| Málaga,
9/1/2012, (Ecoestrategia).- Si no se toman medidas
de conservación puede llegar un momento en que
nadie pueda encontrar a Nemo, el carismático pez
payaso de la película de animación de Disney/Pixar
Buscando a Nemo (2003). Más de 1.500 especies más
vinculadas con los personajes de la cinta de animación
se encuentran amenazadas de extinción.
Según reveló un nuevo estudio de la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza
(UICN), cuya sede para el Mediterráneo se encuentra
en la ciudad de Málaga, y la Universidad Simon
Fraser de Vancouver (Canadá), los animales de amplia
repartición, como las tortugas y los tiburones,
son los que más peligro corren, y que la caza y
la pesca son las mayores amenazas a la supervivencia de
estas especies.
“Se pone a Nemo dentro de acuarios en las oficinas,
se hace sopa de aleta de Ancla el tiburón y se
vende a Sheldon (el hipocampo) como curiosidad: todo ello
tiene un impacto negativo”, sostuvo Loren McClenachan,
autora principal del estudio y titular de una beca de
investigación postdoctoral en la Universidad Simon
Fraser.
“Nuestro estudio muestra lo poco que conocemos
acerca de muchos de estos animales. Sería impensable
que los personajes de Buscando a Nemo se extinguiesen,
pero es la realidad si no prestamos más atención
a la diversidad de la vida marina”, explicó
McClenachan.
Todas las especies de tortugas marinas (“Squirt”
y “Crush”) y más de la mitad de todos
los tiburones-martillo (“Ancla”), de los tiburones-macarela
(“Bruce” y “Chum”), y de las rayas
águila (“Maestro Raya”) están
amenazadas.
Los caballitos de mar (“Sheldon”) constituyen
el grupo más amenazado de peces óseos entre
los personajes de Buscando a Nemo, con dos de cinco especies
en peligro de extinción. Pese a una probada necesidad
de medidas de conservación, la reglamentación
del comercio de las especies amenazadas marinas de alto
valor económico, como los tiburones, es sumamente
deficiente.
Falta regulación en el comercio internacional
“Nuestro
estudio halló que las rayas y los tiburones amenazados
carecen de la necesaria protección cara al comercio
internacional, comparados con todos los demás grupos,
aseguró Nicholas Dulvy, copresidente del Grupo
de Especialistas de Tiburones de la UICN y Profesor Adjunto
de Biología en la Universidad Simon Fraser.
“Menos de una de cada diez especies de rayas y
tiburones amenazados integrados en el estudio está
protegida por la Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas (CITES)”, agregó Dulvy,
quien también es coautor del estudio.
“Es motivo de especial preocupación en el
caso de las rayas y los tiburones, porque estas especies
son particularmente vulnerables a la sobreexplotación”,
puntualizó el experto.
La conservación se basa en datos científicos
sólidos y fundados, pero se carece de conocimientos
acerca de la mayoría de las especies marinas. Las
especies pequeñas y los invertebrados, como el
camarón limpiador (“Jacques” en la
película) son los menos conocidos. Esta falta de
datos hace temer que especies pequeñas puedan extinguirse
a nivel local y regional sin que la comunidad ambientalista
se entere.
Si bien el estudio revela una fuerte deficiencia en materia
de gestión de los océanos y conservación
marina, hay motivos de esperanza. Por ejemplo, la protección
de las tortugas contra la caza y el enmalle en artes de
pesca comercial ha contribuido a revertir la tendencia
en algunos lugares.
“Disponemos de herramientas para salvar a las especies
marinas, en particular por medio de tratados internacionales
como la CITES”, indicó por su parte Kent
Carpenter, profesor en la Universidad Old Dominion y director
de la Unidad de Biodiversidad Marina de la UICN.
Carpenter, otro de los coautores de la investigación,
concluyó que “es preciso implementar iniciativas
de conservación coordinadas a nivel internacional,
porque el carisma por sí solo no basta para garantizar
la supervivencia de una especie”.
Más información en: http://www.iucn.org
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