la agencia informativa IPS, el líder ambientalista afirmó que “el impacto más importante de la agricultura transgénica radica en las condiciones sociales y económicas de los cultivadores. En general, vuelve a los cultivadores dependientes del gran negocio agroquímico, y también provoca conflictos entre campesinos y propietarios de la tierra”.
Contaminación transgénica
En septiembre del año 2004, la Comisión Europea buscó la aprobación de una directiva que permitiera hasta 0,7 por ciento de organismos genéticamente modificados en las semillas de maíz y canola (planta utilizada para la elaboración de aceite vegetal y biodiesel) sin etiquetar.
Pero tras feroces protestas de agricultores orgánicos y entidades ambientalistas la Comisión Europea se vio obligada a retirar la propuesta. Desde entonces, el órgano de la UE no ha presentado ninguna recomendación nueva.
Algunos comisarios, como Stavros Dimas, que entre 2004 y 2009 estuvo a cargo del Medio Ambiente, incluso cuestionaron que fueran necesarios los topes. Aunque el mandato de la actual Comisión terminó en octubre, Dimas todavía se desempeña como comisario ambiental hasta que se aprueben nuevas autoridades.
Según Haerlin, decir que esa contaminación con transgénicos es “accidental o técnicamente inevitable” es engañoso. “Para forraje o incluso para alimentos, que la contaminación genética inferior a 0,9 por ciento no esté declarada puede ser aceptable. Por lo menos, puedo estar seguro de que esa contaminación no se extenderá a otras áreas de la vida”.
Pero no ocurre lo mismo en el caso de las semillas, explicó Haerlin. “Las semillas transgénicas pueden contaminar los cultivos de campesinos y granjeros que se oponen a ellas. Luego de la contaminación, se verán obligados a demostrar el origen de la contaminación”, señaló el ecologista.
“Los agricultores que usan lo que creen son semillas orgánicas, pero que han sido genéticamente contaminadas, continuarán usando parte del cultivo contaminado como semillas para la siguiente temporada, y multiplicarán y propagarán la contaminación”, sostuvo Benedikt Haerlin.
Acusan a las multinacionales
Haerlin, quien también trabaja en la Fundación Alemana para el Futuro de la Agricultura, acusó además a los gigantes agroquímicos que controlan el mercado de semillas transgénicas de usar “las puertas traseras y la mala legislación para colocar sus semillas en el mercado. Saben que de otro modo no venderían sus semillas”.
Advirtió que la investigación y el desarrollo en la agricultura tiene lugar “cada vez más sólo en los laboratorios químicos, y no en el campo, y se concentran en apenas un puñado de empresas”. Por esta causa, las semillas orgánicas tradicionales están desapareciendo, con unas consecuencias ambientales enormes y extremadamente peligrosas.
Según expertos en ambiente y agricultura, hace 25 años había por lo menos 7.000 productores de semillas en todo el mundo, y ninguno de ellos controlaba más de uno por ciento del mercado global. Actualmente, luego de una serie de adquisiciones, 10 importantes multinacionales de la bioquímica, entre ellas Monsanto, DuPont-Pioneer, Syngenta, Bayer Cropscience, BASF y Dow AgroSciences, controlan más de 50 por ciento del mercado de las semillas.
“A fin de mejorar sus ganancias, todas ellas aplican una estrategia para incrementar su control del mercado: imponen a los agricultores de todo el mundo la llamada integración vertical de insumos, desde semillas hasta fertilizantes y pesticidas, todos de una misma marca”, explicó Haerlin.
El objetivo final de la campaña “Salvemos nuestras semillas”, es lograr la prohibición de las semillas transgénicas.
Más información en: http://www.saveourseeds.org/int/spain/
Aporte del pastoreo para frenar el cambio climático LOS PASTIZALES TAMBIÉN POSEEN LA CAPACIDAD DE RETENER EL CO2
Naciones Unidas, 15/1/2010, (Ecoestrategia).- Cuando se habla de la absorción de CO2 siembre se hace referencia a la capacidad que tienen los bosques para la captura de carbono. Sin embargo, los pastizales también tienen un enorme potencial sin explotar para mitigar el cambio climático al absorber y almacenar CO2, según un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Según el documento titulado Review of Evidence on Drylands Pastoral Systems and Climate Change (Estudio de las evidencias sobre los sistemas pastoriles en áreas de secano y el cambio climático), los pastos y las tierras de pastoreo representan un sumidero de carbono que podría superar al que ofrecen los bosques, si se utiliza adecuadamente.
Los 3 400 millones de hectáreas de pastizales -que cubren cerca del 30 por ciento de la superficie terrestre libre de hielo y suponen el 70 por ciento de las tierras agrícolas- pueden desempeñar un papel clave a favor de la adaptación y para reducir la vulnerabilidad al cambio climático de más de mil millones de personas que dependen de la ganadería para vivir,
“El mundo tendrá que utilizar todas las opciones para contener el calentamiento global dentro de los dos grados centígrados. La agricultura y el uso de la tierra tienen el potencial de ayudar a minimizar las emisiones netas de gases de efecto invernadero a través de prácticas precisas, en especial almacenar carbono en el suelo y la biomasa”, aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Müller.
“Estas prácticas pueden incrementar al mismo tiempo la productividad y la capacidad de resistencia de la agricultura, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza”, añadió MUller.
Sensibles a la degradación del suelo
Hoy en día se calcula que las tierras de pastoreo almacenan el 30 por ciento del carbono del suelo a nivel mundial, además de la cantidad sustancial del carbono de superficie que almacenan árboles, matorrales, arbustos y hierbas. Pero son muy sensibles a la degradación del suelo, que afecta al 70 por ciento de los pastos como consecuencia del sobrepastoreo, la salinización, la acidificación y otros procesos.
La presión sobre los suelos se está también incrementando para poder atender la creciente demanda de carne y productos lácteos.
La mejora de las practicas de gestión para restaurar la materia orgánica en los suelos de los pastizales, reducir la erosión y disminuir las pérdidas derivadas de la quema y el sobrepastoreo puede por tanto ayudar a retener cantidades mayores de carbono, que según algunas estimaciones podrían alcanzar los mil millones de toneladas. Pero ello requeriría un esfuerzo enérgico y coordinado a nivel global y los fondos adecuados.
Un objetivo realizable de inmediato sería dedicar entre el 5 y el 10 por ciento de las tierras de pastoreo a nivel mundial al secuestro de carbono para 2020, lo que supondría almacenar 184 millones de toneladas de carbono anuales.
La FAO señala que es igualmente necesario superar las barreras sociopolíticas y económicas. Entre ellas figuran las cuestiones relacionadas con la tenencia de la tierra, la propiedad comunal y la privatización, la competencia con la agricultura y la falta de servicios de educación y sanidad para los pastores nómadas o que cambian de zona.
Defensa contra la sequía
Incrementar la cantidad de carbono retenida en los pastizales puede ayudar a las poblaciones dedicadas al pastoreo a adaptarse al cambio climático, ya que el carbono añadido mejora la capacidad de retención del agua del suelo y con ello su capacidad para resistir las sequías.
Otra consideración es la defensa de la biodiversidad. Según algunos cálculos, el potencial de biodiversidad de los pastizales es tan solo ligeramente inferior al de los bosques. Pero existen evidencias de que el número de especies de animales y plantas y de microorganismos que residen en las tierras de pastoreo está disminuyendo en forma alarmante a causa de la gestión inadecuada, el cambio de usos del suelo y -de forma más reciente- a causa del cambio climático.
El informe sugiere que las medidas para promover una mejor gestión de los pastizales deben incluir el pago por servicios ambientales, que incluye compensaciones económicas e incentivos no económicos como la creación de capacidad y el compartir conocimientos.
El incremento del acceso a los mecanismos de desarrollo y financiación existentes, tales como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), debería facilitarse a los esfuerzos que contribuyen al uso sostenible de los pastizales y restablecen su potencial de almacenar carbono.
Además de la mitigación del cambio climático, estos esfuerzos contribuirán también a la adaptación al cambio climático y la mejora de los medios de subsistencia de las poblaciones pastoriles y agropastoriles.
El informe (en inglés), puede leerse en: ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/012/i1135e/i1135e00.pdf
Se avecina un “océano de cambios” para el recurso pesquero LA PESCA Y LA ACUICULTURA CORREN MÚLTIPLES RIESGOS A CAUSA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Naciones Unidas, 18/12/2009, (Ecoestrategia).- La pesca de captura marina, que se enfrenta ya a múltiples dificultades debido a la sobrepesca, la pérdida de hábitats y una gestión endeble, está mal posicionada para hacer frente a los problemas que se derivan del cambio climático, según adviertió un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Los pequeños Estados insulares en desarrollo -que dependen de la pesca y la acuicultura para más del 50 por ciento de su aporte de proteínas animales- se encuentran en una posición particularmente vulnerable.
La pesca continental (el 90 por ciento de la cual se practica en África y Asia) se encuentra igualmente en peligro, según el estudio de la FAO, lo que supone una amenaza para el suministro de alimentos y los medios de subsistencia de algunas de las poblaciones más pobres del mundo.
Está previsto que el calentamiento en África y Asia central se sitúe por encima de la media mundial y algunas predicciones sugieren que en 2100 se percibirán efectos negativos importantes en el 25 por ciento de los ecosistemas acuáticos interiores de África.
De la misma forma, la piscicultura resultará también afectada. Cerca del 65 por ciento de la acuicultura es interior y se concentra sobre todo en las regiones tropicales y subtropicales de Asia, a menudo en las áreas deltaicas de ríos importantes y en los niveles medio a superior de las zonas de mareas. El aumento del nivel del mar durante las próximas décadas incrementará la salinidad de aguas arriba, afectando a las piscifactorías.
La previsión es posible
El estudio “Implicaciones del cambio climático en la pesca y la acuicultura”, con aportaciones de expertos de todo el mundo -incluyendo organismos como el Centro Mundial de Pesca y GLOBEC Internacional-, es uno de los análisis más completos realizados hasta hoy de los conocimientos científicos sobre el impacto del calentamiento global en la actividad pesquera y acuícola.
Basado en cerca de 500 trabajos científicos, el escenario que describe el estudio de la FAO es el de un sector ya de por sí vulnerable que se enfrenta a cambios generalizados y a menudo profundos.
Según el organismo de la ONU, algunos impactos genéricos en los sistemas acuáticos y marinos como resultado de cambios a gran escala relacionados con la temperatura, los vientos y la acidificación, pueden ser previstos “con un grado elevado de fiabilidad”.
“En un período de tiempo rápido" de pocos años, el aumento de las temperaturas impactará en la fisiología de los peces, debido a un menor transporte de oxígeno a los tejidos a temperaturas más elevadas. Ello resultará en cambios en la distribución, tanto de las especies de agua dulce como de las especies marinas. La mayoría de estas últimas serán empujadas hacia los polos, con una expansión de las especies de aguas templadas y una contracción de las de agua fría.
Debido a que la mayoría de los animales acuáticos son de sangre fría, sus tasas de metabolismo se ven muy afectadas por las condiciones ambientales, en especial la temperatura. Los cambios en la temperatura pueden tener una influencia importante en los ciclos reproductivos del pescado, incluyendo la velocidad a la que alcanzan su madurez sexual, el momento del desove y el tamaño de los huevos.
Además de los cambios en los lugares donde se encuentran los peces, hay un "grado elevado de seguridad" de que el cambio climático provocará cambios en su abundancia y también en el “reclutamiento”, procesos en el ciclo vital mediante los cuales los peces jóvenes alcanzan la madurez.
Lugares problemáticos
Las poblaciones de peces que viven en las regiones polares podrían incrementarse con temperaturas más cálidas, mientras que las poblaciones en las regiones ecuatoriales sufrirán un descenso. En la piscicultura, los incrementos de temperatura en las zonas templadas podrían exceder el margen óptimo para muchos de los organismos que se cultivan hoy en día.
El bacalao del Atlántico Norte, que ha supuesto durante décadas una pesca problemática, sufrirá un gran impacto. Las fluctuaciones en el plancton relacionadas con la temperatura están afectando ya las tasas de supervivencia de los ejemplares jóvenes. Las poblaciones de bacalao en las áreas del Golfo de Maine y el Georges Bank se encuentran en los límites meridionales de esta especie y son particularmente vulnerables.
Los modelos de proyección señalan que la supervivencia en el Golfo de Maine declinará. De forma similar, las simulaciones indican que un incremento de temperaturas en el Atlántico nororiental conducirá a un descenso en las poblaciones del Mar del Norte. Las especies adaptadas al frío y a márgenes estrechos de temperaturas, como el salmón del Atlántico, “pueden ser erradicadas de sus hábitats actuales debido al impacto combinado del calentamiento, cambios en los hábitats, la introducción de competidores y predadores y el incremento del parasitismo”, señala el informe.
El krill antártico ha sufrido ya un descenso de entre el 38-75 por ciento por década desde 1976, probablemente como resultado de la reducción en hielo marino invernal alrededor de la península antártica occidental. Este hecho tiene importantes implicaciones para la cadena alimentaria de los océanos meridionales, ya que el krill es un alimento básico para pingüinos, focas y ballenas.
Desde hace tiempo se advierte que los arrecifes de coral están particularmente amenazados por el cambio climático, debido al aumento de las temperaturas, la acidez, la intensidad de las tormentas y la subida del nivel del mar. Los arrecifes coralinos son el hábitat de una cuarta parte de todas las especies marinas y fuente importante de proteínas e ingresos para muchos países en desarrollo.
Sector crucial para millones de pobres del mundo
Cerca de 520 millones de personas dependen de la pesca y la acuicultura para obtener proteínas e ingresos. Para los 400 millones más pobres, el pescado les aporta la mitad o más de la proteína animal y de los minerales de su dieta.
Muchas comunidades costeras y de pescadores subsisten ya en condiciones precarias y vulnerables debido a la pobreza rural y el subdesarrollo, con su bienestar amenazado por la sobrexplotación de los recursos pesqueros y la degradación de los ecosistemas.
Un asunto crucial, según el informe, es la forma en que estas comunidades podrán adaptarse a los cambios. Por ejemplo, mientras que muchas pesquerías costeras de África no deberán enfrentarse a impactos de gran envergadura, la "capacidad de adaptación" de la región frente al cambio climático es baja, haciendo que las comunidades sean muy vulnerables incluso ante cambios menores en el clima y las temperaturas.
“Se necesitan medidas de adaptación urgentes en respuesta a las oportunidades y amenazas para el suministro de alimentos y medios de subsistencia provocadas por las variaciones del clima”, concluye el documento de la FAO.
Otra agricultura es posible y necesaria EL DÍA INTERNACIONAL POR EL NO USO DE AGROTÓXICOS RECUERDA A LAS VÍCTIMAS DE BHOPAL
Málaga, 4/12/2009, (Ecoestrategia).- Esta semana se conmemoró en la mayor parte de los países del mundo el Día Internacional por el no uso de agroquímicos para hacer un llamado de atención, especialmente a las autoridades, sobre los graves problemas sanitarios y ambientales que genera el empleo de agrotóxicos a nivel global.
Esta fecha fue establecida por las 400 organizaciones miembros de la Red de Acción en Plaguicidas, PAN Internacional (Pesticide Action Network) en memoria de más de 30.000 personas fallecidas en Bophal, India, debido al escape de 27 toneladas del gas tóxico metil isocianato, utilizado por la transnacional agroquímica Union Carbide para fabricar plaguicidas. Esta catástrofe ocurrida el 3 de diciembre de 1984, hace ya 25 años, estremeció al mundo.
La Red de Acción de Plaguicidas América Latina (RAPAL), señala que “lamentablemente se han producido muchos otros accidentes graves desde que se impuso un modelo de producción agrícola basada en monocultivos y con un uso intensivo de agrotóxicos. Esto ha contaminado el aire, los suelos, las aguas y los alimentos causando profundos desequilibrios en los ecosistemas, graves impactos en la biodiversidad, deforestación y pérdida de la fertilidad de los suelos”.
El mayor costo social son las muertes y las intoxicaciones agudas y crónicas que afectan a trabajadores agrícolas y a la población expuesta a plaguicidas, como también a quienes consumen, sin saberlo, alimentos con residuos de agrotóxicos.
“En América Latina el uso de plaguicidas ha intoxicado a millones de personas y ha cobrado miles de víctimas, muchos de ellos niños. Sin embargo, nadie ha asumido la responsabilidad por estos crímenes que permanecen impunes. Sólo en Brasil hay más de un millón y medio de trabajadores rurales intoxicados crónicos por esta causa”, asegura RAPAL.
Los agrotóxicos empleados extensamente en la industria agropecuaria y los plaguicidas de uso doméstico y urbano, son sustancias diseñadas para destruir organismos que afectan animales, cultivos o materiales, o que alteran la salud publica. Como suelen ser “no selectivos” también pueden dañar otros seres vivos, incluyendo al ser humano. Dado que pueden contaminar aire, agua, alimentos y suelo, tienen la capacidad de llegar al ser humano y también a los animales domésticos o de crianza.
A nivel mundial se venden más de 800 ingredientes activos en decenas de miles de formulaciones. Además, en los países del Sur, su utiliza una amplia gama de agrotóxicos prohibidos o severamente restringidos en la Unión Europea y las naciones desarrolladas.
Alimentos saludables, libres de pesticidas y transgénicos
Concretamente, el Ministerio del Ambiente (MINAM) del Perú, ha institucionalizado este día mundial como el “Día de la promoción de la agricultura ecológica y el no uso de plaguicidas” en el país andino, donde su agricultura ecológica orgánica está siendo reconocida a nivel internacional. Perú es el primer exportador mundial de café orgánico, segundo productor mundial de cacao orgánico, quinto productor de banano orgánico y séptimo país con el mayor número de productores (35.000) que implementan sistemas de producción orgánica.
Desde Lima se informa sobre la conformación del consorcio agroecológico peruano que agrupa a diversas organizaciones ambientalistas como la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE), la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA), la Red de Acción en Agricultura Ecológica (RAE), Ecológica Perú, la Asociación Peruana de Consumidores (ASPEC), SLOW FOOD Convivium Lima, la Coordinadora Rural (COORU) y la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM). Este consorcio está dedicado a la promoción de la agricultura ecológica, sus ventajas y beneficios.
Por su parte, en España la Coordinadora Verde ve en la producción agraria ecológica la solución a los problemas del campo y un alivio a los problemas medioambientales. Para Los Verdes el actual sistema productivo europeo es "tóxico" y sus primeras víctimas son los propios agricultores y ganaderos Florent Marcellesi, coportavoz de la Coordinadora Verde considera que “los agricultores europeos son las primeras víctimas de este sistema productivo tóxico, que agrede a los productores, a los consumidores, al medioambiente y a la economía. Urge pues un cambio real en los sistemas de producción agrícola”.
“Además de ralentizar y limitar la emisión de gases de efecto invernadero, la agricultura del futuro debe de garantizar un suministro alimentario local sostenible, garantizado unas condiciones de trabajo dignas al campesinado, unos productos de calidad a los consumidores y preservando así el medio ambiente”, sostiene Marcellesi.
La agrupación política de Los Verdes propone en toda Europa una nueva agricultura sostenible con los requisitos estratégicos de reducción del consumo energético, fertilizantes y pesticidas; el desarrollo de un sector agropecuario diversificado y respetuoso con las variedades locales no exóticas y adaptadas al medio que consuman menos recursos energéticos; el fomento del cambio de hábitos alimentarios en los países ricos y el no cambio en los países emergentes; y acabar con la competencia desleal por parte de los sectores agrícolas industriales subsidiados de los países del Norte respecto a los países del Sur.
Financiación de la agricultura ecológica
En días pasados se llevó a cabo en la capital española la segunda edición de la Conferencia Internacional de Agricultura Ecológica y Financiación. Bajo el título de La fijación del precio y el papel de los distintos agentes.
En el marco del evento, el presidente de la Fundación Triodos, Esteban Barroso, afirmó que “es muy difícil fijar un precio justo y establecer relaciones equilibradas entre los diferentes agentes que operan en el sector”. Asimismo, el Presidente de la Fundación Triodos apuntó que estas dificultades no han ralentizado la tasa de crecimiento en el sector: “Durante los años 2006-08, la agricultura ecológica ha crecido en torno a un 40% en superficie cultivada en España”.
Por su parte, la Presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), Juana Labrador, subrayó la necesidad de tener unos valores diferenciales detrás de la producción que permita hablar de “integridad ecológica”: “A pesar de la que situación económica actual es compleja, la mayoría de las asociaciones seguimos empeñadas en trabajar y actuar de diferente manera”.
Otro de los invitados, el historiador económico Christopher Houghton Budd, fundador del Centre for Associative Economics explicó los elementos diferenciadores entre el mundo de la agricultura y el mundo de las finanzas y del capital: “Mientras que la agricultura se integra en la naturaleza, el mundo financiero es autónomo y no dependiente”.
Asimismo, Budd dijo que para que un precio sea verdadero, tanto el agricultor como el consumidor tienen que conseguir un beneficio mutuo y subrayó la necesidad de que el distribuidor tenga en cuenta a todas las partes de la cadena, es decir, “tenga un papel integrador”.
En la misma línea, el Director de Soil Association, Patrick Holden, centró su intervención en torno a los valores centrales del movimiento de Agricultura Ecológica: “Hay que relacionar nuestro trabajo y los nuevos modelos de producción con los valores, o no será posible salvar el planeta a largo plazo”.
Finalmente, Julián Ruiz Villanueva, agricultor ecológico, mostró su disconformidad ante la opinión generalizada de que los productos ecológicos sean más caros y subrayó la necesidad de dignificar la figura del agricultor en nuestro país.
Más información en: www.agroecologia.net, www.raaa.org.pe y descargando el documento aquí.
Con el fin de garantizar el acceso a la tierra para los más desfavorecidos NACIONES UNIDAS DISEÑARÁ UNA REFORMA AGRARIA MUNDIAL
Madrid, 30/10/2009, (Ecoestrategia).- La organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha iniciado consultas a nivel mundial destinadas a elaborar las primeras directrices internacionales sobre la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales como el agua, la pesca y los bosques.
Las consultas y negociaciones, que responden a peticiones de los gobiernos y de la comunidad internacional, tardarán más de un año en completarse. En ellas se incluirá a gobiernos y el sector privado, a los campesinos pobres, grupos indígenas, autoridades locales, el sector académico y expertos independientes, y estarán dirigidas por una secretaría ubicada en la sede central de la FAO.
“Un acceso seguro a la tierra está considerado como una condición clave para mejorar la seguridad alimentaria de parte de la población más pobre del mundo”, aseguró Paul Munro-Faure, Jefe de la Unidad de Gestión y Tenencia de la Tierra de la FAO.
“La FAO lidera esta iniciativa ya que un acceso seguro a la tierra es la mejor red de seguridad para los pobres, y porque una buena gobernanza de la tierra es condición necesaria para asegurar este acceso y los derechos de tenencia de la tierra”, añadió Munro-Faure.
Leyes ignoradas
La mayoría de los países miembros de la FAO tienen leyes que protegen a los campesinos y a los moradores de los bosques, así como a los inversores extranjeros y locales, de ser expulsados de sus tierras o que les sean expropiadas de forma arbitraria. Sin embargo a menudo estas leyes se ignoran o apenas se hacen cumplir.
“La competencia por la tierra y otros recursos naturales se está incrementando debido al crecimiento demográfico y económico, la inversión directa extranjera en la producción de alimentos a gran escala, la demanda de biocombustibles y el crecimiento urbano e industrial”, señaló Alexander Müller, director General Adjunto de la FAO para el Departamento de Recursos Naturales.
“La disminución de la base de recursos naturales lleva a un incremento de la competencia, ya que la tierra se abandona a causa de la degradación, el cambio climático y los conflictos violentos”, según Müller. “Sin una gobernanza adecuada -añadió-, la creciente demanda de tierra amenaza con fomentar la exclusión social, ya que los ricos y poderosos son capaces de adquirir tierras y otros recursos naturales en detrimento de los pobres y vulnerables”, agregó.
Una gobernanza débil es la causa de muchos problemas relacionados con la tenencia de la tierra y dificulta el crecimiento económico debido a la reticencia a invertir por parte de grandes y pequeños inversores.
”También afecta al uso sostenible de los recursos naturales, causando degradación medioambiental y condenando a la población a una vida de hambre. En el peor de los escenarios puede provocar conflictos y guerras”, subrayó Müller.
Los más vulnerables
Las mujeres, los discapacitados, los analfabetos y los ancianos son particularmente vulnerables a que se les expropie arbitrariamente la tierra que trabajan, ya que a menudo carecen de derechos legales y sociales, o aún existiendo estos derechos, no tienen la fuerza suficiente para conseguir que se apliquen.
La labor realizada por la FAO y otros socios internacionales demuestra que existe un interés creciente y extendido en un instrumento internacional para mejorar la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales.
Las directrices voluntarias pretenden proporcionar orientación práctica a los Estados, la sociedad civil y al sector privado sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra.
Las directrices supondrán un marco y un punto de referencia que permitirá a las autoridades gubernamentales, el sector privado, la sociedad civil y los ciudadanos juzgar si las acciones que proponen ellos mismos y las de otros constituyen prácticas aceptables.
Alemania, junto con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Finlandia y GTZ (agencia de cooperación técnica de Alemania) ofrecen financiación, junto con organizaciones de la ONU (ONU-Habitat y el PNUD), IPC, la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra, la Federación Internacional de Agrimensores y otros grupos que apoyan y colaboran estrechamente con la iniciativa.
Las directrices señalarán igualmente el camino para los gobiernos que tratan de hacer frente a la creciente tendencia de inversiones extranjeras a gran escala en alimentación y biocombustibles, así como para los países inversores que tienen recursos limitados de agua y tierras cultivables. Más información en: http://www.fao.org/nr/tenure/lt-home/es/
Día Mundial de la Alimentación 2009 LA COMUNIDAD INTERNACIONAL BUSCA CONSEGUIR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN MEDIO DE LA CRISIS
Una sexta parte de la humanidad padece hambre.
Naciones Unidas, 16/10/2009, (Ecoestrategia).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebra cada año el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre, fecha en que fue fundada la Organización en 1945, con el fin de estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países y promover la cooperación económica y técnica entre países en desarrollo.
Asimismo, en esta fecha se pretende la conciencia pública de la naturaleza del problema del hambre en el mundo y fomentar todavía más el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la pobreza y señalar a la atención los éxitos conseguidos en materia de desarrollo alimentario y agrícola.
El lema del Día Mundial de la Alimentación en este año es “Conseguir la seguridad alimentaria en época de crisis”, ya que “en un momento en que la crisis económica mundial domina la actualidad, es necesario recordar al mundo que no todos trabajan en oficinas y fábricas. La crisis también acecha a las explotaciones agrícolas en pequeña escala y a las zonas rurales, donde vive y trabaja el 70% de los hambrientos del mundo”.
Con un incremento estimado de 105 millones de hambrientos en 2009, hay ahora más de mil millones de malnutridos en el mundo, lo que significa que casi una sexta parte de la humanidad padece hambre.
Con ocasión de la Semana Mundial de la Alimentación y del Día Mundial de la Alimentación de 2009, se busca sobre estas cifras y el sufrimiento humano que se encuentra detrás de ellas. “Con crisis o sin ella, tenemos los conocimientos precisos para hacer algo con respecto al hambre”, aseguró el director de la FAO, Jacques Diouf.
La agencia de la ONU especializada en el tema de la alimentación hace un llamamiento a trabajar para garantizar que el hambre sea reconocida como un problema esencial y para resolver dicho problema. La Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria propuesta por la FAO para noviembre de 2009 podría resultar fundamental a fin de erradicar el flagelo del hambre.
El sector agrícola se encuentra amenazado
En el mensaje del Director General de la FAO sobre el Día Mundial de la Alimentación, se informa de que en los últimos tres años se han producido acontecimientos especialmente trágicos que han demostrado cuán frágil es nuestro sistema alimentario, a escala mundial, y cuán vulnerables somos todos.
Por primera vez en la historia, hay más de 1.000 millones de personas subnutridas en todo el mundo. Esta cifra supone casi 100 millones más que el año pasado y significa que una de cada seis personas pasa hambre todos los días.
“Este reciente incremento del hambre no ha sido consecuencia de malas cosechas en todo el mundo, ni mucho menos, sino que ha sido causado por la crisis económica mundial, que ha provocado una reducción de los ingresos y las oportunidades de empleo de los pobres y una disminución significativa de su acceso a los alimentos”, señaló Diouf.
En varios sentidos, la crisis actual no tiene precedentes. En primer lugar, ha seguido a un rápido y pronunciado aumento de los precios de los alimentos básicos producido entre 2006 y 2008. El reciente ajuste a la baja no debería interpretarse como el final de la crisis alimentaria.
En el África Subsahariana, del 80% al 90% de todos los precios de los cereales seguidos por la FAO en 27 países continúan siendo un 25% más alto que antes del inicio de la crisis de los precios de los alimentos, hace dos años. En Asia y en América Latina y el Caribe, de los 31 países que la FAO está monitoreando, entre el 40% y el 80% de los precios de los cereales continúan siendo más de un 25% más altos que en el período anterior a la crisis alimentaria.
Por otra parte, la producción aún se ve obstaculizada por el aumento del coste de los insumos ?176% en el caso de los fertilizantes, 70% de las semillas, 75% de los piensos?, haciendo más difíciles las inversiones agrícolas. Estos incrementos colocan dichos insumos esenciales muy lejos del alcance de millones de agricultores.
Informe mundial
Coincidiendo con la Semana Mundial de la Alimentación, la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) presentaron de forma conjunta el informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo, el cual revela que la práctica totalidad de las personas subnutridas en el mundo viven en los países en desarrollo.
En Asia y el Pacífico se calcula que 642 millones de personas sufren hambre crónica, en África subsahariana son 265 millones, en Latinoamérica y el Caribe 53 millones, en Oriente próximo y el Norte de África 42 millones y en los países desarrollados 15 millones, según el informe anual de la FAO sobre el hambre producido este año en colaboración del PMA.
Incluso antes de la reciente crisis el número de personas subnutridas en el mundo se había estado incrementando de forma lenta pero constante durante la última década, según el informe. En la década de 1980 y a principios de la de 1990 se alcanzaron progresos para reducir el hambre crónica debido en gran parte al incremento de las inversiones en agricultura tras la crisis alimentaria mundial de principios de los 70.
Pero entre 1995-97 y 2004-06, coincidiendo con un descenso sustancial de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) dedicada a la agricultura, el número de hambrientos se disparó en todas las regiones excepto en Latinoamérica y el Caribe. Pero los logros en la reducción del hambre se cancelaron también posteriormente en esta región debido a las crisis económica y alimentaria.
El aumento de víctimas del hambre durante ambos periodos de precios bajos y prosperidad económica y las bruscas subidas en periodos de precios altos y dificultades económicas demuestra la debilidad del sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial, según la FAO.
“Los líderes mundiales reaccionaron con contundencia a la crisis económica y financiera y lograron movilizar miles de millones de dólares en un plazo de tiempo muy corto. La misma acción enérgica es necesaria para combatir el hambre y la pobreza”, concluyó el Director General de la FAO, Jacques Diouf.
Más información en: http://www.fao.org/getinvolved/worldfoodday/es/
Se agravará la situación de los más pobres LA AGRICULTURA Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DEL PLANETA SE ENCUENTRAN AMENAZADAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO
Naciones Unidas, 1/10/2009, (Ecoestrategia).- Las regiones más pobres y con los niveles más elevados de hambre crónica, en particular en África, estarán entre las más afectadas por el cambio climático, según un documento de trabajo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO) publicado esta semana.
El estudio indica que, aunque a nivel mundial el impacto del cambio climático en la producción alimentaria podría ser reducido -al menos hasta 2050-, la distribución de la producción tendrá consecuencias importantes para la seguridad alimentaria: los países en desarrollo pueden experimentar un declive de entre el 9 y el 21 por ciento de su productividad agrícola total como resultado del calentamiento global, según el documento.
Los expertos señalan que el cambio climático se encuentra entre los principales desafíos de la agricultura para lograr alimentar a la población mundial, que se estima alcanzará a más de 9 mil millones de personas en 2050.
Al mismo tiempo, diversas opciones de mitigación del cambio climático basadas en la agricultura pueden generar importantes beneficios tanto para la seguridad alimentaria como para la adaptación al cambio climático.
El aumento de la retención de carbono a través de iniciativas forestales y agroforestales y las prácticas de laboreo que mejoran la eficiencia de la gestión de nutrientes y la restauración de las tierras degradadas son ejemplos de acciones que tienen un gran potencial de mitigación y elevados beneficios colaterales.
Está previsto que el cambio climático afecte a los sistemas agrícolas y forestales debido a las temperaturas más altas, una elevada concentración de dióxido de carbono, cambios en el régimen de lluvias, aumento de la maleza, plagas y enfermedades. A corto plazo, se espera que aumente la frecuencia de fenómenos extremos, como sequías, olas de calor, inundaciones y fuertes tormentas.
Actualmente, la agricultura es responsable de alrededor del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. El 74 por ciento de las emisiones de la agricultura y la mayor parte del potencial técnico y económico para la mitigación -cerca del 70 por ciento- se encuentra en los países en desarrollo.
El impacto en la seguridad alimentaria
El documento de la FAO sostiene que el cambio climático afectará a las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria: disponibilidad, accesibilidad, utilización y estabilidad.
En términos de disponibilidad, se prevé que el incremento de la concentración de CO2 en la atmósfera tenga un efecto positivo sobre el rendimiento de muchos cultivos, aunque la calidad nutricional del producto no aumente de forma paralela.
El cambio climático aumentará la variabilidad de la producción agrícola en todas las áreas, con una mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos. Las regiones más pobres estarán expuestas a un grado más elevado de inestabilidad en la producción alimentaria.
Las previsiones indican que los precios medios de los alimentos aumentarán en línea con los incrementos moderados de temperatura hasta el 2050. A partir de esta fecha, y con nuevos aumentos de temperatura, se calcula que se producirán importantes recortes en la producción agrícola potencial en los países en desarrollo, con lo que los precios aumentarían de forma sustancial.
El aumento de la temperatura terrestre y la alteración de las condiciones climáticas podría alterar las condiciones para la seguridad alimentaria al incrementar la presión de las enfermedades generadas por vectores, el agua y los alimentos. El resultado podría ser una disminución sustancial de la productividad agrícola, incluyendo la productividad de la mano de obra, con un aumento de la pobreza y las tasas de mortalidad.
África, la más vulnerable
La FAO subraya que producción agrícola y alimentaria de muchos países en desarrollo puede verse afectada negativamente, en especial en los países de bajos ingresos y un índice elevado de hambre y pobreza y que son ya muy vulnerables a la sequía, las inundaciones y los ciclones.
En África esta situación llevaría a un incremento de la dependencia de muchos países de las importaciones alimentarias. Se calcula que el cambio climático puede reducir la producción agrícola potencial africana hasta el período 2080-2100 entre un 15 y un 30 por ciento.
El impacto negativo más fuerte del cambio climático en la agricultura se espera se produzca en África subsahariana. Ello significa que las regiones más pobres y con mayor inseguridad alimentaria sufrirán una contracción mayor en los ingresos de la agricultura.
La adaptación del sector agrícola al cambio climático será costosa, pero vital para la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y el mantenimiento del ecosistema. El impulso actual para invertir en mejores políticas, instituciones y tecnologías agrícolas para alcanzar la seguridad alimentaria y los objetivos energéticos, supone una oportunidad única de canalizar las acciones relacionadas con el cambio climático en la agricultura, concluye el documento de la FAO.
Para ampliar esta información puede consultarse el documento de Interpón Oxfam: “Más allá de la Ayuda. Adaptarse al cambio climático sin olvidar a las personas pobres”.
Podrían llegar a perderse importantes variedades de esta bebida EL CAMBIO CLIMÁTICO PONE EN PELIGRO LA PRODUCCIÓN DEL VINO FRANCÉS
11/9/2009, (Ecoestrategia).- Los vinos franceses, y con ello la cultura vitivinícola de todo un país, peligran debido al desplazamiento de los viñedos a causa del cambio climático, así lo reveló el informe realizado por la organización ecologista Greenpeace: “Impactos del cambio climático en el vino de Francia”, el cual advierte de cómo la producción de vino francés ha sufrido un cambio sensible debido al aumento de la temperatura, además de mostrar sus más graves riesgos debido al aumento de la temperatura terrestre.
Para que los vinos tengan la óptima calidad que los caracteriza (como Chardonnay o Pinot Noir), las variedades de uvas deben crecer en regiones específicas sin variabilidad de clima. Pero el clima está cambiando hoy y el promedio anual de temperatura ha aumentado significativamente. Esto, sin duda, ha mermado notablemente en la producción. La época de la cosecha se ha adelantado más de lo normal y las altas temperaturas han llevado en detrimento de los vinos.
“La cultura del vino está en riesgo. La siembra, el cuidado y la cosecha de éste construyeron toda una cultura que ahora está en riesgo de desaparecer con la elevación de la temperatura del planeta. En algunas zonas viticultoras de Francia, la niebla matutina impide que el sol madure los viñedos. Un hongo que se genera entre la acción del sol y de la humedad es el encargado de catalizar la fermentación de la uva en la zona de Burdeos, una de las más ricas en viñedos en Francia”, señaló Susana Cruickshank, coordinadora de campañas de Greenpeace México.
“Si la temperatura se eleva por encima de los 2 grados centígrados, toda la cultura milenaria generada alrededor del vino está en riesgo de desaparecer. Estamos hablando de la construcción de tejido social, de familias y pueblos enteros haciendo fiesta cuando la uva es cosechada”, aseguró Cruickshank. Las uvas indeseables
En el 2003, muchos viñedos de Francia experimentaron estos cambios, produciendo uvas con indeseables características. Los científicos aseguraron que a finales de este siglo la mitad de todos los veranos podrían ser como lo fue el verano de 2003. Además de que otros impactos podrían incrementar el riesgo de existencia de escarcha en primavera y además rotar entre estaciones.
Estos cambios pondrán en riesgo el “pedigree” de la producción de los vinos franceses. Debido al incremento en las emisiones globales, si la temperatura del clima incrementa de 4 a 6 grados centígrados, de hoy al 2100, los viñedos podrían desplazarse unos 1.000 kilómetros fuera del límite tradicional.
Los grandes vinos franceses obtienen su elegancia y calidad del territorio del que provienen, debido a la exacta combinación entre el clima y las prácticas de añejamiento. Esto es lo que produce vinos excepcionales.
Reubicar los viñedos, simplemente no dará como resultado un buen vino. De esta manera una cultura que ha tomado siglos en construirse está en peligro de desaparecer totalmente. Un grupo de figuras líderes del vino francés y la industria de la alimentación se han unido a Greenpeace para urgir al gobierno francés a impulsar de manera global un acuerdo en la cumbre del clima de Naciones Unidas en Copenhague en diciembre, para alertar que un fracaso en el acuerdo para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero será devastador para este sector.
Para que los vinos franceses sobrevivan necesitan un acuerdo ambicioso de las naciones desarrolladas para reducir las emisiones de carbón en un 40 por ciento para 2020, dijo el grupo que incluye a los chefs Marc Veyrat y Jean-Luc Rabanel, y los sommeliers Franck Thomas y Antoine Petrus.
Desnudos por el clima y el vino
En el mes entrante el fotógrafo norteamericano, Spencer Tunick, se unirá a Greenpeace nuevamente para realizar una gran instalación humana en una viña del sur de Borgoña, el 3 y 4 de octubre próximos, invitando cientos de personas a posar desnudas para atraer la mirada del mundo en torno a la urgencia de salvar el clima y detener el cambio climático. Los voluntarios pueden registrarse ya en el link www.greenpeace.fr/tunick
De acuerdo con Spencer Tunick, “ya sea vino, maíz, arroz, trigo, y en general la sustentabilidad de la agricultura alrededor del mundo está siendo afectada por el cambio climático. Algunas veces olvidamos cómo está conectado el cuerpo a la tierra y cómo el mundo se convierte en una selva de concreto. Con mi trabajo, espero que se dé atención a la vulnerabilidad de nuestra existencia y nuestra conexión con los alimentos que consumimos, por placer y para sobrevivir”.
Los vinos tendrán altos niveles de azúcar y contenido de alcohol mientras tengan menos ácidos, lo que significa que tendrán un desbalance entre el sabor y la textura. Si la temperatura aumenta a dos grados centígrados, Francia enfrentará un desplazamiento de sus viñedos y perderá una parte importante de su herencia cultural, a menos que los líderes mundialaes puedan lograr un acuerdo ambicioso y global para salvar el clima en la Convención de las Partes COP15 que se llevará a cabo en Copenhague, Dinamarca.
Informe completo.
En busca de una ganadería sostenible LA CRÍA DE GANADO ES VÍCTIMA Y CULPABLE DEL EFECTO INVERNADERO
Esta actividad es responsable del 9% del CO2 y del 37% de todo el metano producido por el hombre.
Naciones Unidas, 8/5/2009, (Ecoestrategia).- Durante los pasados días 6 y 7 de mayo, la ciudad de Asunción, la capital paraguaya, fue sede del simposio “Mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de la producción ganadera: Un programa de políticas”, convocado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y el Viceministerio de Ganadería de Paraguay. El evento tenía como objetivo debatir la promoción y desarrollo de nuevas tecnologías para mitigar el impacto ambiental de esta actividad.
Según el representante de la FAO en Paraguay, Valdir Welte, el rol del sector ganadero en el esfuerzo global de mitigación del cambio climático merece una atención inmediata ya que, además de ser afectada por este fenómeno, dicha actividad es considerada una de las principales responsables por la emisión de gases de efecto invernadero.
En efecto, los estudios de la FAO aseguran que, si se incluyen las emisiones por el uso y cambio de la tierra, el sector ganadero es responsable del 9% del CO2 procedente de las actividades humanas. Además, es responsable del 37% de todo el metano producido por la actividad humana, gas que es 23 más veces más perjudicial que el CO2 y que se origina en su mayor parte en el sistema digestivo de los rumiantes.
Pero el porcentaje es más elevado cuando se trata de gases con efecto invernadero más peligrosos como el óxido nitroso, que procede del estiércol y es 296 veces más perjudicial que el CO2. A ello se añade el 64% del amoniaco, que contribuye de forma significativa a la lluvia ácida.
Esta agencia de la ONU explica también que la ganadería usa el 30% de la superficie terrestre del planeta en pastizales y un 33% de la superficie cultivable para producir forraje. Asimismo, La tala de bosques para pastos es una de las principales causas de la deforestación, en especial en Latinoamérica, donde por ejemplo el 70% de la foresta desaparecida en el Amazonas se ha dedicado a pastizales.
Se duplicará la demanda de leche y carne
Ante esta situación, los expertos internacionales, representantes de los sectores público y privado y algunos de los principales países productores y consumidores de productos pecuarios –entre ellos, Argentina, Brasil, China, Estados Unidos, Paraguay y la Unión Europea– asistentes a la reunión de Asunción, analizaron las políticas públicas para el sector, tales como la promoción y desarrollo de nuevas tecnologías para mitigar el impacto ambiental de la ganadería, la importancia de la cooperación internacional para la financiación y la difusión de dichas tecnologías.
En este sentido, Valdir Welte consideró que “con la posibilidad de que la demanda mundial de productos ganaderos se duplique para el 2050, se torna aún más necesario adoptar medidas correctivas para mejorar la eficiencia del uso de los recursos naturales en la producción pecuaria y para reducir sus emisiones de gases”.
Actualmente el crecimiento demográfico y el aumento de los ingresos en todo el mundo, aunados a la transformación de las preferencias alimentarias, están estimulando un acelerado incremento de la demanda de carne, leche y huevos, a la vez que la globalización impulsa el comercio de insumos y productos.
Pero no todo el panorama se muestra negativo. La FAO también señala que el sector pecuario podría contribuir en igual medida a la solución de esos problemas y a un coste razonable podría mejorar mucho esta situación.
Alternativas sostenibles
La FAO cree que “el futuro de la interfaz entre el ganado y el medio ambiente estará determinado por la forma en que se resuelva el equilibrio entre dos demandas: la de productos animales, por una parte, y la de servicios ambientales, por otra”.
Dado que los recursos naturales básicos son finitos, la enorme expansión del sector pecuario se debe realizar reduciendo sustancialmente sus efectos ambientales.
Un estudio de la FAO titulado “La larga sombra del ganado” (Livestock's long shadow), sostiene que los precios actuales de la tierra, el agua y los recursos forrajeros utilizados en la producción pecuaria no reflejan la escasez verdadera y crean distorsiones que no incentivan un uso eficaz de los recursos.
“Esto conduce al uso excesivo de los recursos y a grandes ineficacias en el proceso de producción”, señala la FAO. “Por lo tanto, las futuras políticas de protección ambiental tendrán que introducir el establecimiento adecuado de precios comerciales para las principales insumos”.
Las soluciones pasan entonces por restablecer las tierras dañadas mediante conservación del suelo, el silvopastoreo, mejores sistemas de gestión y pastoreo, y protección de zonas sensibles; intensificar sosteniblemente la producción pecuaria y de cultivos forrajeros para reducir las emisiones de CO2 producidas por la deforestación y la degradación de los pastizales; y tratar el estiércol para reducir las emisiones de metano y nitrógeno.
Igualmente, se propone mejorar la protección de las zonas silvestres, mantener la conexión entre las zonas protegidas e integrar la producción pecuaria y a los productores en la ordenación del paisaje. Tal es el caso de Nueva Zelandaa, donde una drástica reducción de los subsidios a la agricultura en el decenio de 1980 contribuyó a crear una de las industrias pecuarias de ruminantes más eficaces del mundo y correctas para el medio ambiente.
El documento “La larga sombra del ganado” puede leerse en: www.fao.org/docrep/011/a0701s/a0701s00.htm
PIDEN QUE LOS ACUERDOS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO CUENTEN CON LOS CAMPESINOS
La agricultura en los países en desarrollo juega un papel crucial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Naciones Unidas, 3/4/2008, (Ecoestrategia).- La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) ha solicitado a los responsables políticos que incluyan la agricultura en las negociaciones para un nuevo tratado sobre el cambio climático que deberá sustituir al Protocolo de Kyoto, que data de 1997.
Las tierras agrícolas tienen la capacidad de retener y almacenar carbono. Los campesinos que viven de la tierra, en particular en los países pobres, deberían ser involucrados en la retención de carbono para mitigar el impacto del cambio climático", aseguró Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO, con ocasión de las negociaciones en el seno de Naciones Unidas sobre un futuro acuerdo internacional sobre el cambio climático que se celebran actualmente en Bonn.
La agricultura supone cerca del 14 por ciento de las emisiones de gases responsables del efecto invernadero, mientras que los cambios del uso de la tierra -como la deforestación-, suponen otro 17 por ciento.
“Mientras que la agricultura contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero, los agricultores y sus familias, especialmente en los países pobres, también se convertirán en víctimas del cambio climático. Empeorará sus condiciones de vida y aumentará el hambre y la malnutrición. Las comunidades rurales que dependen de la agricultura en un entorno frágil se enfrentarán al riesgo inminente de malas cosechas y pérdida de ganado. La gente que vive en la costa, en llanuras aluviales, montañas, tierras áridas y en el ártico, es la que está más en peligro”, afirmó Mueller.
“Por ello la agricultura debe incluirse en la agenda de las negociaciones mundiales sobre el cambio climático. Los actuales mecanismos de financiación incluidos en el Protocolo de Kyoto sólo permiten aprovechar una mínima fracción del potencial de reducción de la agricultura y por tanto son insuficientes”, apuntó Mueller.
La agricultura aporta metano
La producción agrícola y la ganadería emiten a la atmósfera gases de efecto invernadero como el metano, procedente del ganado y los humedales -especialmente arrozales-, óxido nitroso de los fertilizantes y carbono de la deforestación y la degradación del suelo. Los cambios del uso de la tierra, como la deforestación y la degradación del suelo -dos efectos devastadores de prácticas agrícolas insostenibles-, emiten grandes cantidades de carbono a la atmósfera, contribuyendo así al calentamiento global.
Se espera que las emisiones anuales de gases de efecto invernadero aumenten en las próximas décadas debido a una mayor demanda de alimentos y a cambios en la dieta.
“Pero millones de campesinos de todo el mundo también podrían ser partícipes del cambio ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", afirmó Mueller. Manteniendo niveles más altos de carbono en la tierra -un proceso conocido como "retención de carbono”- los campesinos pueden ayudar a reducir los niveles de dióxido de carbono en el aire, mejorando la resistencia del suelo y aumentando el rendimiento de las cosechas.
Reducir el laboreo, aumentar la materia orgánica del suelo, incrementar la capa de suelo, mejorar la gestión de los pastizales, restaurar las tierras degradadas, plantar árboles, cambiar el forraje y el uso sostenible de la diversidad genética animal, utilizar los fertilizantes de forma más eficaz o mejorar la gestión del agua y el arroz, son alternativas por las que los campesinos pueden optar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura.
"Se necesitan inversiones muy cuantiosas en la agricultura para cambiar los métodos de producción insostenibles, enseñar a los campesinos prácticas para reducir el cambio climático y mejorar el acceso global al crédito y la información", afirmó Mueller. "Estas inversiones -añadió- aumentarán la capacidad de resistencia de la agricultura al cambio climático y, al mismo tiempo, mejorarán la productividad agrícola y la sostenibilidad, contribuyendo con ello a una mejor seguridad alimentaria y a la reducción de la pobreza".
Incentivos insuficientes
“Los planes mundiales actuales de financiación, como el Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, son inadecuados y no están ofreciendo incentivos suficientes para que los campesinos se involucren en la reducción y adaptación al cambio climático", señaló Mueller.
"Por ejemplo -explicó-, la retención del carbono del suelo, que supone casi un 90 por ciento del potencial de reducción del cambio climático en la agricultura, está fuera del alcance del Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto. Ni la reducción del cambio climático, ni la seguridad alimentaria, ni el desarrollo sostenible, se benefician de esta exclusión".
Según Mueller, los mercados de carbono, que ofrecen grandes incentivos para los fondos públicos y privados del carbono en los países desarrollados para la compra de reducciones de emisiones relacionadas con la agricultura de países en desarrollo, podrían proporcionar inversiones significativas para estimular el desarrollo rural y la agricultura sostenible en países en desarrollo. Se podrían desarrollar estándares de productos y etiquetas que certificaran la reducción del impacto de los productos agrícolas.
Más información en: www.fao.org/climatechange/home/es/
No arar mantiene el carbono fijado al suelo AGRICULTURA SOSTENIBLE CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Naciones Unidas, 12/2/2009, (Ecoestrategia).- Los campesinos del mundo deben cambiar con rapidez a sistemas agrícolas más sostenibles y productivos para obtener los alimentos que necesita la creciente población mundial y responder ante el cambio climático, advirtió el principal experto en cultivos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un reciente congreso internacional sobre agricultura.
En su intervención ante un millar de participantes en el IV Congreso Mundial de la Agricultura de Conservación (AC) realizado recientemente en la ciudad de Nueva Delhi (India), Shivaji Pandey, Director del Departamento de Producción y Protección Vegetal de la FAO, aseguró que la AC juega un papel esencial en esa transformación.
“El mundo no tiene otra alternativa que la de intensificar la producción agrícola sostenible para hacer frente a la creciente demanda de alimentos y piensos, mitigar la pobreza y proteger sus recursos naturales. La agricultura de conservación es un elemento clave de esta intensificación”, explicó Pandey.
La agricultura de conservación se puede hacer sin arar y sin labores preparatorias de la tierra, al tiempo que protege la cubierta permanente del suelo y promueve la rotación de cultivos diversificados para garantizar una óptima condición y productividad del suelo. Introducida hace cerca de 25 años, se practica hoy en unos 100 millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo.
Daño medioambiental de la agricultura tradicional
Los métodos tradicionales intensivos de cultivo con frecuencia han contribuido a dañar al medio ambiente, resultando en un descenso de la productividad agrícola, justo cuando el planeta necesita doblar su producción de alimentos para atender a los 9.000 millones de habitantes que tendrá en 2050, según Pandey.
“En nombre de la intensificación -explicó- en muchas partes del mundo los campesinos han arado, utilizado fertilizantes, regado y aplicado pesticidas en exceso. Pero al hacerlo así también han afectado en todos sus aspectos al suelo, el agua, la tierra, la biodiversidad y los servicios que proporciona un ecosistema intacto. Así se inició un declive el crecimiento de los rendimientos”, añadió el experto.
Siguiendo la actual tendencia, se espera que la tasa de crecimiento de la productividad agrícola caiga hasta el 1,5 por ciento de aquí a 2030, y al 0,9 por ciento entre 2030 y 2050, comparado con el 2,3 por ciento anual desde 1961.
En los países en desarrollo, el crecimiento en el rendimiento del trigo ha descendido desde cerca del 5 por ciento en 1980 hasta el 2 por ciento en 2005. El crecimiento en la productividad del arroz bajo de forma muy marcada desde el 3,2 por ciento al 1,2 en el mismo período, mientras que el rendimiento del maíz cayó desde el 3,1 hasta el 1 por ciento.
Impacto menor
La agricultura de conservación podría no solo colaborar a recuperar el rendimiento, si no también aportaría diversos beneficios medioambientales, según Pandey. Además de restablecer la salud del suelo, también se ahorra en la energía usada en la agricultura, reduciendo el impacto de un sector que en la actualidad supone cerca del 30 por ciento de las emisiones mundiales de gases causantes del efecto invernadero.
Igualmente puede mitigar aún más el cambio climático al ayudar a mantener el carbono en el suelo y ahorra potencialmente 1.200 kilómetros cúbicos de agua anualmente para el año 2030, ya que un suelo en buenas condiciones retiene más humedad y necesita menos riego.
Tan solo a través de la intensificación sostenible de la producción agrícola se puede realizar un progreso serio hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para la reducción del hambre y la pobreza y para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, advirtió Pandey.
Pandey urgió a los gobiernos, donantes y otras partes implicadas a que den apoyo político y financiero para garantizar un lanzamiento más amplio y rápido de la AC. Será necesario acelerar la formación, la investigación participativa y la creación de organizaciones campesinas más sólidas, al tiempo que se deberían distribuir ampliamente o fabricar a nivel local los nuevos equipamientos desarrollados para la AC.
Entre los delegados al Congreso, de cuatro días de duración, figuraban campesinos, expertos y responsables de políticas de todo el mundo. La reunión se realizó por invitación del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR) y la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas (NAAS, por sus siglas en inglés).
Más información en http://www.fao.org/ag/ca/es/index.html
Crece la inseguridad alimentaria en el planeta EL NÚMERO DE HAMBRIENTOS EN EL MUNDO HA AUMENTADO EN 40 MILLONES DE PERSONAS
Naciones Unidas, 15/12/2008, (Ecoestrategia).- Otros 40 millones de personas en el mundo se han visto golpeadas por el hambre en este año 2008 debido principalmente al alza de los precios alimentarios, según un informe dado a conocer por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Con ello la cifra total de desnutridos en el mundo se eleva ya a 963 millones, comparada con los 923 millones de 2007, mientras que la actual crisis económica y financiera puede conducir todavía a más gente hacia el hambre y la pobreza.
La última edición del informe de la FAO sobre el hambre: El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo (SOFI 2008) advierte que “los precios de los alimentos han bajado a nivel mundial desde principios de 2008, pero este descenso no ha solucionado la crisis alimentaria en muchos países pobres”, tal como lo aseguró el director General Adjunto de la FAO, Hafez Ghanem.
“Para millones de personas en los países en desarrollo, contar a diario con una cantidad mínima de alimentos para llevar una vida sana y activa es un sueño lejano. Las causas estructurales del hambre, como la falta de acceso a la tierra, crédito o empleo, combinados con los altos precios de los alimentos, continúan siendo una triste realidad”, afirmó Ghanem.
Los precios de los principales cereales han caído más del 50 por ciento desde sus máximos a principios de 2008, pero permanecen altos comparados con los años precedentes. A pesar del fuerte descenso en los últimos meses, el Índice de Precios de la FAO era todavía un 28 por ciento más alto en octubre de 2008 comparado con octubre de 2006.
Con precios de semillas y fertilizantes (y de otros insumos) a más del doble de su nivel de 2006, los campesinos pobres no han podido aumentar su producción. Pero los agricultores pudientes, en particular los de los países desarrollados, han podido hacer frente al alza de precios de los insumos y aumentar sus plantaciones.
Como consecuencia de lo anterior, se espera que la producción de cereales en los países desarrollados crezca al menos un 10 por ciento en 2008. Por su parte, el incremento en los países en desarrollo no pasará del uno por ciento.
El mapa del hambre
La gran mayoría de las personas desnutridas en el mundo (907 millones) vive en países en desarrollo, según los datos de 2007 que ofrece El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo. De ellas, el 65 por ciento se concentra en siete países: India, China, la República Democrática del Congo, Bangladesh, Indonesia, Pakistán y Etiopía. Los progresos en los países de mayor población tendrán un importante impacto en la reducción del hambre a nivel mundial.
Por otra parte, casi dos tercios (583 millones en 2007) de los hambrientos del mundo viven en Asia, continente con una nutrida población y progresos relativamente lentos en la reducción del hambre. Como dato positivo, algunos países del Sudeste asiático, como Tailandia y Vietnam han realizado avances notables hacia los objetivos de la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA) de 1996, mientras que Asia meridional y central han experimentado retrocesos en la lucha contra el hambre.
Asimismo, en África subsahariana, una de cada tres personas (236 millones en 2007) sufre de desnutrición crónica, el porcentaje más alto de personas desnutridas sobre el total de la población, según el informe.
La mayor parte del incremento de hambrientos ha tenido lugar en un único país: la República Democrática del Congo, como resultado de un conflicto generalizado y persistente. El país africano ha pasado de 11 millones de desnutridos (en 2003-05) a 43 millones, con una proporción sobre la población total del 29 al 76 por ciento.
En conjunto, África subsahariana ha realizado algunos progresos en reducir la proporción de víctimas del hambre crónica, que ha bajado del 34 (1995-97) al 30 por ciento (2003-2005). Ghana, Congo, Nigeria, Mozambique y Malawi han conseguido las mayores reducciones en este sentido. Ghana es el único país africano que ha alcanzado los niveles de reducción del hambre marcados por la CMA y los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El crecimiento de su producción agrícola ha sido la clave del éxito.
Por su parte, Latinoamérica y el Caribe alcanzaron su mayor éxito en la reducción del hambre antes del alza de los precios. Pero las subidas han incrementado el número de personas hambrientas en la región, que se situó en 51 millones en 2007.
Objetivo difícil de alcanzar
“El objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, de reducir a la mitad la cifra de hambrientos en 2015, requiere un fuerte compromiso político e inversiones en los países pobres de al menos 30.000 millones de dólares anuales para la agricultura y cobertura social para los pobres”, explicó el director General Adjunto de la FAO
Algunos países se encontraban bien encarrilados para alcanzar los objetivos de la CMA, antes de que los precios de los alimentos se disparasen. “Incluso estos países han sufrido retrocesos: parte de los progresos alcanzados se han cancelado debido al alza de precios. La crisis ha afectado principalmente a los más pobres, los campesinos sin tierra y las familias encabezadas por mujeres”, afirmó Ghanem.
La situación del hambre en el mundo puede deteriorarse todavía más si la crisis financiera golpea la economía real de cada vez más países. La reducción de la demanda en los países desarrollados amenaza los ingresos que los países en desarrollo obtienen a través de las exportaciones. Las remesas de los emigrantes, las inversiones y otros flujos de capital -incluyendo la ayuda al desarrollo-, se encuentran también amenazados. Las economías emergentes en particular son susceptibles del impacto duradero de la restricción de créditos, incluso si la crisis es de corta.
La FAO concluye que “será necesario un esfuerzo global enorme y decidido, junto a acciones concretas, para reducir el número de hambrientos a 500 millones en 2015”.
El informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2008 puede leerse en: http://www.fao.org/docrep/011/i0291s/i0291s00.htm
Naciones Unidas pide un “nuevo orden agrícola mundial” 30 MIL MILLONES DE DÓLARES AL AÑO ERRADICARÍAN EL HAMBRE EN TODO EL PLANETA
Naciones Unidas, 24/11/2008, (Ecoestrategia).- Un nuevo orden agrícola mundial para erradicar el hambre de la faz de la tierra de una vez por todas, pidió la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) a los líderes mundiales. Unos 30.000 millones de dólares anuales son necesarios para hacer desaparecer definitivamente a este “jinete del Apocalipsis” que cada día ocasiona la muerte de 25 mil personas, especialmente a niños de los países del Sur.
La suma de dinero necesaria para eliminar el hambre no es para nada exagerada, si se tiene en cuenta que el gasto anual global en armamento es 190 veces mayor, según lo reveló el Instituto Internacional de Investigación para la Paz (SIPRI) con sede en Estocolmo (Suecia).
El director General de la FAO, Jacques Diouf, aseguró a los 191 países miembros de esta organización, reunidos en Roma con motivo de la Conferencia Especial de los Estados Miembros de la FAO, que “más de 60 años después de la fundación de esta agencia es esencial crear un nuevo sistema de seguridad alimentaria mundial”.
“Tenemos que corregir el sistema actual, que genera una inseguridad alimentaria mundial a causa de las distorsiones del comercio en el mercado internacional provocadas por los subsidios a la agricultura, los derechos arancelarios y los obstáculos técnicos al comercio, así como por el desequilibrio en la asignación de los recursos de la ayuda oficial al desarrollo y en los presupuestos de los países en desarrollo”, señaló el Director General de la FAO en el encuentro que finalizó el pasado día 22.
Para este fin, Diouf propuso una Cumbre para la primera mitad de 2009, la cual “debería sentar las bases de un nuevo sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial y del comercio agrícola ofreciendo a los agricultores, tanto de países desarrollados como en desarrollo, la posibilidad de ganarse dignamente la vida”.
Ninguna persona debe padecer hambre
Jacques Diouf afirmó que “debemos tener la inteligencia y la imaginación de concebir políticas de desarrollo agrícola, así como reglas y mecanismos, que garanticen un comercio internacional sin barreras y justo al mismo tiempo”.
Esta futura Cumbre debería servir igualmente para encontrar los 30.000 millones de dólares anuales para crear infraestructuras rurales y aumentar la productividad agrícola en el mundo en desarrollo. La propuesta de reunir esta suma para salvar a la humanidad del hambre es razonable si se tiene en cuenta que en pocas semanas se consiguió reunir cien veces más para hacer frente a una crisis financiera internacional.
También se trata de una cantidad de dinero modesta comparada con los 365.000 millones de dólares de ayudas a la agricultura que reciben cada año los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A finales del pasado mes de octubre, durante la celebración del Día Mundial de la Alimentación en Nueva York, en presencia del ex presidente Clinton y del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, y en un mensaje de felicitación al Presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, Diouf sugirió que Estados Unidos debería tomar la iniciativa en la convocatoria de la Cumbre.
En este encuentro, los Jefes de Estado y de Gobierno deberían también acordar la creación de un Fondo de Intervenciones de Emergencia para contar con recursos que permitan reaccionar con rapidez para impulsar la producción alimentaria en países pobres que dependen en gran medida de las importaciones.
Falta dinero, pero no nuevas estructuras
Para poder conseguir el objetivo de erradicar el hambre, Diouf sugirió consolidar el actual Comité para la Seguridad Alimentaria (CSA), creado en 1974 tras la Cumbre Mundial sobre la Alimentación para controlar la situación alimentaria internacional.
“Como mecanismo intergubernamental, el CSA es universal y está abierto a todos los Estados Miembros de la FAO, de Naciones Unidas y a representantes de otros organismos internacionales, ONGs, la sociedad civil y el sector privado”, indicó.
De forma específica, el papel del CSA sería prevenir las crisis alimentarias internacionales y ayudar a desarrollar y ejecutar las políticas necesarias a nivel nacional, regional e internacional para garantizar la seguridad alimentaria en el mundo. También podría servir como foro de debate sobre los principios que deberían regir el comercio agrícola internacional. Otra de sus tareas sería la de analizar los riesgos y necesidades futuras y formular las recomendaciones políticas adecuadas.
Según los expertos, este comité tendría que ser potenciado como un sistema coherente de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial, incluyendo una “asociación global para la seguridad alimentaria mundial” basada en alianzas existentes y un grupo de expertos internacionales de primer nivel, fundamentado en paneles exteriores de expertos que ya existen en cultivos agrícolas, ganadería, pesca, bosques y los aspectos socioeconómicos de la alimentación y la agricultura, a ser posible según el modelo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
Diouf insistió en que la FAO conoce muy bien las medidas a tomar para erradicar el hambre en el mundo y doblar la producción alimentaria para 2050 para poder nutrir a una población de más de 9.000 millones de personas.
“Existen planes, programas y proyectos –subrayó Diouf- para resolver el problema de la inseguridad alimentaria en el mundo. Conseguir estas metas es un problema político y de financiación, más que una cuestión técnica”, concluyó el alto funcionario.
Más información en: ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/011/ai474s/ai474s00.pdf
Procedente de Malasia: SE COMERCIALIZA EN EUROPA LA PRIMERA PRODUCCIÓN DE ACEITE DE PALMA SOSTENIBLE
Madrid, 16/11/2008, (Ecoestrategia).- La primera producción de aceite de palma certificado como sostenible, y elaborado en Malasia, ha sido presentado esta semana en La Haya (Holanda) y será utilizado por consumidores, industria transformadora y supermercados de Europa. Este proyecto trata de mejorar las vidas de millones de productores sin recursos y de evitar problemas medioambientales.
Las 500 toneladas de aceite de palma que conforman este primer envío que llegará a finales de este mes al puerto de La Haya, son la culminación de cinco años de trabajo por parte del proyecto internacional denominado “Mesa Redonda por un aceite de palma sostenible” (RSPO en sus siglas en inglés).
La organización de comercio justo y cooperación para el desarrollo Oxfam Internacional forma parte de este grupo, junto con otros 340 miembros, entre los que se encuentran minoristas, bancos, organizaciones no gubernamentales y productores de aceite de palma que en la actualidad abarcan el 50% de la producción mundial de este producto.
Este proyecto internacional pretende proteger a millones de personas de las comunidades más pobres del mundo, agricultores y trabajadores, de expropiaciones y de los desplazamientos forzosos, de la explotación y de las condiciones precarias, de los salarios ínfimos y de los impactos devastadores sobre el medio ambiente, como la deforestación. Los valores clave de la RSPO son la transparencia y el compromiso de todas las partes interesadas.
“Este primer envío es literalmente una gota en el océano del comercio mundial de aceite de palma, pero es el primer paso para ayudar a millones de personas pobres y vulnerables. Nuestro objetivo es que, en el año 2013, el 50 por ciento del aceite de palma comercializado en todo el mundo haya sido certificado como sostenible”, aseguró el portavoz de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España) para Cambio Climático, José A. Hernández de Toro.
Malasia e Indonesia son los principales productores
La mayor parte del aceite de palma es utilizado como un “aceite vegetal” en las tiendas, siendo visible en productos como galletas, champús y productos congelados para freír. Se estima que la mitad de los productos de los supermercados contienen aceite de palma. Cada año se producen cerca de 40 millones de toneladas de este aceite valoradas en más de 20 mil millones de dólares. El 85% de esta cantidad se cultiva en Indonesia y Malasia y posteriormente es exportada a Europa, América del Norte y Asia.
La RSPO se creó para el comercio de alimentos pero el aceite de palma también está siendo utilizado de manera creciente como biodiesel y como combustible para generar electricidad. A Oxfam Internacional le preocupa seriamente que esta expansión del uso como biocombustible genere una expansión del cultivo que provoque problemas medio ambientales y sociales.
“La Mesa Redonda en defensa de un aceite de palma sostenible (RSPO) no puede resolver todos los problemas asociados a este producto, siendo el mayor de ellos la demanda global sin controles. Sin embargo, los pequeños agricultores y los trabajadores de las plantaciones podrían beneficiarse de ello”, afirmó Hernández de Toro.
“La RSPO no debe convertirse en un mero lavado de imagen para el sector, para lo que es vital el papel de fiscalización de la sociedad civil”, añadió el portavoz de Intermón Oxfam.
Certificación sistemática
Al día de hoy, millones de pequeños agricultores son proveedores de los molinos de aceite de palma. Casi diez millones de hectáreas de terreno están ahora bajo cultivo. Este área se está expandiendo rápidamente, provocando un masivo desplazamiento de las comunidades que viven en la zona y una deforestación galopante.
“En lugar de beneficiarse de las oportunidades comerciales, millones de personas han quedado atrapadas en círculos viciosos de pobreza, al perder sus terrenos o al ser explotados por parte de productores con mucho poder y por comerciantes de las grandes cadenas de producción”, señaló Hernández de Toro.
Oxfam Internacional, junto con otras ONG, ha contribuido al desarrollo de criterios, reglas de certificación fiables y mecanismos comerciales funcionales. El certificado RSPO –una vez adaptado ampliamente por agricultores y consumidores- ayudará a asegurar a los fabricantes que su aceite de palma no se ha cultivado en terrenos arrebatados a las comunidades en contra de su voluntad y que los pequeños productores están siendo tratados con equidad por compradores, prevaleciendo unas dignas condiciones de trabajo.
Para conseguir la certificación de la RSPO, los productores también deben demostrar que han detenido la tala de árboles desde noviembre de 2005. Las grandes corporaciones deberán certificar de forma sistemática todas sus plantaciones, no sólo las “emblemáticas”. El próximo año, Oxfam confía en que todas las partes interesadas aporten sus casos al sistema de quejas de la RSPO.
“Esta Mesa Redonda es sólo el comienzo. Somos completamente conscientes de que los productores y comerciantes irresponsables continuarán sus prácticas alejadas de la sostenibilidad. Ahora necesitamos más controles por parte de los gobiernos y acción colectiva por parte de las empresas. Paso a paso, esperamos comenzar a marcar la diferencia”, concluyó el portavoz de Intermón Oxfam para Cambio Climático.
Más información en http://www.rspo.org/
Reducir emisiones de CO2 beneficiaría a los campesinos pobres LOS MERCADOS DE CARBONO PUEDEN ESTIMULAR EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA SOSTENIBLE
Naciones Unidas, 10/11/2008, (Ecoestrategia).- Un centenar de expertos de los cinco continentes se reunieron a finales del asado mes de octubre para diseñar la estrategia de aprovechamiento de un nuevo e importante flujo de fondos, la financiación del carbono, para el desarrollo agrícola y la mejora de las vidas de los agricultores pobres en el mundo entero.
El Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto permite contar cada año con miles de millones de dólares para financiar iniciativas que ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera.
A pesar de que la agricultura es una importante fuente de emisiones (su contribución a nivel mundial si se incluyen los cambios del uso de la tierra y el sector ganadero intensivo es de un 30 por ciento) y por lo tanto ofrece posibilidades reales para reducir la contaminación con GEI, hasta ahora sólo se ha destinado una pequeña parte de estos fondos a la misma.
La reunión, que tuvo lugar en West Lafayette, Estados Unidos, debatió cómo puede beneficiarse la agricultura de un mercado cuyo valor ascendió a 12 000 millones de euros en 2007. Este mercado se ha desarrollado bajo el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto, según el cual las industrias en los países desarrollados pueden cumplir con sus obligaciones de reducción de las emisiones de GEI invirtiendo en proyectos de ahorro de emisiones en el extranjero.
Frenar el calentamiento global y ayudar a los agricultores pobres
"Es una oportunidad beneficiosa para todos", afirmó Theodor Friedrich, experto de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en intensificación de la producción sostenible (SPI, por sus siglas en inglés).
"Tenemos la oportunidad de, al mismo tiempo, ralentizar el cambio climático, ayudar a los agricultores pobres a ganarse mejor la vida y mejorar la salud y productividad del suelo", aseguró Friedrich.
Sin embargo, para acceder a la financiación del MDL, los proyectos agrícolas necesitan generar pruebas, medibles científicamente, de cuánto pueden reducir las emisiones de GEI en comparación con la agricultura tradicional. También se necesitaría encontrar la forma de controlar fehacientemente estos resultados y de establecer pagos por la captura de carbono atractivos para los pequeños agricultores.
Éstos fueron algunos de los temas que fueron debatidos en la reunión, organizada conjuntamente por la FAO y el Centro de Información de Tecnología de Conservación, con el apoyo del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
En los sistemas agrícolas tradicionales, cuando la tierra es labrada y cultivada, el CO2 allí almacenado se libera a la atmósfera, contribuyendo al aumento de los GEI y, con ello, al cambio climático. Por ello, los sistemas SPI como la Agricultura de Conservación (CA, por sus siglas en inglés), en la que las semillas se introducen directamente en el terreno a través de la cubierta vegetal, son más beneficiosas para el clima.
Cultivar sin labrar
De hecho la Agricultura de Conservación puede eliminar cantidades significativas de CO2 de la atmósfera y almacenarlas en la tierra. "En teoría, el empleo de métodos agrícolas como la ausencia de labranza en los 5.000 millones de hectáreas de tierra cultivada que hay en todo el mundo permitiría capturar tres mil millones de toneladas de carbono de la atmósfera cada año y retenerlo durante 30 años", explicó Friedrich.
"Esta es aproximadamente la tasa anual a la que actualmente está aumentando el CO2 producido por el hombre", añadió el experto de la FAO.
El suelo rico en carbono es más sano y almacena mejor el agua. Esto le hace soportar mejor las temperaturas más elevadas y las menores precipitaciones que se prevén como resultado del cambio climático. También se trata de un suelo más productivo.
"El empleo de la financiación del MDL para fomentar la CA y otros sistemas SPI en países en desarrollo podría suponer un importante estímulo para el desarrollo. También podría aumentar la seguridad alimentaria mundial y contribuir significativamente a ayudar a la comunidad global y a las poblaciones vulnerables en particular a superar las amenazas del cambio climático", concluyó Theodor Friedrich.
Más información en: http://www.conservationinformation.org/?action=article&id=41
Nuevas medidas puestas en marcha por la ONU FACILITARÁN EL ACCESO DE CAMPESINOS DEL SUR A LOS MERCADOS MUNDIALES DE AGRICULTURA ECOLÓGICA
Al mismo tiempo, piden revisar las políticas y subvenciones a los biocombustibles cuya producción aumenta el precio de los alimentos.
Naciones Unidas, 9/10/2008, (Ecoestrategia).- Los campesinos que practican la agricultura orgánica en los países en desarrollo tendrán un mayor acceso a los mercados mundiales gracias a dos herramientas prácticas puestas en marcha con el objetivo de facilitar el comercio sus productos.
Las nuevas herramientas ayudarán a agilizar la aceptación de productos que se comercializan a nivel internacional, y son el resultado de seis años de trabajo en equipo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD); y la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM), la organización que se ocupa del sector a nivel mundial.
La primera herramienta es la guía Equitool, cuya finalidad es ayudar a los responsables de la toma de decisiones a evaluar si las normas sobre productos orgánicos y su procesado que se aplican en una región del mundo son equivalentes –es decir, no idénticas pero igualmente válidas- a otras normas sobre agricultura orgánica. De esta manera se facilita el comercio al tiempo que salvaguarda la producción orgánica en función de las condiciones socioeconómicas y agro-ecológicas locales.
La segunda herramienta, denominada Requisitos Internacionales para Organismos de Certificación Orgánica (IROCB, por sus siglas en inglés), es un listado mínimo de requisitos para los organismos de certificación orgánica que permitirá la importación de productos certificados por los sistemas de control de países extranjeros.
Ambas herramientas fueron aprobadas en la reunión final del Grupo Internacional de Expertos sobre Armonización y Equivalencia de la Agricultura orgánica (ITF, por sus siglas en inglés) en Ginebra. Este grupo, formado en 2003 por la FAO, UNCTAD e IFOAM, incluye representantes de Gobiernos, agencias intergubernamentales y de las partes implicadas del sector privado, incluyendo los certificadores y agentes acreditadores.
Un mercado en continuo crecimiento
Según la FAO, el comercio orgánico está creciendo a un ritmo del 15 al 20 por ciento anual, y ya hay más de cien países que hoy exportan productos orgánicos certificados. Sin embargo, este comercio está siendo obstaculizado por la multitud de normas, regulaciones y sistemas de evaluación de conformidad.
Existen más de 400 organismos públicos y privados que operan hoy en día en el mercado mundial de productos orgánicos. Los productos que son certificados como tales bajo un sistema no son fácilmente admitidos como orgánicos por otro. Ello origina numerosos quebraderos de cabeza y costes para los productores y exportadores que quieren vender en diferentes mercados.
Estas barreras pueden poner los beneficios económicos, medioambientales, de salud y sociales de la agricultura orgánica fuera del alcance de muchos productores, en particular los que cuentan con escasos recursos en los países en desarrollo. También obligan a que los consumidores paguen precios más altos por una selección más limitada de productos.
“En vez de perder tiempo, dinero y mercados en esta jungla de normas y regulaciones, el ITF ha sentado las bases para una cooperación armoniosa para aquellos interesados en facilitar el crecimiento del sector orgánico, al tiempo que se mantiene la integridad del sistema”, aseguró el Director General Adjunto de la FAO Alexander Mueller.
En la actualidad existen dos normas internacionales para la agricultura orgánica: las Directrices para la producción, procesado, etiquetado y comercialización de los alimentos producidos orgánicamente, del Codex Alimentarius FAO/OMS y las Normas básicas del IFOAM.
Revisar las políticas y subvenciones a los biocombustibles
Por otra parte, la agencia de Naciones Unidas especializada en la agricultura y la alimentación afirmó que las políticas y subvenciones de los biocombustibles deberían ser reconsideradas con urgencia para mantener el objetivo de la seguridad alimentaria mundial, proteger a los campesinos pobres, promover un desarrollo rural de amplia base y asegurar la sostenibilidad medioambiental.
Estas consideraciones se encuentran recogidas en la nueva edición de su principal publicación anual El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2008 (SOFA, por sus siglas en inglés). “Los biocombustibles ofrecen oportunidades pero también plantean riesgos. El resultado dependerá del contexto específico del país y de las políticas adoptadas”, señaló Jacques Diouf, Director General de la FAO.
“Las políticas actuales tienden a favorecer a los productores de algunos países desarrollados frente a los de la mayoría de los países en desarrollo. El desafío reside en reducir o gestionar los riesgos compartiendo al mismo tiempo las oportunidades de forma más amplia”, explicó Diouf.
La producción de biocombustibles basada en productos agrícolas creció más del triple entre 2000 y 2007, y ahora supone casi el dos por ciento del consumo mundial de combustibles para el transporte. Se espera que este crecimiento continúe, aunque la contribución de los biocombustibles líquidos (principalmente etanol y biodiesel) para la energía del transporte, y, más aún, para el consumo energético mundial, seguirá siendo limitada.
A pesar de la escasa importancia de los biocombustibles líquidos en términos del suministro energético mundial, la demanda de materias primas agrícolas (azúcar, maíz, semillas oleaginosas) para obtenerlos seguirá aumentando en la próxima década y quizás más adelante, incrementando la presión sobre los precios alimentarios.
Más información en: www.fao.org/bioenergy/home/es/
Aumenta el sobrepeso y la obesidad en el Sur de Europa ¿SE ENCUENTRA LA DIETA MEDITERRÁNEA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN?
Naciones Unidas, 20/8/2008, (Ecoestrategia).- Ensalzada por los expertos por mantener a la gente delgada, saludable y longeva, la dieta mediterránea tiene seguidores en todo el mundo, pero es cada vez más ignorada en la región en donde se originó.
Durante los últimos 45 años la famosa dieta basada en frutas y verduras frescas “ha decaído y se encuentra en estado moribundo” en su propia área, según lo revela un estudio del economista de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura (FAO), Josef Schmidhuber.
La creciente prosperidad de la población en Europa meridional, el norte de África y Oriente próximo ha producido un rápido deterioro de sus hábitos alimentarios, considerados en el pasado como un modelo para el resto del mundo, según las conclusiones de Schmidhuber.
Su informe fue presentado en un seminario organizado recientemente por el California Mediterranean Consortium, formado por siete instituciones académicas de Estados Unidos y la Unión Europea para el seguimiento de los productos mediterráneos en el mercado mundial.
La población a orillas del Mediterráneo ha utilizado sus mayores ingresos para sumar una gran cantidad de calorías procedentes de carnes y grasas a una dieta que tradicionalmente era pobre en proteínas animales. Los alimentos que consumen ahora son “demasiado grasos, demasiado salados y demasiado dulces”, sostuvo Schmidhuber.
Propiedades saludables
Las características principales de la dieta mediterránea son un alto consumo de productos vegetales (frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pan y otros cereales) siendo el trigo el alimento base, el aceite de oliva como grasa principal, un mayor consumo de aves y pescado que de carnes rojas, y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.
Las propiedades saludables que se le atribuyen a este tipo de alimentación se basan en la constatación de que, aunque en los países mediterráneos se consume más grasa que en los Estados Unidos, la incidencia de enfermedades cardiovasculares es mucho menor.
Las causas de tales propiedades parecen estar en los componentes ricos en ácidos grasos monoinsaturados presentes en el aceite de oliva (que reduce el nivel de colesterol en sangre). También se atribuye al consumo de pescado, en especial pescado azul, rico en ácidos grasos omega-3 y, finalmente, al consumo moderado de vino tinto que tiene un efecto cardioprotector por sus antocianos.
En junio de 2007 el Gobierno español propuso la candidatura de la dieta mediterránea para su inclusión en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Según el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Dieta Mediterránea (FDM), Francisco Sensat Alemany, “la pérdida de la dieta mediterránea no sólo afectaría a la salud de millones de personas, sino que además pondría en peligro la supervivencia de un patrimonio aún más amplio: el que conforman los paisajes y las tradiciones asociadas a ella.
Calorías: de menos a más
Sin embargo, entre 1962 y 2002, la ingesta diaria de calorías en Europa (en 15 países) se incrementó de 2960 kilo calorías (kcal) a 3340 kcal, (cerca del 20 %), pero en Grecia, Italia, España, Portugal, Chipre y Malta, que inicialmente eran países más pobres que sus vecinos del norte, el aumento del consumo de calorías fue del 30 por ciento.
“El mayor consumo de calorías y un menor gasto de las mismas han hecho que Grecia sea hoy el país de la Unión Europea con la media más alta de Índice de Masa Corporal, y la tasa más alta de sobrepeso y obesidad”, aseguró Schmidhuber. “Hoy en día tres cuartas partes de los griegos tienen sobrepeso o son obesos”, advirtió el experto de la FAO.
Más de la mitad de los italianos, españoles y portugueses sufren igualmente de sobrepeso. Al mismo tiempo se ha producido un notable incremento de calorías y carga glicémica en las dietas de los residentes del norte de África y Oriente próximo.
Ninguno de los países de la Unión Europea (UE) sigue la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la FAO de que los lípidos no sobrepasen el 30 por ciento del total del aporte energético de la dieta, pero España, Grecia e Italia sobrepasan ampliamente este límite y se han convertido en los mayores “tragones” de grasas en Europa
El país que ha registrado el mayor aumento ha sido España, en donde la grasa constituía tan solo el 25 por ciento de la dieta hace cuatro décadas, y ahora supone el 40 por ciento. Schmidhuber atribuye estos cambios en los hábitos alimentarios a la mayor renta, pero también a factores como el desarrollo de los supermercados, los cambios en los sistemas de distribución de alimentos, el hecho de que las mujeres trabajadoras tengan menos tiempo para cocinar y la costumbre de comer con mayor frecuencia fuera de casa, a menudo en establecimientos de comida rápida.
Al mismo tiempo las necesidades de calorías han disminuido, la gente realiza menos ejercicio y se ha pasado a un tipo de vida mucho más sedentario. Como nota positiva, el informe señala que la población mediterránea consume ahora más frutas y verduras y más aceite de oliva.
Este informe puede leerse en: http://www.fao.org/es/ESD/Montreal-JS.pdf
Posibilidades de un cultivo modesto LA YUCA PUEDE CONTRIBUIR A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y ENERGÉTICA MUNDIAL
Naciones Unidas, 7/8/2008, (Ecoestrategia).- La yuca, un cultivo de raíz amilácea originario de América tropical, podría ayudar a proteger la seguridad alimentaria y energética de los países pobres, amenazados en la actualidad por los crecientes precios de los alimentos y los combustibles, según afirmó la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La yuca (Manihot esculenta Crantz) es originaria de América Latina y el Caribe, donde se ha cultivado desde épocas precolombinas. Su adaptación a diversos ecosistemas, su potencial de producción y la versatilidad de su mercado y de su uso final la han convertido en la base de la alimentación de la población rural en esta parte del planeta.
En una conferencia mundial celebrada a finales del pasado mes de julio en Gante, Bélgica, los científicos expertos en este tubérculo solicitaron un aumento de la inversión en investigación y desarrollo, necesario para aumentar los rendimientos de los agricultores e investigar prometedores usos industriales de la yuca entre los que se incluye la producción de biocombustibles.
Los científicos, que han formado una red internacional llamada Asociación Mundial de la Yuca, afirmaron que la comunidad internacional no puede seguir ignorando la difícil situación de los países tropicales de bajos ingresos, que han sido los más afectados por el alza de los precios del petróleo y la inflación de los precios alimentarios.
Hoy en día, la yuca, también llamada mandioca, es ampliamente cultivada en África tropical, Asia y América Latina, siendo el cuarto cultivo mundial más importante en los países en desarrollo, con una producción estimada en 2006 de 226 millones de toneladas. Es el alimento básico de casi mil millones de personas en 105 países, proporcionando hasta un tercio de las calorías diarias.
Un “cultivo huérfano”
La yuca es cultivada principalmente en ambientes marginales por agricultores de bajos ingresos, quienes sacan partido de la tolerancia de este cultivo a los suelos pobres, a la sequía y la capacidad para recuperarse del daño que le causan plagas y enfermedades. Unos 500 millones de personas perciben ingresos económicos a partir de la producción de la yuca.
La yuca es también la fuente de almidón más barata que existe, siendo utilizada en más de 300 productos industriales. Un uso prometedor es la fermentación del almidón para producir el etanol, empleado como biocombustible. No obstante, la FAO advierte que las políticas que fomentan un cambio a la producción de biocombustibles deberían considerar detenidamente sus efectos sobre la producción y seguridad alimentaria.
Sin embargo, a pesar de la creciente demanda y de las posibilidades que ofrece su producción, la yuca continua siendo un “cultivo huérfano”. Es cultivada por pequeños agricultores, a menudo aislados de los canales de distribución y de las industrias de elaboración de productos, principalmente en zonas que tienen reducido o nulo acceso a variedades mejoradas, fertilizantes y otros insumos productivos.
Los expertos señalan que los gobiernos aún no han realizado las inversiones necesarias para impulsar su valor añadido, que harían que los productos de almidón de yuca fueran competitivos a nivel internacional.
Materia prima de bajo coste
Se calcula que anualmente se extraen unos 60 millones de toneladas de almidón de una gran variedad de cultivos: cereales, raíces y tubérculos, para uso en una amplia variedad de productos: como agentes estabilizadores en sopas y alimentos congelados, revestimiento para pastillas y papel, adhesivo para estampillas y madera laminada, acabado de textiles, como materia prima para elaborar etanol e incluso como agente de cohesión en el concreto. Un 10% de ese almidón se produce con las raíces de la yuca.
Dado que hoy se producen unos 200 millones de toneladas de raíces de yuca al año, la FAO considera que muchos países en desarrollo podrían fortalecer su economía rural, e incrementar los ingresos de los productores de yuca, mediante la conversión de esa materia prima de relativo bajo costo en almidones de elevado valor.
Como fuente de almidón, la yuca es muy competitiva: la raíz contiene más almidón, por peso en seco, que casi cualquier otro cultivo alimentario, y su almidón es fácil de obtener con tecnologías sencillas. Los precios de exportación, que hoy rondan los 225 dólares por tonelada en el caso del almidón de yuca superfino de Tailandia, son constantemente más bajos que los del almidón de la papa, el maíz y el trigo, que se produce en la Unión Europea y en los Estados Unidos.
Según la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura, de la FAO, que coordina la preparación de un nuevo manual para los países en desarrollo sobre extracción de almidón de la yuca “la yuca produce un almidón excelente. En comparación con los almidones obtenidos de casi todas las demás plantas, es más claro y tiene más viscosidad, es muy estable en los productos alimentarios ácidos”.
Esta raíz también tiene propiedades óptimas para su uso en productos no alimentarios, como los farmacéuticos y los termoplásticos naturales.
Prometedor biocombustible
Por otra parte, se vislumbra un prometedor mercado nuevo para el almidón de yuca como materia prima para producir etanol, destinado al uso como combustible natural.
El almidón líquido de la yuca se fermenta de dos a cuatro días con una levadura (Endomycopsis fibuligera), a veces en combinación con una bacteria (Zymomonas mobilis). Un establecimiento básico de producción (mondadoras, ralladoras, fermentadoras y un alambique) puede producir unos 280 litros de etanol puro al 96%, a partir de una tonelada de yuca con un 30% de almidón.
Tal es el caso colombiano, donde el gran descubrimiento nacional en biocombustibles es, sin duda, la yuca, considerada como el pariente más pobre de los cultivos básicos y cuya importancia agroindustrial era hasta hace poco tiempo prácticamente nula en Colombia, pese a producirse en todas las regiones. Este tubérculo es hoy la segunda fuente de producción de alcohol carburante en el país.
Desde 2006 la firma privada Petrotesting puso en marcha la primera planta de producción de bioetanol de yuca en el departamento de Meta (centro-oriente del país), que en ese año llegó a elaborar 20.000 litros diarios de combustible a base de esa raíz.
La reunión de Gante ha sido la primera conferencia científica a nivel mundial de la Asociación Mundial de la Yuca, un consorcio formado –bajo los auspicios de la Estrategia Mundial de Fomento de la Yuca, apoyada por la FAO– por organizaciones internacionales entre las que se incluyen la FAO, el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IIAT), así como también organismos nacionales de investigación, ONGs y socios privados.
Los participantes analizaron el estado actual de la producción mundial de yuca y las perspectivas futuras. Acordaron diversos nuevos proyectos, que serán presentados de inmediato a la comunidad de donantes, y un conjunto de inversiones necesarias para que la yuca pueda desarrollar todo su potencial como factor frente a la crisis alimentaria y energética mundial.
Más información en:
Consorcio Latinoamericano y del Caribe de Apoyo a la Investigación y Desarrollo de la Yuca http://www.clayuca.org/
Centro Internacional de Agricultura Tropical http://www.ciat.cgiar.org/yuca/inicio.htm
Las frutas fotónica: AUTÉNTICAS FUENTES DE ENERGÍA QUE PROPORCIONAN BIENESTAR AL ORGANISMO
Las frutas con mayor cantidad de biofotones (hasta ahora analizadas) son la piña, el aguacate, el tomate, la papaya, el melocotón, los albaricoques, los mangos y el banano.
Por: Albert Ronald Morales*
Madrid, 9/7/2008, (Ecoestrategia).- Toda fruta tiene un vacío en ese vacío está el poder del árbol, dentro de la vibración interna de ese vacío, nace el éter, dentro de la vibración del éter nace el aire, dentro de la vibración interna del aire nace el fuego, dentro de la vibración interna del fuego emana el agua, y dentro de la vibración interna del agua emana la tierra, son los cinco elementos que tienen las siguientes características: el primero se puede oír, el segundo se puede oír y tocar, el tercero se puede oír, tocar y ver, el cuarto los tres anteriores y saborear, y la tierra se puede además oler. Estos son los cinco elementos de la creación que le permiten a los frutos de la vida manifestarse en todo su esplendor; de ahí nace la vida.
En cada célula de materia orgánica hay procesos de transferencia de energía en movimiento que están vinculados a las funciones de la vida. Las energías presentes en la célula viva tienen una relación directa con los procesos de la vida, son partículas de energía de luz que en la física se refieren como los biofotones; las frutas son el alimento que contienen la mayor cantidad de biofotones, pequeñísimas sustancias llenas de vitalidad que recuperan y revitalizan el organismo de quienes las consumen; solo hay que aprender a utilizarlas para extraerles el elixir de la vida que permanece en ellas.
Las frutas guardan la energía
Las frutas y verduras son alimentos ricos en muchos ingredientes curativos, además de las vitaminas existen los pigmentos que son antioxidantes (los más conocidos son los carotenos), estos tienen que ver con los colores de los alimentos: tenemos el color amarillo intenso de la zanahoria, el color rojo en una variedad de naranja, en los tomates, tomate de árbol, la ciruela, la uva, los mangos, la remolacha; el violeta en variedades de calabacín; el azul en las algas, el blanco en la cebolla, coliflor, manzanas, papa, banano; el verde en el cilantro, perejil (estos ayudan a remover los metales pesados), los alimentos de color verde contienen clorofila que es un elemento recuperador de la sangre.
Otro ingrediente importante en las frutas es la energía, ya Rudolf Steiner consideraba las plantas como colectores de energía cósmica y sus partes (raíces, hojas, frutos) como donantes de luz, cuanta más luz pueda almacenar un alimento, más valioso será, proporcionando al organismo vitalidad y bienestar.
A través de la alimentación absorbemos partículas luminosas (biofotones) que se trasmiten a las células, estas partículas contienen importantes bioinformaciones que controlan complejos procesos vitales de nuestro cuerpo.
Las frutas con mayor cantidad de biofotones (hasta ahora analizadas) son la piña, el aguacate, el tomate, papaya, melocotón, albaricoques y mangos y banano, esto, guarda estrecha relación con la cantidad de luz solar que recibe la fruta en el árbol, la calidad del suelo en el que se cultiva, la calidad del agua con que se riega, el adecuado manejo de la recolección, almacenamiento, transporte y en el tiempo transcurrido entre la cosecha y el consumo, hay frutas que pierden su energía después de tres días de su recolección, los cereales pierden hasta un 50% de su energía en el primer año.
Por ello, consumir cinco piezas de fruta fresca al día, es lo recomendable para proporcionar salud, bienestar y energía vital a nuestro organismo.
*Autor de varios libros sobre Frutoterapia. Web: www.frutoterapia.net/
Según un estudio de Naciones Unidas: UN CUARTO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL ESTÁ AFECTADA POR LA DEGRADACIÓN DEL SUELO
Naciones Unidas, 3/7/2008, (Ecoestrategia).- La degradación del suelo está aumentando en muchas partes del mundo, según un nuevo estudio que recoge datos de un período de 20 años y hecho público por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Definida como el declive a largo plazo en la función y la productividad de un ecosistema, la degradación del suelo está aumentando en severidad y extensión en muchas partes del mundo, con más del 20 por ciento de las tierras agrícolas afectadas, el 30 por ciento de los bosques y el 10 por ciento de los pastizales.
Cerca de 1 500 millones de personas, un cuarto de la población mundial, dependen directamente de suelos afectados hoy en día por procesos de degradación.
Las consecuencias de este fenómeno incluyen una disminución de la productividad agrícola, la migración, la inseguridad alimentara, los daños a recursos y ecosistemas básicos, y la pérdida de biodiversidad debido a cambios en los hábitat tanto a nivel de las especies como a nivel genético.
La situación empeora
“La degradación del suelo tiene también importantes implicaciones para la mitigación y la adaptación al cambio climático, ya que la pérdida de biomasa y de materia orgánica del suelo desprende carbono a la atmósfera y afecta a la calidad del suelo y a su capacidad de mantener el agua y los nutrientes”, señaló Parviz Koohafkan, responsable de la División de Tierras y Aguas de la FAO.
Los datos del estudio indican que a pesar de la determinación de los 193 países que han ratificado de la Convención de Naciones Unidas para combatir la desertización de 1994, la degradación del suelo está empeorando en vez de mejorar.
Cerca del 22 por ciento de las tierras sujetas a degradación se encuentran en zonas muy áridas o zonas subhúmedas secas, mientras que el 78 por ciento está en regiones húmedas. El estudio desvela que la principal causa de la degradación del suelo es la mala gestión de la tierra.
En comparación con evaluaciones previas, el presente estudio desvela que la degradación del suelo ha afectado a nuevas zonas desde 1991, mientras que algunas áreas muy degradadas históricamente se encuentran ahora estables tras haber sido abandonadas o explotadas con un bajo nivel de productividad.
Los datos sobre la degradación del suelo a nivel mundial son parte de un informe presentado por la FAO, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) e Información Mundial del Suelo (ISRIC). El estudio se denomina Evaluación de la Degradación del Suelo en Zonas áridas (LADA, por sus siglas en inglés), y cuenta con financiación del Global Environment Facility.
No todas las noticias son malas
Sin embargo, no todas las noticias no son tan malas. El estudio ha identificado una serie de lugares en donde el suelo se utiliza de forma sostenible (19 por ciento de las tierras agrícolas), o se está alcanzando mayor calidad y productividad (10 por ciento de los bosques y el 19% de los pastizales).
Muchos de los avances en tierras agrícolas están asociados con el riego, aunque también hay ejemplos de mejoras en tierras agrícolas de secano y los pastizales en las praderas de las Grandes Llanuras en Norteamérica y en India occidental. Algunas de las ganancias corresponden al incremento de la cubierta forestal, ya sea a través de plantación de bosques, en especial en Europa y Norteamérica, y algunos proyectos de bonificación de tierras, como sucede en el norte de China.
No obstante, algunas de las iniciativas positivas se basan en la invasión por bosques y matorrales de zonas de pastos y tierras agrícolas, lo que por regla general no se considera una mejora del suelo.
El estudio demuestra que la degradación del suelo continúa siendo un asunto prioritario que requiere atención renovada por parte de los individuos, las comunidades y los gobiernos.
Un resumen del informe, en inglés, puede consultarse aquí.
Día Mundial de lucha contra la Desertificación 2008 LA DEGRADACIÓN DE LA TIERRA IMPIDE UNA AGRICULTURA SOSTENIBLE
El 66% de las tierras de África están afectadas por la desertización.
Naciones Unidas, 17/6/2008, (Ecoestrategia).- Esta semana se celebra el Día Mundial de lucha contra la Desertificación y la Sequía, que en 2008 tiene como lema principal: “Luchando contra la degradación de la tierra para una agricultura sostenible”, poniendo así de relieve la trascendencia de la tierra y su gestión para una de las actividades más importantes en el desarrollo de la civilización: la agricultura.
En 1994, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el 17 de junio como “Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía”, buscando promover la conciencia pública y la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por este fenómeno, en particular las naciones de África done el 66% de la tierra está afectada por la desertización.
El punto de partida de este proceso se remonta cuarenta y un años atrás, cuando la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Desertificación, celebrada en Nairobi (Kenia) en septiembre de 1977, abordó por primera vez este tema como problema de índole mundial.
En 1992, a petición de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro (Brasil), la Asamblea General de las Naciones Unidas pidió la creación de un Comité Intergubernamental de Negociación con el fin de elaborar una Convención de Lucha contra la Desertificación.
Y fue así como el 17 de junio de 1994 se adoptó en París la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) y el 17 de junio fue designado Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
La CNULD entró en vigor en diciembre de 1996, 90 días después de recibirse la 50ª ratificación. La Conferencia de las Partes (COP), que es el órgano rector supremo de la Convención, celebró su primer período de sesiones en octubre de 1997 en Roma (Italia). Desde 1999, la Secretaría de la Convención está radicada en la ciudad alemana de Bonn.
Amenaza para los objetivos del Milenio
Según el secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, Luc Gnacadja, “el aumento global del precio de los alimentos y los subsecuentes disturbios subrayan el desafío al que se enfrenta el mundo, añadiendo todavía más obstáculos, si cabe, para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por Naciones Unidas”.
“Aunque en la actualidad los elevados precios de los alimentos pudieran ser mitigados temporalmente por las perspectivas de una nueva producción agrícola, siempre continuarán las causas limitativas en la producción sostenible de alimentos que nutran la siempre creciente población mundial. Mientras población y demanda de diversos tipos de productos agrícolas aumenten, los enfoques de la gestión de la tierra que no sean sostenibles fracasarán de manera evidente”, subrayó Gnacadja.
Un estudio sobre el cambio climático indica que para el 2080 la capacidad de producción agrícola global podría reducirse en aproximadamente un 16 por ciento si se prescinde de la fertilización por carbón y en un 3 por ciento si ésta se utiliza. La conversión de la tierra en usos no sostenibles puede exacerbar el círculo vicioso de la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.
“La degradación de la tierra debilita la fertilidad del suelo, perturba el equilibrio del ciclo del agua y contribuye a la inseguridad alimentaria, el hambre y la pobreza, así como a la migración forzosa. Hacer frente a esta situación compleja requiere una respuesta global con el fin de aumentar la productividad de los ecosistemas terrestres y de hacer de la producción agrícola sostenible una prioridad a través de políticas a favor de los pobres con vistas a la adaptación al cambio climático y a la protección de la biodiversidad”, aseguró el Secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
Según la ONU, las tierras secas ocupan un 41 por ciento de la superficie del planeta, y en ellas habitan más de 2.000 millones de personas, un 90 por ciento en países en desarrollo, en condiciones económicas y sociales de máxima pobreza.
El suelo como depósito de carbono
En estos días, la Comisión Europea (CE) celebró una Conferencia de alto nivel sobre la relación entre suelo y cambio climático y el papel de la gestión del suelo en la mitigación y adaptación a ese fenómeno.
La materia orgánica realiza una función fundamental en el mantenimiento de la fertilidad del suelo, la retención del agua, el sostenimiento de la biodiversidad y la regulación del ciclo global del carbono. Pero la materia orgánica se está reduciendo y por ello en la Conferencia se habló de las enormes cantidades de carbono que se han perdido en la atmósfera en los últimos años.
Los miembros del Parlamento Europeo, el Presidente del Consejo de Medio Ambiente y otros participantes destacados reconocieron que tiene que reforzarse la función del suelo como depósito de carbono. También debatieron una serie de opciones estratégicas para conseguirlo, y abogaron por la adopción de una directiva sobre protección del suelo basada en la Directiva marco sobre esa cuestión, que el Consejo bloqueó en diciembre del pasado año.
A este respecto, el Comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, afirmó: “En nuestros suelos están almacenadas 70 000 millones de toneladas de carbono, y cualquier pérdida, por mínima que sea, puede tener efectos muy importantes sobre nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Insto, por tanto, al Consejo, a que reconozca la importancia del suelo para la sostenibilidad de toda Europa, y a que reconsidere la necesidad de proteger este valiosísimo recurso con legislación europea”.
Los suelos de la UE contienen más de 70.000 millones de toneladas de carbono orgánico, y la liberación, incluso de una pequeña fracción, podría anular las reducciones de emisiones realizadas en otros sectores. Los suelos del Reino Unido, por ejemplo, han perdido en los últimos 25 años 13 millones de toneladas de carbono.
El suelo está perdiendo materia orgánica por varias razones, por ejemplo los cambios a largo plazo en las prácticas de gestión de las tierras, la evolución de las técnicas de gestión del suelo, la modificación del régimen pluviométrico y el aumento de las temperaturas.
A manera de conclusión, la CNULD recuerda un viejo consejo de hace casi cinco mil años: “Nuestra supervivencia depende de este puñado de suelo. Trátalo con cariño y producirá nuestro alimento, nuestro combustible y nuestro cobijo y nos rodeará con su belleza. Abusa de él y el suelo colapsará y morirá, llevándose consigo a toda la humanidad”.
Más información en: www.unccd.int/
BIOCULTURA ABRE SUS PUERTAS EN BARCELONA DEL 8 AL 11 DE MAYO
La empresa Maderas Nobles plantará el bosque con el que Biocultura compensará las emisiones de CO2 derivadas de la feria.
Barcelona, 8/5/2008, (Ecoestrategia).- Biocultura abrirá sus puertas hasta el domingo 11 de mayo, con nuevas propuestas para llevar a la práctica un estilo de vida basado en la cultura biológica, a través de más de 200 actividades, 700 expositores y 14.000 referencias de productos biológicos, organizados entre el pabellón de alimentación y el pabellón multisectores que incluye: Bioconstrucción, energías renovables, y vestimenta, entre otras.
La alimentación biológica abarca este año un 45% del espacio del recinto ferial, con 14.000 referencias de productos certificados, que incluyen el jamón de Jabugo; los quesos de cabra de la Casa Cati (Castellón), entre los que destacan el Cati Servilleta (premiado como mejor queso de España), el de romero y el trufado; quesos de oveja tiernos, curados y semi-curados de El Entremiso del Bonillo, SL (Albacete); aceite de oliva, vino y aceitunas de Casa Pareja (Murcia); y pan ecológico artesano elaborado por Fermentus Panem.
Biocultura sigue en la línea de acercar la producción biológica al ciudadano y ofrecer pautas para un estilo de vida más calmado o slow, que permita superar el ritmo vertiginoso y estresante en el que se ha sumergido nuestra sociedad.
En numerosas ocasiones se ha atribuido el lento, aunque continuado, incremento de la demanda de productos biológicos en España al desconocimiento, y Biocultura pretende seguir contribuyendo a fomentar e informar para superar la media de 8 euros que gasta el ciudadano español en este tipo de productos, y encaminarnos a la media europea de 30 euros.
Biocultura también plantará árboles
Biocultura, la feria alternativa de productos ecológicos y consumo responsable, quiere compensar las emisiones de CO2 que la organización de la feria causará a la atmósfera. Para ello, este año destinará el 0,7% de la recaudación a comprar árboles.
Será la empresa agroforestal Maderas Nobles de la Sierra del Segura la que se ocupará de plantarlos y cuidarlos durante los próximos 40 años, con las técnicas de permacultura y agricultura ecológica que aplican en sus plantaciones desde que iniciaron su actividad empresarial hace ocho años.
Biocultura responde así a la propuesta de Maderas Nobles que hace un par de años lanzó la campaña ResponsARBOLidad, + Árboles x un buen clima con la que pretende implicar a empresas, ciudadanos, ayuntamientos e instituciones en la lucha contra el cambio climático.
Practicar la ResponsARBOLidad consiste, según los organizadores, en calcular, reducir y compensar nuestras emisiones contaminantes con la ayuda de los árboles, convertidos en aliados en la lucha contra el calentamiento global, gracias a su capacidad para secuestrar de la atmósfera el CO2 y convertirlo en oxígeno, agua y suelo fértil.
En la última edición de Biocultura, en Barcelona, las emisiones de CO2 originadas por el transporte de visitantes al recinto ferial superaron las 400 toneladas. Para reducirlas, la organización de la feria propone el empleo de transporte público y el fomento de la bicicleta. Biocultura, además posibilitará la recogida selectiva de basura durante la feria y fomentará el uso de materiales reciclables.
El presidente de Slow Food estará BioCultura
El domingo 11 de mayo el presidente de Slow Food estará en BioCultura. Su objetivo será atraer la atención sobre la cuestión agroalimentaria, en particular sobre los riesgos que comportan los OGMs y la pérdida de biodiversidad, e incrementar la red asociativa en España.
Biocultura, la feria más importante de España en temas de agricultura ecológica, espera la participación de 700 expositores y más de 140.000 visitantes. Este evento es también la referencia multisectorial de los productos y servicios relacionados con el medio ambiente y la calidad de vida, del consumo responsable y la zona libre de transgénicos del estado español.
Más información en: www.vidasana.org www.biocultura.org www.maderasnobles.net
Guerra contra el hambre NACIONES UNIDAS PRESENTA UNA ESTRATEGIA PARA HACER FRENTE A LA CRISIS MUNDIAL DE ALIMENTOS
Los países del Sur necesitan de la comunidad internacional 1.700 millones de dólares para aumentar su producción agrícola y ganadera. Los niños son las principales víctimas de la situación actual.
Naciones Unidas, 1/5/2008, (Ecoestrategia).- La Organización de Naciones Unidas (ONU), a través de su Secretario General y varias de sus agencias especializadas, presentó esta semana una estrategia para hacer frente a la crisis mundial de alimentos, principalmente a la escasez de cereales, que actualmente afecta a millones de personas en el planeta y amenaza con provocar un problema social global sin precedentes.
La utilización de parte de la producción agrícola mundial para la fabricación de biocombustibles y el aumento del consumo por parte de las economías emergentes (China e India) ha dado origen a la situación actual de aparente escasez y encarecimiento real de los alimentos.
El secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, informó que la primera parte de esta estrategia consiste en cubrir los 755 millones de dólares adicionales que ha solicitado el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para poder continuar sus tareas de asistencia a la población más necesitada en todo el mundo a lo largo de este año 2008.
En segundo lugar, se busca reunir, por parte de la comunidad internacional, la suma de 1.700 millones de dólares para la distribución de semillas, fertilizantes y alimentos para el ganado en los países con déficit alimentario, de modo que puedan aumentar su producción agrícola y ganadera y así alcanzar la autosuficiencia a mediano plazo.
Ban Ki-moon presidió en estos días una reunión de la Junta de Directores Ejecutivos del Sistema de Naciones Unidas en Berna (Suiza), en la que se acordó la adopción de estas medidas de corto, mediano y largo plazo.
“Nuestra más urgente prioridad debe ser alimentar a los hambrientos. Para ello, hacemos un llamado a la comunidad internacional, y en especial a los países desarrollados, a satisfacer inmediatamente y en su totalidad la solicitud de emergencia de 755 millones de dólares hecha por el PMA. Si no se obtienen esos fondos, afrontamos el riesgo de una hambruna generalizada, además de desnutrición y disturbios sociales sin precedentes”, advirtió el Secretario General de la ONU.
Arma de doble filo
Al referirse a la escasez mundial de alimentos, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, aseguró que el alza en el precio de los productos básicos para la alimentación debe ser abordada de manera doble.
Por un lado se necesitan políticas y programas para asistir a los millones de pobres cuyos medios de subsistencia se encuentran amenazados, dijo el alto funcionario de la FAO. Por el otro, se debe ayudar a los campesinos en el mundo en desarrollo a sacar partido de la nueva situación.
Diouf advirtió que los precios elevados de los alimentos agravan la inseguridad alimentaria y crean tensiones sociales. También existe el peligro de que la emergencia haga sombra a las cuestiones a largo plazo.
La cuestión de la carestía será debatida en la Conferencia de alto nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y los Retos del Cambio Climático y la Bioenergía, que se celebrará entre en Roma, el próximo mes de junio.
La conferencia tendrá entre sus objetivos identificar los nuevos retos para la seguridad alimentaria mundial, la oferta y la demanda, las políticas y la estructura del mercado, buscando al mismo tiempo una mejor comprensión de las relaciones existentes entre seguridad alimentaria, cambio climático y bioenergía.
“Espero que cuando realicemos la Cumbre de Jefes de Estado o de Gobierno en Roma del 3 al 5 de junio, no solamente discutamos las emergencias inmediatas, sino que nos concentremos en los problemas fundamentales de seguridad alimentaria, particularmente la necesidad de aumentar la producción en los países pobres”, concluyó el titular de la FAO.
Los niños serán los principales perjudicados
En este escenario mundial la voz de alarma más urgente proviene del Programa Mundial de Alimentos (PMA), cuyos portavoces explicaron que toda una generación de niños no podrá crecer adecuadamente debido al alto costo de los alimentos porque se reducirán sus porciones o comerán menos veces al día.
“Aún privar temporalmente a los niños de los nutrientes que necesitan para crecer puede atrofiar su crecimiento físico y su potencial intelectual”, agregó el organismo de la ONU, subrayando que los efectos negativos de este problema ya no pueden revertirse.
El PMA, que se encuentra atravesando una crisis financiera y se verá obligado a recortar su asistencia a muchos grupos necesitados, citó como ejemplo un reciente estudio en Guatemala que demostró que los niños que recibieron suplementos nutricionales en los primeros dos años de vida tenían ingresos más elevados que otros.
Asimismo, la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Ann Veneran, enfatizó que ahora mismo “la prioridad es ayudar a los niños que ya están desnutridos y evitar que la situación de nutrición de las poblaciones afectadas se deteriore”.
Otros grupos afectados de manera grave por esta crisis alimentaria mundial son los que reciben asistencia humanitaria, así como también los huérfanos, las personas infectadas con el VIH-SIDA y los refugiados.
Financiación rápida para los más afectados
Por su parte el Banco Mundial (BM), que también participó en la reunión especial convocada por la ONU para buscar soluciones a esta situación, anunció que ha creado un sistema de financiamiento rápido para apoyar a los países más vulnerables a los altos precios actuales de los alimentos.
El presidente del BM, Robert Zoellick, declaró en Berna que este sistema también ofrecería términos más flexibles de financiación para las economías de renta baja o media que afronten una crisis alimentaria. El Banco también ha duplicado la asignación de recursos para créditos agrícolas en África para los próximos doce meses, a 800 millones de dólares.
Zoellick urgió a los países productores a no recurrir a la suspensión de exportaciones. “Estos controles estimulan la acumulación de productos y el aumento de precios, además de hacerle daño a los pobres de todo el mundo que luchan por poder comer”, puntualizó.
El presidente del Banco Mundial recordó que para 2.000 millones de personas el coste de la comida es cada vez más difícil de pagar y que otros 100 millones han pasado a ser pobres en los últimos dos años a causa del alza de precios de los víveres.
El equipo de tareas creado por la ONU para afrontar la crisis derivada del alto precio de los alimentos está conformado por los líderes de los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas y de las instituciones Bretton Woods (FMI, BM), así como por expertos de la Organización y figuras líderes de la comunidad internacional.
El grupo tendrá dos coordinadores: en Nueva York, el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, John Holmes; y en Ginebra, el coordinador de Naciones Unidas contra la Influenza, David Nabarro.
Un informe completo sobre la situación alimentaria actual puede consultarse en: http://www.fao.org/worldfoodsituation/inicio.html?L=2
Advierten el Banco mundial y el Fondo Monetario Internacional 100 MILLONES DE PERSONAS EN LOS PAÍSES MÁS POBRES SE VERÁN AFECTADAS POR EL AUMENTO DEL PRECIO DE LOS ALIMENTOS
Desde marzo de 2007 los precios de la soja y el trigo han aumentado en 87% y 130%, respectivamente, mientras que las reservas mundiales de cereales están bajo mínimos.
Naciones Unidas, 18/4/2008, (Ecoestrategia).- Los principales organismos financieros internacionales, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertaron a la opinión pública sobre los efectos negativos que la escalada en el precio de los alimentos traerá consigo para la supervivencia de unos 100 millones de personas, principalmente en las naciones más pobres del planeta.
Al mismo tiempo, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) pidió “cambiar las reglas de la agricultura moderna, advirtiendo sobre las consecuencias del uso de biocombustibles y los organismos genéticamente modificados (OGM), y abogando por la recuperación de conocimientos agrícolas tradicionales.
En una conferencia de prensa celebrada esta semana en la ciudad de Washington, el presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, aseguró que: “Haciendo un análisis aproximado, calculamos que una duplicación de los precios de los alimentos en los últimos tres años podría sumir aun más en la pobreza a 100 millones de personas de países de ingreso bajo”.
El Presidente del Banco Mundial, reiteró su llamado a establecer un “Nuevo acuerdo para una política alimentaria mundial” que permita hacer frente a la crisis del precio de los alimentos. El acuerdo incluye un llamado a los gobiernos donantes a suministrar 500 millones de dólares para suplir el déficit inmediato que tiene el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
Por su parte, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, manifestó que la crisis provocada por el alza de los precios de los alimentos podría destruir muy rápidamente toda la asistencia brindada por este organismo a los países de ingreso bajo para abordar cuestiones económicas y financieras relacionadas con el desarrollo. Debido a la fuerte subida de los precios, es probable que muchos países pobres tengan un enorme déficit en la balanza comercial que podría perturbar sus economías.
¿Por qué es más cara la comida?
Según el informe conjunto presentado por el BM y el FMI, el aumento de la producción de biocombustibles ha contribuido al alza de precios de los alimentos. La preocupación por los precios del petróleo, la seguridad energética y el cambio climático han impulsado a los gobiernos a incrementar la producción y el uso de biodiesel, lo que ha dado lugar a una mayor demanda de materias primas entre las que figuran: trigo, soja, maíz y aceite de palma.
El incremento de los precios de los alimentos también se vincula con el aumento de los precios de la energía y los fertilizantes, la debilidad del dólar y las prohibiciones de las exportaciones.
El estudio titulado “Aumento del precio de los alimentos: Opciones en materia de políticas y respuesta del Banco Mundial”, reveló que los aumentos en los precios internacionales del trigo alcanzaron el 181% durante el período de 36 meses que concluyó en febrero de 2008.
Se espera que los precios de los cultivos alimentarios se mantengan elevados durante 2008 y 2009 y luego comiencen a descender, pero es probable que la mayoría de estos cultivos permanezcan hasta 2015 en niveles muy superiores a los de 2004.
“En algunos países, es probable que se reviertan los logros en la reducción de la pobreza que tanto costó conseguir. Como miembros de la comunidad internacional, debemos organizarnos no sólo para ofrecer asistencia inmediata, sino también para ayudar a los países a identificar las actividades y políticas adecuadas para reducir el impacto sobre los sectores más vulnerables del mundo”, concluyó el Presidente del Banco Mundial.
América Latina se verá muy afectada
El problema del aumento de los precios de los productos básicos y su repercusión en la seguridad alimentaria fue el tema central de la 30ª Conferencia Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El encuentro se llevó a cabo entre el 14 y el 18 de abril en Brasilia (Brasil).
El Director General de la FAO, Jacques Diouf, afirmó que “el alza de los precios de los alimentos puede aumentar el hambre, aunque dicha alza también podría beneficiar a millones de pequeños agricultores, hombres y mujeres, que producen alimentos para su consumo propio y venta en los mercados locales. Para aprovechar las oportunidades se precisan políticas consistentes y sostenibles, e inversiones en capital humano, infraestructura rural y otros bienes públicos”.
El principal problema para en la región latinoamericana es el acceso a los alimentos, en circunstancias de que la oferta de calorías diarias por persona supera en un 30 por ciento las necesidades alimentarias mínimas de toda la población. En el corto plazo es muy probable que la rápida expansión de la producción de biocombustibles a nivel mundial tenga efectos importantes en el sector agrícola de América Latina y el Caribe.
Lo anterior puede ocasionar cambios en la demanda, en el comercio exterior, en la asignación de insumos productivos (tierra, agua, capital, entre otros), y finalmente un aumento en los precios de los cultivos energéticos y tradicionales, poniendo en riesgo el acceso de los sectores más pobres a los alimentos.
Entre los periodos de 1990-1992 y 2002-2004, el porcentaje de la población subnutrida en América Latina y el Caribe bajó del 13% al 10%, lo que significa que más de siete millones de personas dejaron de vivir con hambre.
Sin embargo, este flagelo aún azota a 52,4 millones de personas que permanecen subnutridas en la Región, nueve millones de las cuales son niñas y niños menores de cinco años de edad. Dentro del esfuerzo por erradicar el hambre en toda América Latina y el Caribe, se propuso la meta intermedia de erradicar la desnutrición crónica infantil hasta 2015.
Recuperar la agricultura tradicional
También en estos días la UNESCO ha presentado un informe sobre el estado de la agricultura en el mundo. El estudio evalúa los desafíos del uso de biocombustibles, los cultivos transgénicos, la utilización de conocimientos tradicionales y las repercusiones del cambio climático. Su principal conclusión es la necesidad urgente de modificar las reglas de la agricultura moderna.
Para la UNESCO la situación es apremiante. Desde marzo de 2007 los precios de la soja y el trigo han aumentado en un 87% y un 130%, respectivamente, mientras que las reservas mundiales de cereales están bajo mínimos.
La “Evaluación Internacional de las Ciencias y Tecnologías Agrícolas para el Desarrollo” (IAASTD) prevé que los precios del arroz, el maíz y el trigo suban más aún, debido al aumento de la demanda –sobre todo en países como China y la India– y a su utilización como biocombustibles. Este incremento se produce en momentos en que, a nivel mundial, el 35% de las tierras cultivables gravemente deterioradas lo están debido a la actividad agrícola.
En África del Norte y Asia Central y Occidental, la biodiversidad agrícola es todavía única en su género, pero está desapareciendo. Estas regiones son especialmente vulnerables a los cambios climáticos y corren el riesgo de sufrir de escasez de recursos hídricos en los años venideros. En efecto, casi la mitad de sus recursos renovables de agua se hallan por debajo del umbral mínimo necesario para garantizar el desarrollo.
Por otra parte, el cambio climático puede intensificar considerablemente las corrientes migratorias. Se prevé que, de aquí a 2020, la cantidad de agua disponible por persona será dos tercios menor que en 1950, o incluso menos.
Más información sobre la crisis mundial de alimentos.
En el marco del Año Internacional de la Papa UN CONCURSO DE FOTOGRAFÍA PROMUEVE ESTE TUBÉRCULO CONTRA EL HAMBRE Y LA POBREZA
Más de la mitad de la cosecha mundial proviene de los países del Sur.
Naciones Unidas, 13/3/2008, (Ecoestrategia).- Un concurso mundial de fotografía para subrayar el papel de la patata como fuente de alimentos, empleo e ingresos en los países en desarrollo fue lanzado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Este evento se realiza en el marco de la celebración del Año Internacional de la Papa (AIP) de la ONU en 2008.
Este Año Internacional de la Papa se inició oficialmente en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el pasado 18 de octubre de 2007. Los actos de ese día fueron la ceremonia de inauguración oficial, realizada en la sala del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC), una actividad especial de apoyo para los asociados del AIP y una exposición sobre la papa y el AIP para el público en general.
En los próximos 20 años se prevé que la población mundial aumente en promedio 100 millones de personas al año. Más del 95% de este aumento se dará en los países en desarrollo, donde ya se ejerce una intensa presión sobre la tierra y el agua. Por lo tanto, el mundo afronta un desafío decisivo: garantizar la seguridad alimentaria a las generaciones de hoy y de mañana, a la vez que se protegen los recursos naturales básicos de los que todos dependemos. La papa formará parte importante de las actividades dirigidas a afrontar estos desafíos. La papa, también llamada patata, se consume en los Andes desde hace unos 8.000 años. Fue llevada a Europa por los españoles y se propagó rápidamente en todo el mundo. Hoy se cultivan papas en una superficie estimada de 195.000 kilómetros cuadrados de tierras agrícolas, desde la planicie de Yunnan en China hasta las tierras bajas subtropicales de la India, a las montañas ecuatoriales de Java y las estepas de Ucrania. En cuanto al volumen cosechado, el humilde tubérculo de la papa es el cuarto cultivo alimentario, con una producción en 2006 de casi 315 millones de toneladas. Más que la mitad de eso total fue cosechada en los país en desarrollo. Enfoque en un alimento mundial El Concurso Mundial de Fotografía AIP “Enfoque en un alimento mundial”, invita a los fotógrafos a capturar el espíritu del Año Internacional en imágenes que ilustren la biodiversidad de la papa, su cultivo, elaboración, comercialización, uso y consumo.
Patrocinado por Nikon Europa, el concurso fotográfico representa una oportunidad para los fotógrafos de mostrar trabajos previos o capturar imágenes nuevas que describan las numerosas actividades relacionadas con este cultivo vital.
El concurso cuenta con categorías separadas para los fotógrafos profesionales y aficionados, y aceptará imágenes digitales sueltas o “fotoreportajes”, de entre cuatro y ocho imágenes relacionadas entre sí, ya sea en blanco y negro o en color. Los participantes pueden hacer llegar sus imágenes en formato digital subiéndolas en Internet o bien enviándolas en un CD por correo.
El comité de selección que elegirá las fotos ganadoras incluye algunos de los fotógrafos profesionales más importantes del mundo. Los ganadores en la categoría profesional y en la de aficionados recibirán premios en metálico que suman 11.000 dólares, así como cámaras Nikon. El plazo máximo para presentar trabajos es el próximo 1 de septiembre de 2008.
El concurso Enfoque en un alimento mundial, pretende contribuir al cumplimiento de dos de los principales objetivos del Año Internacional de la Papa: crear conciencia de la importancia de la papa como alimento en los países en desarrollo, y promover la investigación y el desarrollo de los sistemas de producción de papa para ayudar al cumplimiento de los Objetivos de desarrollo del Milenio. Ventajas del consumo de papa Los expertos consideran que la papa debería ser un importante elemento de las estrategias destinadas a proporcionar alimentos nutritivos a las personas pobres que pasan hambre. Es idónea para producirse donde la tierra es limitada y la mano de obra abundante, condiciones que caracterizan a una gran parte del mundo en desarrollo. La papa produce un alimento más nutritivo en menos tiempo, con menos tierra y en climas más difíciles que cualquier otro cultivo importante. Hasta un 85% de la planta es comestible para las personas, en comparación con el 50% en el caso de los cereales. Igualmente, tienen muchos carbohidratos, por lo cual son una buena fuente de energía. Tienen el contenido más elevado de proteínas (en torno al 2,1% del peso del producto fresco) de la familia de los cultivos de raíces y tubérculos, y sus proteínas son de una calidad razonablemente buena, ya que sus aminoácidos corresponden a las necesidades humanas. Además tienen abundante vitamina C. una papa mediana contiene cerca de la mitad de la ingesta diaria recomendada, y contienen una quinta parte del valor recomendado diario de potasio. Por otra parte, la producción mundial de papas ha aumentando a una tasa media anual del 4,5% en los últimos 10 años, y ha superado el crecimiento de la producción de muchos otros importantes productos alimentarios en los países en desarrollo, particularmente en Asia. Si bien en Europa ha disminuido el consumo de papas, éste ha aumentado en el mundo en desarrollo, de menos de 10 kilogramos per capita en 1961-1963 a 21.53 kilogramos en 2003. Si bien el consumo de papas en los países en desarrollo sigue siendo muy inferior que en Europa (93 kilogramos al año), todo indica que en el futuro aumentará considerablemente. Toda la información sobre este concurso.
1.400 especies son potencialmente consumibles CRECE EL COMERCIO MUNDIAL DE INSECTOS COMESTIBLES
Pueden tener la misma cantidad de proteínas que la carne o el pescado.
27/2/2007, (Ecoestrategia).- Aunque a algunos occidentales pueda parecerles algo repulsivo, el consumo humano de insectos es una realidad muy común hoy en día en muchas partes del mundo. Al menos 527 insectos diferentes son consumidos habitualmente en 36 países de África; al igual que en 29 países de Asia y 23 en América, según informa la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
En un seminario internacional sobre el comercio mundial de insectos comestibles, realizado recientemente en Tailandia (uno de los principales países productores de este tipo de alimentos), se calculó que existen alrededor de 1.400 especies que podrían consumirse con grandes posibilidades a nivel nutricional.
De los centenares de especies de insectos utilizados como alimento humano, los más comunes pertenecen a cuatro grupos principales: escarabajos; hormigas, abejas y avispas; saltamontes y grillos; y polillas y mariposas. Como fuente alimentaria, los insectos son altamente nutritivos: algunos tienen tantas proteínas como la carne y el pescado.
En algunas zonas, los insectos se consumen de forma ocasional como “alimento de emergencia” para evitar la inanición. Pero en la mayoría de las regiones en las que los insectos se utilizan con fines alimentarios, forman parte habitualmente de la dieta y son considerados un manjar.
Un negocio lucrativo
Además de su valor nutricional, muchos expertos ven en los insectos comestibles un gran potencial para suministrar ingresos y empleos a la población rural que captura, cría, trata, transporta y comercializa los insectos.
Este potencial puede aumentarse mediante la promoción y la adopción de los estándares de la moderna tecnología alimentaria para los insectos comestibles que se venden vivos, desecados, ahumados, asados o en cualquier otra forma. Sin embargo, se tiene que tener cuidado para asegurar que los insectos sean higiénicamente inocuos para el consumo humano y no contengan cantidades excesivas de residuos químicos, como insecticidas.
La recolección de insectos comestibles es una buena fuente de ingresos en los países del Sur, en especial para las mujeres, ya que requiere una escasa inversión si se recogen a mano. Es muy frecuente encontrar insectos en los mercados locales de las aldeas, mientras que algunas especies más codiciadas, como las orugas Sapelli, llegan a los mercados urbanos y a los restaurantes.
El comercio transfronterizo de insectos comestibles es importante en países como Sudán y Nigeria. Se exportan en menor volumen a Francia y Bélgica, dos países que, según la FAO, importan al año alrededor de 5 y 3 toneladas, respectivamente, de un tipo de oruga seca procedente de la República Democrática del Congo. Las exportaciones anuales a Bélgica tienen un valor de 41.500 dólares.
Sabrosos y alimenticios
Según el experto de la FAO, Paul Vantomme, 100 gramos de orugas secas contienen cerca de 53 gramos de proteínas, un 15 por ciento de grasas y alrededor del 17 por ciento de carbohidratos. Su valor energético ronda las 430 kilocalorías por cada 100 gramos. Los insectos además tienen una mayor proporción de proteínas y grasas que la carne de bovino y el pescado, y un elevado nivel de energía.
Según la especie de que se trate, las orugas contienen abundantes minerales, por ejemplo: potasio, calcio, magnesio, zinc, fósforo y hierro, además de diversas vitaminas. La investigación revela que 100 gramos de insectos proporcionan más del 100 por ciento de las necesidades diarias de los respectivos minerales y vitaminas.
"Debido a su elevado valor nutricional, en algunas regiones se utiliza la harina de orugas en la alimentación infantil para combatir la malnutrición", explicó Paul Vantomme. "Al contrario de lo que podría pensarse, en muchas regiones las orugas no representan un alimento que se consume en situaciones de emergencia, sino que forman parte integral de la alimentación cotidiana, de acuerdo a su disponibilidad estacional. Son consideradas un manjar", añadió el especialista.
Protegiendo el bosque
La reunión de Tailandia sobre este tema trabajó en la línea de la concienciación sobre el potencial de los insectos forestales comestibles como recurso alimentario, documentando al mismo tiempo la contribución de estos insectos a los medios de vida rurales y los vínculos con la gestión y conservación sostenible de los bosques.
La mayor parte de los insectos comestibles se obtienen de los bosques naturales. Y aunque los insectos representan una gran parte de la biodiversidad de los bosques, son los menos estudiados de toda la fauna. “Sorprendentemente, se sabe muy poco acerca de los ciclos biológicos, la dinámica de población, y el potencial comercial y de gestión de gran parte de los insectos forestales comestibles”, señaló Patrick Durst, Oficial Superior Forestal de la FAO.
Muchas especies de orugas se nutren de hojas frescas. Aunque los árboles suelen reaccionar produciendo más hojas, pueden perder vitalidad si las orugas atacan repetidamente. Por ello, recoger las orugas contribuye a mantener la reproducción natural de los árboles y sirve de control biológico contra las plagas.
"Con frecuencia no se toma en cuenta el valor nutricional y económico de los insectos comestibles, y debería promoverse su obtención y comercialización, en vista de los beneficios que representa para el medio ambiente y la salud humana", afirmó la FAO.
Dondequiera que los insectos han sido parte de la dieta humana, éstos se han obtenido en su hábitat silvestre, con la mayoría de los recolectores centrándose en larvas y pupas, las formas más habituales de consumir insectos. Sólo se necesita una mínima gestión forestal para explotar este recurso.
“Entre los responsables de gestión forestal, hay muy poco conocimiento o apreciación del potencial para gestionar y cosechar los insectos de forma sostenible”, según Durst. “Por otro lado -añadió-, la población tradicional de los bosques y la que depende de los mismos a menudo posee un conocimiento notable de los insectos y su gestión”.
Hace siglos que se comenzaron a explotar algunos insectos como los gusanos de seda y las abejas, para producir seda y miel, pero sólo recientemente ha crecido el interés en criar otras especies con fines alimentarios. Tal es el caso de Tailandia, donde en sus mercados se pueden obtener 200 especies diferentes de insectos para comer.
Más información en http://entomologia.net/
ENTREGAN LOS PREMIOS “ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA Y BIODIVERSIDAD 2008”
El objetivo de estos galardones es estimular y reconocer el esfuerzo que los diferentes actores del sector de la agricultura ecológica realizan en la defensa de este modelo agroalimentario.
Madrid, 21/2/2008, (Ecoestrategia).- La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ha entregado los galardones correspondientes a la segunda edición de los premios “Alimentación ecológica y biodiversidad 2008”, que organiza la Fundación Biodiversidad de este Ministerio. Durante este acto, celebrado esta semana en Madrid, Narbona estuvo acompañada por la directora de la Fundación Biodiversidad, María Artola, y por la presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, Juana Labrador.
El acto de entrega de estos galardones se celebró en el restaurante Ventas Ecológicas de Madrid, que resultó ganador el pasado año de la primera edición de estos premios. Ventas Ecológicas fue distinguido en la categoría de mejor establecimiento especializado en la venta de productos ecológicos.
10 modalidades premiadas
Los premios se distribuyeron en 10 modalidades, cuatro de ellas con dotación económica de 3.000 euros. De esta forma, se busca fomentar la divulgación y el desarrollo de la alimentación ecológica, en especial en el mercado español, y destacar la labor de personas e instituciones que apuestan por la agricultura ecológica.
El jurado de los premios “Alimentación ecológica y biodiversidad 2008” ha estado conformado por representantes de la Fundación Biodiversidad, el Ministerio de Medio Ambiente y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE).
Todos los galardonados han recibido una estatua del artista Antonio Ramos. La obra, titulada “Principio” y elaborada en resina de poliéster, representa la armonía permanente entre la tierra y el hombre, como individuo sensible, que quiere que el agua y la tierra sostengan y nutran todo.
Los galardonados
En la Categoría de agricultor o ganadero ecológico, el premio fue declarado ex aequo y otorgado a la empresa familiar Ecoficus, que produce y elabora productos ecológicos derivados de los higos variedad “calabacita” en la región de Extremadura; y al apicultor ecológico Urbano González Escapa, que produce la miel Urzapa en Burgos y Castilla y León.
El Premio a la asociación o cooperativa de consumo destacada en la divulgación y distribución de los alimentos ecológicos recayó en Aigua Clara, una de las cooperativas de consumidores de productos ecológicos más veteranas de España, cuya preocupación ha sido siempre conectar a los socios y a los productores para poder consumir directamente y sin intermediación los productos locales y de la zona, con el con siguiente beneficio económico y ecológico para ambos.
En la Modalidad de trabajo de divulgación periodística sobre alimentos ecológicos, el galardón recayó en la revista trimestral Agrocultura, editada por la asociación “L´Era, Espai de Recursos Agroecológicos”, una publicación sobre la producción agroecológica catalana que quiere ser un puente de comunicación entre los diferentes protagonistas y operadores de este sector.
Y en cuanto al Mejor trabajo de investigación, experimentación o innovación en agroalimentación ecológica, el jurado seleccionó el estudio “Mycovitro”, de Custodia Cano y Alberto Bago, referido a unos nuevos inoculantes ultrapuros de base micorriza, por primera vez certificables y retrazables (lo que es una novedad mundial) y de amplio espectro de aplicación en el ámbito de la agroalimentación ecológica y el manejo sostenible de los ecosistemas.
Otras iniciativas destacadas
En esta edición del premio, fue considerada como Mejor empresa o cooperativa de producción, elaboración o comercialización de alimentación ecológica la sociedad agraria de transformación Biosphera, que ha apostado fuertemente por la fruticultura ecológica. Asimismo, Hifas da Terra fue declarada la mejor empresa o cooperativa que se dedique, en su totalidad, a la producción de insumos utilizados en la producción de alimentos ecológicos.
Por otra parte, Herboristería Navarro, que comercializa en Valencia todo tipo de productos de la alimentación ecológica, herbolaria, dietética y naturales fue distinguido como Mejor establecimiento especializado en la venta de productos ecológicos.
En el apartado de Empresa del sector de hostelería o restauración que mejor incluya y trate, en su oferta gastronómica, a los productos ecológicos, el trofeo fue obtenido por el Hotel Posada del Valle, un pequeño hotel rural con vistas a los Picos de Europa, reconocido, a parte de por su emplazamiento privilegiado, por su comida casera elaborada con alimentos ecológicos. Parte de sus platos se elaboran
A juicio del jurado, la institución que realizó un mayor esfuerzo por la incorporación de los alimentos ecológicos en los centros o establecimientos de la Administración Pública fue, en esta ocasión, la Junta de Andalucía, que desde la Consejería de Agricultura y Pesca y su Dirección General de Agricultura Ecológica viene realizando una labor destacadas en la introducción y presencia de los alimentos ecológicos en todo tipo de centros públicos: desde colegios a hospitales, hasta centros de tercera edad.
Finalmente, el premio a la persona destacada en su vida profesional y personal por el apoyo al sector de la alimentación ecológica, también fue dividido entre Antonio Bello Pérez, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Francisco Casero Rodríguez, un veterano de las luchas sociales y los movimientos campesinos andaluces.
Información más detallada en: www.fundacion-biodiversidad.es/
SE CONSOLIDA LA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA EN ANDALUCÍA
La Asociación CAAE, que agrupa a mas de 6.000 socios, también consolida su posición de liderazgo europeo en el sector de la agricultura, ganadería y alimentación ecológicas.
Sevilla, 10/1/2008, (Ecoestrategia).- El año 2007 ha supuesto la consolidación definitiva del sector de la producción ecológica, especialmente derivada del incremento de la actividad industrial.
La Asociación Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE), que agrupa a mas de 6.000 socios, también consolidó su posición de liderazgo europeo en el sector de la agricultura, ganadería y alimentación ecológicas.
La asociación cuenta con el Servicio de Certificación CAAE, organismo independiente que se ocupa del control de las fincas agrícolas y ganaderas, y de las actividades industriales ecológicas inspeccionando, evaluando y certificando los productos según los requisitos exigidos por la normativa de referencia para su producción, elaboración y comercialización.
El Servicio de Certificación continúa a la cabeza de los organismos certificadores del sector ecológico, habiendo superado en 2007 la barrera de los 6.000, alcanzando un total de 6.261 operadores con 497.376 hectáreas inscritas, lo que supone mas del 50 % del sector ecológico en el ámbito estatal. Pero sobre todo, ha sido en el sector industrial donde se ha avanzado considerablemente.
Un sector reconocido en Europa
Desde hace varios años la Asociación CAAE se planteó como objetivo desarrollar el sector industrial y empresarial como elemento dinamizador del sector de la agricultura y la ganadería ecológica. Hay que destacar la importancia de la agroindustria y la comercialización de productos ecológicos en el desarrollo rural.
De este modo, se ha asistido a 26 ferias y eventos sectoriales de ámbito internacional, estatal, autonómico, comarcal o provincial. A destacar, la feria mundial de los productos ecológicos, “Biofach”, celebrada en Nuremberg, Alemania;“Biocultura” (Madrid) y “Biocórdoba” o “Expoagro”, la feria representativa del sector hortofrutícola almeriense.
Así, a finales de 2007 se encontraban registradas 393 industrias que elaboran o comercializan alimentos ecológicos, 62 mas que a finales del año anterior, suponiendo un crecimiento del 18,73%.
Como se ha mencionado anteriormente, las industrias ecológicas se han desarrollado con más fuerza que en años anteriores. En 2007 ya son mas de 100 las almazaras o envasadoras de aceite ecológico, habiendo aumentado un 18,82% respecto al año 2006, concretamente se han registrado 16 empresas nuevas vinculadas a la extracción, envasado o comercialización de aceite de procedente de olivar ecológico.
Le siguen las empresas de manipulación y envasado de productos hortofrutícolas que suman un total de 59, 12 más que el año anterior. Por último, es necesario destacar el considerable incremento en proporción, de empresas dedicadas a la elaboración de preparados alimenticios con 10 unidades productivas, 7 nuevas en 2007.
Bajo el apartado de Otros, se engloba a diferentes sectores menos representativos o con tipos de producción diferentes. En este sentido, se incluyen las empresas que manipulan y envasan granos o por ejemplo la producción productos acuícolas ecológicos.
Por otro lado, las empresas de productos cárnicos y lácteos están experimentando un crecimiento continuo en los últimos años. En 2007 se encontraban registrados 17 mataderos o salas de despiece, 7 elaboradores de embutidos y salazones, 5 queserías ecológicas, 9 comercializadores de carnes frescas y 5 empresas que comercializan huevos ecológicos.
Las frutas se llevan las palmas
Por cultivos, el mayor aumento en porcentaje de superficie registrada en agricultura ecológica lo han experimentado los frutales con un incremento del 50,34 %, llegando a un total de 609 hectáreas registradas.
Otro de los cultivos con un mayor desarrollo en 2007 han sido los cítricos con 589 nuevas hectáreas que hacen un total de 1.802 hectáreas registradas al cierre del año. Aun así, el cultivo de hortalizas sigue siéndo el subsector mas dinámico y con mas peso económico en los mercados de productos ecológicos, alcanzando casi 2.000 hectáreas.
Con excepción de la superficie dedicada a pastos, praderas y forrajes o la de bosques y recolección silvestre, el cultivo de olivar ecológico sigue siendo el tipo de producción con mayor superficie dedicada, con 39.849 hectáreas.
La producción ecológica está considerada un sistema moderno de producción agrícola y ganadera cuyo objetivo es la obtención de alimentos de la máxima calidad, que se esfuerza en la protección del medio ambiente y el desarrollo rural. También, permite dar respuesta a las nuevas exigencias de los consumidores que buscan alimentos sanos y reconocen el esfuerzo de aquellos productores y empresas que con su profesionalidad y compromiso cuidan nuestra alimentación y nuestro patrimonio natural.
Más información: Asociación CAAE www.caae.es
Elaborados con cacao boliviano de comercio justo TURRONES ECOLÓGICOS PARA ESTA NAVIDAD
Barcelona, 20/12/2007, (Ecoestrategia).- En España se consumen al año más de 35.000 toneladas de turrón, de las cuales un 85%, casi 30.000 toneladas, se ingieren en la época prenavideña y navideña, según datos dados a conocer por la Asociación Española de Fabricantes de Turrones y Mazapanes (TUMA).
Aquellas personas catalogadas como “socioconscientes”, es decir, preocupadas por comprar productos que no dañan el medio ambiente o favorezcan a las comunidades de países del Sur, este año tienen la oportunidad de consumir los turrones de comercio justo elaborados en España a partir del caco producido en Bolivia por la central de cooperativas El Ceibo, la cual agrupa a 38 cooperativas de agricultores de la región del Alto Beni.
El turrón tiene una antigüedad de más de 500 años. Al parecer fueron los griegos sus inventores. Los árabes lo introdujeron posteriormente en España, y los cronistas recuerdan que durante las celebraciones conmemorativas de la toma de Granada (1492), por parte de los Reyes Católicos, se obsequió turrón a quienes participaron en esta gesta.
El turrón es el postre español más conocido en el extranjero. Las ventas anuales de turrones y mazapanes suponen un volumen de negocio que supera los 220.000 millones de euros. Francia, Alemania y el Reino Unido son grandes consumidores del turrón que se fabrica en España.
El Ceibo: trabajar y conservar el medio ambiente
En 1977 fue creada la central cooperativa cacaotera de El Ceibo, que reúne a 800 familias campesinas de las Provincias Caranavi, Sud Yungas y Larecaja ubicadas en el Departamento de La Paz, en Bolivia. La misión de esta asociación campesina es la comercialización del cacao de la zona del Alto Beni, conservando al mismo tiempo el bosque nativo.
Tal como lo asegura Pacífico Baltasar Canare, asesor técnico de esta cooperativa, “es importante que la producción de cacao se lleve a cabo bajo los criterios de comercio justo y que al mismo tiempo el cultivo pueda convivir con una política forestal adecuada y de respeto al medio ambiente, ya que son los mismos agricultores de las cooperativas los primeros interesados en conservar el bosque”.
Hoy en día, los productores de cacao tienen sus zonas agrícolas y el manejo de la tierra se hace de forma muy controlada con el objetivo de preservar el medio ambiente. “Todo el país, y el mundo entero, debería trabajar de la misma manera si queremos conservar la tierra”, añade Pacífico Baltasar.
Pacífico Baltasar destaca la posibilidad de que el cacao no se convierta en un monocultivo y que conviva asociado a otros productos como es el caso de los terrenos forestales. “De esta forma se consigue producir planteles y semillas de bosque para poder incorporarlas y dibujar así un sistema agroforestal que beneficia a toda la población al tiempo que cumple las exigencias de la producción orgánica”, explica el experto boliviano.
Chocolate con valores
Entre los principios y valores que rigen la actividad de los miembros de El Ceibo se destacan el respeto a la vida, que es el eje fundamental de su trabajo, que se manifiesta en el respeto a las personas (hombres y mujeres) y su entorno natural para llegar a conjugar un equilibrio sostenible.
También buscan desarrollar el principio de la equidad e igualdad como un derecho universal cooperativo, con respeto a la diversidad, creando condiciones y oportunidades para todos, sin distinción social, de raza, sexo, origen, edad o religión.
Por otra parte, la capacidad y experiencia técnica les permite llegar a desarrollar un trabajo eficiente y efectivo de acuerdo a los objetivos planteados, para satisfacer las necesidades y requerimientos de las productoras y los productores, las organizaciones e instituciones.
Finalmente, la solidaridad y el compañerismo son la base de la unidad que mantiene el espíritu grande y positivo, para alcanzar objetivos comunes, dentro de un ambiente de confianza, de trabajo responsable y honesto, es la garantía de que los servicios ofrecidos por El Ceibo mantengan la credibilidad de los usuarios del medio.
De Bolivia para el mundo
El Ceibo ha incursionado a la producción orgánica desde 1987 con la primera exportación de cacao en grano constituyéndose en el primer productor de cacao orgánico a nivel mundial. Desde 1996 cuenta con la certificación de Boliviana de Certificación, Bolicert y Naturland, bajo las normas de la Unión Europea UE 2092/91. Asimismo, a partir del año 2003 fue certificada también bajo la norma NOP de Estados Unidos.
En estos años de vida El Ceibo ha encontrado diversos clientes en el exterior en el marco del mercado del comercio justo y los productos orgánicos. Actualmente sus principales compradores son Alemania (a través de las organizaciones Gepa, Rapunzel y El Puente); Suiza (Claro A.G., Chocolat Bernrain AG); Italia (CTM y Comercio Alternativo); Austria (EZA); Japón (Gloval Village); Francia (Alter Eco); así como otros países de Europa y Norte América.
En los últimos tiempos las exportaciones han alcanzado un volumen de 360 toneladas anuales. Entre materia prima, semielaborados y productos terminados (Cacao en grano, manteca, cacao en polvo, cáscara y bananas deshidratadas; estas exportaciones significan un importante ingreso de divisas al país.
En España, la empresa Fruytur fabrica los turrones de chocolate a partir del caco de la cooperativa El Ceibo. Los turrones pueden adquirirse, entre otros puntos de venta, a través de la tiendas de comercio justo de la organización no gubernamental Intermón Oxfam.
Más información.
www.intermonoxfam.org/tienda/ www.fruytur.com/
ACUICULTURA: LA MEJOR ALTERNATIVA PARA HACER FRENTE AL DÉFICIT MUNDIAL DE PESCADO
Dentro de tres décadas la humanidad demandará 37 millones de toneladas adicionales de recursos pesqueros para su alimentación.
Naciones Unidas, 29/11/2007, (Ecoestrategia).- El pasado 24 de noviembre finalizó en la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en Roma, una reunión de alto nivel sobre el futuro del recurso pesquero, donde se puso de relieve la importancia de la acuicultura para abastecer la demanda de pescado en las próximas décadas.
Según la FAO, en el año 2030 el continuo aumento de la población hará necesarias 37 millones de toneladas adicionales de pescado para mantener los actuales niveles mundiales de consumo. Puesto que la pesca tradicional ha alcanzado sus niveles máximos de producción, la acuicultura quizás representa la mejor forma de colmar ese déficit, pero sólo si se promueve y gestiona de forma de forma responsable.
En la reunión, celebrada en la capital italiana de 17 al 24 de noviembre, participaron los ministros de Pesca de Argelia, Angola, Bahamas, Bahrein, Chad, Ecuador, Egipto, Eritrea, Islas Feroe, Ghana, Guyana, Haití, Honduras, Indonesia, Islandia, Malí, Mauricio, Mozambique, Myanmar, Nigeria, Noruega, Papua-Nueva Guinea, Samoa, Senegal, Siria, Sudáfrica, Sudán, Tanzania, Togo y Uganda junto a delegaciones de alto nivel de otros países.
La sesión estuvo co-presidida por Helga Petersen, Ministra de Pesca y Asuntos costeros de Noruega, y Amin Ahmed Mohamed Othman Abbaza, Ministro de Agricultura y Bonificación de tierras de Egipto.
El futuro de las granjas de peces
Durante un cuarto de siglo, la piscicultura ha sido una de los sectores de producción alimentaria de más rápido crecimiento, con un aumento anual del 8,8 por ciento desde 1970. En comparación, el sector ganadero, también en pleno auge, creció con una tasa de tan solo el 2,8 por ciento anual en el mismo periodo.
Hoy en día, cerca del 45 por ciento de todo el pescado para el consumo humano (un total de 48 millones de toneladas), procede de piscifactorías. Para 2030, el incremento de dos mil millones de personas de la población mundial significará que la acuicultura necesitará producir cerca del doble de la cantidad citada, 85 millones de toneladas de pescado anuales, tan solo para mantener los niveles de consumo per capita actuales.
La acuicultura, que inicialmente era un sistema asiático de producción alimentaria de agua dulce, se ha extendido hoy en día a todos los continentes; además, abarca los diferentes medios acuáticos y utiliza diversas especies.
Aunque la producción sigue siendo básicamente asiática y se basa en gran medida en operaciones en pequeña escala, hay un consenso generalizado acerca de que la acuicultura tiene el potencial de satisfacer la creciente demanda mundial de peces comestibles y nutritivos, y contribuir al crecimiento de la economía nacional, al mismo tiempo que respalda los medios de vida sostenibles de muchas comunidades.
Este sector ha pasado de ser una actividad principalmente familiar, sin fines comerciales y en pequeña escala, a incluir la producción industrial o comercial en gran escala de especies de elevado valor que se comercializan en los planos nacional, regional e internacional.
Con estos datos en la mano, el Director General de la FAO, Jacques Diouf, subrayó en la reunión que el desarrollo ulterior de la acuicultura debe ser una nueva prioridad en la agenda del desarrollo internacional.
Una actividad generadora de dinero y empleo
Un informe de la FAO presentado en el marco de esta reunión, señaló que la acuicultura no solo ayuda a reducir el hambre y la desnutrición al proporcionar alimentos ricos en proteínas, ácidos grasos, vitaminas y minerales, sino que también mejora la seguridad alimentaria al crear empleos y hacer aumentar los ingresos. En Asia, por ejemplo, la acuicultura da empleo de forma directa a unos 12 millones de personas.
En un mensaje hecho llegar a la reunión por el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapakse, subrayó la importancia de la acuicultura en apoyo de los medios de subsistencia en Asia y en todo el mundo. “Para sociedades que tienen una base esencialmente rural, la acuicultura ofrece muchas oportunidades para las personas de escasos ingresos para diversificarlos y hacer que aumenten".
Sin embargo, una excepción preocupante al auge de la acuicultura es África, la única región del mundo en la que el consumo per cápita de pescado ha caído en picado, con una participación de menos del uno por ciento del total de la acuicultura a nivel mundial. “África tiene todo el potencial de recursos para el crecimiento de la acuicultura”, reveló el documento de la FAO. Consideraciones ambientales
Se ha prestado una gran atención a las repercusiones ambientales del desarrollo de la acuicultura en los dos últimos decenios, por lo general en casos en que los beneficios de la sociedad se veían afectados negativamente por el desarrollo no reglamentado del sector.
El desarrollo de la acuicultura no reglamentada, o con una reglamentación inapropiada, redunda también en una tasa de descuento alta en cuanto a la utilización de los recursos naturales, lo cual fomenta una explotación excesiva con respecto a la capacidad de carga.
Afortunadamente, la presión del público y la constante demanda comercial han llevado al sector acuícola a reducir sus efectos ambientales y a los gobiernos a reconocer cada vez más que la acuicultura, cuando se planifica y gestiona acertadamente, puede reportar considerables beneficios a la sociedad sin que, por ello, conlleve una degradación del medio ambiente.
De hecho, se admite con mayor frecuencia que la acuicultura puede hacer una aportación positiva al medio ambiente o, siempre que sea posible, ayudar a reducir las consecuencias negativas de otros sectores y actividades.
Existen sistemas acuícolas que contribuyen a la rehabilitación del medio ambiente o a la mitigación de los efectos de efluentes de otras operaciones agrícolas e incluso industriales. Los más conocidos son los sistemas integrados de producción agrícola como la piscicultura en arrozales y en sistemas de regadío y la recuperación de poblaciones amenazadas por medio de la siembra de peces.
La utilización de la cría de moluscos para mejorar la retención de carbono y el cultivo de algas marinas en zonas costeras, con objeto de reducir la carga de nutrientes acuáticos, son también buenos ejemplos de prácticas en que la acuicultura puede servir de sistema de vigilancia ambiental al mismo tiempo que contribuye al desarrollo socioeconómico.
Jacques Diouf concluyó que serán necesarias decisiones políticas adecuadas sobre el uso de recursos naturales como el agua, la tierra, semillas y forrajes, así como una gestión medioambiental responsable para sostener y mejorar el crecimiento de la acuicultura.
Más información en www.fao.org
No podrán emplearse estos productos cerca de las fuentes de agua EUROPA QUIERE REDUCIR A LA MITAD EL USO DE PESTICIDAS EN LOS PRÓXIMOS 10 AÑOS
Bruselas, 25/10/2007, (IPS).- El Parlamento Europeo ha propuesto esta semana reducir el empleo de pesticidas a la mitad, en el término de una década, para de esta manera disminuir la cantidad de químicos peligrosos en el ambiente.
Hoy en día, el 40 por ciento de las frutas y vegetales que se venden en la Unión Europea (UE) podría contener residuos de pesticidas, cuya concentración superaría el límite autorizado en cinco por ciento de los casos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según lo señalaron algunas organizaciones ambientalistas.
La Red de Acción Europea contra los Pesticidas (PAN) aseguró que los niños y niñas son los más vulnerables. Se estima que el riesgo es 164 veces más alto que en el caso de los adultos frente a los químicos que se emplean rutinariamente en la agricultura. La Comisión Europea (CE), órgano ejecutivo de la UE, recomendó en julio la actualización de una ley de 1991 que regula el uso de pesticidas y señaló que debían introducirse restricciones.
Aunque algunas de esas recomendaciones fueron en general bien recibidas en el Parlamento Europeo, por ejemplo la referida a una prohibición parcial de las fumigaciones desde el aire, algunos eurodiputados reclamaron medidas más drásticas durante un debate el pasado lunes. La Comisión de Ambiente exigió que se adopten metas de cumplimiento obligatorio, que reduzcan el uso de químicos en un 25 por ciento en el plazo de cinco años y en 50 por ciento para 2017.
Por su parte, Hiltrud Breyer, eurodiputada alemana del Partido Verde, informó que Europa utiliza 260.000 toneladas de pesticidas al año, un cuarto del consumo mundial, aunque sólo cuenta con un cuatro por ciento del total de tierra dedicada a la agricultura.
Proteger las fuentes de agua
Breyer, quien preparó la posición oficial del comité ambiental frente a la propuesta de la Comisión Europea, también reclamó acciones más severas para proteger el agua. Cree que se deben tomar medidas para garantizar que no se utilicen pesticidas a menos de 10 metros de los cursos de agua.
Por su parte, el eurodiputado danés Jens-Peter Bonde coincidió con esa propuesta. "Afortunadamente tenemos agua pura subterránea", por lo que es más seguro beber el agua del grifo que la embotellada. "Apoyo esa prohibición porque no quiero que la contaminen", señaló.
Sin embargo, otros legisladores, consideran que esa zona de protección de 10 metros es excesiva. El eurodiputado holandés Johannes Blokland indicó que plantearía un problema para los agricultores de su país, por la cercanía de gran parte de las tierras a los cursos de agua. "No podrían utilizarse pesticidas en más de un tercio de las mismas", dijo.
Asimismo, la socialista Dorette Corbey, también de los Países Bajos, indicó que los gobiernos nacionales deberían ser los que determinen la extensión de la zona de protección, mientras que el liberal Jan Mulder consideró que adoptar una de 10 metros "sería un desastre para Holanda, entre otros países".
A este respecto, El comisario europeo de Ambiente, Stavros Dimas, dijo que apoyaba la idea de introducir una zona de protección, pero se manifestó a favor de dejar que cada país miembro de la UE determine su extensión.
Dimas señaló que las leyes europeas sobre pesticidas se centraron en colocarlos en el mercado, pero que quedó un "vacío legislativo" sobre las formas de utilizarlo que debe ser llenado. Aunque coincidió con la idea de establecer límites a las fumigaciones aéreas consideró que una prohibición total sería "demasiado extrema". "Debemos dar a los Estados miembro cierta flexibilidad", sostuvo.
El comisario europeo de Medio Ambiente descartó asimismo la introducción de un impuesto al uso de pesticidas con vigencia en todos los países de la UE y planteó la necesidad de evaluar las ventajas y desventajas antes de proponer esa alternativa.
División de Europa en tres zonas
La Comisión Europea propuso dividir a Europa en tres zonas (norte, centro y sur) con el fin de regular el uso de los pesticidas.
Pero los ambientalistas se oponen a esta idea. Afirman que es equivocado agrupar regiones de clima templado, como la Bretaña francesa, con otras más áridas como Chipre. Ambas pertenecerían a la zona sur, según la propuesta de la Comisión, y por lo tanto un pesticida aprobado para Chipre también tendría que ser autorizado en el norte de Francia.
El eurodiputado socialista danés Dan Jorgensen señaló que en su país hay autorizados actualmente 100 pesticidas, pero que se están dando pasos para reducir ese número a la mitad. Si se aprueba el plan de la Comisión, Dinamarca no podrá evitar la introducción de otros nuevos. "Esto le facilita las cosas a la industria. Es la forma equivocada de enfocar el tema", afirmó.
A juicio de la eurodiputada francesa del Partido Verde, Marie Anne Isler Béguin, "la industria y los gobiernos dictan nuestra política sobre los pesticidas y esto ha dañado realmente al ambiente y la salud de las personas". Por ello concluyó que es necesario que los legisladores enfrenten "a la industria química".
Más información sobre pesticidas en Europa en: www.pan-europe.info/
16 de octubre Día Mundial de la Alimentación UN DERECHO QUE DEBERÍAN GOZAR TODOS LOS HABITANTES DEL PLANETA
Según datos de las Naciones Unidas, actualmente 854 millones de personas padecen hambre a pesar de existir suficientes recursos.
Madrid, 16/8/2007 (Ecoestrategia).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebra cada año el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre, fecha en que fue fundada la Organización en 1945. El tema para 2007 es el "Derecho a la alimentación".
A pesar de que el derecho a la alimentación es un derecho humano inherente a toda mujer, hombre, niña o niño, independientemente de dónde vivan en el planeta, actualmente 854 millones de personas en el mundo pasan hambre, a pesar de existir suficientes alimentos para todos. Así lo anunció Jacques Diouf, Director general de la FAO.
“A pesar de las abundantes declaraciones de intención y de toda la voluntad de la comunidad internacional, 854 millones de personas en el mundo no se alimentan suficientemente, a pesar de que la tierra podría nutrir fácilmente a la población actual. Cabe preguntarse entonces si el día mundial de la FAO logrará recordar ese dato aterrador a la conciencia colectiva y a los gobiernos”, señaló Diouf.
La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 fue la primera en reconocer el derecho a la alimentación como un derecho humano. Este se incorporó posteriormente al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Artículo 11), adoptado en 1966 y ratificado por 156 Estados, que están vinculados jurídicamente por sus disposiciones en la actualidad.
La interpretación técnica y la definición más precisa de este derecho figuran en la Observación General 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1999).
En 2004 el Consejo de la FAO aprobó las "Directrices Voluntarias en apoyo de la Realización Progresiva del Derecho a una Alimentación Adecuada en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional de cada país".
Derecho a la alimentación versus soberanía territorial
En la Cumbre Mundial sobre Alimentación, celebrada en 1996, los Jefes de Estado y de Gobierno reafirmaron “el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos, en consonancia con el derecho a una alimentación apropiada y con el derecho fundamental de toda persona a no padecer hambre”. Asimismo, se comprometieron a implementar este derecho en su totalidad y a realizarlo de manera gradual con el fin de garantizar la seguridad alimentaria para todos.
Sin embargo, según la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (Rap-Al), “lamentablemente estas declaraciones van en sentido totalmente contrario con la realidad que mundialmente estamos viviendo: los alimentos suben de precio y cada vez menos personas tienen acceso a ellos y si logran tenerlo en muchos casos no son “ni sanos” y “ni nutritivos” como la declaración lo formula.
La mayoría de los alimentos producidos mundialmente vienen acompañados con el paquete tecnológico de fertilizantes, agrotóxicos y en los últimos diez años se han incorporado las semillas manipuladas genéticamente, diseñadas para ser usadas con herbicidas e insecticidas y en algunos casos con ambos.
A esto se agrega que muchos de los alimentos procesados tienen como ingrediente soja o maíz manipulado genéticamente. ¿No será tiempo de discernir si estos alimentos son sanos y nutritivos?
“La producción de alimentos se ha convertido en una industria más, donde el derecho a la alimentación no es tomado en cuenta: lo que importa es producir para ganar. Con este concepto se esta promoviendo a nivel mundial el cultivo de alimentos para producir agrocombustibles, o sea que nuestras tierras en vez de producir alimentos para las personas producirán alimentos para alimentar automóviles”, señala un comunicado de Rap-Al Uruguay.
40 alimentos transgénicos en el mercado español
En la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación, la organización ecologista Greenpeace presentó un listado de empresas y productos alimentarios que han sido elaborados a partir de transgénicos.
Se trata de 40 productos comercializados por 23 empresas, que contienen al menos un ingrediente o aditivo producido a partir de maíz o de soja modificados genéticamente (MG), como la harina de soja, aceites y grasas vegetales, lecitina de soja, mono y diglicéridos de ácidos grasos, almidón, sémola de maíz o glucosa.
Éste es el resultado de una investigación llevada a cabo por los "Observadores de Transgénicos", un grupo de ciudadanos que han analizado en los últimos meses el etiquetado de los productos presentes en los supermercados.
Según la organización ecologista, “la comercialización de alimentos transgénicos es un acto irresponsable que convierte a los ciudadanos en cobayas humanas. Las multinacionales agrotecnológicas se prometen grandes beneficios económicos, pero el riesgo lo ponen los consumidores, los agricultores y el medio ambiente".
"Los fabricantes de alimentos y los supermercados deben protegernos de esta agresión", añaden.
Los conocimientos científicos actuales no son suficientes para predecir con exactitud todas las consecuencias de la introducción de transgénicos en la alimentación y el medio ambiente. En los últimos meses se han presentado datos que demuestran la peligrosidad para la salud de varios maíces transgénicos, algunos de los cuales se consumen en España, y uno de ellos se cultiva a gran escala.
La realidad es que estos alimentos están recibiendo luz verde de la Unión Europea a pesar de las alarmantes anomalías que se están detectando.
Para acceder a la lista completa de empresas y productos puede consultarse la web: http://www.greenpeace.org/espana/reports/productos-transgenicos Página de RAP-AL Uruguay: http://webs.chasque.net/~rapaluy1/ Página oficial FAO: http://www.fao.org/wfd2007/index_wfd2007.html?L=2
Por un mercado de pescado y marisco más ecológico COMERCIANTES Y CONSUMIDORES PIDEN A LA INDUSTRIA PESQUERA QUE PRESTE MAYOR ATENCIÓN AL MEDIO AMBIENTE
Naciones Unidas, 27/9/2007, (Ecoestrategia).- La industria pesquera, que mueve unos 400.000 millones de dólares anuales, tendrá adaptarse a la creciente demanda de los comerciantes y consumidores de pescado obtenido de forma sostenible para el medio ambiente.
Durante el 27º Congreso de la industria de productos del mar, celebrada en Dublín (Irlanda), del 25 al 27 de septiembre, (25-27, Grimur Valdimarsson, Director de la División de Industrias Pesqueras de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), subrayó la necesidad imperiosa de que los productores de marisco presten atención a las cuestiones medioambientales.
“La exigencia de una pesca sostenible no llega tan solo desde los gobiernos o de los colectivos ecologistas, sino del propio mercado”, afirmó Valdimarsson al señalar que las principales cadenas de distribución del sector, entre ellas Unilever, Tesco, Walmart y Asda ya se han comprometido a comercializar tan solo pescado que haya sido capturado o criado en forma sostenible.
“En años recientes –añadió- la industria pesquera no tenía la certeza sobre si estas tendencias representaban o no una moda pasajera. Hoy ya no existen dudas: se trata de un cambio real y de gran envergadura, y el camino que se seguirá en el futuro”.
En términos generales, significa que los productores van a tener que demostrar a comerciantes y consumidores que el pescado no procede de poblaciones de peces sobreexplotadas, ha sido criado en granjas marinas situadas donde antes crecían los manglares o capturado con redes que no tienen el dispositivo para evitar la captura accidental de tortugas.
Ofrecer estas garantías requiere un control estricto de la actividad pesquera con sistemas de localización, etiquetas y otros mecanismos similares. Para ello ya hay un cierto número de iniciativas en marcha, establecidas por los comerciantes o las organizaciones de interés público. Al tiempo que expresaba su preocupación por la proliferación de iniciativas con el mismo objetivo, Vadimarsson insistió en que, en conjunto, se trata de una tendencia positiva.
No es fácil ser ecológico
"Cumplir estas nuevas imposiciones es técnicamente muy difícil, por lo que la industria pesquera tiene ahora que buscar la forma adecuada y viable a nivel económico para conseguirlo”, subrayó Valdimarsson en su intervención ante los asistentes a la reunión en la capital irlandesa.
El sector de la pesca de captura debería aprovechar la experiencia de otros sectores en los que en los últimos 25 años se ha garantizado la inocuidad alimentaria. En un principio esta tarea era responsabilidad de los gobiernos, pero hoy en día está en manos de la propia industria, dentro de un marco establecido de forma oficial y sujeta a controles aleatorios.
“Los productores ya han establecido sistemas internos para suministrar alimentos del mar frescos, inocuos y de la mejor calidad, que es lo que piden hoy los consumidores”, aseguró Valdimarsson. “No es necesario crear una nueva agencia para garantizar que se cumplen los criterios medioambientales. Es suficiente controlar esos criterios al igual que se hace ya con la inocuidad y la calidad.
Los países en desarrollo con menos recursos pasarán dificultades en el proceso para lograr la certificación de sus pesquerías. “Ya han estado luchando con fuerza para cumplir las normas de salubridad e inocuidad en las importaciones de pescado impuestas por los países desarrollados”, explicó Valdimarsson.
Ayudar a resolver este problema es una cuestión de particular importancia para la FAO, señaló el experto. También comentó que los comerciantes que marcan las tendencias del mercado tienen una responsabilidad de ayudar a los proveedores de los países con menos recursos.
Regular los derechos pesqueros
“Bajo el régimen de acceso abierto a los caladeros, la pesca se convierte en una actividad muy competitiva e inviable: si un pescador no pesca, su competidor lo hará, dejando pocos incentivos para conservar los recursos”, según Valdimarsson, quien advierte que la consecuencia es la sobrepesca. “Por ello –añade- los pescadores tienen personal interés en revelar lo que han estado haciendo”.
“Esta actitud debe cambiar, ya que la tendencia emergente requiere que la industria sea capaz de decir exactamente dónde, cuándo y cómo se capturó el pescado. Tan solo los pescadores que tengan derecho a pescar y no se vean forzados a pescar más que sus competidores se sentirán lo suficientemente seguros para operar con este nivel de transparencia”, explicó Valdimarsson.
El Congreso Mundial del sector de alimentos marinos de este año ha sido organizado de forma conjunta por la la FAO, la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Grupo Internacional de Certificación de Calidad de los Alimentos y la Autoridad irlandesa de Protección de la Pesca, en colaboración la Asociación Internacional de. Inspectores de Pescado (IAFI) y el apoyo del Consejo irlandés de Pesca marina, Enterprise Ireland y la Autoridad irlandesa de Inocuidad de los Alimentos.
El congreso se ha centrado tradicionalmente en aspectos de la inocuidad y calidad del pescado, pero las cuestiones medioambientales han adquirido gran importancia en los últimos años.
Una de las mayores dificultades a la que se enfrentan los exportadores es la de cumplir con las diferentes normas sobre inocuidad impuestas por los países importadores. La reunión de Dublín debatirá igualmente sobre la necesidad de una mayor armonización de normas y más acuerdos de reciprocidad, así como de la proliferación de normas y esquemas de certificación privados para los productos pesqueros.
Más información en: www.worldseafoodcongress07.com
Urge una agricultura más sostenible NACIONES UNIDAS ALERTA DE LA AMENAZA QUE EL CAMBIO CLIMÁTICO SUPONE PARA LA PRODUCCIÓN MUNDIAL DE ALIMENTOS
Naciones Unidas, 12/9/2007, (Ecoestrategia).- Dos agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) han coincidido en afirmar que el cambio climático, ocasionado por la quema intensiva de combustibles fósiles, pone en peligro el abastecimiento de alimentos al desertificar la tierra destinada a la producción agrícola.
Por un lado, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló que “el sector agrícola pagará caro el impacto del cambio climático a menos que se desarrollen e implementen sistemas innovadores de gestión de la tierra para contrarrestar la degradación y desertificación de los suelos”.
Al mismo tiempo, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió que el calentamiento del la Tierra se está convirtiendo en uno de los grandes retos a los que la humanidad deberá enfrentarse en los años venideros. Debido a su impacto en la producción, distribución y acceso a los alimentos, podría llegar a ser una seria amenaza para la seguridad alimentaria a nivel mundial.
El subdirector general de la FAO, Alexander Müller, afirmó que los cambios anómalos en la temperatura y las lluvias, así como el aumento de la frecuencia e intensidad de las sequías e inundaciones, están teniendo implicaciones a largo plazo en la productividad y la propia viabilidad de los ecosistemas agrícolas mundiales.
Asimismo, el responsable del Programa para la Agricultura de la OMM, Mannava Sivakumar, señaló que las proyecciones indican que si continúa la tendencia actual para el año 2020 sería difícil producir alimentos para toda la población del planeta.
Actualmente la población mundial asciende a 6.300 millones de personas, pero se calcula que para 2020 habrá 8.200 millones de habitantes. Sin embargo, sólo el 11% de la Tierra es cultivable y de ahí debe salir toda la producción agrícola alimentaria.
La agricultura es el sector más afectado
Unos 140 expertos de todo el mundo se reunieron recientemente en la sede de la FAO, en Roma, con motivo de un seminario sobre “Planificación y estrategias de adaptación” sobre vulnerabilidad, adaptación e impacto del cambio climático. Los asistentes al encuentro aseguraron que la agricultura es el sector más afectado por los cambios en el clima y será cada vez más vulnerable en el futuro.
En mayor situación de riesgo se encuentran los países en desarrollo que más dependen de la agricultura y tienen menos recursos y alternativas para hacer frente a los daños provocados por el cambio climático, ya que en latitudes más meridionales, en especial en los sectores de agricultura de subsistencia y zonas marginales, semiáridas y subhúmedas -donde predomina la agricultura de secano-, incluso un mínimo aumento de la temperatura mundial hará descender probablemente el potencial de producción.
“Al tiempo que combatimos las causas del cambio climático –reduciendo las emisiones y aumentando los sumideros de gases causantes del efecto invernadero-, es crucial tomar también medidas inmediatas para neutralizar sus efectos. Hay que encontrar formas para mejorar la capacidad de adaptación de la gente y de los sistemas de producción alimentaria”, aseguró Alexander Müller, de la FAO.
Igualmente Para el responsable del Programa para la Agricultura de la Organización Meteorológica Mundial, “estos estimados hacen imprescindible el estudio de diversas variables como los nutrientes del suelo, la degradación de la tierra y la calidad del medio ambiente para así crear nuevas formas de agricultura sostenible”. "Si tenemos que lidiar con estas variables hoy, podremos lidiar con ellas para alimentar a los 8.200 millones de personas que estarán aquí en sólo 13 años más", recalcó Mannava.
Al estudiar estos factores, se podrán implementar nuevos sistemas de gestión que permitan reducir no sólo los efectos del calentamiento global en la producción de alimentos, sino los de los desastres naturales que éste produce cada vez más frecuentemente.
Víctima y victimario
El informe de la FAO sostiene que la agricultura es a la vez culpable y víctima cuando se habla del cambio climático.
En el caso concreto del sector ganadero, este es responsable del 18 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, mientras que la deforestación para ampliar la superficie agrícola es causante del 18 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
Según este organismo de la ONU, la mejora en la gestión de la ganadería y de las prácticas agrícolas y forestales tendría un impacto muy importante. Adoptar prácticas como la agricultura de conservación ayudaría también a mantener cantidades importantes de carbono en el suelo.
La producción arrocera es otra de las principales fuentes de gases causantes del efecto invernadero. Es quizás la mayor fuente de metano originado por la actividad humana -entre 50 y 100 millones de toneladas por año-, procedentes de las 130 millones de hectáreas de arrozales que hay en el mundo.
Pero al mismo tiempo, la climatología extrema y adversa puede poner en peligro la producción arrocera, que alimenta a más de la mitad de la población del planeta. Por ello sería muy beneficiosa la introducción de nuevas variedades mejoradas de arroz con mayor tolerancia a la salinidad. Estas variedades fueron utilizadas con éxito por la FAO para acelerar la recuperación de las zonas dañadas por el tsunami que arrasó diversos países asiáticos en 2004.
La rápida transición en curso hacia un mayor uso de los biocombustibles podría ayudar igualmente a reducir las emisiones responsables del efecto invernadero, siempre que sean tenidas en cuenta la seguridad alimentaria y las consideraciones medioambientales.
“La FAO ayuda de forma activa a sus Estados miembros, en particular a los países en desarrollo, a mejorar su capacidad de hacer frente al impacto negativo del cambio climático en la agricultura, los bosques y la pesca”, dijo Müller.
“Eso significa ayudar a la gente a adaptar sus sistemas agrícolas a condiciones nuevas y problemas específicos. Conlleva ofrecer soluciones creativas y enfoques alternativos, tales como la introducción de variedades de cultivos que puedan soportar altas temperaturas y falta de agua”, indicó el alto funcionario.
Müller aseguró que otro de los aspectos que merece mayor atención es la predicción de tendencias y de fenómenos climáticos extremos a través de la recolección de datos y el desarrollo de herramientas para producir y manejar información en tiempo real que permita a los países adaptar su agricultura de forma adecuada.
El informe de la FAO sobre el impacto del cambio climático en la producción de alimentos puede leerse, en inglés, en: ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/009/j9271e/j9271e.pdf
Es la primera vez que se concede a un producto no europeo LA UNIÓN EUROPEA CONCEDE AL "CAFÉ DE COLOMBIA" EL DISTINTIVO DE INDICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA
Bruselas, 23/8/2007, (Ecoestrategia).- El Café de Colombia recibirá oficialmente el próximo 27 de septiembre el reconocimiento como Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la Unión Europea (UE) y empezará así a gozar de los beneficios comerciales que este sello representa. Es el primer producto no comunitario que recibe este distintivo por parte de los 27 países que conforman la Unión.
Esta información fue confirmada por el embajador de la delegación de la Comisión Europea para Colombia, Fernando Cardesa quien manifestó que el café cumple todos los requisitos para ser incluido tanto en el registro Europeo de de Indicaciones Geográficas Protegidas como en el de Denominaciones de Origen Protegidas (DOP).
La solicitud fue presentada por parte de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia ante la Comisión Europea (CE) a mediados del 2005, luego de un trabajo preparatorio de más de un año. De acuerdo con el reglamento europeo, ahora sólo quedan pendientes las formalidades de registro y publicación de la declaración de la “IGP Café de Colombia” en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.
Este largo proceso beneficiará a 560.000 familias de agricultores colombianos que viven del café y que ahora contarán con los instrumentos legales para promover y defender su origen en los mercados europeos, ya que actualmente se cometen muchas infracciones por parte de industriales o distribuidores que se aprovechan injustamente de la reputación y calidad de este producto de reconocido prestigio internacional.
Sistema de control de calidad europeo
Hoy en día, en el amplio mercado europeo, existe una gran riqueza y variedad de productos pero cuando un determinado producto adquiere cierta reputación fuera de sus fronteras se puede encontrar con usurpaciones e imitaciones.
Esta competencia desleal no solo desalienta a los productores sino que también engaña a los consumidores. Por ello, en 1992, la Unión Europea creó unos sistemas conocidos como Denominación de Origen Protegida (DOP), Indicación Geográfica Protegida (IGP) y Especialidad Tradicional Garantizada (ETG) para promover y proteger productos agroalimenticios.
La Denominación de Origen Protegida designa el nombre de un producto cuya producción, transformación y elaboración deben realizarse en una zona geográfica determinada, con unos conocimientos específicos reconocidos y comprobados.
Por su parte, en la Indicación Geográfica Protegida (el caso del Café de Colombia) el vínculo con el medio geográfico sigue presente en al menos una de las etapas de la producción, de la transformación o de la elaboración. Además, el producto se puede beneficiar de una buena reputación.
Finalmente, la certificación Especialidad Tradicional Garantizada no hace referencia al origen, sino que tiene por objeto destacar una composición tradicional del producto o un modo de producción tradicional.
Los objetivos de estos sistemas europeos para el desarrollo y protección de productos alimenticios son estimular la producción agrícola variada, proteger el abuso e imitación de nombres de productos, y ayudar al consumidor entregándole informaciones relacionadas con el carácter específico de los productos.
A partir del 3 de abril del pasado año 2006, pueden presentarse directamente a la Comisión las solicitudes de registro de DOP e IGP por parte de productores de terceros países y las oposiciones a solicitudes por parte de personas de terceros países, lo cual le ha permitido a la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia obtener la IGP.
El café más suave del mundo
El café de Colombia es uno de los principales productos de exportación del país y el nombre con el cual se comercializa a nivel mundial. El café colombiano es reconocido como el más suave del mercado internacional, siendo los principales países importadores de este producto Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.
Colombia empezó a cultivar el grano de café en 1835 y durante el siglo XX fue el producto primordial dentro de las exportaciones colombianas. Representa un 3,7% del producto interno bruto nacional (PIB) y un 37% del empleo agrícola.
El área comprendida entre los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío es conocida como el Eje cafetero debido al gran desarrollo experimentado por el cultivo de este producto. Actualmente en Colombia se cultivan más de un millón de hectáreas de café; más de las tres cuartas partes de la producción de café en el país son destinadas a las exportaciones. El mercado interno está regulado por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Con el distintivo de Indicación Geográfica Protegida el Café de Colombia alcanza ahora dentro de la UE el status de protección que ostentan reconocidas bebidas y productos como los vinos de Champagne, el queso Roquefort, los turrones de Jijona y Alicante o el Prosciutto di Parma, entre otros.
El Certificado Oficial del sello IGP para Café de Colombia será entregado oficialmente en un acto especial en Bruselas el próximo 27 de septiembre, por la Comisaria de Agricultura de la CE, Mariann Fischer Boel, al Gerente General de la Federación de Cafeteros, Gabriel Silva. El acto, al cual asistirá Juan Valdez y un grupo de caficultores colombianos, se realizará en el Edificio Berlaymont, sede principal de la Comisión Europea.
Más información en: www.cafedecolombia.com
DURANTE 2006 LA JUNTA DE ANDALUCÍA PROMOVIÓ EL CONSUMO DE ALIMENTOS ECOLÓGICOS EN LOS COMEDORES ESCOLARES
Málaga, 7/1/2007, (Ecoestrategia).- 47 centros educativos y 6.500 estudiantes andaluces se han beneficiado hasta el momento del programa “Alimentos Ecológicos para Escolares de Andalucía”, una iniciativa conjunta de las Consejerías de Agricultura, Medio Ambiente y Educación de la Junta de Andalucía, puesta en marcha durante 2006 con el fin de introducir el consumo de estos alimentos en los comedores escolares.
Esta iniciativa, de carácter experimental, estaba dirigida tanto a los alumnos como al profesorado y a las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPAS), buscando promocionar el consumo de productos ecológicos tras el impulso productivo experimentado en esta área agraria durante la última década, que no ha ido acompañado de un incremento del consumo de estos productos dentro del territorio regional.
Además de la distribución de menús ecológicos en los comedores, se ofreció también información sobre estos alimentos libres de productos químicos, a través de actividades informativas, jornadas, visitas a explotaciones ecológicas y acciones de degustación y jornadas gastronómicas.
El comedor y la cocina escolar se convirtieron en aulas y laboratorios donde se enseñó a los niños y jóvenes buenos hábitos de alimentación y salud, ya que tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Agencia Europea de Medio Ambiente insisten en que la población infantil es la más susceptible a los impactos de los residuos de pesticidas en los alimentos, como resultado de su inmaduro estado de desarrollo fisiológico.
Se produce pero no se consume
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), España se encuentra entre los diez primeros países del mundo con mayor superficie destinada a la agricultura y ganadería ecológicas, aunque su consumo supone menos del uno por ciento del gasto en alimentación de los españoles.
Asimismo, la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía destaca que el territorio andaluz alberga la mayor superficie ecológica en España, un 45 por ciento del total nacional, con más de 520.000 hectáreas de producción agraria y ganadera ecológicas.
España actualmente exporta alrededor del 90% de la producción del país, que es el segundo dentro de este campo en el continente europeo. Por ello, el programa “Alimentos Ecológicos para Escolares de Andalucía” buscaba promover la educación alimentaria y ambiental en las jóvenes generaciones y sus familias.
La alimentación con productos ecológicos en dietas equilibradas se complementó con actividades educativas tendientes a desarrollar en los escolares hábitos alimentarios sanos y una actitud de respeto al medio ambiente. El proyecto pretendía apoyar el desarrollo rural sostenible mediante el crecimiento del sector ecológico y el desarrollo del mercado interno de los alimentos ecológicos.
Para facilitar el trabajo de la comunidad escolar se confeccionaron recomendaciones de raciones para los menores, considerando los requerimientos nutritivos y una amplia diversidad de alimentos, introduciendo en ellas aquellos alimentos típicos andaluces adecuados para los niños. Los responsables de esta iniciativa consideran que la mejora del medio ambiente se logra por el crecimiento de la superficie de agricultura ecológica que promoverá el consumo social de alimentos ecológicos. El incremento de la superficie manejada bajo sistemas ecológicos conlleva a la reducción de la carga química sobre el ambiente, con lo cual se produce un beneficio adicional a la población y a la biodiversidad. Autobús itinerante y desayunos de Calidad Certificada
Para alcanzar los objetivos antes expuestos, también se puso en marcha un programa de promoción de los productos Calidad Certificada a través de un autobús didáctico itinerante que recorrió los colegios de las capitales andaluzas y las plazas de los pueblos con un juego consistente en reconocer el mayor número de productos con este sello de calidad.
Además, se celebraron desayunos y meriendas con productos de Calidad Certificada donde los asistentes pudieron participar en un concurso de fotos. También se distribuyeron folletos divulgativos para profesores sobre las Denominaciones de Calidad, se organizaron visitas a industrias agroalimentarias y se distribuyó aceite a todos los niños de tercer ciclo de Primaria.
En el marco de esta iniciativa, el autobús divulgativo del sello Calidad Certificada ha recorrido las ocho provincias andaluzas con el objetivo de acercar a la población en edad escolar los productos agrarios y pesqueros de calidad garantizada, así como la importancia de una dieta saludable basada en la alimentación mediterránea.
El autobús, que tiene una capacidad para una treintena de menores, propone diferentes actividades lúdicas e interactivas, como un vídeo didáctico del sello Calidad Certificada sobre el que se realizan preguntas a modo de concurso por equipos. Además, los menores tienen acceso a la edición virtual el “Libro mágico de agricultura ecológica, la pesca y el comercio responsable” y al juego de la pirámide de la alimentación saludable.
Junto al bus, se han instalado varias carpas en las que, además de informar a los padres de las actividades, se han desarrollado varios juegos, sesiones de pintura e incluso se ha facilitado material para escribir las tradicionales cartas a los Reyes Magos. En todo momento, un grupo de monitores especializados ha conducido las actividades para los pequeños, que también han disfrutado de la compañía de la mascota de Calidad Certificada, “Lujita”, y sus amigos, “Los Calicertis”.
Hasta la fecha, ya son más de un millar los productos andaluces registrados con el sello Calidad Certificada, pertenecientes a unas 300 empresas. La marca de calidad de la Consejería de Agricultura y Pesca, que recientemente ha celebrado su V Aniversario, permite diferenciar los alimentos de calidad en el mercado, otorgándoles un valor añadido y el aval oficial de la Junta de Andalucía.
Más información sobre la Agricultura Ecológica en Andalucía en: http://www.caae.es/asociacion.htm
Ya ha comenzado a distribuirse en España LA PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE CAFÉ ECOLÓGICO DEL RÍO INTAG CONTRIBUYE A LA PRESERVACIÓN DE LAS SIERRAS DEL NOROESTE DE LOS ANDES ECUATORIANOS
22/11/2006, (Ecoestrategia).- A partir de este mes de noviembre se ha comenzado ha distribuir en España el café ecológico producido en Ecuador por la Asociación Agroartesanal de Caficultores Río Intag (AACRI), una cooperativa de campesinos de la región de Intag, una zona de 2.200 kilómetros cuadrados ubicada en las sierras noroestes de los Andes ecuatorianos.
Este producto llega a España gracias a la iniciativa “Café Directo”, un proyecto de las organizaciones SODePAZ, Xarxa de Consum Solidari, DIDeSUR y Espacio por un Comercio Justo, buscando que el valor añadido por el tueste y empaquetado del café se quede en comunidades campesinas de Ecuador y Colombia.
Por su parte, la AACRI es una entidad nacida como alternativa productiva y respuesta social a los múltiples y crecientes problemas ambientales en la zona de Intag, originados por la presión de la minería, la deforestación provocada por las empresas madereras y las prácticas agrícolas no adecuadas. Esta asociación es una alternativa de desarrollo integral que coordina experiencias de producción agroartesanal y comercialización solidaria.
“Café Directo” impulsa la importación de café elaborado en origen (tostado, molido y envasado) de Ecuador y Colombia como alternativa a las importaciones convencionales de materia primera y para hacer frente, junto con los productores de café, a la crisis mundial del sector cafetero. Se trata de una iniciativa innovadora porque permite que el valor añadido de la transformación del café se quede en las comunidades campesinas y fortalezca la economía local.
Uno de los mejores cafés orgánicos del mundo
La AACRI se autodefine como una alternativa campesina de desarrollo integral que coordina experiencias de producción agroartesanal y comercialización solidaria en la zona de Intag. Actualmente agrupa a 300 familias campesinas de siete parroquias que en su calidad de socias participan activamente en la organización.
La Asociación desarrolla programas de capacitación y asistencia técnica para la producción agrícola. Ha instalado una planta de procesamiento artesanal de café y lo comercializa en varios mercados del Ecuador y el exterior (Japón, Norteamérica y Europa) bajo la marca "Café Río Intag".
El café Río Intag se cultiva desde hace mas de cien años en pequeñas fincas de agricultores localizadas en los valles y laderas andinos. Crece bajo sombra de árboles nativos, en un habitat ideal para producir un café tipo arábiga de altura 100% natural y de excelente calidad.
Gracias a la biodiversidad del ecosistema cafetalero de la región no se utiliza ningún tipo de agroquímico por lo que su cultivo es 100% natural y contribuye a la conservación del habitat. El café es seleccionado cuidadosamente desde su cosecha, lavado, secado al sol, tostado en pequeñas cantidades y comercializado directamente al consumidor. Estas prácticas agrícolas permiten mantener el ecosistema y fomentar el desarrollo sostenible de la población local.
Allí, el suelo, agua y bosque son los elementos vitales para la subsistencia y son atendidos desde el concepto de “Finca Integral”, mediante trabajo organizativo, valores de justicia y solidaridad, tecnologías alternativas y producción orgánica.
Asimismo, cada familia en su pequeña extensión de terreno integra cultivos para su propio sustento, crianza de animales y protección ambiental. Esta diversificación de la producción de las fincas ha permitido garantizar la soberanía alimentaria de las familias campesinas y la mejora de sus ingresos.
El amargo mercado internacional de café
La economista y ensayista Susan George afirma que después del petróleo, el café es la mercancía más valiosa en todo el comercio internacional. Todo el café se cultiva en los países pobres del Sur, pero cerca de cuatro quintas partes del total se consumen en las naciones ricas del Norte. Hoy en día, una decena de estados dependen de la producción de este grano para conseguir la mitad de sus ganancias por exportaciones.
Más de 20 millones de trabajadores del llamado Tercer Mundo dependen de la siembra y recolección de café para su supervivencia, pero sólo reciben el 5% de los beneficios de esta actividad, mientras que las multinacionales que monopolizan el tostado, envasado y distribución del café se quedan con el 40% de los beneficios.
La organización SODEPAZ señala que los productores de países exportadores de café se enfrentan a las medidas proteccionistas de los países del Norte que establecen aranceles a los productos importados. Con respecto al café, estos impuestos son más altos dependiente del nivel de transformación. Por esta razón, las comunidades del Sur sólo pueden exportar granos en verde, sin procesar, por los cuales no pagan casi impuestos pero que tienen un precio de venta muy bajo. Los beneficios y el valor añadido de la transformación se quedan, así, en el Norte.
Los precios del café tienden a moverse en ciclos. Hay breves periodos de alzas, seguidos a menudo por largos periodos de excedentes que hacen bajar los precios. Sin embargo, la cotización del café en las bolsas de los mercados internacionales ha caído sin parar desde mediados de los años 70.
Por ello es tan importante que los consumidores del Norte apoyen iniciativas como la de la Asociación Agroartesanal de Caficultores Río Intag, que comenzó su andadura en 1998 como una respuesta social a los múltiples y crecientes problemas ambientales originados por la presión de la explotación minera, deforestación y prácticas agrícolas no adecuadas en ese lugar de Ecuador, donde ahora los campesinos pueden vivir dignamente de su agricultura ecológica y al mismo tiempo conservar un ecosistema de alta biodiversidad.
Más información sobre la AACRI y el Café Río Intag en:
http://www.decoin.org/ http://www.consumosolidario.org
CAMPAÑA PARA QUE LOS ESPAÑOLES CONSUMAN SU AGRICULTURA ECOLÓGICA
Sevilla, 15/11/2006, (Ecoestrategia).- Esta semana fue presentada en Sevilla la campaña “Agricultura ecológica. Vívela”, una iniciativa del el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que pretende aumentar el consumo doméstico de productos provenientes de la agricultura ecológica o biológica, un sector que actualmente exporta alrededor del 90% de la producción de este país que es el segundo dentro de este campo en el continente europeo.
El secretario general de Agricultura y Alimentación, Josep Puxeu recordó que España se encuentra entre los diez primeros países del mundo con mayor superficie destinada a la agricultura y ganadería ecológicas, aunque su consumo supone menos del uno por ciento del gasto en alimentación de los españoles.
Por su parte, el Consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Isaías Pérez Saldaña, destacó que el territorio andaluz alberga la mayor superficie ecológica en España, un 45 por ciento del total nacional, con más de 520.000 hectáreas de producción agraria y ganadera ecológicas.
Cifras muy verdes
Un estudio del MAPA reveló que el 72,5% de la población española ha oído hablar de los productos ecológicos, pero el 62,1% no los consume bien por desconocimiento o bien porque no los encuentra con facilidad.
Es por ello que la campaña “Agricultura ecológica. Vívela” ha sido dotada de un presupuesto de 2,5 millones de euros para una duración de dos años, con el fin de empezar a vender en el mercado local y no sólo en el exterior. Uno de los públicos objetivos son los más jóvenes, buscando fomentar el consumo de estos productos en escuelas, centros de formación profesional y en universidades.
En España, a pesar de las más de 800.000 hectáreas dedicadas a cultivos ecológicos y el reconocimiento de sus producciones biológicas de calidad, apenas se consumen alimentos procedentes de este método de producción que no usa productos químicos de síntesis.
Andalucía es la primera comunidad autónoma en superficie de cultivos orgánicos, aglutinando algo más del 60% nacional. También en producción es una de las primeras del conjunto europeo, con 6.510 operadores inscritos (6.196 productores y 409 elaboradores).
El Gobierno andaluz anunció que reforzará su apuesta por el sector ecológico para el periodo 2007-2013 mediante la elaboración de un nuevo Plan Andaluz de Agricultura Ecológica, que "supondrá un nuevo espaldarazo para todos los que se decidan por este sistema de producción de futuro". Además, el presupuesto para 2007 de la dirección general de Agricultura Ecológica se ha incrementado en un 50 %, rozando los 12 millones de euros.
Una agricultura libre de químicos
La agricultura ecológica se define como un grupo de sistemas de producción, que persigue la obtención de alimentos libres de contaminantes químicos basados en una metodología respetuosa con el medio ambiente, a la vez que permite una reducción considerable de los costes de producción y la obtención de una rentabilidad razonable para los productores.
Según lo anterior, los sistemas de producción ecológica no emplean fertilizantes químicos de síntesis ni agrotóxicos para el control de plagas, enfermedades y plantas invasoras, ni métodos que provoquen un deterioro del suelo y el medio ambiente en general. Con respecto a la ganadería no se emplean antibióticos, hormonas u otras drogas como alimentos o tratamientos preventivos, y la crianza animal se basa en sistemas productivos que permitan un máximo de bienestar de los animales.
Las tecnologías ecológicas consiguen sus objetivos productivos mediante la diversificación y la intensificación de las interacciones biológicas y procesos naturales beneficiosos. Al potenciar estos procesos beneficiosos en los sistemas de cultivo, se logra activar el sistema biológico de nutrición de las plantas y la regulación de los organismos que se pueden convertir en plagas.
El Ministerio de Agricultura señala que la agricultura ecológica se orienta según los fenómenos que rigen la naturaleza en sus distintos ecosistemas. Los agricultores ecológicos tratan de preservar los elementos del medio natural y de restablecer los equilibrios biológicos en sus campos de cultivos.
En este sentido las fincas ecológicas deben ser arborizadas de forma conveniente así como mantener vegetación natural en las lindes de los campos, especialmente especies que florezcan durante el mayor tiempo posible, ya que constituyen refugio, zonas de reproducción y alimento para la fauna benéfica, que será la que tendrá bajo control a aquellos organismos que se pueden transformar en plagas.
Los grandes productores Estudios del World Wacht Institute informan que hoy en día la agricultura ecológica ocupa una superficie de 23 millones de hectáreas sobre la superficie de la tierra. Los grandes consumidores son Estados Unidos, Europa y Japón, donde este mercado crece a razón de un 25% anual.
Australia es el país con mayor superficie de producción ecológica, con 11,3 millones de hectáreas, seguido de Argentina (2,8 millones) e Italia (más de un millón). Igualmente, son Austria, Suiza y los países escandinavos los que más terrenos dedican a estas producciones en relación a su superficie total de cultivos. Por ejemplo, en Suiza más de un 10% de la superficie agrícola del país corresponde a producción ecológica.
Asimismo, La producción de agricultura ecológica en los países del Sur está aumentando a razón de 1,71 toneladas anuales. Según el estudio “El Mundo de la Agricultura Orgánica, Estadísticas y Tendencias 2005”, presentado por la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM), la agricultura ecológica creció un 8% en todo el mundo el pasado año.
En España, según el MAPA, este tipo de producción también ha experimentado en los últimos años un auge espectacular, al pasar de las 380.920 hectáreas en el año 2000 a más de 733.180 hectáreas en 2004. La mayor parte de la superficie ecológica nacional corresponde al aceite de oliva, cereales, leguminosas, y en menor medida también aparecen los frutos secos o la vid, frutales, cítricos y hortalizas.
Más información en el Comité Andaluz de Agricultura Ecológica: www.caae.es
LA XXII EDICIÓN DE BIOCULTURA SE REALIZÓ DEL 3 AL 6 DE NOVIEMBRE EN MADRID
Madrid, 26/10/2006 (Ecoestrategia).- La semana del 3 al 6 de noviembre abre sus puertas la XXII edición de BioCultura, la feria de las alternativas y el consumo responsable. Como cada año, desde 1985, la cita es en la Casa de Campo de Madrid; en esta ocasión en dos pabellones, el de Convenciones donde se concentrará el sector alimentario, y el Pabellón de La Pipa, que será multisectorial.
De las 170 actividades relacionadas con el medio ambiente, la agricultura, la salud, las energías, se destaca la jornada: “el delito ecológico”, donde se hablará de la especulación urbanística, los incendios forestales y los residuos tóxicos, entre otros temas.
Este año se dedicará una atención especial a la comunidad de Murcia, origen de la producción ecológica en España. Se dispondrá además la zona de “Atril”, un lugar abierto a los autores, para la presentación de sus obras.
Más de 650 expositores y alrededor de 143.000 visitantes dan paso a la feria más importante del sector biológico español, organizada por la Asociación Vida Sana y con el patrocinio de Triodos Bank, referente de la banca ética en Europa.
El segundo en importancia de Europa
BioCultura, Feria de Alternativas y Calidad de Vida y Semana Verde Internacional es un encuentro, de carácter internacional, que se sitúa en el segundo que de estas características de celebra en Europa.
Se celebra anualmente en Barcelona y Madrid. En BioCultura se dan cita más de 500 empresas y entidades, que ofrecen a los profesionales y al público consumidor numerosas ofertas de productos y servicios que pueden orientarnos hacia un consumo responsable y respetuoso con el medio ambiente y nuestra salud.
La agricultura biológica y los alimentos procedentes de ella, los alimentos naturales, los productos ecológicos que podrán hacer de nuestro hogar un entorno más natural y armónico, ropa y calzado, productos para la higiene y cosméticos naturales, artesanías, música, turismo rural, son los grandes sectores que acoge esta feria.
Qué se encuentra en BioCultura
Una amplia y variada oferta, acompañada de un alto nivel de calidad, caracterizan la madurez y profesionalidad de los operadores del sector y de las empresas presentes en cada edición.
Los alimentos biológicos/ecológicos constituyen el principal sector de BioCultura, junto al cual se presentan multitud de productos y propuestas para la vida diaria que han sido también obtenidos por métodos ecológicos, sin el uso de sustancias químico-sintéticas.
Así, también se cuenta con productos naturales para la higiene y la cosmética; materiales para la bioconstrucción; energías renovables; muebles y decoración para la vivienda y lugares de trabajo saludables; terapias y medicinas complementarias; ahorro y reciclaje; cáñamo industrial; ecología; medio ambiente; turismo rural y casas de reposo; juguetes; artesanías; música; libros y revistas.
BioCultura acoge a profesionales de cada uno de los sectores y promueve la participación del consumidor, convirtiéndose así en un escaparate de la producción biológica y ecológica en un marco de respeto por las formas de producción basadas, a su vez, en el respeto a la vida.
Información libre y transparente
El Comité de Selección de BioCultura trabaja durante todo el año meticulosamente y con rigurosidad para que las propuestas que se presentan en la feria cumplan los requisitos exigidos. Los alimentos sólo pueden ser biológicos, certificados por cualquiera de los organismos oficialmente reconocidos tanto en España como en Europa; los demás países europeos, las correspondientes certificaciones que están al amparo del mismo reglamento comunitario 2092/91; y el resto de los países, los reconocidos por la Unión Europea.
Los otros sectores también están sometidos a condiciones específicas de participación que cada año se mejoran y se hacen más exigentes.
Expertos, comunicadores, personas sencillas y sinceras... todos ellos contarán y compartirán sus conocimientos y experiencia. El programa de actividades de BioCultura es amplio y abarca infinidad de temas de interés común. Salud, agricultura, consumo, alimentación, energías, bioconstrucción, educación, desastres, contaminación, peligros, escándalos, información deshonesta... de todo ello, de lo sabido y de lo por saber se hablará y se debatirá de forma libre y abierta. Según los organizadores, todos pueden denunciar una situación injusta y alarmante y todos deben trabajar por conseguir una sociedad equitativa, libre y sana.
Más de 180 mesas redondas, jornadas, charlas, talleres... formarán parte de este debate abierto en favor de una vida digna y en paz.
http://www.vidasana.org/biocultura/Biocultura_mad06.asp
“Invertir en la agricultura para lograr la seguridad alimentaria” EN EL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN SE ADVIERTE QUE LA AYUDA PARA EL DESARROLLO RURAL EN EL SUR HA DISMINUIDO EN 4.000 MILLONES DE DÓLARES
Naciones Unidas, 12/10/2006, (Ecoestrategia).- Desde 1945 y a instancias de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en el día 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una fecha para reflexionar sobre la plaga del hambre (uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis) que afecta sobre todo a los habitantes de los países del Sur.
El lema del Día Mundial de la Alimentación y de la campaña TeleFood para este año 2006 es "Invertir en la agricultura para lograr la seguridad alimentaria", mientras se recuerda que la ayuda internacional para la agricultura y el desarrollo rural dirigida a los países económicamente menos desarrollados ha seguido disminuyendo. De un total de más de 9.000 millones de dólares anuales a principios de los ochenta, el volumen de dicha ayuda se redujo hasta situarse en 5.000 millones de dólares a finales de los años noventa. Mientras tanto, se estima que 854 millones de personas siguen estando subnutridas en el mundo entero.
Según el Director general de la FAO, Jacques Diouf, “el 70 % de la población que padece hambre en el mundo vive en zonas rurales y es allí donde se hace más acuciante la necesidad de proporcionar alimentos y empleo. La semilla que siembra el agricultor da lugar a una agroindustria floreciente, que paga impuestos y contribuye a la construcción de escuelas y caminos rurales. El desarrollo agrícola es el primer paso hacia un desarrollo económico sostenible a largo plazo”.
Desde 1964, la FAO desempeña un papel clave dentro del sistema de las Naciones Unidas para movilizar recursos internacionales y nacionales para la agricultura en favor de los países en desarrollo y de los países en transición. Su cooperación con los organismos de financiación le ha permitido ayudar a 165 Estados Miembros a obtener fondos para casi 1.600 programas y proyectos de desarrollo agrícola. Esto representa unos compromisos de financiación por un valor superior a 80.000 millones de dólares.
Apostar por la agricultura para combatir el hambre
La “Guerra contra el hambre” debe ser una prioridad de los líderes mundiales. Según el