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Ciudad de Panamá, 29/7/2010, (Ecoestrategia).-
“Es el momento de diseñar e implementar políticas
ambientales integrales y transversales. La región
necesita dar un paso adelante y manejar de forma sostenible
sus recursos naturales”, es la principal conclusión
del informe Perspectivas del Medio Ambiente en América
Latina y el Caribe – GEO ALC 3.
El tercer informe sobre el estado del medio ambiente
en la región advierte que uno de los mayores desafíos
es garantizar la gestión sostenible de sus importantes
ecosistemas y los servicios que éstos ofrecen.
Según el reporte elaborado por el Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), vincular
e integrar estas nuevas políticas a las políticas
de desarrollo permitirá contrarrestar de manera
eficaz las fuerzas motrices de la degradación ambiental
de la región.
El estudio destaca los evidentes progresos de los países
latinoamericanos y caribeños en la elaboración
de estrategias ambientales, la creación de organismos
especializados, el establecimiento de marcos institucionales
y legales y la ratificación de convenios internacionales.
En el terreno de las experiencias prometedoras, el estudio
GEO ALC 3 resalta los esfuerzos realizados, por ejemplo,
en Brasil para detener la deforestación de la Amazonía,
la estrategia energética impulsada en Uruguay para
promover la incorporación de fuentes alternativas
de energía o el pago por servicios ambientales
en Bolivia, Colombia, Costa Rica, México y Nicaragua.
Algunos países de América Latina y el Caribe
han avanzado en el proceso de transición hacia
una economía ambientalmente sostenible, según
el estudio. Experiencias como la de Brasil, primer país
del mundo en tasa de reciclaje y que emplea a casi 170.000
personas en este sector, o el programa de Acción
de Eficiencia Energética de Hoteles del Caribe
que apunta a la implementación de prácticas
de eficiencia energética y la micro generación
de energías renovables en el sector hotelero del
Caribe son un ejemplo de ello.
Pero a pesar de estos avances, el medio ambiente sigue
sin recibir en la región la prioridad que merece.
Además de la limitada existencia de políticas
ambientales integrales y transversales articuladas con
las políticas de desarrollo, el informe GEO ALC
3 destaca, la necesidad de mejorar las acciones y la coordinación
entre los países de la región. También,
se indica que es necesario contar con información
precisa y de calidad sobre la situación del medio
ambiente, y ampliar la inversión dirigida a lograr
la
sostenibilidad ambiental y social, esencial para el desarrollo
de la región.
Radiografía ambiental regional
El
cambio climático, la pérdida de diversidad
biológica, el deterioro ambiental, las emergencias
causadas por los desastres naturales, la escasez de agua,
y la urbanización acelerada que experimenta la
región hacen necesarios cambios urgentes y decididos
en la gestión ambiental, según el informe
del PNUMA.
El modelo de desarrollo impulsado históricamente
se ha basado en la provisión de alimentos, materias
primas y recursos naturales. Este modelo ha generado crecimiento
económico, indica el estudio, pero también
degradación ambiental y desintegración social.
La tendencia a la concentración del ingreso y a
un reparto inequitativo de los frutos del crecimiento
han llevado a que América Latina y el Caribe sea
la región más desigual del mundo.
La región ofrece una gran riqueza ambiental que
hace que seis países (Brasil, Colombia, Ecuador,
México, Perú y Venezuela) se encuentren
entre los diecisiete países megadiversos del mundo.
Aunque se han puesto en marcha experiencias y procesos
de protección ambiental prometedores, esta rica
diversidad se ve amenazada actualmente por una serie de
riesgos.
El informe señala la necesidad urgente de lograr
consensos en materia de construcción de marcos
institucionales que promuevan efectivamente el desarrollo
sostenible y la integración de las consideraciones
ambientales y la internalización del valor de los
ecosistemas y los servicios ambientales a las políticas
de desarrollo de cara a la cumbre de Río+20 a celebrarse
en Brasil en 2012.
Según el GEO ALC 3, lograr una región más
próspera y desarrollada es una tarea de todas y
todos. Los gobiernos nacionales y locales, la ciudadanía,
y las organizaciones de la sociedad civil, locales, nacionales,
regionales e internacionales deben participar activamente
y de manera conjunta para resolver, de manera consensuada,
los numerosos retos ambientales que enfrenta América
Latina y el Caribe.
Desafíos a la sostenibilidad
Entre
los factores que amenazan el futuro ecológico latinoamericano
destaca la disminución de los recursos hídricos,
ya que si bien la región dispone, en conjunto,
de una gran cantidad de agua existen disparidades dentro
de un mismo país, con zonas donde existen situaciones
críticas de escasez de agua, y en la región
donde los habitantes de las islas del Caribe tienen las
mayores limitaciones en la disponibilidad de agua dulce.
A esta situación se añade el hecho del incremento
notable de la demanda de agua debido tanto al consumo
humano como, entre otros factores, el incremento de la
superficie de las áreas agrícolas irrigadas.
La disponibilidad de agua podría verse afectada
también por el cambio climático, especialmente
por la pérdida de glaciares. El GEO ALC 3 subraya
que según el Cuarto Informe de Evaluación
del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático,
para 2050 la cantidad de personas afectadas por el aumento
del déficit hídrico en ALC variará
entre 79 y 178 millones.
También se advierte sobre la pérdida de
bosques, pues los datos más recientes disponibles
(2005) indican que la cobertura forestal de América
Latina y el Caribe continúa disminuyendo, si bien
en algunos países las tasas de deforestación
han mermado. La pérdida regional acumulada de áreas
forestales alcanzó unos 24 millones de hectáreas
entre 2000 y 2005.
La ganadería y la expansión agrícola
son las principales amenazas a los bosques en los países
tropicales continentales, mientras que la expansión
de la infraestructura para la urbanización y el
turismo son las mayores causas de deforestación
en las regiones insulares.
Por otra parte, la extracción minera de productos
como el cobre, el carbón, el níquel, el
oro, la plata o la arena, y de hidrocarburos representan
una importante fuente de ingresos para algunos países.
Sin embargo, estas prácticas influyen en las reservas
de los minerales explotados e impacta, según el
informe, en otros recursos naturales (agua, bosques y
suelos) y en los ecosistemas, causando altos costos ambientales.
Asimismo, la situación ambiental de las ciudades,
especialmente las grandes urbes, es preocupante, enfatiza
el tercer informe Perspectivas del Medio Ambiente en América
Latina y el Caribe. La ausencia de ordenamientos territoriales,
el cambio no planificado del uso del suelo, la contaminación
del aire y el agua o una mayor vulnerabilidad frente a
eventos climáticos y naturales extremos son algunas
de las consecuencias del crecimiento urbano acelerado
y sin planificación experimentado por la región
en las últimas décadas.
El informe completo está disponible en: http://www.pnuma.org/geo/geoalc3
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