Naciones Unidas, 16/6/2009,
(IPS-Ecoestrategia).- Pese a la crisis económica
mundial, el año pasado se invirtió la
cifra récord de 155.000 millones de dólares
en empresas y proyectos de energías limpias,
principalmente en eólica y solar, según
el informe “Tendencias mundiales de las inversiones
en energía sostenible 2009”, del Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
dado a conocer durante el pasado Día Mundial
del Medio Ambiente.
Además, esa inversión superó cinco
por ciento los históricos gastos de 2007 en esta
materia, en gran parte siguiendo los pasos de China,
Brasil y otras economías emergentes, destaca
el estudio presentado el miércoles y que fue
elaborado para la Iniciativa de Financiación
de la Energía Sostenible del PNUMA por el proveedor
global de información New Energy Finance.
Según Achim Steiner, director ejecutivo del
PNUMA y subsecretario general de Naciones Unidas, “2008
fue el primer año en el que hubo más inversiones
en fuentes energéticas que no usan carbono que
en la energía de alto uso de carbono y nuclear”.
El PNUMA viene exigiendo un “nuevo acuerdo verde”
a fin de impulsar la economía mundial y usar
los varios paquetes de estímulo económico
para hacer inversiones en tecnologías limpias
e “infraestructura natural”, como bosques
y suelos. Los expertos sostienen que ésta es
la mejor apuesta para un crecimiento real, que combata
el cambio climático y dispare un auge de empleo
en el siglo XXI.
“Literalmente hay millones de nuevos puestos
laborales que pueden crearse en los próximos
años”, señaló Steiner en
declaraciones a la agencia informativa Inter Press Service
(IPS).
Alto desarrollo tecnológico
Energías
renovables como la eólica, la solar, la geotérmica
y la generada por biomasa pueden ampliarse rápidamente
porque las tecnologías están muy desarrolladas
y los costos se han reducido mucho. Por ejemplo, en
apenas ocho años la firma china Suntech Power
se convirtió en la mayor fabricante mundial de
paneles solares, dijo Steiner.
En el mismo periodo, China pasó de prácticamente
no tener energía eólica a ser el mayor
generador mundial de la misma. “Ahora las energías
renovables han llegado a un punto de inflexión
en el que son tan o más importantes en la mezcla
global de energía que los combustibles fósiles”,
señaló el Director ejecutivo del PNUMA.
De los 155.000 millones de dólares, 105.000
millones se gastaron directamente en desarrollar una
capacidad de generación eléctrica de 40
gigavatios a partir de fuentes eólicas, solares,
hidroeléctricas, geotérmicas y de biomasa.
El viento atrajo la mayor cantidad de nuevas inversiones
(51.800 millones de dólares, uno por ciento de
crecimiento en 2007), aunque el sol fue el que logró
las mayores ganancias (33.500 millones de dólares,
49 por ciento de crecimiento). Mientras, los biocombustibles
se redujeron 16.900 millones de dólares, lo que
supone una disminución de nueve por ciento.
Otros 35.000 millones de dólares se gastaron
en desarrollar 25 gigavatios a partir de proyectos hidroeléctricos,
según el informe. Asimismo, en 2008 fue la primera
vez que las inversiones de los países pobres
aumentaron 27 por ciento en comparación con 2007,
llegando a 36.600 millones de dólares, lo que
representa casi un tercio de las inversiones mundiales.
China lideró las nuevas inversiones con un aumento
de 18 por ciento en relación al año anterior,
ascendiendo a 15.600 millones de dólares, mientras
que Brasil le siguió con su inversión
de 10.800 millones de dólares en etanol. Mientras,
en India, las inversiones crecieron 12 por ciento en
2008, sumando 4.100 millones de dólares. Y África
superó la marca de los 1.000 millones por primera
vez en su historia.
Recuperación económica sostenible
El
PNUMA calcula que se requiere un mínimo de 750.000
millones de dólares (o 37 por ciento de los actuales
paquetes de estímulo económico y uno por
ciento del producto interno bruto global) para financiar
una recuperación económica sostenible
invirtiendo en volver más amigables con el ambiente
a cinco sectores clave de la economía mundial:
la construcción, la energía, el transporte,
la agricultura y el agua.
Desde el Cuarto Informe de Evaluación del Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático
(IPCC, por sus siglas en inglés) se concluyó
que las emisiones mundiales de carbono deben llegar
a su punto máximo alrededor de 2015, para evitar
las peores consecuencias del cambio climático.
“La inversión en energías renovables
tienen que llegar hasta 70 u 80 por ciento de todos
los gastos en energía para cumplir los objetivos
de emisiones de carbono de los países”,
sostuvo Michael Eckhart, presidente del Consejo Estadounidense
de Energías Renovables.
Las iniciativas verdes podrían recibir un enorme
impulso en la conferencia de las partes de la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático,
que se realizará en diciembre en Copenhague.
Un nuevo acuerdo climático, que suceda al Protocolo
de Kyoto tras su expiración en 2012, puede ser
“el mayor de todos los paquetes de estímulo
a las energías renovables”, opinó
Steiner.
Es en Copenhague donde los gobiernos deberán
llegar a un nuevo acuerdo climático, que lleve
seguridad a los mercados de carbono y que pueda hacer
crecer las inversiones en tecnologías verdes,
concluyó el Director ejecutivo del Programa de
las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
El informe “Tendencias mundiales de las inversiones
en energía sostenible 2009”, en inglés,
puede leerse en: http://sefi.unep.org/english/globaltrends2009.html