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Málaga, 27/2/2008, (Ecoestrategia).-
La población del mundo envejece a pasos agigantados.
La esperanza de vida crece y ya no es extraño que
muchos ciudadanos (sobre todo de países europeos
y asiáticos) vivan más de 90 años.
Esta tendencia demográfica genera una serie de
nuevos problemas y necesidades que requieren de una respuesta
urgente y grandes desafíos por resolver.
El mundo se prepara, y prueba de ello son las grandes
reuniones y conferencias internacionales que trabajan
sobre el tema. Durante los últimos meses se ha
firmado la Declaración de Brasilia, se ha concluido
el primer examen y evaluación del Plan de Acción
Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento 2002,
y se ha conmemorado el Quinto aniversario de la segunda
Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento.
La Declaración de Brasilia fue adoptada en la
segunda Conferencia Regional Intergubernamental sobre
el Envejecimiento realizada en diciembre de 2007, con
el propósito de reforzar los compromisos que los
países de América Latina y el Caribe suscribieron
en la Estrategia Regional sobre Envejecimiento de 2003,
planteando las prioridades de acción en el tema
para el próximo quinquenio. (Texto
de la declaración de Brasilia)
Por su parte, el primer examen y evaluación del
Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el
Envejecimiento 2002, se realizó el pasado 22 de
febrero de 2008, donde además concluyó el
46 período de sesiones de la Comisión de
Desarrollo Social en que se discutieron y analizaron los
avances logrados a cinco años de la segunda Asamblea
Mundial sobre el Envejecimiento.
El proyecto de resolución de la Comisión
destaca los avances realizados en la implementación
del Plan de Acción y renueva el llamado a los países
para que impulsen nuevas acciones en el tema de envejecimiento
y desarrollo. (Texto
del Proyecto de Resolución de la Comisión
de Desarrollo Social.)
Málaga, pionera en investigación
sobre
envejecimiento humano
Málaga,
ciudad costera ubicada al sur de España, se convertirá
en un referente internacional en el estudio y la investigación
de los problemas relacionados con el envejecimiento y
las personas dependientes, gracias a un proyecto impulsado
por la Consejería de Innovación, Ciencia
y Empresa de la Junta de Andalucía.
Se trata del Instituto de Innovación para el Bienestar
Ciudadano, ubicado en un nuevo edificio que actualmente
se construye en el Parque Tecnológico de Andalucía
(PTA) y en el que un grupo de investigadores buscará
soluciones, mediante las nuevas tecnologías, para
mejorar la calidad de vida de personas mayores y con dependencia,
así como de sus cuidadores.
El convenio firmado por el director de la Fundación
Vodafone, José Luis Ripoll, el rector de la Universidad
Internacional de Andalucía, Juan Manuel Suárez,
y el consejero de Innovación, Ciencia y Empresa,
Francisco Vallejo, ha sido el primer paso para este proyecto
pionero que tendrá una inversión de 15 millones
de euros, y que podría estar terminado a finales
de 2008. Hasta ésta fecha, el instituto, que tendrá
otra sede en Granada, ha empezado a trabajar en un local
alquilado en el Parque Tecnológico de Andalucía.
El responsable de este centro es Alejandro Jadad, un
prestigioso médico e investigador que lidera el
desarrollo de la Iniciativa Global para la Innovación
en Salud y Bienestar de Cánada (Global eHealth
and Wellness Network Inititative).
La misión personal del doctor Jadad, reconocido
por la revista Time como una de las 7 mentes que cambiarán
el mundo, es explorar y desarrollar innovaciones que le
permitan a las personas, independientemente de quienes
sean o donde estén, el tener una vida con los niveles
más altos posibles de salud y bienestar.
La tecnología al servicio de los mayores
“Se
trata de poner la innovación al servicio de las
personas y no al revés, y enfocarla a los problemas
reales de la sociedad”, aseguró Jadad. El
director del centro explicó que gran parte de las
actuaciones estarán orientadas a lo que se conoce
como inteligencia ambiental: “Esto es que los sitios
donde viven los ancianos estén diseñados
para mejorar su autonomía y su calidad de vida”.
Dispositivos para evitar caídas, sistemas para
controlar las luces o las persianas o nuevas tecnologías
aplicadas a la telemedicina pueden ser algunas de las
líneas de investigación.
Los investigadores del Instituto de Innovación
no sólo se centrarán en el hogar, sino que
también desarrollarán aplicaciones para
el trabajo, los hospitales, los medios de transporte o
los lugares de ocio. En un principio, una treintena de
profesionales de distintos ámbitos (psicólogos,
sociólogos, médicos, informáticos…)
trabajarán en el proyecto para plantear hipótesis
sobre las que trabajar, aunque la intención es
que se reciban ideas y colaboración de otros investigadores
de universidades, empresas, administraciones u otras instituciones
que quieran compartir sus conocimientos.
“La creación de este instituto es similar
a pedirle un deseo al genio de la lámpara de Aladino
y este Instituto es como una lámpara que hemos
creado juntos con el fin de poder imaginarnos un futuro
mejor. Los elementos claves para que eso sea posible existen”,
señaló Jadad.
“Tenemos desafíos muy importantes como la
discapacidad y la atención a la población
compuesta por los mayores. Las tecnologías nos
permiten ser nodos de un super organismo global donde
podamos trascender las barreras”, puntualizó
el científico.
“Lo que queremos es utilizar herramientas robóticas
que nos permitan llenar brechas que se nos han quedado
en un momento dado en el cuerpo como resultado de perdida
de extremidades por ejemplo, o hacer que personas mayores
puedan tener una vida lo más independiente posible”,
señaló Jadad.
El Instituto espera ser la respuesta al miedo que experimenta
el 30 o 40% de la población mundial que tiene enfermedades
crónicas, para que estas personas no se sientan
atemorizadas por tener que perder independencia y terminar
en un hospital o en un asilo. La idea es crear ambientes
inteligentes para que los ciudadanos puedan interactuar
en su hogar y sigan siendo autosuficientes durante todo
su ciclo de vida.
Más información sobre el Instituto de Innovación
para el Bienestar Ciudadano en: http://www.i2bc.es
Documentos sobre reuniones internacionales sobre el envejecimiento
en: http://www.eclac.org/celade/envejecimiento/
Algunas páginas en Internet para los mayores:
http://www.imsersomayores.csic.es/
http://www.igerontologico.es/index.php
http://www.demayores.com/
http://www.miterceraedad.com/index.cfm
http://www.jubilo.es/asp/Paginan.asp?NombrePag=Inicio
http://www.thirdage.com/
La frutoterapia: una alternativa
alimenticia para la edad dorada

Una buena calidad de vida hasta edades
avanzadas se logra por medio de una alimentación
adecuada y equilibrada. Volver a los alimentos primarios
es una alternativa, tal como lo señala el investigador
Albert Ronald Morales, autor de varios libros sobre frutoterapia,
entre los que se destacan: “Frutoterapia, nutrición
y salud”; “Frutoterapia, los frutos que dan
vida” y “Frutoterapia y belleza”.
Una de los elementos interesantes de la frutoterapia
son los antioxidantes, moléculas capaces de retardar
o prevenir la oxidación de otras moléculas
y el daño celular posterior. Las frutas son entonces
productos naturales ricos en antioxidantes que pueden
retrazar el envejecimiento.
“Por ejemplo el licopeno es un antioxidante, el
más potente, que está en el tomate, en los
melocotones, la papaya, piña y en la gran mayoría
de las frutas rojas, por lo tanto lo tenemos al alcance
de cualquier persona”, señaló Albert
Ronald Morales.
Algunas frutas recomendadas por Morales, que pueden ayudar
a mejorar la calidad de vida de las personas mayores son:
la manzana: conocida como la fruta de la sanidad, recomendada
para los ancianos tomándola en pure; la pera, fruta
con gran contenido de antioxidantes; el aguacate, una
de las frutas más ricas en vitamina E, la vitamina
de la juventud; el chachafruto (originario de América
Latina) conocido como el elixir de la larga vida, el que
más antioxidantes tiene; también el chayote
(guatila o zapallo espinoso) mezcla perfecta para una
buena conservación celular.
Otra fruta importante para su consumo en la edad adulta
es la mandarina, la fruta ecológica por excelencia
ya que descontamina el cuerpo de plomo, cadmio y mercurio.
Igualmente la piña y el sésamo, ricas en
calcio para personas de la tercera edad, ya que les ayuda
a evitar la osteoporosis; y como complemento, el mango,
rico en vitamina A, es la fruta del corazón y tiene
sustancias que mejoran las enfermedades cardiacas. También
el albaricoque es beneficioso para las personas mayores
ya que es la fruta más rica en hierro.
Y para concluir hay que hablar de la papaya, (fruta de
América Latina que ya se encuentra en los diferentes
supermercados de Europa) y que se le suministró
al Papa Juan Pablo II para mejorarle el mal de Parkinson,
una enfermedad degenerativa de las personas mayores.
El investigador de la frutoterapia nos recuerda, que
según datos de la Organización Mundial de
la Salud (OMS), una persona mayor debe consumir por lo
menos cinco piezas de fruta al día.
Más información sobre el poder terapéutico
de las frutas en: http://www.frutoterapia.net/
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