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Madrid, 17/5/2010, (Ecoestrategia).-
Propietarias de alojamientos turísticos, asociaciones
de mujeres y un conjunto amplio de organizaciones comprometidas
con la promoción de la mujer y el desarrollo del
turismo en África se están viendo beneficiadas
con el Proyecto “Turismo solidario y sostenible”
que promueve la Fundación Banesto.
Esta iniciativa fue galardonada en la última edición
de los premios que concede la revista “Muchoviaje”,
reconociendo así el papel de esta entidad en el
desarrollo económico y social del continente africano
mediante el apoyo a las emprendedoras africanas y su entorno
local en el sector turístico.
Este programa de la Fundación Banesto promueve
la articulación de una red de turismo solidario
y sostenible basada en la identificación y evaluación
de alojamientos que cumplen requisitos asociados a la
promoción y empleo de la mujer, propiedad y aprovisionamiento
local, enfoque solidario y sostenibilidad ambiental.
El proyecto contempla a su vez el diseño de itinerarios
turísticos, la promoción y comercialización
de rutas y alojamientos certificados, la formación
en turismo y el apoyo a proyectos de emprendedoras en
áreas afines o complementarias: artesanía,
textil, desarrollo agrícola o alimentación,
entre otras.
Turismo
Solidario y Sostenible nació en el marco del I
Encuentro España-África de Mujeres por un
Mundo Mejor, celebrado en Maputo (Mozambique) en marzo
de 2006. Esta iniciativa fue promovida inmediatamente
por la Fundación Cultural Banesto, que preside
Ana Patricia Botín, para contribuir de esta maneraal
desarrollo económico y social del continente africano
a través del apoyo a la mujer empresaria y su entorno
local en el sector turístico.
En la actualidad, la red de Turismo Solidario y Sostenible
integra más de 300 alojamientos y 20 rutas turísticas
en 12 países de África: Cabo Verde, Camerún,
Etiopía, Gambia, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial,
Mali, Marruecos, Mozambique, Namibia, Senegal y Tanzania.
Generar 5.000 empleos
Según
Ana Patricia Botín, “el objetivo fundamental
es dar acceso a los mercados europeos e internacionales
a los alojamientos certificados”, para ayudar a
“generar ingresos recurrentes a estas pequeñas
empresas que gestionan su negocio respetando el medio
ambiente y de manera sostenible”.
La meta de Turismo Solidario y Sostenible es la de generar
5.000 empleos directos en la región con un impacto
en la economía global de 42 millones de euros en
cinco años. El proyecto liderado por la Fundación
Banesto tiene como socios a las empresas Rusticae, Microsoft,
Telefónica, Grupo Matutes y la Escuela de Negocios
Esade.
La presidenta de la Fundación Banesto destaca
que “España es líder en el sector
turístico y, por tanto, su aportación al
desarrollo del turismo en África es única”.
También resalta la importancia del sector turístico
“que construye puentes entre continentes”
y “tiene capacidad para crear círculos virtuosos,
y para fomentar el crecimiento y desarrollo económico
y social”.
Este proyecto aplica la filosofía “end to
end” que contempla el acceso al mercado y la comercialización,
la formación y asistencia técnica a las
mujeres empresarias, la introducción de tecnologías
y la financiación de proyectos de emprendedoras.
Este es el caso de Maria Aebes Guesthouse, dueña
de dos casas en Kamanjab (Namibia) que utiliza para alojar
a viajeros y población local.
Entre los destinos turísticos que hacen parte
de la red de Turismo Solidario y Sostenible se encuentran
la Reserva Marina de la Isla de Maziwe, el río
Pangani o las playas de Ushongo en la costa de Tanzania;
la isla volcán de Fogo, en Cabo verde; los antiguos
reinos de Bamileke y Bamún en Camerún; la
Región del Rif, en Marruecos; o el Parque Nacional
de las Quirimbas en Cabo Delgado, Mozambique.
Decálogo del viajero responsable
El
turismo sostenible plantea, a su vez, un cambio de actitud
en quienes realizan este tipo de viajes. Por ello, el
proyecto Turismo Solidario y Sostenible ha elaborado el
“Decálogo del viajero responsable”,
con el fin de orientar acerca de pautas de comportamiento
que se deben tener en cuenta por parte de los “turistas
comprometidos”.
El decálogo explica que es fundamental crear empatía
con el entorno, es decir, ponerse en la situación
de las personas (o incluso animales) con los cuales se
relaciona el turista, comprendiendo mejor las reacciones
ante su presencia. También aconseja aprender de
lo que se ve para poder adaptarse al nuevo entorno (viajar
es la mejor experiencia de aprendizaje).
Asimismo, recomienda impactar positivamente en el entorno,
favoreciendo el comercio justo y el enriquecimiento local,
al tiempo que se reduce al máximo la huella ecológica
y cultural. También se hace énfasis en el
respeto hacia las costumbres locales, sobre todo en el
modo de vestir y comportarse públicamente.
Igualmente pide el decálogo ayudar a proteger
los ecosistemas naturales, respetando la fauna y la flora
local, y no contaminando; y comprar exclusivamente artículos
que no perjudiquen los ecosistemas locales, y que no estén
prohibidos (como artesanía fabricada con marfil,
ébano, u otras maderas tropicales solo favorece
la caza furtiva y la deforestación).
La Fundación Banesto está convencida de
que el turismo es un sector que permite generar puestos
de trabajo a la vez que tiene el potencial de impulsar
el desarrollo local. Este sector constituye una importante
fuente de ingresos para países en desarrollo y
puede actuar como motor de crecimiento de otras actividades
económicas relacionadas.
Más información en: www.turismo-solidario.es
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