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Naciones Unidas, 19/12/2011, (Ecoestrategia).-
Para el año 2050 una población mundial más
numerosa consumirá dos terceras partes más
de proteínas animales que hoy, con más presión
sobre los recursos naturales del planeta, indicó
un reciente informe de la Organización de Naciones
Unidas para Agricultura y la Alimentación (FAO).
El crecimiento demográfico y el aumento de los
ingresos están atizando una tendencia actual hacia
un consumo mayor per cápita de proteína
animal en los países en desarrollo, expone el informe
World Livestock 2011: Livestock in food security (Ganadería
mundial 2011: el ganado en la seguridad alimentaria).
Se prevé un aumento del consumo de carne de casi
el 73% para el año 2050; el consumo de productos
lácteos crecerá un 58% respecto a los niveles
actuales.
Gran parte de la futura demanda de la producción
pecuaria -especialmente en las ciudades en acelerada expansión
de todo el mundo, donde se está produciendo la
mayor parte del crecimiento demográfico- se satisfacerá
a través de operaciones en gran escala de cría
intensiva de animales, puntualiza el informe. Y añade
que, en las condiciones actuales, no hay alternativas
técnicas ni económicas viables a la producción
intensiva para satisfacer la demanda de productos pecuarios
de las ciudades en crecimiento.
Estos sistemas son motivo de preocupación debido
a sus repercusiones ambientales, como la contaminación
de las aguas subterráneas y las emisiones de gases
de efecto invernadero, así como por su potencial
patológico, advierte el informe, y añade
que es urgente reducir los efectos ambientales de la producción
intensiva.
La FAO señala que, a partir de los conocimientos
y la tecnología de hoy, eso podría lograrse
por tres vías: reducir el nivel de contaminación
generado a partir de los residuos y gases de efecto invernadero;
reducir los insumos de agua y cereales necesario para
la producción de proteínas animales; y reciclar
los productos agroindustriales secundarios a través
de las poblaciones pecuarias.
Satisfacer la demanda aumentando la eficacia
El
aumento de la producción pecuaria en los últimos
40 años se debió principalmente a un aumento
del número global de animales en cría. Pero,
añade el estudio Ganadería mundial 2011,
es difícil imaginar cómo se podría
satisfacer la demanda prevista duplicando la cría
de aves de corral, aumentando un 80% la de pequeños
rumiantes, un 50% la de bovinos y un 40% la de porcinos,
con la misma cantidad de recursos naturales que se utilizan
hoy.
Más bien, el aumento de la producción tendrá
producirse logrando que los sistemas pecuarios convirtieran
con más eficiencia los recursos naturales en alimentos
y produjeran menos residuos. Para esto, se hace necesario
invertir capital, dar apoyo normativo y un marco de reglamentación.
Desde 1967, la producción mundial de aves de corral
ha aumentado un 700%. También otros productos presentan
un gran incremento, como los huevos (350%), la carne de
cerdo (290%), la carne ovina y caprina (200%), la de vacuno
y de búfalo (180%) y la leche (180%).
Los productos pecuarios hoy aportan el 12,9% de las calorías
que se consumen en todo el mundo - un 20,3% en los países
desarrollados. Su contribución al consumo de proteínas
se estima en 27,9% en todo el mundo y 47,8% en los países
desarrollados.
Sin embargo las tendencias mundiales no son uniformes.
En muchos lugares no ha aumentado la producción
y el consumo de proteína animal no ha crecido entre
las comunidades pobres y vulnerables, señala la
FAO. La producción se ha incrementado rápidamente
en Asia oriental y sudoriental, así como en América
Latina y el Caribe, pero en el África subsahariana
el crecimiento ha sido lento.
Un consumo hasta de pequeñas cantidades de alimentos
de origen animal puede mejorar el estado nutricional de
las familias de bajos ingresos. La carne, la leche y los
huevos proporcionan proteínas con una gran variedad
de aminoácidos y micronutrientes como el hierro,
el zinc, la vitamina A, la vitamina B12 y el calcio, nutrientes
de los que muchas personas malnutridas tienen carencia.
Para las comunidades de pastores que dependen del ganado,
como las del oriente de África -indica el informe-,
las prioridades deben ser aumentar la contribución
del sector a la seguridad alimentaria mediante el restablecimiento
de los pastizales degradados y administrarlos mejor; fortalecer
los servicios de sanidad animal, y esforzarse más
en ayudar a los productores pecuarios a hacer llegar sus
animales y sus productos al mercado.
El informe completo puede leerse en:
http://www.fao.org/docrep/014/i2373e/i2373e00.htm
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